Twilight le pertenece a Stephenie Meyer, algunos personajes son inventados por mí y las situaciones de este fic son mías.


Capítulo II

-Edward, quien es ella?-

Alice me veía con ojos de escrutinio que difícilmente pude evitar. Bella está viva y sufriendo! Tengo que encontrarla, tengo que hablar con Carlisle. Estaba a punto de salir corriendo cuando Alice corrió hacia a mi y se trepo encima.

-Alice, que haces? Suéltame.- debo de dejar de relacionarme con gente como ella. Podría empezar a afectar mi cordura.

-No Edward. Escúchame, tienes que calmarte antes de hacer cualquier cosa y antes de hacer cualquier cosa tienes que desahogarte.- Alice seguía trepada en mi espalda, su menuda figurita casi ni pesaba. Quizás ella tiene razón, es hora de contarle mi historia a alguien imparcial y quien mejor que Alice.

-Vale, tu ganas. Ahora bájate-

-Eh no. Llévame al sofá, Eddy. No te cuesta nada-se rió.

No tenía muchas ganas de recordar mi vida humana, sobre todo porque todas mi memorias provocaban una sensación que ya ni reconocía. Una extraña mezcla de nostalgia y alegría que luego se convertía en dolor y desesperanza.

-Sé lo que estas pensando y, está bien mañana si iré al instituto y seré responsable y blablabla… Pero ahora me necesitas y somos hermanos y para eso estamos, así que empieza- bien esta iba a ser una noche larga.

-Déjale el leer mentes a los profesionales- Alice bufo- No sabes nada de cuando fui humano, no claro que no, nunca hablo de ello.-suspiré.

Veamos, yo nací en 1992. Mi madre, Elizabeth Mason y yo nos mudamos a Forks cuando yo tenía ocho años y la conocí a ella el primer día de instituto. Su nombre era Bella y vivía en el departamento de al frente. Salimos al mismo tiempo y ella me pregunto que si podíamos ir juntos, yo estaba más que nervioso y sorprendido por su pregunta, por lo que me limite a asentir con la cabeza. Desde entonces no nos separamos nunca, íbamos juntos a almorzar, regresábamos juntos, hacíamos los deberes juntos. Era perfecto, éramos los mejores amigos.

Pasaron los años y cada vez la quería más hasta que dos días antes de su cumpleaños, le iba a decir que me gustaba. Ya se habían terminado las clases y estábamos regresando, la iba a invitar a tomar un helado así que primero fuimos a casa a pedir permiso. Yo la estaba esperando en la acera y ahí fue cuando mi vida se arruino.

Se escucho una explosión detrás de mí, y al momento que me gire vi el piso en el que vivíamos cubierto por las llamas. Casi muero en ese instante, no dejaba de pensar en mi madre preparando el almuerzo y en Bella que debía de estar abriendo la puerta de su cuarto en ese momento.

Me sentía tan impotente, fui corriendo pensando en que tenía que hacer algo, que no podía dejarlas allí solas, muriendo. Pero cuando llegue a la puerta principal ya estaban los bomberos y la policía y no pude subir, busque por todos los medios acercarme, pero fue inútil. Al rato me desmaye supongo que por el humo la desesperación y la agonía.

Cuando desperté me encontraba en una cama de hospital, como los odiaba, todo tan blanco-celeste y neutral, una enfermera a mi lado me saludo:

-Qué bueno que despertaste cariño. ¿Cómo te sientes?- pregunto la enfermera.

-En donde esta mi madre?- pregunte un poco desesperado.

-¿Como se llama tu madre?-

-Su nombre es Elizabeth Masen, yo soy Edward. Y usted cree que me pueda dar información sobre Bella Swan?-

-Enseguida vuelvo-

Todo estará bien, me aferraba a ese pensamiento. Pero cuando la enfermera volvió dijo que mi madre había fallecido y que era muy probable la chica de la que hablaba también. Sentí como la desolación invadía todo mi cuerpo, pues ya no me quedaba nadie.

Del hospital me trasladaron a un "centro de salud mental" (manicomio). Desde que me dieron las malas noticias, perdí el apetito y las ganas de vivir. Me veía tan deprimido que prefirieron mandarme a "terapia" por un tiempo… casi tres años. En los que solo veía como los días pasaban y se iban, en mi pequeña habitación blanca de cuatro paredes y una ventana con lindas rejas. De cierta forma era lo mejor, que todo pase tan rápido, así pronto dejaría de existir.

Todo empeoro cuando a mis diecisiete años trate de suicidarme y me enviaron al hospital, había tratado de envenenarme, con esas pastillas que te dan para q te relajes

Ya estando en sala de emergencia, convulsionando y creo que delirando- porque creí haber visto a mi madre- perdí el conocimiento. La primera vez que abrí los ojos desde que llegue al hospital fue cuando me estaban lavando el estomago fue muy… desagradable, y después de eso ya no desperté pero sin embargo escuchaba una conversación:

- Conviértelo Carlisle, hazlo!- dijo, una voz que me resultaba muy familiar-.

- Elizabeth, estás segura de que quieres esto para tu hijo? – Elizabeth… mamá? No, es imposible la enfermera me dijo que había muerto.

- Después de esto no hay vuelta atrás lo sabes, verdad?- esa voz, mmm… me recuerda al doctor que me trato la última vez.

- Estoy segura de que él tiene que vivir y que esto es lo que se debe hacer. Vamos no hay mucho tiempo, parece que está agonizando. Mi pobre bebe…- en parte era verdad ya no podía respirar y sentía q me desvanecía, no se parecía como si me estuviera yendo a otro lado. Pero bebe?

- Esta bien, Esme ayuda a Elizabeth a sujetar a Edward y luego váyanse ambas. No quiero correr el riesgo de que lo ataquen- Sujetar, atacar, verbos extraños para el hecho de que me estaba muriendo. Sentí como me amarraban, luego algo punzante en mi cuello y empecé a sentir como si me quemaban y quería gritar, y creo que lo hice…

- Después de la tormenta viene la calma… o eso dicen. Para mí no fue exactamente calma, desperté a los tres días, según lo que me dijo mama, siendo un… vampiro. Como siempre debía de tomar las cosas con calma, pero una cosa trajo a la otra, sed es igual a sangre. Me volvía loco, quería sangre, mama dijo q todo mejoraría que tenía que acostumbrarme a la sangre animal ya que no debemos matar a gente inocente.

- Edward porque Elizabeth ahora no está con nosotros?-intervino Alice

- Mi madre se fue antes de que tú llegaras enana… Es que conoció a un vampiro, y yo lo aprobé después de todo siempre habíamos sido ella y yo, y parece que si se quieren, así que se fueron a recorrer el mundo y yo me quede con Carlisle y Esme. Me siento seguro con ellos y no quiero arriesgar la poca cordura que tengo. En conclusión no quería estorbar en la nueva relación de Elizabeth- hice reír a Alice con eso- ¿Qué? ¿Qué dije?...

- Nada es solo que haces caras chistosas-si he visto mis expresiones en su cabeza, no son chistosas, es solo que cambian muy rápido y eso la hace reír. Bien…

- Caras chistosas? Caras chistosas! Te cuento mi vida y dices que hago caras chistosas… Ven acá pequeño demonio- y empecé a hacerle cosquillas. Era uno de esos momentos felices para tomar una foto.

Alice se quedo pensando en todo lo que le había dicho mientras yo fui por una bolsa de sangre al congelador, la calenté en el microondas y egrese a donde ella estaba.

- No será la chica más madura del mundo, ni tampoco la más inteligente pero no crees que hay algo raro en todo esto…?- la mire como para que prosiguiera- en primer lugar el incendio al parecer fue provocado así que quien lo hizo como y porque. En segundo lugar tu madre es vampiro, sabes quién la convirtió- negué con la cabeza, se fue antes de que yo pudiera preguntar cualquier cosa y como me siento bien con los Cullen no hice mucho en preguntar. Ok, empiezo a ver el punto. Alice prosiguió- y en tercer lugar, no te das cuenta: Bella está viva. La vi en mi visión y es probable que la vuelva a ver por lo que será mejor que te pongas a investigar todo este asunto de tu muerte y renacimiento. Ahora ya es tarde me ire a acostar, mañana tengo instituto- me guiño un ojo y se fue corriendo escaleras arriba.

Ahora que lo pensaba Alice tenía razón, hay cabos sueltos que no me había molestado en atar, puesto que estaba muy ocupado sintiendo pena por mismo y acostumbrándome a mi Afterlife (3).

Cuando llegaron Carlisle y Esme les conté la situación y decidieron no intervenir en mis decisiones acerca del futuro de Bella y además que me iban a poyar en todo lo que necesitara. Carlisle es como el padre que nunca tuve y Esme es como mi madre vampírica, me quieren mucho y por lo tanto siempre trató de no hacerlos enfadar, pero Bella es la chica que amo desde que tenía ocho años y no la dejaré sola ahora que se que vive. La buscaré así sea debajo de cada minúscula roca que se encuentre en este planeta.

Pasó un mes y lo único que obtuve fue que hay que había en 10 países diferentes de cuatro cinco bares llamados "Bud Beer", pero no pensaba rendirme empezaría a recorrer el mundo si es necesario.

Gracias a Dios, si es que está bien que lo diga, Alice tuvo otra visión esa noche mientras cenaba. Desde mi habitación en el segundo piso escuche como se le caían los cubiertas, en un suspiro estuve al lado de ella sincronizándome con su mente.

Era Bella de nuevo, en la misma habitación que antes. A pesar de que se veía cansada estaba muy linda con ese cabello cayéndole a ambos lados de su níveo rostro. Como ansío tanto estar con ella de nuevo.

- Vamos Alice, necesito más- la inste un poco para ver si pasaba algo y asó Bella susurró algo que logramos escuchar "Edward, encuéntrame… Reino Unido"

Encontrarla? Como sabía que la estaba buscando? Que paso con ella en todo este tiempo? Hay Bella como te necesito…

Llame a Carlisle para ver que me decía y me dijo que no me vaya que todavía no que espere unos meses más pues aún soy neófito y no me podría controlar en el viaje. Esme se pondría mal si me iba, pero le quedaba Alice. Era una decisión que no estaba dispuesto a pensar demasiado.

Era Bella o unos humanos en el camino, y porque humanos. Cada vez que me de sangre podría tomar una bolsa de sangre, podría ir preparado.

- No puedo esperar, Bella me necesita – estaba furioso y lo mejor que podía hacer era ir a cazar.

Me adentre en lo profundo del bosque y encontré un venado cerca de un arrollo, lo ataque con la habitualidad de siempre (sin hacerlo sufrir). No era el único cerca y me había quedado con sed, así que fui a buscar algún otro. No son nada rápidos en comparación conmigo, pero en algo me entretenían. Sin embargo tenía que ser interrumpido.

- ¿Quien está ahí?- dije casi susurrando, se escuchaba el sonido de una respiración, bueno casi por qué no respiraba como un humano y no se movía como un humano. Agudice mi oído y pude saber de donde provenían esos movimientos. Con un movimiento rápido capturé a mi presa, para mi sorpresa el chico no puse resistencia, nada y en su mente no habían pensamientos malos, es decir el venia aquí por una misión:

- ¿Quién eres Ethan?-le pregunte.

- Mi ama me envió aquí, dijo que usted es el único que puede salvarla-. Bella, nunca podría estar lejos de los problemas, ni siquiera "muerta".- Ella dijo que no tenía mucho tiempo, que apenas yo llegara se fuera usted a Reino Unido.

- Dime todo lo que sabes de Isabella Swan-


(3) Afterlife: canción de Avenged Sevenfold que suelo asociar con la "vida" de los vampiros.

N/A

De nuevo millón gracias a los que le están dando una oportunidad a este fic.

Espero sus reviews XD

XOXO