Buenos/as Dias/ Tardes/Noches /Madrugadas.

Bienvenido a esta mi historia Listen To Your Heart.

Los personajes, no me pertenecen, escribo esta historia sin fines de lucro solo por diversion y entretenimiento, en cambio la historia, si salio de mi, es por eso que no doy autorizacion de que adapten o copien esta historia sin mi permiso o los debidos creditos.

Espero lo disfruten.

atte. Andy


Capítulo 3.

El sol estaba resplandeciendo, no había ni una sola nube que fuera a marcar mal tiempo, los pajarillos cantaban como si con ello dieran a conocer su felicidad, todo parecía de cuento de hadas, solo había algo que molestaba a la chica de los ojos rubíes, la impuntualidad de su mejor amiga, y es que Meiling Li llevaba más de diez minutos esperando a una castaña de ojos verdes.

—¿Cómo puede ser que se tarde tanto? – se preguntó a si misma. Soltó un suspiro.

Meiling, si no había mal recordado, había quedado de ir a la escuela con Sakura, pero ayer tras el enojo y discusión con el hermano mayor de esta había olvidado la impuntualidad de la castaña. Camino un poco al parque pingüino, siempre pasaba por ahí y decidió esperarla para que así no tardara más en llegar esta e irse directo a la escuela, tal vez corriendo.

La chica de ojos rubíes caminaba unas dos cuadras y daba vuelta para la derecha y se iba directo a la escuela, esta ocasión en lugar de dar una vuelta en la cuadra que seguiría su camino en línea recta para esperar a su amiga en el parque pingüino, apenas estaba en la mitad de la cuadra cuando vio cómo iba un joven de melena obscura castaña a toda velocidad en una bicicleta, Meiling solo sintió como si una parte de su corazón se hubiera roto, ella sabía de quien era esa cabellera, muchas veces ella se había subido a esa bicicleta. Ignorando su corazón siguió su camino hasta llegar a un barandal del parque y esperar a su amiga.

—Eres un idiota Kinomoto – Susurro viendo hacia el camino por el que había tomado Touya. Habían pasado ya dos días desde su discusión y no habían solucionado nada. Si tan solo el chico no le hubiera mentido en vacaciones ella no estaría tan enojada, pero él había querido darle una sorpresa ¡Le había mentido! ¡Oh cuando viera a Sakura también le daría una regañada!

—Buenos días Mei – Se acerco la chica – Lamento la demora, anoche no pude dormir y … - trato de tomar aliento la chica – y no me pude levantar hasta hace rato, es por eso por lo que he venido en patines, si no, no hubiera llegado.

—Sakura … -Dijo la china, la castaña sintió como un escalofrío iba recorriendo su espalda, ese tono en ella no le gustaba mucho. – ¿Por qué no me dijiste que Touya estaba en casa, en vacaciones?, me habías dicho que se había ido con tu abuelo al campo – Dijo esta mientras caminaba, la castaña agacho la mirada. - ¿Y bien?

—Veras, él tomo dos trabajos de medio tiempo y llegaba sumamente tarde a la casa, por más que él quería hablar contigo tuve que mandarlo a dormir y luego esta que se puso demasiado enfermo, estaba en el hospital, estuvo anémico, fue ahí cuando empezaste a hablar a la casa él no quería…

—Preocuparme… ese idiota – Dijo Meiling con unas lágrimas saliendo de sus ojos. Ahora que sabía la verdad debía hablar con él, pero lo conocía tan perfectamente que sabía que estaba enojado más que ella de seguro y con justa razón, no dejo que se explicase y se fue enojada antier.

—Lo siento mucho Mei, pero es mi hermano mayor sé que no lo hizo de mala fe -Dijo patinando la castaña enfrente de ella. La pelinegra soltó un suspiro, últimamente lo hacía muy seguido. - ¿por eso están enojados?

—Olvídalo Sakura, dime ¿Qué tal la cena de anoche? – Pregunto con una media sonrisa. La castaña no hizo más que soltar un suspiro al recordar lo que había pasado la noche anterior. – ¿Tan mal estuvo? – pregunto sorprendida.

—No fue mala, fue un poco intensa, por así decirlo – Comento la castaña a lo que la pelinegra se quedó confundida. Sakura vio su reloj de mano casi caía al ver cuanto faltaba para que las clases iniciaran. – En el descanso te platico, por el momento debemos preocuparnos llegar temprano.

Ambas chicas corrieron tanto sus piernas les permitían, habían llegado justo a tiempo al salón, muchos de sus compañeros estaban ya en sus respectivos lugares, pero muchos otros estaban haciendo bola en un lugar cerca de la ventana, Sakura y Meiling reconocieron de inmediato esos lugares, en efecto eran los de ellas ¿Por qué había gente en sus lugares?

¿Sabes quién fue Sakura? ¿Fue tu novio? -dijo una compañera de nombre Sora, era castaña y de ojos como el mismo cielo. Sakura no entendía el por que las preguntas.

No sabía que tuvieras novio ¿Él te las mando? -Pregunto otra compañera.

Sakura se sintió atrapada, sentía que todo mundo se le iba encima con las mismas preguntas que ella no entendía ¿Un novio? ¿Qué querían decir con eso?

—Todo mundo a sus asientos. – Dijo el profesor que estaba entrando. – Es un salón de clases no un mercado. – Todo mundo acato la orden moviéndose cada uno en sus lugares y ahí estaba la razón del por que todo mundo le hacía preguntas extrañas.

—¿Qué? – susurro Sakura. Pues ahí en su lugar había nada más y nada menos que dos ramos florales, cada uno con diferentes tarjetas. Tomo ambos ramos y con ellas las tarjetas. "Para Sakura Kinomoto" era lo que decían por fuera, no eran de la misma persona pues tenían diferente caligrafía.

—Gracias por el espectáculo señorita Kinomoto, pero ¿podría usted y sus flores tomar asiento para iniciar las clases? – dijo el profesor con un toque de sarcasmo en su voz. La esmeralda se sonrojo ante el llamado de atención de su maestro. Con sumo cuidado puso ambos ramos debajo de su escritorio, luego iría a ponerles agua.

La clase transcurría como usualmente lo hacía, aburrida desde los ojos de Sakura, matemáticas nunca fue, ni seria su fuerte, otra vez debería pedirle ayuda a Li.

—"Shaoran" – pensó. No lo había visto desde anoche que regresaron a su casa, cuando ella despertó él no estaba, dijo su madre que el chico de ojos ámbares había salido temprano por que le tocaba los deberes, pero si no mal recordaba le tocaba la próxima semana ¿El chico había mentido a Nadeshiko? – "Imposible". – Un chasquido llamo la atención de la ojiverde.

—Sakura – Susurro su amiga de atrás. La aludida volteo un poco la cabeza en señal de estar escuchando a la pelinegra. - ¿Sabes quién fue? – la castaña solo negó, causando que el entrecejo de la rubí se frunciera.

Los minutos pasaron como si horas se trataran, muchos de los jóvenes presentes en el salón sudaban de lo ansiosos y estresados que se encontraban, para el chico de ojos ámbares trascurría el tiempo normal, en ese momento estaban tomando un examen de simulación que tomarían dentro de unos meses para el ingreso a la universidad, muchos querían ir a la Universidad de Tokio, pero muy pocos entrarían, era una de las mejores universidades de Japón causando así una gran demanda, algunos otros irían a las estatales y otros querían ir al extranjero. "Universidad de Harvard" resonaba en la cabeza del castaño ambarino.

—Quedan diez minutos – Anuncio el maestro que se encontraba de guardia. Como odiaba eso el chico. Que cada cinco minutos anunciara cuanto faltaba para terminar. Shaoran termino de rellenar su ultimo alveolo y procedió con examinar la hoja de respuestas con el examen, debía checar que no se hubiese brincado una pregunta, corrido las respuestas o haber dejado en blanco un alveolo, una vez que termino, dejo su examen y salió del aula.

—Tardaste – Dijo Touya, quien estaba observando por uno de los ventanales. Shaoran le dio una sonrisa arrogante.

—No todos somos unos genios como tu. - Comento a la par que se le aproximaba. Touya sonrió de lado.

—Eres más listo que yo Shaoran el problema contigo es que quieres hacerte el rebelde.

—No sé si sentirme alagado u ofendido. – El moreno solo se encogió de brazos. – Vamos a la cafetería, muero de hambre y ese examen me produjo jaqueca.

—En realidad es la falta de glucosa pequeño idiota.

—No soy pequeño o un idiota, bueno lo segundo a veces, pero no soy un pequeño. – Se defendió el castaño.

—Soy más alto que tú, eso te convierte en pequeño. – Dijo seriamente.

—Son solo unos cinco centímetros, no eres tan alto – Ambos chicos empezaron a carcajearse. El salón se encontraba en la tercera planta del edificio por consiguiente tendrían que bajar las escaleras para llegar a la bendita cafetería. Mientras iban bajando las escaleras ya para llegar a la planta baja, por los oídos de ambos se coló una conversación de unas chicas de segundo año que subían, aparentemente, a la segunda planta.

—Y parece ser que ni ella sabe de quién son. -Dijo una chica rubia.

—Que envidia, recibir dos ramos de flores en tu salón y de un admirador secreto, ¿Cómo dices que se llama la chica? – Pregunto una morena.

—Si no me equivoco oí que eran dos ramos, creo que es Kinomoto Sakura, es del salón de al lado, puedes creerlo, en mis dos años aquí nunca recibí una sorpresa como esa….

—Aún nos queda tercero tal vez nos llegue a pasar…

Los chicos al bajar las escaleras se quedaron parados en silencio, como si les hubieran robado el alma, ambos lucían pálidos con la mirada agachada y fue entonces cuando se voltearon a ver ¿Sakura? ¿Su Sakura? ¿Sorpresa? ¿Pretendiente? Como alma que lleva el diablo fueron corriendo de vuelta al segundo piso en busca de la chica de ojos esmeralda.

Un estornudo.

—Salud – Le dijo Meiling con una sonrisa.

—Gracias – Contesto Sakura mientras se rascaba un poco la nariz. La clase había acabado un poco más temprano que lo normal pues su profesor tenía junta con otros profesores y con ello tenían una hora libre. Sakura había olvidado el incidente de las flores en la mañana, si no hubiera sido por Meiling las hubiera dejado sin agua a las pobres.

—Entonces… Dime Sakura estas saliendo con alguien y no me lo dijiste – Soltó Meiling quien traía los dos sobres de las tarjetas. – O estas saliendo con dos personas al mismo tiempo – Sakura se sonrojo de pies a cabeza. Meiling sonrió triunfante, le daba demasiada risa ver a su amiga en ese estado de vergüenza.

—Claro que no -Pronuncio la castaña. Pidió un florero en intendencia y con gusto se los prestaron. Como era costumbre de la morena y de la castaña fueron a la sombra de su árbol preferido.

Anda, lee las tarjetas, debe decir quién te las dio – Dijo Meiling. Sakura podía jurar que la chica a su lado estaba más ansiosa que ella misma.

La más chica de los Kinomoto le dio el florero a la morena y esta le dio los dos sobres de las tarjetas. Cada una tenía escrito "Para Sakura Kinomoto" con diferente caligrafía y diferentes tintas, una en rosa y la otra en morada. La esmeralda opto por abrir la rosa y decía:

Querida Sakura:

Lamento si te he causado una mala sorpresa o algún desagrado al dejarte este ramo de rosas, sé que no soy el primero en regalarte rosas, pero si el que te las da con mucho cariño.

Cada mañana que veo tus ojos y tu sonrisa siento que mi corazón saldrá de mi pecho. Dia que no estas siento como si una nube gris apareciera arriba de mi cabeza.

He esperado tanto tiempo en decirte lo que siento que no pude resistirme a la idea de regalarte algo que te mereces.

No te diré mi nombre, pero te diré que cada día dejare algún detalle para ti y así enamorarte di a día como tú lo haces

Tu enamorado.

—Adorable. – Dijo Meiling. – Ahora el otro.

Pequeña Sakura:

Espero que este ramo de lirios te guste. Una vez no pude evitar ver como las observabas, por lo que supuse que eran tus favoritas.

Lamento ocultarte mi identidad, espero entiendas mi necesidad de ocultarme tras esta tarjeta, pero no puedo evitar temer un rechazo tuyo.

Algún día te lo hare conocer. De seguro te preguntas si es que me conoces, yo supongo que si puesto que cada partido al que voy estas ahí tu animándome, en realidad al equipo, pero imaginarme que me animas a mí me da motivación.

Te veré en el próximo partido.

Psd: Cada día dejare un regalo para ti, espero no sea una molestia.

Atte.: Tu admirador.

—¡Oh mi Dios! – Grito Meiling – Sakura tienes a dos adorables chicos babeando por ti. Dime ¿A quién escogerás? – Sakura había quedado muda después de haber leído las tarjetas, pensar en que dos personas gustasen de ella la hacía sonrojarse y avergonzarse. – Tierra llamando a Sakura – Hablo Meiling causando un chasquido.

—¿Decías? – Pregunto la castaña avergonzada.

—¿En que mundo vives? -Suspiro – Te he preguntado que con quien te quedaras.

—Uno no puede decidirlo tras unas tarjetas, que tal si es una broma de alguien, debería conocerlos y … aun así no podría escoger, tu bien sabes que me gusta.

—Si lo sé, A-k-i-r-a – Deletreo – ¿Y si él es uno de los pretendientes? -Sakura la miro confundida – Mira por lo que dicen las tarjetas podríamos empezar a deducir quien es.

—¿Cómo haríamos eso? -Dijo con media sonrisa la esmeralda. Meiling le regalo una sonrisa mucho más grande.

—La primera dice y cito. – Carraspeo la garganta. – "Cada mañana que veo tus ojos y tu sonrisa…" Bla bla bla… cada mañana eso quiere decir que debe ser alguien que nos vea a diario y la segunda dice "cada partido al que voy estas ahí tu animándome" es alguien de un equipo deportivo, eres porrista así que siempre lo ves.

—Eso no ayuda mucho.

—Lo sé, pero es un inicio y me tienes a mi tu quería y adorada Meiling Holmes y tu mi querida amiga eres Sakura Watson. -Sakura rio ante las referencias de Sherlock Holmes y el Dr. Watson. – Bueno cambiando de tema, radicalmente, ¿Qué tal anoche? -Sakura soltó un suspiro.

—Por dónde empezar … -Dijo recordando la esmeralda.

Las hermanas Li habían hecho una reservación en un lujoso restaurante chino llamado "Ying Fa". Sakura nunca había entrado a ese lugar, pero siempre pensó que era un lugar lleno de lujos o eso aparentaba debido a su fachada, daba la impresión de ser un castillo antiguo.

El restaurante por dentro era mucho más bello de lo que la joven esmeralda imaginaba. Las paredes de la recepción eran de un rojo carmesí, los marcos de la entrada eran de madera con finas talladuras en forma de flores, un candelabro, de seguro más grande que ella, colgado desde el techo dando una luminosidad blanca alrededor. Justo detrás de un estante se encontraba una joven de melena rosada atada a un moño alto con dos palillos sosteniéndolo.

—Buenas Noches, bienvenidos a Ying Fa – Dijo la chica de ropas negras y bordados dorados en forma de dragones. – ¿Mesa para cinco? – El mayor de los Kinomoto negó con la cabeza.

—Tenemos una reservación a nombre de Faren Li – La joven inmediatamente se fijó en un enorme libro en color café, con su dedo índice busco y con una sonrisa asintió.

—¡Oh si! Acompáñenme por favor – Los señores Kinomoto tomaron la delantera, siguiendo a la joven que los acompañaba a la mesa, por otro lado, los tres jóvenes iban detrás sin ninguna prisa.

Un suspiro de Shaoran llamo la atención de los chicos Kinomoto.

— ¿ahora que te pasa? -Pregunto Sakura.

—No quiero imaginarme lo pesadas que se pondrán mis hermanas al vernos, eso es todo.

—Creo que exageras Shaoran, solo han pasado dos años, dudo que nos vayan sacar el aire. -Respondió la castaña. Si hubiera sabido la chica lo que pasaría a continuación seguramente le hubiera dado la razón a Li, pero eso nunca sucedería.

—¡Oh por Dio Sakura! ¡Eres toda una mujer! -Grito una chica pelirroja corto, otras tres llegaron y la abrazaron halagándola de mil maneras diferentes.

—Estas hermosa, pero si mira ¡es Touya! Estas enorme – Grito otra pelirroja, pero esta tenía el cabello a la cintura.

—¡XIAO LANG! -gritaron las cuatro al ver al hombre de la familia Li llegar. La cara de Shaoran decía todo "Trágame tierra y escúpeme a otro lugar". Sus cuatro hermanas habían llegado hasta a él dándole abrazos y besos cada una, de no ser porque el gerente del lugar les pidió que no hicieran tanto escándalo de seguro el pobre hubiera muerto de asfixia.

La cena transcurría normal, entre recuerdos y risas, y escenas vergonzosas de cada uno de los adolescentes en el pasado. Las hermanas Li eran dulces y amigables o eso era lo que siempre había pensado Sakura desde que tenía memoria.

—Y... -Empezó la hermana de Shaoran, Futee. – Dime Sakura – La aludida volteo a verla. - ¿Ya son novios tú y Shaoran? – El castaño se atraganto con la comida, Touya, que estaba sentado al lado de él, le dio el vaso de agua para que pasara la comida. Sakura por su parte estaba sonrojada negando constantemente con la cabeza y las manos.

—No, para nada, somos amigos, podría decirse que es mi hermano. – Dijo la esmeralda viendo de reojo como Shaoran recuperaba la compostura. Los adultos Kinomoto sonrieron.

—Es una lástima, ustedes decían de pequeños que iban a casarse. – Dijo Faren, quien jugaba con su dedo índice en la orilla de la copa de vino que tenía.

—¡Es cierto! -Dijo Shiefa – Jugaban a ser el héroe, el pequeño Touya siempre se enojaba y te decía mocoso. -Los adultos reían y los adolescentes se sonrojaban, Touya tenía el ceño fruncido "Escandalosas" pensó. Shaoran tenía una mano cubriéndose la cara, "Llévame contigo Señor" pensaba. La esmeralda reía nerviosamente.

—¿Entonces tienes novio? -Pregunto la mayor de todas, Fanren. Sakura negó con la cabeza. – Ya veo, apúrate Shaoran, te pueden ganar a tu flor de cerezo. -Dijo con una sonrisa maliciosa.

—Ya fue suficiente – Dijo Shaoran serio. – No hay nada entre ella y yo. – Hubo un silencio.

—¿Qué tal la escuela? – Pregunto Shiefa.

—Bien – Contestaron los tres.

—Oí que quieres estudiar en Estados Unidos Medicina Touya – Dijo Fanren.

—Si – Respondió este. – Quiero ir a Harvard, estudiare medicina.

—Tengo contactos, podrían meterte en la lista, claro dependiendo de tu esfuerzo en el examen de admisión.

—Eso sería de mucha ayuda, gracias Fanren – Dijo Fujitaka con una sonrisa.

—Es lo menos que puedo hacer, después de haber criado al pequeño lobito desde la muerte del abuelo.

—Ha sido un placer, sabes que estimaba mucho a tus padres. -Comento el mayor de los Kinomoto.

La velada había transcurrido rápidamente, el momento de retirarse había llegado. Las hermanas Li habían insistido en pagar la cena, ellas los habían invitado después de todo. Los nueve iban camino a sus carros cuando la mayor de los Li le hablo al más chico.

—Shaoran me gustaría hablar contigo en privado, te llevare a la casa de Fujitaka más tarde, por favor. – Shaoran vio dudosa la petición de su hermana por lo cual, en silencio, pidió consejo al señor que lo había criado los últimos años, Fujitaka, con sus ojos amables y canas plateadas asintió. Siendo así que los Li y Kinomoto se fueron por distintos caminos.

Sakura termino de contar lo sucedido aquella noche a su mejor amiga, Meiling veía confundida el suelo.

—¿Y de que hablaron? – pregunto la chica de ojos rubíes.

—No sé, no he visto a Shaoran desde anoche, ni siquiera oí cuando llego a la casa. -Contesto.

El intento de ambos jóvenes de encontrar a la pequeña Sakura habían sido en vano, la clase había terminado y ella no estaba en su salón, el tercer periodo estaba a punto de terminar por lo que habían decidido regresar a su respectivo salón en el tercer piso. De todas formas, tenían toda la tarde para interrogarla.

Alejados de ese lugar, se encontraba una joven pelirroja con otras dos personas, cuyos rostros eran tapados por la sombra, nadie debía de verlos, en especial aquellas personas a las que querían.

—¿Has hecho lo que te pedí? – pregunto la pelirroja.

—Si, tal y como dijiste, me sentí estúpido, pero si. -Respondió una voz masculina.

—Perfecto, ahora debes hacer que caiga en tus redes y así podrás hacer lo que siempre has querido desde que viste a la estúpida de Kinomoto y vengarte de Shaoran.

—¿Qué hare yo? – pregunto la otra persona, era mujer, su voz era suave y dulce.

—Si quieres ser la capitana de porristas el próximo año ya te dije que sigas como hasta ahora y cuando yo salga, hazla sufrir. Así cada uno tendrá lo que quiere: Yo mi venganza de ella y a Shaoran, tu serás la capitana y Kinomoto será tuya en todos los sentidos – Dijo aquella persona quien sonreía y cuya sonrisa se veía blanca a pesar de estar en la obscuridad.

¡Hola mis queridos Lectores!

Lamento la demora, ahora si no tengo excusa estoy de vacaciones (Por lo menos ya lo que retsa de la semana) su querida escritora tuvo un pequeño bloque de imaginacion, magicamente se quito cuando estaba en un ranchito y con un poco de alcohol en mi sistema ciruclatorio, ¡No estaba borracha! ¡Lo juro!

Bueno espero que les haya gustado, la verdad a mi si me gusto un poquito pero espero sus opiniones, teorias, sugerencias TODO.

Les agradezco que se tomen parte de su tiempo leyendo esto.

Preguntas.

¿Para que creen que Fanren hablo con Li? ¿Se terminara la relacion TouyaxMeiling? ¿Quien esta a favor y quien en contra? ¿Pretendientes y malos?

¿Cual es su numero favorito? ¿Cuando es su cumpleaños? ¿Chocolate o vainilla?

Respuestas.

Elisa Lucia : No jaja lamento si di esa impresion, Sakura le dijo a Shaoran que le gustaba Akira, imaginate Sakura pervertida e.e tal vez puedeee que en un futuro por el momento no. Argentiiinaa, una vez comi nieve que se hacia llamar de argentina no se si sea la misma pero estaba buena. Te admiro por lo que quieres hacer y te deseo el mayor los exitos. no los he visto, pero tratare de verlo para discutir con tigo al respecto de eso. Yo tambien deseo ir a Japon, pero tal vez dentro de muchos años.

Pao: Me sonrojas O/O, prometo acutlizarlas, pero te digo traigo un bloque imaginario :(. Apoyo a los hermanos de Venezuela que se arreglo todo pronto para que ya no sufra mas gente. Psicologa que cool, espero algun dia puedas psicoanalisarme (Es una broma, a todos los psicologos les dicen eso y ya los tienen en jaque, no me mates jajaj)

Bueno contestanto a sus preguntas: Soy Andy y los peces son amigos no comida, ah no, pues tengo 19 años (Dentro de 3 meses cumplo 20) soy de Mexico (El chile y yo somos amantes) soy bigotona y de sombrero charro con el nopal en la cara, jaja. Mis aspiraciones son graduarme de medicina (Voy en segundo semestre) ayudar de verdad a gente que lo ocupe, tener mi consultorio, viajar tener familia ya saben.

Eso es todo por hoy, espero sus comentarios, criticas teorias, todo.

Nos leemos.

Andy