CAPITULO III.-

-"¡Debo avisar a la orden!"-fue el primer pensamiento que tuvo Snape al salir del despacho de Umbridge.

Si lo que Potter le dijo era cierto, el pulgoso de Black estaba en serios problemas. Rápidamente razono que hacer. El no podía comunicarse con Albus, pero Minerva si, después de todo ella era la única que sabía exactamente donde se escondía. Se dirigió a paso rápido al despacho de la subdirectora, pero no la encontró en ese lugar.

-"¿Dónde demonios estas Minerva?"-gruñía internamente, mientras comenzaba a recorrer los corredores, hasta que vio a uno de los fantasmas.

-¡Sir Nicolás!-le grito, haciendo que el fantasma se detuviese y lo observara curioso.

-¿Sabe donde puedo encontrar a Minerva?-pregunto

-Oh, lo mas probable es que se encuentre en la enfermería-respondió-La pobrecita fue hechizada por defender a Hagrid-se lamento.

Sin siquiera dar las gracias, Severus se dio la vuelta y comenzó su camino hacia la enfermería. Tal como le dijeron, encontró a la profesora de transformaciones postrada en una de las camas, con semblante pálido e inconciente.

-¡Severus, me alegro que regresaras!-exclamo Poppy Pomfrey al verlo-¡A Minerva le llegaron cuatro hechizos! ¡¡Cuatro!! ¡Te juro que soy capaz de olvidar mi juramento profesional y hechizar a Umbridge y sus secuaces!

-Cálmate Poppy-respondió Severus-¿En dónde le dieron los hechizos?

-Los cuatro hechizos le llegaron al pecho. Gracias al cielo que teníamos la poción necesaria para contrarrestar los efectos, de lo contrario ahora mismo estaría en el Hospital San Mungo, pero necesito mas poción para hacerla reaccionar-se lamento la enfermera.

-Descuida, en seguida la preparo-respondió Snape y se dirigió a su laboratorio. No tenía tiempo que perder, había mucho en riesgo.

Una hora después volvía a entrar a la enfermería con varios frascos de pociones. Entre él y la enfermera le administraron la poción a la subdirectora y solo tuvieron que esperar unos minutos para que la profesora comenzara a reaccionar.

-¿Q..qué...qué sucedió?-pregunto con voz temblorosa

-Te hechizaron querida, pero pronto estarás bien-respondió Pomfrey-Espera un momento, en seguida te traigo una poción revitalizante-dijo antes de dirigirse a su oficina.

Severus vio como la enfermera desaparecía en su oficina y enseguida comenzó a relatarle rápidamente los hechos a McGonagall.

-¡Severus, debemos avisarle enseguida a Albus!-exclamo la profesora

Y antes de que el oscuro profesor de pociones pudiese contestarle, ingresaron a la enfermería los alumnos integrantes de la Brigada Inquisitorial, los cuales hace poco estaban vigilando a Potter y sus amigos. Todos ellos presentaban indicios de ser victimas de algún hechizo, pero sin duda el peor de todos era Draco Malfoy, cuya cara entera estaba cubierta de cosas voladoras.

-¿Qué ha sucedido?-pregunto la enfermera ya de vuelta con la poción de Minerva, mientras evaluaba a los heridos.

-¡Potter y sus amigos escaparon!-respondió Warrington-¡Se fueron del colegio!

-¡¿Qué?! ¿Cómo que se fueron del colegio? Explíquese-exigió Snape mientras le mandaba la peor de sus miradas al Slytherin.

- La directora fue a buscar una supuesta arma que tenia Dumbledore escondido junto con Potter y Granger. Luego, los Gryffindors que se quedaron bajo nuestro cuidado, nos engañaron y se escaparon. Trate de seguirlos pero solo pude ver como salían volando, aunque no tenían escobas, tan solo pude escuchar algo sobre que irían a un Departamento.

-¡Severus! ¡Debemos buscarlos inmediatamente!-grito McGonagall, mientras se incorporaba de la cama.

-¡Minerva, tú todavía estas delicada!-dijo la enfermera mientras alcanzaba a sujetarla antes de que cayese al suelo

-¡Pero debemos hacer algo! –exclamo la profesora

-Yo los buscare Minerva. Creo que se a donde se dirigen. Tú mientras tanto avisa a ya sabes quien-dijo Snape, mientras se dirigía a la salida, haciendo ondular su capa

-Te mandare un mensaje si los encuentro-fue lo último que dijo antes de desaparecer por los corredores.

-¿Bien, ustedes que esperan?-exclamo Pomfrey a los alumnos heridos-¡Vayan a recostarse cada uno a una cama, si quieren que los cure!

Severus después de hacer una parada rápida en sus aposentos, velozmente se dirigió a los límites de Hogwarts. Llevaba una pequeña tapa de botella en sus manos. Un traslador de emergencia que el mismo Dumbledore le había dado. Este lo llevaría directamente a Londres. Después de activar el artefacto mágico y de sufrir los efectos, se vio en la entrada del Caldero Chorreante. Respiro profundamente antes de dirigirse al Ministerio de Magia. Si estaba en lo correcto, Potter y sus irritantes amigos se dirigían al Departamento de Misterios, lugar que el Gryffindor menciono en sus clases de Oclumancia, haber soñado repetidas veces. Ya cerca del edificio vio a varios Thestral,(1) lo que le puso en alerta.

-Ahora entiendo lo de volar sin escobas-se dijo

Entrar al Ministerio fue difícil, más de lo que Snape suponía, y eso era una mala señal, porque otros que no tuvieran su habilidad para anular hechizos, no podrían ingresar. Todo el edificio parecía estar desierto. Con prudencia y la varita en mano se dirigió a la Novena Planta lugar donde encontraría el Departamento de Misterios por medio del elevador.

Cuando llego se dirigió hacia la puerta negra, ingresando a un cuarto grande y circular. Como todo ahí dentro era negro incluyendo el piso y el techo, se vio a si mismo mimetizado y sonrió para sus adentros. Tenía una ventaja.

Miro las diferentes puertas. ¿Cómo encontraría al irresponsable de Potter y sus amigos?. Entonces, se le ocurrió una idea. Elevo su varita y convoco un hechizo

-¡SPAÍHA! (2)-susurro, haciendo que una pequeña bolita de luz saliera de su varita, y después de brillar por unos segundos se solidificara en un diminuto espejo.

Este hechizo era una de sus creaciones, muy útil a la hora de buscar información y estar al corriente de las reuniones con el Lord, a las cuales no era invitado por desconfianza.

-Busca a Potter y verifica si hay Mortífagos-le ordeno al espejo

Como si de un insecto se tratara, el pequeño artefacto mágico comenzó a volar y a traspasar las diferentes puertas pareciendo un espíritu, mientras Severus observaba la pequeña neblina mágica que apareció junto al espejito, donde se veía las imágenes que este enviaba.

Después de ver unas cuantas salas y sus contenidos (incluyendo el lugar donde se encontraba el Velo de la muerte), al fin ubico a sus estúpidos alumnos con complejo de héroe. Lo malo es que en ese momento se encontraban rodeados por varios Mortífagos.

-¡¡Por Merlín!!-exclamo al ver el problema en que estaban los jóvenes. Sin perder tiempo invoco su patronus, una linda cierva, la cual le distrajo un segundo al recordar a su amor perdido.

-Encontré a los estudiantes, todos se hallan en el Departamento de Misterios, siendo rodeados por Mortífagos, por lo que puedo afirmar que cayeron en una trampa del Señor Oscuro. Intentare distraerlos, para dar tiempo a la Orden de traer refuerzos.-Sin más, envió su patronus a Minerva McGonagall.

Respiro profundamente antes de ingresar a la sala, en la que tanto estudiantes como seguidores del que no debe ser nombrado se hallaban. Comenzó a seguir las voces para ubicarlos entre todas esas estanterías.

-¡Se que Sirius está aquí!-le escucho decir a Potter-¡Se que lo tienen!
Las risas de los mortífagos le helaron la sangre, en especial los de una mujer que destacaban sobre el resto.

-"¡Maldita sea! Si Bellatrix esta aquí, será mas complicado"-pensó Severus
-Va siendo hora de que aprendas a diferenciar entre la vida y los sueños, Potter-escucho que decía. Una voz conocida-Ahora dame la Profecía, o comenzaremos a usar las varitas.
-"¡Oh, genial, también esta Lucius aquí! ¡Estupido Gryffindor te dije en las clases que no confiaras en esos sueños!-gruño internamente, localizándolos al fin
-Adelante, entonces-le vio contestar y alzar su varita. Entonces, las cinco varitas de sus amigos (Ron, Hermione, Neville, Ginny y Luna) aparecieron a su lado.
Snape se tenso en las sombras y apretó fuertemente su varita. Pero los mortífagos no atacaron.

-"Algo esta mal"-pensó Severus analizando la situación
-Dame la Profecía y no habrá necesidad de que nadie salga herido-dijo Malfoy fríamente.

-"¿¿Profecía?? ¡Claro era eso lo que buscaba tan afanosamente el Señor Oscuro!"-pensó comprendiéndolo todo. Sus pensamientos se cortaron al escuchar como era ahora Potter quien reía.
-¡Si, seguro!-dijo-Te doy esta… profecía, ¿no?... y tu simplemente nos dejarás irnos a casa, ¿verdad?"
Esas palabras apenas las había pronunciado cuando la Bellatrix gritó-Accio Prof...
-¡Protego!-grito Harry
-"Es rápido el chico"-reconoció con un poco de orgullo
-Oh, sabe como jugar, el pequeño bebe Potter-dijo la mortífaga-Muy bien, entonces…
-¡LES DIJE QUE NO!- le grito Lucius -Si la rompes…

-"Por supuesto, si se rompe el Señor Oscuro jamás conocerá la totalidad de la profecía y eso lo pondrá furioso"-razono Severus
Bellatrix descubrió su cara, mostrando sus ojos furiosos y fanática locura
-¿Necesitas más persuasión?-pregunto -Muy bien… atrapen a la más pequeña-ordenó a los mortífagos tras ella-Déjenle mirar mientras torturamos a la pequeña niña pelirroja. Yo lo haré.

Fue en ese momento, que Severus decidió mostrarse.

(1) Thestral: Tipo de caballo volador que sólo pueden ver aquellos que han visto la muerte.

(2) SPAÍHA: Hechizo inventado, cuyo propósito es ayudar a espiar.