Disclaimer: Nada reconocible es mío, sino de la maravillosa J. K. Rowling, yo sólo me atribuyo el mérito de la historia. Aclarado este punto: disfruta.

La miseria de diez galeones fue escrita al ritmo del Primer Movimiento de Claro de Luna de Ludwig van Beethoven, desde mi punto de vista mucho más bonito y emotivo que el de Debussy. Es altamente recomendable escuchar esa canción mientras se lee la historia (pero eso sólo es mi opinión personal). La de Beethoven, no la de Debussy.


PEQUEÑO HANGLETON

Merope Gaunt: la miseria de diez galeones

Merope avanza con la barriga hinchada y el cuerpo en los huesos. En realidad el tiempo apremia, pero no siente prisa por llegar a su destino. No lo tiene. La lluvia cae con insistencia y ella se cala hasta el tuétano, pero no flaquea en su determinación de seguir andando. La lleve donde la lleve el destino, ese será su lugar. Y aunque le duelan los pies, a duras penas pueda protegerse del frío, y no tenga a nadie para decirle que todo estará bien… no importa; tiene algo más importante. Algo que crece dentro suyo, algo hermoso, algo especial. Lleva con ella la razón de su mera existencia.

Camina y camina, y sigue caminando. Las suelas de sus zapatos se desgastan, puede sentir como el pie le roza el suelo a través de la media. Pero sólo por momentos. Y aun y así camina; incluso cuando ya no es capaz de soportar la fatiga sigue caminando, y sus pasos la llevan hasta el Callejón Diagon. Deja atrás tiendas y más tiendas mientras se acaricia distraídamente el guardapelo de su padre. Sufre, es pobre, pero eso no le importa mucho, porque no conoce lo que es el materialismo. Siempre fue pobre, y aunque con Tom vivió una época maravillosa y feliz, llena de comodidades y sintiéndose una princesa, no le cuesta asumir su presente situación. Es buena aceptando tragedias. Y la suya contiene una luz al final del oscuro y tenebroso túnel. Una luz más blanca y más brillante que todas las demás. Una esperanza mayor. Una esperanza capaz de henchirle el corazón de amor y afecto y otros sentimientos cálidos y agradables. Ama con locura, incluso más que antes.

Flourish y Blotts… Gambel y Japes… Madame Malkin… Ollivander… Gringotts…

Atrás deja todos esos edificios, y también la mágica calle. No hay nada allí que pueda tentarla. No hay nada que pueda hacer. Pero sabe de otro lugar al que sí puede ir. Un callejón sombrío repleto de tiendas dedicadas a las Artes Oscuras.

Sus pasos, pesados, toman un rumbo fijo bajo el aguacero que no amaina y más pronto de lo que creía, aunque a duras penas pueda caminar—pues lleva todo el día caminando sin detenerse—, llega a las puertas de Borgin y Burkes. Su aspecto harapiento no llama la atención en lo más mínimo. No hay nada digno de mencionar en ella, aparte de que es fea, y lo sabe.

Entra en la tienda, cuyo interior oscuro y siniestro no le transmite ninguna confianza, y se pasa ahí cerca de media hora. Cuando sale, ya no trae colgado al cuello el guardapelo que durante tantos años ha guardado con celo; pero lleva encima once galeones en el bolsillo, que son diez más de los que tenía antes. Una fortuna, en su situación. Con eso podrá vivir hasta que nazca el niño, y después se pondrá a trabajar. Renegará del mundo mágico si hace falta. Limpiará las casas de los muggles, con tal de sustentar al pequeño que está por nacer. Será fuerte por los dos.

Tom por su padre. Sorvolo por su abuelo.

Reza, con todas sus fuerzas, para que sea niño.

«Cada lágrima enseña a los mortales una verdad —Platón.»


Y aquí está Merope con su historia, que se ha hecho un poco de rogar pero al final ha salido. Deseo de todo corazón que la espera haya merecido la pena, porque de mi parte ha sido así. Tenía muy claro sobre qué quería escribir, y le he dado muchas vueltas a la escena: la he recreado en mi mente miles de veces desde distintos ángulos, tonos, puntos de vista, ritmos… Todo ha sido cambiado una y otra vez por el bien de la viñeta. Y ahora me alegro de ello, porque el resultado me ha dejado muy satisfecha conmigo misma.

¡Sólo quedan dos viñetas más! Estoy tan cerca de terminar esto… Y ya tengo pensado mi próximo proyecto, que llevaré junto a Cassiopeia, como ya he hecho con este. En realidad, ya lo he empezado, y será súper guay. Estoy tan emocionada… Pero me estoy hiendo por las ramas, y eso no es bueno.

Me voy, pero antes quiero pediros que me enviéis un review, y si puede ser con críticas constructivas, mejor. Siempre es bueno mejorar, y yo tengo mucho que aprender todavía.

A bientôt!

Elle Percy Hunt