Los días antes de tomar vuelo en busca de Lady Mary's habían sido por decirlo caóticos. Bulma y Vegeta habían hecho tanto en tan poco tiempo que parecía casi imposible.

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Investigar, desencadenar, encriptar, descifrar. Planear, las pocas horas de sueño y mucho café intervinieron para ambos.

Llevaban 12 horas de vuelo, ambos dormidos se despertaron por una alarma programada a indicar que aterrizarían pronto. El avión privado de Bulma tenía todo y más para la comodidad. Los asientos reclinables que se convertían en cama eran muy cómodos por lo que ambos aun cuando ya estaban despiertos decidieron seguir acostados. Uno al lado del otro solo separados por el pasillo.

–Aun no me dices a dónde vamos– Le dijo Vegeta mientras se estiraba.

Bulma tallo sus ojos, y bostezo. –Si te dije, Sydney Australia.

–Lose– También estiró sus brazos –Pero el código que resolviste, eso es lo que no me has explicado.

La heredera se sentó mientras tallaba sus ojos cansada… Tomó una tableta en la mesa del lado de la cama y al prenderla se la dio a su nuevo compañero.

La pantalla mostraba el código escrito.

-14-5-7-1-22-9-24-17 0011 0011 1000 0111 0001 0001 0001 0101 0001 0001 0010 0100 1000

Bulma se acercó, el también ya sentado le dió espacio para que ella se sentara. –Mira, es muy básico– Golpeó la pantalla. –La primera parte del código son números de uno y dos dígitos (-14-5-7-1-22-9-24-17) Cada dígito representa una letra en el abecedario… Por ejemplo, la letra A es el número uno, la letra B es el número dos.

–Ya entendí– Le dijo Vegeta tajante

Bulma suspiró, cada día que convivía más con él conocía ese lado orgulloso y déspota, aunque estaba interesada.

–Por lo tanto, la primera parte del código es;

14-N

5-E

7-G

1-A

22-T

9-I

24-V

17-O

Bulma sonrió orgullosa –El resto del código son código binario… Negativo que es igual a– Escribió un signo negativo en el buscador y el número binario expresado en número naturales -33.871111°, 151.213333°– El metabuscador de inmediato mostró la imagen de una construcción que de inmediato el exconvicto intuyo era una iglesia.

Bulma sonrió –¿Sorprendido?

Él hizo algo parecido a una sonrisa, su labio se curvó ligeramente, realmente había resuelto el código, la chica era interesante.

–También se podría resolver con el escrito– Dijo ella –Este lugar es la principal catedral de Sydney… El mensaje era "Lady Mary's siempre estuvo acompañada de la dama verde, en el 32 el escritor sincero y valiente adorno a la dama verde con un diamante azul" Sería fácil resolverlo sin necesidad del código… "Lady Mary's" es por el nombre de la catedral el cual es Santa María… La siguiente parte "siempre estuvo acompañada de la dama verde" Hace referencia un parque que por nombre lleva Hide que se encuentra enfrente de la catedral desde que fue fundada hace casi 300 años…– Sonrió – "En el 32 el escritor sincero y valiente adorno a la dama verde con un diamante azul"... El 1932 se construyó una fuente en honor a un escritor llamado J. F. Archibald… El diamante azul representa la fuente, el hombre Valiente y orgulloso representa al escritor, pues su nombre Archibald significa de corazón valiente y sincero… Pero conocer todo eso es complicado, el código es más exacto… Lo importante es que tenemos que ir a la catedral de santa María en Sydney… No me preguntes a qué pues no lose.

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Minutos más tarde con el permiso para aterrizar en el aeropuerto internacional de Kignsford Smith, específicamente la pista paralela.

Al aterrizaje del avión los trabajadores de control con sus típicos trajes amarillos brillantes se acercaron para abrir la compuerta del avión. Mientras esperaban por las maniobras Bulma terminaba de hablar por teléfono.

–Se que es apresurado, por lo general estas conferencias son planeadas con antelación, pero ahora que estoy aquí pues pensé que sería una buena oportunidad para brindar algo a la comunidad– Mientras ella hablaba Vegeta la observaba con cautela preguntándose con quién hablaba.

Del otro lado del teléfono una mujer de 87 años reía alegremente –Dra. Bulma es un honor para nuestra alma Mater que usted venga a nosotros.

–El honor es mío Dra. Bashir, debo confesar que me siento emocionada de hablar con usted. Admiro su trabajo, es un ejemplo a seguir.

Una vez más la anciana llena de vida río –Mañana mismo podemos preparar las instalaciones, nuestros alumnos estarán encantados que la directora de la empresa tecnológica más grande del mundo nos visite.

–Gracias– Bulma se mordió el labio ligeramente, no le gustaba mentir –Una vez más gracias por atender mi llamada, a usted y al Doctor Spence, mañana es perfecto, la hora no importa estaré aquí en Sydney un par de días.

–Dra. No me agradezca sabe que ya me retiré mi trabajo con la universidad terminó hace tiempo, sin embargo, debo confesar que aún me alegra estar en la institución de vez en cuando.

–Tengo suerte de haberla encontrado.

–Bueno, y dígame doctora ¿De que tema es su conferencia?

Bulma dibujo en su rostro pánico, debía haber pensado mejor su plan –Eh… Pues– Miro a Vegeta buscando ayudar, pero él ni siquiera sabía de qué o con quién hablaba –Es muy interesante, doctora disculpe que deba colgar estoy a punto de bajar del avión.

–No hay problema querida

–Por cierto, probablemente puedan recibir alguna llamada de la embajada.

–No hay problema, confiamos plenamente en usted, de hecho, me parece innecesario el que necesite una visa para entrar.

–Gracias Dra. Hablamos más tarde– Bulma colgó el teléfono justo a tiempo para que la puerta se abriera, ambos salieron y mientras caminaban al aeropuerto para pasar por seguridad y el consulado ella se puso nerviosa.

–¿Con quién hablabas?– Le preguntó el sacándola de sus pensamientos.

Bulma suspiro –Veraz pensé que ya que no tenemos visas para entrar será más fácil que nos las den si venimos por asuntos importantes.

–Explícate mejor– Le dijo en un tono duro haciendo que ella crispara el rostro.

–Hable con la canciller de la universidad de Sídney. Le dije que estaba aquí y que tenía algunas conferencias para sus alumnos, ahora en la aduana nos preguntarán qué asuntos nos traen aquí.

–Ya losé, no soy estúpido

El rostro de Bulma estaba más tenso –Bueno esta es la historia tú y yo somos novios hace cuatro meses, trabajas en mi compañía en el área de seguridad, venimos a dar una conferencia en la universidad de Sídney.

Vegeta solo asintió, sin embargo, su mente analizaba todo lo que ella estaba haciendo, la posición que Bulma tenía era muy grande para en tan poco tiempo estar haciendo todo eso. La peliazul. Mientras el se mantenía en su propio mundo Bulma lo miraba auscultando lo que el pensaba.

–Vegeta– Le habló, pero no le hizo caso –Oye Vegeta– Una vez más le habló, al no recibir respuesta del hombre que parecía trabajaba en automático moviendo sus pies al frente con la mirada fija a ningún punto, se detuvo un poco y él siguió el camino, evitando que el se adelantará lo tomó de la mano, pero el repentino contacto en Vegeta lo hizo reaccionar pero no de la manera que ella esperaba, pues su mano quedó aprisionada en la de él… Al punto de que era doloroso.

–Me lastimas– Pareció que el reacciono, y parpadeo confundido viéndola por fin, soltó su mano. Bulma estaba confundida y también asustada, aunque no lo aceptara no dejaba de pensar que estaba con un asesino –¿Estás bien?– Le preguntó al verlo, parecía un poco alterado.

Vegeta solo asintió sin emitir respuesta alguna. Sin embargo, en el fondo luchaba con el mismo por la repentina reacción que había tenido.

–Vegeta antes de ir por las maletas, los permisos del avión y pasaportes, quiero preguntarte ¿Estás seguro de que no tendrás ningún problema con tus credenciales?

–No

–Pero, bueno no me lo tomes a mal, digo ya que estuviste en la cárcel y…– Detuvo sus palabras ante la dura mirada de él.

–Hmp– Anticipó su carácter con aquel monosílabo, sin darle tiempo para reaccionar a Bulma la tomó de la mano y jalo con ella hasta una de las esquinas del corredor donde para disimular fingió comprar algo de una máquina expendedora. –No tuve problemas para salir del país, por qué tendría problemas para entrar a otro.

Bulma un poco desconcertada por las repentinas reacciones de Vegeta habló –Aquí hay que pedir un permiso.

El bufo fastidiado, mirándola fijamente –Escucha Bulma, ante cualquiera yo soy un simple ciudadano que vive en la capital del este, de 28 años, común y corriente.

–Pero

–Hace dos años el gobierno me busco para terminar con alguien que les estorbaba, mi pago fue sacarme de la cárcel, exonerar cada uno de los cargos y en pocas palabras darme una nueva vida…

Ella estaba sorprendida, intimidada. Y decepcionada que su gobierno fuera capaz de algo así. –Es por eso que no te encontré en la lista.

–¿Qué lista?

–En la lista de los más buscados, Riot dijo que estabas ahí.

Vegeta sonrió con burla –Investigaste de mí, interesante…– Vegeta miró alrededor, odiaba los aeropuertos cámaras por todos lados. Sin otra cosa más que decir caminaron de nuevo a las líneas para recoger las maletas y pasar por seguridad.

Bulma escudriñaba detenidamente el ambiente ante esa constante sensación de sentirse observada. Mientras se acercaban a seguridad para pasar con sus maletas decidió tomar la mano de Vegeta pensando en verse más normal, después de todo fingían ser pareja, se acercó, está vez más casual asegurándose que el la viera no quería otra reacciona cómo antes había pasado.

La expresión de Vegeta era en blanco y poco emotiva, cuando sintió el contacto, la vio un poco y retiro la mirada, negó con la cabeza como para aclarar sus pensamientos –Que no se te haga costumbre.

Bulma abrió la boca para protestar por su extraña actitud, cuando lo conoció no se comportó cómo en ese momento, pero evitó más palabras pues se acercaban a las bandas de control aéreo. Entre las seis maletas gigantes de Bulma y una maleta de Vegeta, los permisos para el avión, los pagos para resguardarlo en un hangar privado, las visas de turista y en el caso de Bulma trabajo, la renta de un carro y reservaciones en un hotel cinco horas más tarde por fin salían del aeropuerto de Kignsford.

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El hotel era hermoso. Bulma ya había estado antes ahí, por la premura de reservar no encontró dos habitaciones separadas, un poco descontenta con la situación terminó junto a Vegeta en la suite prestige del hotel resort de Wentworth. Por suerte está tenía dos habitaciones.

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Habían comido y descansado un par de horas. Después cada uno se había encerrado en su propia habitación. Más tarde ya de noche en la brillante ciudad de Sydney Vegeta salía de su cuarto por un vaso de agua, sin embargo, la escena en la sala de estar llamó su atención bastante. La brillante y prístina sala se había convertido en un desastre ¿Cuántas horas habían estado ahí? ¿Cuatro? ¿Cinco tal vez? Pero Bulma ya tenía un desastre completo, el piso y la mesa llena de hojas, una pila de libros que de quién sabe dónde habían salido. La computadora portátil. la mesa de café y un sándwich a medio comer.

Bulma se encontraba acostada en el sillón descalza, con un short corto y una blusa blanca que apenas y cubría su busto, no mucho desde el ángulo que Vegeta lo veía.

–¿Qué es esto?

Bulma se levantó –Esas hojas son partes del código de Riot, sé que ya resolvimos el primer indicio, pero simplemente las cosas no me terminan de convencer.

Vegeta suspiró, para luego sentarse en uno de los sillones individuales, mientras tomaba un libro de pasta negra de la mesa. –¿Qué cosa?

–El primer código nos trajo aquí, Sydney y nos manda a una iglesia, pero ¿Qué haremos ahí? Eso es lo que no entiendo. Además…– Guardó silencio mientras recogía una hoja del piso.

–¿Además que?– Le pregunto mas cuando ella dejó de hablar, pareció por unos segundos sus analíticos ojos como si devorara la información en aquellas hojas, la serie de signos y códigos.

Bulma regresó al sillón donde se sentó tomando su cabeza frustrada –Es que no hay ninguna relación entre lo encriptado y lo decodificado del primer código… Pienso que todas estas hojas llenas de números y letras… No significan nada– Calló un momento una vez más y curvo sus cejas enojada –Es como si la persona que hizo esto tratará de engañarnos, o tal vez hay algo que no estoy viendo.

Vegeta bajó el libro que hasta ese momento había estado revisando –Engañarnos… Demasiado trabajo para conducirnos a claves falsas– Dijo de manera analítica –Hay que ir mañana a la catedral y ya veremos qué hay ahí.

Bulma asintió estando de acuerdo con eso, miro detenidamente a Vegeta como si buscara algo, como si tratara de encontrar que había detrás del extraño hombre.

Él no fue ajeno a la mirada, al sentirla y enfrentarla decidió cambiar el tema de conversación y resolver su duda en ese momento –¿Que tiene que ver este libro con resolver todo el código?– Levantó frente a él aquel libro de pasta negra que en título dorado profesaba su nombre "Especies pequeñas, los verdaderos conquistadores"

–Es un libro de entomología… Sobre insectos.

–Hmp– La miró crípticamente

–No tiene nada que ver con los códigos– Levantó los hombros desinteresada –Hable con el canciller de la universidad, dijo que tendré a la facultad de Biología, pensé que es un buen tema para mi conferencia.

–Realmente vas a hacer eso

–Ya me comprometí… Tienes que entender que no quería ningún problema con las visas, ahora estoy atada de manos y pies, tengo que dar esa conferencia. Después de todo entre con esa excusa al país, será mañana a las 10, pienso que durara unas dos horas, tres a lo mucho, después de ahí nos iremos a la catedral, esta a unos 16 minutos de camino.

Vegeta abrió el libro en una página al azar –Que pérdida de tiempo...– Fijo su vista en un vocablo que pensó era latín –¿Arthropoda?

–El filo más numeroso y diverso del reino animal, incluye animales invertebrados, con raquetas externo y apéndices articulados, arácnidos, crustáceos y miriápodos. Representando más del 80% de las especies animales conocidas– Contestó en automático la peliazul mientras escribía en una hoja, haciendo sonreír una vez más a Vegeta con burla, ella era… Interesante –Entonces además de codificadora también eres experta en entomología– Bulma lo miró y sonrió –Desde hace dos horas si– Regreso su vista y mano a la hoja en la que estaba trabajando. Decir que ella mentía era una subestimación masiva, si ella decía que se había vuelto experta en algo con solo leer un libro no dudaría de ella, ya le había demostrado lo inteligente y astuta que era. Olvidando su sed, se levantó, Antes de perderse en el pasillo que concretaba a las habitaciones la voz de Bulma lo detuvo.

–Vegeta– Él la miró –¿Algún día me contarás sobre quién eres?– Y luego el silencio reino entre ambos.

–Escucha ...– El repentinamente soltó, su voz interrumpiendo el silencio –Nunca te diré, y tú nunca preguntarás.

Bulma tragó saliva –Pero… ¿Por qué no puedo saber sobre ti? Sabes me gustaría conocer a la persona con la que trabajó– El tono de Vegeta había implicado que realmente no quería hablar sobre eso, y ella honestamente no sabía cómo lidiar con eso.

–No te contaré nada sobre mí, por qué entonces tendría que asesinarte, desaparecer tu cuerpo y eso es mucho trabajo y complicado en otros países– Le dijo sin un atisbo de emoción haciéndola tensarse completamente, estaba seguro que ella quería en ese momento levantarse y salir corriendo, era una sensación reconfortante hasta cierto punto le recordaba la vida de años atrás donde más de una vez esas palabras intimidantes y su carácter lo habían llevado al éxito de sus misiones.

Bulma sintió un escalofrío que recorrió su espalda, tenía miedo, y sin embargo no retiró la vista de él, había otra cosa, algo que nadie decía. Y ella averiguaría que había detrás del asesino.

–Me agradas Bulma– Le dijo ya sin verla –No vuelvas a preguntar.

Lo último que escuchó fue el sonido de la puerta al cerrarse contra el marco, suspiro en derrota. Lo único que estaba segura es que esa noche dormiría con el teléfono a un lado de ella y seguro en la puerta.

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La madrugada y las luces de los edificios que rodeaban Wentworth era la compañía de Vegeta mientras fumaba recargado en el barandal del amplio balcón de la suite, ya tarde. De madrugada y sin poder dormir había decidido que un cigarrillo sería lo mejor, al terminar tiró la colilla en una maceta, listo para un baño y por fin descansar, hasta que una pequeña vibración en su pecho lo alertó. Inspeccionó el lugar, cuidando no ser visto ni escuchado por nadie, de una bolsa interna de la chaqueta sacó un celular y contesto a la llamada entrante, sabía perfectamente quién era.

–¿Qué quieres?

En el teléfono se escuchó un golpe, silencio y por fin una voz –Cuando te asigne esta misión te especifique claramente cada paso a seguir– Se escuchó algo caer –En ningún momento del maldito plan se acordó que trabajarás con ella… ¡Cómo malditasea dejaste que se apoderará de todo nuestro sistema! ¡Esa mujer tiene toda la maldita organización en sus manos!

Vegeta ya había encendido otro cigarrillo, exhaló el humo mientras escuchaba gritos y reclamos. Hasta que se hartó –Escucha Riot todo esto es su culpa, ustedes la eligieron a ella, si no pensaron en que ella podía superarlos no es mi problema, mi misión es resolver el código junto con la científica. A código resuelto terminó con toda evidencia y nos olvidamos de todo, ella no hará nada con la información que posee, realmente quiere resolver el enigma. Además, imbécil no hay marcha atrás ella resolvió el código que todos ustedes no pudieron descifrar en tres malditos años, lo que ustedes no hicieron en esos años ella lo hizo en minutos…

–Cuida tu tono, soy tu superior.

–No me interesa… Continuaré la misión en las condiciones que ahora existen, encontraré al culpable detrás de todo este maldito complot, lo mataré y luego a ella. Problema resuelto, nadie jamás sabrá nada.

Riot respiro tratando de calmarse, no era el único enojado en ese momento, un debate entre los principales y secretos miembros del departamento de inteligencia y fuerza secreta discutían. La conversación era escuchada por todos ahí, específicamente cuatro hombres y una mujer. Todos enojados, pues las cosas no debían ser cómo en ese momento, se supondría que los códigos serían resueltos a la par de ellos, teniendo acceso a toda la información y listos para actuar en cualquier momento. No como idiotas sin poder hacer nada, ni siquiera acceder a sus bases de datos.

Vegeta fumaba tranquilamente hasta que la llamada fue tomada por otra voz, una más oscura y gruesa que lo hizo reaccionar, se paró más erguido –Soldado

–comandante– Contestó Vegeta

–Una simple misión, una simple escolta. Y no puedes seguir órdenes…– La tensión y franqueza hiriente era palpable en esa voz –¿Cuál fue la primera lección que te enseñe?

Vegeta respiro profundo maldiciendo internamente –Seguir las órdenes del superior, aunque me cueste la vida.

–Y fallaste, sabía que con tus problemas no eras el indicado.

Ahora realmente estaba enojado –La misión está en curso, concluiré con ella. Encontraré al traidor y recuperare la información robada borrando toda evidencia de que alguna vez sucedió algo

El silencio se escuchó por unos segundos –Cinco meses Vegeta, cinco meses para el colapso… Si en ese tiempo no has concluido tu misión serás revocado de puesto y dado de baja.

Vegeta sentía tanta furia que quería golpear algo, quería alzar la voz, pero no lo hizo, se guardó todo para el mismo y contestó con un simple –Entendido.

El hombre que ahora controlaba la llamada asintió en acuerdo con el soldado –Hasta el momento tu rendimiento Vegeta ha sido pésimo… Hmp– Se expresó con ironía –Hasta Tarble hubiera hecho un mejor trabajo.

–¡No metas a Tarble en esto!– Cerró su puño izquierdo con fuerza

–Ya sabes Vegeta cinco meses… Cuídate hijo

–Hasta luego padre...– La llamada terminó y un frustrado y malhumorado hombre estallaba en coraje desde dentro. Dispuesto a tomar algo de alcohol salió de su habitación para buscar cualquier cosa para embriagarse. Al pasar una vez más por la sala se encontró con Bulma dormida incómoda en el sillón, dispuesto a ignorarla camino a la cocina y en el bar de la suite sirvió un vaso de vodka que bebió de un solo trago conteniendo el ardor de su garganta. Envuelto en su coraje estrelló el vaso de vidrio sobre la barra arrepintiéndose rápidamente por el ruido, sin embargo, al levantar la vista la científica seguía completamente dormida.

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Levantó los vidrios y se acercó a Bulma, la tomo entre brazos y la llevó a su cama sorprendido de que ella siguiera dormida. Al dejarla sobre las sábanas blancas la miró por unos segundos. –Disfruta tus últimos cinco meses de vida Bulma– Susurró, y en silencio dejó la habitación con la profunda chica dormida.


Bueno este fue el capítulo espero les gustará, sé que es un poco corto, pero con los problemas que tuve para publicar, la falta de tiempo y que considero que este era un buen final, terminamos con esto.

Me gustaría aclarar que cada capítulo me toma más tiempo de escribir que cualquier otra de mis historias, la mayoría de los datos utilizados, entre términos, nombres y direcciones son reales. Buscar cada uno y darles una conexión lógica con los personajes es un poco tardado, sin embargo, muy entretenido para mí, espero igual ustedes.

La historia es una extraña combinación entre nuestro mundo real, un país ficticio y los personajes de Dragón Ball como humanos comunes. Me río un poco ahora que lo planteó realmente.

😀 Muchas gracias por comprender por qué mi tardanza para actualizar, resolví el problema hace dos días, pero la escuela y el trabajo me tienen muy ocupada y hasta ahora pude subir el capítulo, espero les gustará. Realmente no se cuál era el problema con mi archivo, lo borre y lo volví a subir como me sugirieron, cambie algunos números en vez de teclearlos con signo los escribí con letra, espero que funcione y no sea muy complicado. En este capítulo no hubo mas códigos ni coordenadas, pero el anterior enigma esta resuelto y como pudieron leer el lugar es nada más y nada menos que la principal catedral de Sydney, También les puede servir de base para saber cómo descifrar los siguientes códigos si quieren hacerlo.

Soeandrea: Gracias por comentar y estar al pendiente, por suerte parece que todo está resuelto. Un fuerte abrazo y saludos.

Calay: Aquí el capítulo, espero te gustara por suerte por fin pude subirlo.

Juanita Perez 1: Gracias por tu comentario y estar pendiente, espero te gustar el capítulo, Saludos.

Aqua: Gracias por comentar y estar pendiente, espero te gustara el capítulo, saludos.

: Gracias por comentar, por suerte todo esta resuelto, espero te gustara el capitulo, saludos y un fuerte abrazo

Smithback: Gracias por tu ayuda, intente cambiar los símbolos y algunos números y parece que funciono, 😊 espero te gustara el capítulo, un fuerte abrazo y saludos.

Gracias también a las personas que amablemente me enviaron mensaje con consejos o ideas de como resolver el problema, de verdad se los agradezco.

Ya por último unas pequeñas aclaraciones:

Kignsford Smith: Nombre del aeropuerto internacional de Sídney, Australia ubicado en en el barrio de Mascot haciendo honor a su nombre por Charles Kingsford Smith quien fue un pionero de la aviación australiana. Conocido por ser el primero que realizó un vuelo sin escalas a través de Australia, las primeras conexiones aéreas entre su país y Nueva Zelanda, el primer vuelo por el Pacífico hacia el este desde Australia hasta Estados Unidos y un vuelo de Australia a Londres en el que estableció un nuevo récord, de diez días y medio.

Dra. Bashir: Dame Marie Roslyn Bashir. Graduada de la Universidad de Sydney en 1956 con diversos cargos médicos, con especial énfasis en psiquiatría Canciller de la Universidad de Sydney hasta 2012

Dr. Spence: Michael James Spence es un académico australiano y sacerdote anglicano. Actual Vicecanciller y Director de la Universidad de Sydney.

Entomología: del griego éntomos, (insecto) y logos (ciencia) es el estudio científico de los insectos.

Arthropoda: O artrópodos como Bulma explicó; El filo más numeroso y diverso del reino animal, incluye animales invertebrados, con raquetas externo y apéndices articulados, arácnidos, crustáceos y miriápodos. Representando más del 80% de las especies animales conocidas

Además entre tanto que hice y decirse en Anfictión descubrí que puedo poner emojis, jaja, es gracioso por que no lo sabía que se podía ❤✌🙋💕🌎🌍

Ahora si me despido, gracias por leer.