Hola! ¿cómo están queridos lectores? después de una larga semana me animé a subir el capítulo asique aquí está, espero que disfruten :D
Saludos a la mejor amiga, love ya Naty xD
Mirajane, manos a la obra.
Salí del vestidor algo despistada, la pastilla de la noche anterior me había dejado agotada, aparte me mantenía pensando en otros asuntos. Atrapé con la vista a Laxus, quien me miró devuelta, pero rápidamente la retiró, al parecer incómodo.
Me acerqué rápidamente, pero él se dio la vuelta y se alejó a trote de mí. Cuando lo alcancé, me apresuré en derribarlo al suelo y me senté a horcajadas sobre él.
- ¡Mirajane! Sal de encima. –grita. No me permití que alguien notara mi gran vergüenza al encontrarme en esta situación.
- ¡No! No hasta que me cuentes que fue lo que hablaste con Lissana antes de venirnos hasta acá.
- No puedo es… es un secreto - Se movió incómodo debajo de mí, pero no lo iba a dejar ir.
- Lo diré una vez más Laxus, ¿Qué…hablaste… con…Lissana…? –pregunté, con una pizca de irritación en la voz.
- ¡Está bien, está bien! Te lo diré todo –exclamó rendido, deja salir un largo suspiro- ¿No crees que hay otro lugar mejor para hablar que en medio de el pasillo y tu sobre mí? –Iba a replicar cuando me interrumpe- bueno, claro que lo último no me molesta en absoluto.
Su sonrisa me irrita y salgo rápidamente después de mirarlo con desprecio.
Llegamos a lo que parecía un jardín, nos sentamos en uno de los bancos más alejados del lugar para que la conversación tuviera total privacidad.
- Empieza. – solté sin mucho ánimo.
- Estoy empezando a extrañar tu característica risa -se burló, le dirigí una mirada de advertencia y prosiguió- Lissana llegó hasta mí después que el viejo diera los nombres que debíamos venir, quería mi ayuda, se veía algo desesperada como si no tuviera a quien más recurrir, asique acepté.
- ¿Qué fue lo…? –intenté consultar sin poder apaciguar mi curiosidad.
- Si quieres que hable entonces al menos no me interrumpas- exclamó molesto, por mi parte me mantuve callada- Ni siquiera debería contarte esto –murmura.
- Hazlo, no te interrumpiré.
- Ella quiere que vigile a Natsu mientras estemos acá, sabes que tu hermana está colada por él y cree que Lucy es su rival del amor, ¿Puedes creerlo? - Se ríe fuertemente, yo solo me limito a observarlo, el me mira y calla de golpe- No me digas que a Lucy… ¡Oh Dios! Que cabrón con más suerte.
- No te metas en esto Laxus, no puedes ayudar a mi hermana y yo tampoco. –dije determinada- Lissana sabe en lo que se mete y que no está haciendo bien.
- ¿De qué hablas mujer? No está para nada mal tratar de tener a la persona que amas –negué con la cabeza.
- No entiendes –murmure, Laxus se levantó de golpe y quedó frente a mí.
- Entonces explícate.
- No puedo.
- Vale joder, lo capto, no quieres que ayude a una enamorada que vino corriendo hacia mí suplicándome ayuda ¡Y ni siquiera puedo saber porqué!
Por un momento pensé que desataría su furia contra mí o se iría, pero volvió a sentarse a mi lado manteniendo su mirada fija en mí.
- Natsu ya eligió –dije en susurro- Natsu está enamorado de Lucy, no de mi hermana, pero ella no lo acepta y sigue haciéndose daño a ella y a los demás.
Laxus quedó sorprendido ante mis palabras, recostó su fornida espalda sobre la banca y dio un largo suspiro agotador.
- Yo le di mi palabra a tu hermana, asique cumpliré, luego de eso no me meteré más en este tema –concluyo por fin.
- ¡No Laxus! No debes meterte en esto –Gruñí irritada.
- No puedes prohibírmelo.
Me levante de mi asiento dispuesta a irme, pero antes giré sobre mis talones para mirar a Laxus.
- En ese caso, ayudaré a Lucy para que haga oficial una relación con Natsu.
…
Nos encontramos todos en una sala sacada de alguna antigua película asiática, con decoraciones de Bambú y papel tapizado. Una pequeña cascada era el único sonido que se escuchaba en el lugar, estábamos todos sentados en posición india al frente del que sería nuestro instructor por esta hora.
- Me llaman Newt, seré su profesor y les enseñaré la magia del yoga, tiene un par de reglas que no son muy difíciles de cumplir, solo debéis manteneros callados y tranquilos. –no podría explicar esta sensación de que algo malo iba a pasar, dirigí mi vista hacia Natsu que peleaba con gestos con Gray.
- Los quiero ver en parejas – Natsu se levantó de su asiento y se acercaba a paso rápido hacia mí, le iba a sonreír cuando siento que un brazo pasa sobre mis hombros, era Loke.
- Lucy, ¿me das el honor de ser pareja con la mujer más linda de universo?
- Yo… -titubeé incómoda por un momento, le dirigí una fugaz mirada a Natsu, estaba ahora en la ventana refunfuñando cosas que no alcancé a entender.
- Lo siento Loke, me reservé primero a Lucy, además creo que es mejor que sea parejas solo de hombre o solo de mujeres. –Vi a Mirajane agradecida, ella me dedicó una sonrisa y se sentó a mi lado cuando Loke se fue refunfuñando.
Aunque era obvio que la demonio le había mentido a Loke, habían varias parejas de ambos sexo como Juvia con Gray, o Levy con Gajeel y Cana que sería la pareja de Newt.
- Muy bien ¿alguien quedó sin pareja? –pregunta Newt.
Todos miramos en dirección a las dos manos levantadas, una correspondía a Loke.
Y la otra a Natsu.
- Bueno, entonces ustedes pónganse en pareja, rápido, rápido. –Inmediatamente dijo eso el ambiente del lugar se convirtió en uno tenso, tanto que el aire parecía que en cualquier momento se rompería como si de vidrio se tratase.
Comenzamos con ejercicios de relajación, no se escuchaba nada aparte de nuestras respiraciones en armonía. Esto no parecía Fairy Tail, ni sabía cuando tiempo duraría así sin que alguien destruyera todo o acabara con toda esta paz.
Me fui relajando de apoco, sentía la magia fluyendo lentamente dentro de mí. Nos pidieron que recordemos momentos lindos y felices de nuestra vida.
Lo primero que recordé fue cuando conocí a Natsu en Hargeon, luego cuando entre por primera vez a Fairy Tail, y así fui recordando los momentos felices en cada una de las aventura, la mayoría estaba adherida a Natsu. Ya no me sorprendía, luego de largos meses por fin reconocía y aceptaba mis sentimientos.
No sé cuánto tiempo hemos estado así, ya habíamos cambiado de posición varias veces. Mi espalda estaba erguida hacia atrás y con mis manos tomaba los tobillos de mis pies.
De la nada siento un gran poder mágico al lado mío, me permito abrir mis ojos. Natsu estaba con las manos encendidas de pie al igual que Loke, ambos listos para entrar a darse golpes.
- ¡No vuelvas a mirarla o hablar de ella de esa forma! – rugió el Dragneel.
- ¿Me lo vas a prohibir tu? Dragoncito –se burló el espíritu haciendo poner rojo de rabia a Natsu.
- No, pero quemaré toda tu boca para que no pueda salir nunca más una palabra de ahí.
Le iba a pedir al encargado que los detuviera, me acerque hacia a él, pero como si todo el destino estuviera en mi contra me lo encontré dormido.
Siento como alguien me toma de la mano y me arrastra hasta afuera del lugar.
- Natsu… - Dije sorprendida y algo avergonzada por sentirme feliz de tener su mano entrelazada con la mía.
- Solo… cállate y sígueme.
Veía como sus músculos de la espalda se relajaban a medida que nos alejábamos, nos escondimos bajo unas escaleras, sentados más cerca de lo que quisiera uno del otro, pero mi curiosidad venció a la incomodidad y lo miré.
- ¿Qué fue lo que pasó allá adentro? ¿Por qué discutiste con Loke? ¿Por qué me sacaste de ahí contigo? ¿Por qué…?
- ¡Hey! Muchas preguntas –me interrumpe- te lo contaré todo…
Se notaba furioso de solo recordar, sus manos estaban hechas puños y las venas parecían querer explotar. Para intentar calmarlo puse una mano en su hombro y luego lo abracé, no tardo en corresponder y rápidamente se relajó.
- Loke… él, te estaba mirando en todo momento, no despegaba sus ojos de ti, aprovechaba que todos tenían sus ojos cerrados para… inspeccionarte, fue tan… perturbador, pero mi paciencia culminó cuando dijo que tenía suerte de dormir contigo, fue casi un susurro y a veces detesto tener el oído más agudo… - Hizo una pausa y suspiró pesado- No sé que me pasó, en mi cabeza solo tenía la idea de romperle la cara y cubrirte para que él no pudiera ver ni un centímetro de tu piel, supongo que soy algo protector.
Mi mente estaba en blanco, no podía creer que Loke fuera así de pervertido, sentía vergüenza, también me sentí sucia. Quería llorar de lo patética que me sentía, pero no lo hice, porque Natsu me apegó a él, en un abrazo y me sentí más segura.
- Yo… um… lo siento por sacarte así de allí, no podía soportar que estuvieras cerca de él –dice luego de un rato.
- Está bien, gracias, yo tampoco quiero estar cerca de él ahora mismo.
Nos quedamos así largo rato, luego de pensar me decidí a hablar con Trent, no quería dormir con Loke, no después de que sabía los sucios pensamientos de él.
- La verdad es que me alegró mucho cuando Mira te alejo de él –dice- Desde que llegamos Loke se ha puesto… raro.
- Bueno, desde ahora no seré pareja en nada con Loke, no te preocupes.
- ¿Y conmigo? – No pude evitarle buscar un segundo significado a sus palabras, lo que me hizo sonrojar y rápidamente asentí con mi cabeza.
- Sí.
¡Tadaaaa! jajaja espero que les gustara la historia, estoy muy agradecida por los lindos comentarios que me han enviado.
Asique "Flor Carmesi" "Neko Heartgneel" "el anonimo que me lee(?) xD" y "val703" mis infinitos agradecimientos :3
Esperen al próximo capítulo
Se despide Toriii 1, 2, 3 ¡AYE SIR!
