Volví. Tarde, pero lo hice. Les pedí una semana y pues, creo que cumplí.La continuacion esta lista ^^ Aunque sinceramente no me gusta mucho... =P Pero bueno... hice lo mejor que pude. Espero les guste. Si tienen alguna sugerencia o algo no duden en decirmelo, me ayudarán a mejorar la presentacion y la historia. :D
Lo que viene a continuacion creo que se tiene que hacer en todos los fics... la verdad no sé si sea cierto, pero nada pierdo haciendolo.
Atencion : Esto contiene yaoi. Relacion chicoxchico. Si no te gusta, no lo leas. Estas advertido.
Anime : Durarara!
Pareja : Shizuo x Izaya
Rango: Por lo pronto k+, en el futuro posiblemente sea T o M.
Disclaimer: Este anime ni los personajes me pertenecen. Todos son propiedad de Ryohgo Narita.
Había pasado una semana desde aquel incidente. Una semana entera sin ver a la pulga. Shizuo ya no sabía que pensar. Su pensamientos era pura confusión. Por un lado, estaba preocupado; y por el otro, no quería ver a la pulga. Se sentía extraño el haber besado a Izaya, y lo peor de todo fue que disfruto del beso.
Recordó lo que le dijo a Izaya. –Yo tengo novia -. Se maldijo interiormente por decir esas palabras. Eso no fue más que una mentira. Sobre la chica… él no había podido aceptarla.
–Shizuo-kun –saludo una castaña –me alegra que hayas llegado y no me dejaras plantada. –sonrio débilmente.
–¿Por qué habría de hacer eso? Eres mi amiga, jamás te dejaría plantada. –sonrió, aun desconociendo las intenciones de la chica.
–Ehmm… muchas gracias. Tú realmente eres un buen chico. –sonrojada.
–No es para tanto.-ignorando el halago –Y, ¿para qué me llamaste?
La castaña empezó a juguetear con sus dedos. Estaba nerviosa ya que planeaba confesar sus sentimientos al rubio. Hacia algunas semanas atrás, Shizuo la había rescatado de unos ladrones. Llegó en el momento indicado. Un príncipe rescatando a la princesa. Su príncipe. Ella quedo fascinada por tal acción heroica y se enamoró de él instantáneamente.
La joven le lanzo varias indirectas al chico, pero este no logro comprenderlas, o simplemente las ignoraba pensando que se equivocaba. La castaña debía actuar ya. Decidió acercarse más, y lo logró. Intercambiaron números y se masajeaban todos los días. Era una persona agradable y sencilla, lo que al parecer era del agrado del rubio. Al estar ella en un salón diferente –segundo año –solo podían verse durante el receso o la salida y debía aprovechar cada segundo de estos, lástima que estos intentos siempre eran frustrados por una persona en particular. Izaya orihara. Ella detestaba a ese chico. Cada que veía a Shizuo en su tiempo libre, siempre perseguía a esa persona. Había oído historias de que el rubio era malo, cruel y aterrador, y por eso no debía acercarse a él. Ella se dio cuenta que todo era una mentira. Una persona malvada no la hubiese salvado. Todo era culpa del pelinegro por provocarlo, eso fue lo que pensó.
–¿Estás bien? –una voz le sacó de sus pensamientos –llevas un buen rato en silencio.
La joven asintió sonriendo.
–Solo pensaba –se excusó.
–Bueno, ¿ahora me diras de que quieres hablar?
–Si –sonrojándose nuevamente –Yo… ehm… shizuo-kun, tú me gustas mucho. Yo estoy enamorada de ti –mirandole fijamente a los ojos.
Shizuo se sorprendió. No sabía que decir.
–No es necesario que me respondas ahora. Puedo darte un poco de tiempo para que lo pienses –propuso la joven. Shizuo negó.
–No es eso. –calmado –no creo que sea bueno para ti tener una relación conmigo. Soy un chico muy peligroso… ya sabes.
–No me importa. Yo no te temo Shizuo-kun.
El rubio suspiro.
–Me alegra mucho que no me temas, pero esa no es la razón.
–¿No? –confundida.
–No, la razón es mi incontrolable ira. Yo podría lastimarte en cualquier momento con mi fuerza y eso no me gustaría. Yo no quiero lastimar a alguien que estimo. –sonrió –además, no creo que sea seguro para ti estar cerca de mí. La pul… Izaya, él podría hacerte algo. Ese maldito no hace más que molestar y si se entera de que eres algo mío, no dudara en acercarse a ti. No quiero que seas lastimada. Por eso, no creo poder ser tu novio. Tú eres una linda chica, pero… no es seguro para ti.
–Otra vez ese chico- pensó. Permaneció en silencio unos segundos tratando de pensar en una solución.
–Ehm… ¿Akane? –la llamo
–Ya veo –saliendo del trance-. Entonces, si no puedes ser mi novio, me gustaría un beso de Shizuo-kun.
El rubio no tuvo tiempo de reaccionar, ya que antes de lo previsto la joven ya se encontraba besándolo, con sus brazos fuertemente agarrados alrededor de su cuello. Él no podía alejarle. ¿Y si la lastimaba? Decidió esperar a que el besó terminará.
–Yo... lo lamento, pero en serio quería un beso tuyo.
–No hay problema –nervioso
–Entonces… ¿podemos seguir siendo amigos?
–Uhm, claro. Podemos seguir mandándonos mensajes.
–Gracias –contesto feliz y luego se alejó rápidamente.
Shizuo pensó que Akane se había comportado muy raro cuando se despidio de él, pero decidio no tomarle importancia. Así, perdido en sus pensamientos, ya estaba en la azotea. Ese lugar fue uno de los sitios que más visito durante la ausencia de Izaya, ya que casi siempre estaba vacío lo cual le ayudaba a calmarse y ordenar sus ideas. Se dirigio detrás de una de las paredes para poder cubrirse del sol. Cuando giró hacia la oscuridad, un cuerpo delgado salto sobre él.
–¡Shizu-chan! ¿Me extrañaste? –gritó un animado pelinegro rodeando el cuello del rubio en un abrazo.
Shizuo se quedó en shock. Izaya le había tomado por sorpresa
–¡Qué demonios! –recuperando la compostura y empujando suavemente al moreno –Izaya, maldita pulga. ¡Aljéjate! ¿Quién te iba a extrañar? La vida sin ti es de lo más pacífica.
–Que cruel Shizu-chan –sonrío –vamos, ¿por qué no usas toda tu fuerza y me alejas de ti? O será…
–No pienses estupideces pulga –molesto –no uso toda mi fuerza porque no sé si estas curado completamente. No quiero volver a lastimar a una pulga débil como tú. –tratando de ofenderlo, pero esto solo ocasiono que la sonrisa del menor se agrandará.
–¡Shizu-chan se preocupada por mí! –divertido –eso es tan tierno.
–Tsk. Solo quítate. –tirándolo al suelo.
–Ouch, eso dolió. –levantándose –estúpido protozoario.
El moreno observo como el rubio lo rodeaba y se sentaba recostándose en la pared. Se extrañó al ver que el otro prácticamente le ignoraba. No iba a permitir eso.
Rápidamente saco su navaja y amenazo con ella a su compañero.
–¿Qué pasa Shizu-chan? ¿El verme en un estado tan débil te impactó? –molesto –déjame aclararte algo. No soy débil, y puedo demostrártelo en este momento –amenazó.
Shizuo simplemente le ignoró. Izaya enfureció más.
–Así que me vas a ignorar, ne?
En un rápido movimiento quedo cara a cara con el rubio. Estaba arrodillado frente a él con su navaja colocada peligrosamente cerca del cuello del otro. Shizuo no se inmuto.
El moreno apretó un poco más, haciendo una pequeña herida la cual ocasiono que un hilillo de sangre se deslizara por el cuello del mayor. Al no ver ninguna reacción, el ojicarmin perdió el control y pego sus labios a los del rubio. Así por lo menos obtendría alguna acción por parte del monstruo. Estaba en lo correcto. Shizuo lo empujó fuertemente ocasionando que Izaya cayera de espaldas contra el piso y se golpeara fuerte la cabeza.
–Ngh… no eres más que un bruto. –tratando de incorporarse, pero un repentino mareo le invadió cayendo desplomado nuevamente. Shizuo se acercó y trato de sentarlo. Necesitaba calmarse y no desesperarse como la ultima vez.
–Fue tu culpa. – molesto –Además, no quiero que me vuelvas a besar. Es molesto y repugnante.
Izaya río.
–Oh vamos, ¿hablas en serio? –logrando sentarse y quedar así cara a cara con el rubio. –Deja que te bese de nuevo, y si te repugna no me volveré a cercar a ti nuevamente –propuso.
Shizuo se estremeció ante la propuesta del menor. Dejarse besar de nuevo por Izaya. No sabía si podría alejarlo. La vez anterior cayó ante esos labios... ¿podría resistirse esta vez? Sabía que no podría.
–No gracias. –levantándose para abandonar la azotea.
Izaya se sorprendió. Agarro fuertemente la manga del otro, evitando así que lograra levantarse por completo. No podía permitir que el rubio se fuera así. Necesitaba planear algo rápido.
–¿Qué quieres? –molesto por la acción del menor
–Dado que no quieres aceptar esa propuesta, te propondré otra.
–¿Otra? – Izaya asintió – ¿Dé que trata esta?
–Pues… si me das un beso, yo no te volveré a besar sorpresivamente de nuevo –propuso.
–¿Quieres que te bese? –enfadado -¿No acabo de decirte que me repugnas?
–Tsk. Si no aceptas te volveré a besar durante lo que queda del instituto. Lo haré durante el receso, la salida… frente a tus compañeros. No me importa en qué lugar, aprovechare cada oportunidad que tenga para besarte. –soltó la manga del otro y se levantó.
Shizuo observo como Izaya caminaba en dirección a la pared, y también como recostaba su espalda en esta mientras le observaba.
–¿Qué dices? –con su típica sonrisa.- ¿Aceptas?
El otro lo pensó unos minutos.
–Si te beso… ¿me dejarás en paz?
Esperaba que Izaya le dijese que sí y así poder encontrar solución a todos sus problemas, lástima que el otro adoraba hacerle la vida imposible.
–No. Te dije que no volvería a besarte, en ningún momento dije que dejaría de molestarte.
Shizuo sintió ganas de aplastar la cabeza del moreno contra la pared. Estaba aburrido de esta estúpida charla y el otro no hacía más que buscar un motivo para besarlo. Necesitaba calmarse.
–Realmente eres molesto. –acercándose al moreno
El corazón de Izaya empezó a acelerarse.
–Si te beso, ya no me besarás ¿cierto?
Izaya asintió.
Shizuo se colocó frente a Izaya. Una mano agarrando la barbilla del menor, y la otra sobre la pared. Ambos se miraban fijamente.
–Te besaré, pero a cambio te pido que dejes en paz a Akane.
Izaya se estremeció. No esperaba que el rubio mencionara a esa chica. Al parecer sabía que el moreno era el causante del pequeño accidente que ella tuvo hace dos días. No le importo, esa maldita se lo merecía. Intento quitarle su juguete, por lo que necesitaba un castigo. Además, no era para tanto. Tan solo ordenó a uno de sus "empleados" que colocara unos documentos del director en la maleta de la joven. Cuando los profesores revisaron las maletas de los alumnos y encontraron esos documentos en su mochila la inculparon, lo que ocasiono que la sancionaran unos cuantos días. No era para tanto. Le hubiese gustado verla llorar, tratando de explicar que ella no cogió esos papeles. Pobre, nadie le creyó. El moreno rio al recordar lo que el chico que contrato le contó sobre dicha escena.
–Pulga. Responde –el rubio le sacó de sus pensamientos
–Hmp. Como quieras. Pero adviértele a esa puta que no se vuelva a cruzar en mi camino.
Shizuo se sorprendió. Izaya usualmente no hablaba así de sus tan amados humanos. No le importo, era la pulga después de todo. Sería difícil entenderlo.
–Ella no volverá a cercarse a ti. Y tú, no te acercarás a ella. Ni intentarás nada en su contra. ¿De acuerdo?
–De acuerdo –contestó aburrido el moreno. Sus planes para divertirse con esa chica se arruinaron.
–Bien, entonces… acepto el trato.
Izaya sonrio y colocó sus brazos alrededor del cuello del rubio.
–Entonces bésame, Shizu-chan.
Shizuo lo miro por unos segundos, tratando de procesar lo que estaba a punto de hacer. Se sorprendió a si mismo por emocionarse ante la idea de besar a Izaya nuevamente. Necesitaba ordenar sus ideas. Lo hacía solo para que Izaya dejará de molestar a Akane y no lo besase otra vez.
Respiró profundamente.
Despues de unos cuantos segundos, se fue acercando lentamente a los labios del otro y lo besó. Intento que fuese un beso corto ya que no quería volver a perder el control, pero al parecer Izaya tenía otros planes.
Se encontraba disfrutando de la suavidad de Izaya, cuando este le mordió ocasionando que soltara un quejido y entreabriera levemente la boca. El ojicarmín aprovecho esto y se introdujo rápidamente en la cavidad del otro. Shizuo sintió la dulzura de Izaya. Intento alejarlo, pero el otro se había sujetado fuertemente de él. Sus sentidos se fueron perdiendo ante el sabor y la suavidad. Nuevamente, el deseo lo cegó.
Pasaron unos cuantos segundos, por lo que se separaron por falta de aire. El beso había sido más caliente que el anterior. Aún seguía peligrosamente cerca. Izaya intento acercarse a los labios del otro, esperando no ser alejado como la última vez. Grande fue su sorpresa cuando Shizuo no lo alejo, al contrario, rodeo la cintura del menor con sus manos y apretó el cuerpo delgado contra el suyo. Izaya se sentía en el cielo ante las caricias inconscientes que el mayor le propinaba en la espalda. Trato de profundizar el beso, pero la altura de mayor no se lo permitía. El rubio se dio cuenta de esto, por lo que agarro a Izaya de sus muslos y lo levanto a su altura. Izaya aprovecho y rodeo con sus piernas las caderas del otro, acercándolo más a su cuerpo. Con sus manos acaricio la nuca del rubio y profundizo aún más el beso, mientras que Shizuo apretaba el cuerpo de Izaya contra el suyo.
Una ardua batalla se llevaba a cabo en la cavidad del pelinegro, el cual también soltaba gemidos cuando el rubio acariciaba sus nalgas. Lástima que ambos necesitaban del aire. Se separaron mirándose fijamente, con un delgado hilo de saliva uniendo sus bocas. Estaban agitados y sonrojados. Completamente conscientes de lo que acababan de hacer.
Yay! Que les parecio? Raro... verdad? Uhm... buuuueno. A partir de hoy me voy a demorar más en actualizar.¡Lo lamento mucho! Lo que pasa es que estoy trabajando en otra historia y como que estoy dejando de lado esta... Trataré de actualizar lo más pronto, me esforzaré por ustedes. ~(^.^)~ Denme una semana y media.¿Porfis?
Y quería consultarles algo... ¿Qué opinan del MPREG? Las que estoy escribiendo en mi cuaderno( Si, cuaderno) las escribo cuando estoy desocupada. Aquí es donde pierdo el tiempo y por eso no puedo escribir la conti de esta historia :( Pero la publicaré en un futuro. Y tambien quiero preguntarles si conocen el universo alfa/beta/omega. Tengo un fic a medio terminar de Shizaya en este pregunto porque a algunas personas les desagrada este tipo de historias. Si lo quieren solo avisenme y lo bajo. (Y) Me estoy llenando de fics, soy de lo peor. xD Pero entiendanme, el Shizaya es la pareja que me hizo incursionar en el mundo del yaoi y de los fics. Escribir historias de ambos es como rendirles un tributo a mis dos hermosos dioses. Jajaja... soy atea y hablo de dioses, que mal conmigo. Lo digo sin animos de ofender a nadie, yo respeto las creencias de las personas.
Eso es todo, espero les haya gustado la conti. Bye.
