Naruto Namikaze: La Bestia Oscura de Konoha


Capitulo tres: La vida de un ninja comienza: Entrenamiento y misiones.

(…)

Konoha, La Aldea Oculta entre las Hojas.

Era el inicio de otro día normal en la Aldea y este lucia realmente prometedor. Era un día optimo en todos los sentidos, invitando al inicio de una nueva aventura. El sol estaba en lo alto del cielo. Este estaba claro y despejado; sin ninguna nube a la vista. Habiendo que los rayos del sol estuvieran particularmente resplandecientes. La temperatura era agradable también. La Aldea y sus alrededores estaba mucho más activa que de costumbre debido a todos los nuevos equipos que se habían formado. Y todos podían ser vistos por el lugar, todos intentando demostrar que eran los mejores y ganarse un lugar en el mundo de los ninjas.

Ese entusiasmo era compartido por el equipo 7.

Luego de su examen de admisión, los tres jóvenes estaban más que preparados para dar inicio a su carreja como ninjas de la Aldea. Cada uno tenía sus propias motivaciones para hacer lo que estaban haciendo. Sakura sentía que ella era la que más tenía que probar. Ella no venía de un clan famoso ni era tan talentosa como su novio así que estaba decidida a no ser una carga para el resto del equipo. Sasuke estaba usando esto como una escalera para poder estar más cerca de su sueño. Necesitaba hacerse más fuerte y poder ganar más experiencia de combate y aprender nuevas técnicas era algo esencial para él.

Naruto era un caso especial. Ninguno de sus compañeros de equipo estaba seguro porque se había convertido en ninja. Cuando le preguntaban, solo respondía que era porque se quería ser tan fuerte como su padre y lo dejaba así. Era cierto que el Namikaze estaba intentando ser un poco más abierto con ellos, pero aún era muy difícil saber que era lo que estaba pensando. Más de una vez lo habían visto con una mano sobre su vientre y con la mirada perdida en el horizonte.

Pero no importaba cual fuera la razón, todos ponían su mejor esfuerzo. Por el momento, los entrenamientos habían sido más que nada cosas básicas y repasar cosas que habían visto en la Academia. Al principio se habían quejado sobre eso, sin embargo, su maestro les había recordado que durante su ejercicio ninguno había demostrado un buen dominio sobre lo básico y necesitaban mejorar su condición física si querían hacer misiones largas y peligrosas. Kakashi era especialmente duro con Sakura en ese sentido ya que era la que más problemas tenía en ese sentido.

Cuando no estaban entrenando, iban a hacer algunas misiones. Nada muy complicado porque aún eran novatos o al menos esa era la excusa que su maestro les daba. Sasuke no estaba muy feliz, pero entendía sus razones por el momento. Sakura no se estaba por quejar de no tener misiones muy complicadas mientras todavía no estaba al nivel de sus dos compañeros.

Naruto solo quería que le paguen.

Gracias a la intervención de su sensei había conseguido lograr un nuevo trato con su casera. El viejo murciélago nunca se había imaginado que alguien, aparte del Hokage, estuviera dispuesto a defenderlo por lo cual fue tomada por sorpresa y terminó cediendo mucho más de lo que esperaba. Sin embargo, el precio del alquiler subió de todas maneras al igual que sus expensas y eso había vuelto loco a Naruto. Su presupuesto había sido alterado completamente y había tenido que renunciar a la idea de comprarse una nueva arma.

Si bien Naruto no gastaba mucho en comida (Sakura lo ayudaba a comprar comida teniendo en cuenta todo el tiempo que pasaba con él y comiendo ahí) ni equipo ninja (solo compraba lo necesario ya que él podía hacer la mayor parte de sus armas) sus medicinas y sus experimentos con técnicas de sellado no eran nada baratos. Especialmente las primeras ya que eran especialmente fabricadas para él y traídas desde afuera. Aunque muy pocas personas estaban al tanto de este hecho. El paquete llegaba a las oficinas del anciano y este se las llevaba personalmente a Naruto quien le entregaba la plata sin falta todos los meses. Los materiales de sus experimentos no eran de por si caros pero el ninja los compraba al por mayor y los gastaba rápidamente con la ayuda de sus clones.

Así que ahora tenía que esforzarse aún más para conseguir dinero. Por suerte, sus artesanías se vendían como pan caliente y estaba expandiendo sus productos más allá de adornos y accesorios. Había incorporado adornos para la casa, marcos y otras cosas. También aceptaba a hacer cosas por encargo, siempre que su cliente no pidiera nada super complicado ni estuviera apurado. Lo bueno es que estaba por venir un evento importante donde iba a poder vender mucha más cosa y eso lo tenía emocionado.

Pero eso era más adelante. Ahora tenía las manos ocupadas en otras cosas.

El equipo 7 estaba saltando a través de los bosques de Konoha, persiguiendo su objetivo. Los adolescentes les gustaba las misiones afuera de la ciudad. Era emocionante salir y estar rodeado por la naturaleza. Además, esto les daba la oportunidad de mejorar su trabajo en equipo. Ese aspecto aún les estaba costando trabajando hacerlo bien. Todavía había mucho ego, poca confianza y conflictos de personalidad entre ellos. Y Kakashi-sensei no ayudaba mucho con sus comentarios y su personalidad despreocupada. El hombre parecía que solo era capaz de ser un profesor por unos pocos momentos al día. Les daba instrucciones y alguno que otro consejo pero el resto del tiempo los molestaba o se perdía entre las páginas de su libro erótico.

Pero estaban llegando ahí.

Eso se notaba en esta misión en particular. Se estaban integrando un poco mejor y eso se estaba traduciendo en mejores resultados. Había sino más rápido de lo que cualquiera de ellos pensó que podría tomar. Solo había tomado semanas cuando habían pensado que serían meses.

Habían pasado varias horas rastreando el blanco que les habían dado, cosa que no había sido fácil. El objetivo era astuto, rápido y muy escurridizo. Y, hasta altura, un experto a la hora de evadir y esconderse. Y cuando le encontraron, se les había escapado de las manos sin ningún problema. Y habían estado persiguiéndolo durante al menos cuarenta y cinco minutos sin descanso.

Pero ellos estaban ganando terreno y lo estaban por atrapar en cualquier momento.

Estaban tan cerca. Su objetivo se había detenido. Por fin se estaba cansando y se estaba dando cuenta de que no iba a poder escapar. El equipo 7 se dirigió rápidamente a diferentes escondites alrededor de su objetivo, queriéndolo rodearlo para que no tuviera salida.

-Este es Granate, estoy en el punto B.

-Cuarzo R aquí, he llegado al punto C.

-Zafiro aquí, arribe al punto A.

Kakashi- sensei estaba escuchando por la radio, supervisándolos. Le daba gracia como se habían acostumbrado a sus códigos. Cuando se los habían dado, habían protestado bastante pero como siempre los había ignorado en favor de divertirse a sus expensas. Y vaya que hacía eso.

Un profesor debe encontrar su diversión donde fuera posible.

Normalmente, él los habría regañado (tanto como Kakashi era capaz de regañar a alguien) por insultarlo por la radio o hacer comentarios sarcásticos pero hoy se estaban portando bastante bien. Mucho más. Parecían más concentrados que de costumbre. Eso estaba bien, este no era un objetivo común. El Jonin nunca lo iba a admitir pero estaba empezando a sentirse orgulloso de sus pequeños patitos.

Aún era temprano para ellos pero tenían mucho potencial.

Tan pronto como escuchó que habían alcanzado sus posiciones, tocó su radio.

-Si todos están en posición ... ¡ejecuten la captura del objetivo T!

El Equipo 7 no necesitaba escuchar nada más que eso y saltaron de sus escondites, yendo tras el objetivo.

Este resulto ser tan esquivo como habían pensado. Demostró ser muy rápido, y esquivó primero el intento de Sakura, luego el de Sasuke. Naruto al ver su oportunidad, saltó a un árbol y se acercó desde arriba. Sus habilidades de esconderse eran mejores que la de sus otros compañeros. Sus años de bromas habían pagado con creces en ese sentido. Su objetivo no lo sintió venir y en pocos segundos lo tenía atrapado.

La misión fue un éxito rotundo.

Sus otros dos compañeros se acercaron y Naruto se los pasó. Nunca había tenido mucha paciencia para los gatos. Pero aun así le tenía pena a la pobre Tora. Había perdido todo el espíritu de pelea y estaba lánguida en los brazos de Sakura quien le acariciando con cariño. Incluso Sasuke le tenía un poco de lastima. El destino que le estaba esperando no era un uno agradable.

-¿Tiene una cinta roja en su oreja derecha?- escucharon como su sensei preguntaba por la radio-¿Es nuestro objetivo confirmado?

Sasuke miró perezosamente a Naruto quien señaló con la cabeza la oreja del gato que estaba siendo acariciando por su novia. La cinta roja estaba medio torcida y estaba por caerse en cualquier momento, pero estaba ahí.

-Afirmativo- informó Sasuke por la radio- Hemos capturado a la gata...otra vez.

No era la primera vez que al Equipo 7 le tocaba esta misión.

La primera vez no había sido la gran cosa.

Todos estaban al tanto que atrapar a Tora-chan era la primera misión que té daban. Era casi un rito de iniciación. Y luego de la primera misión (que había sido un desastre) habían tendido otras. Algunas más entretenidas que otras. Sin embargo, esta misión volvía y volvía una y otra vez a sus manos. Era por esa razón que estaban empezando a sentir pena por la gata. Ningún animal feliz huiría tantas veces. Una vez, incluso, llegaron a pensar si no era mejor ayudar a Tora-chan escapar pero no se animaron a hacerlo. No querían tener que enfrentar las consecuencias.

Averiguando un poco por ahí, descubrieron un detalle interesante. Eran el equipo al que más le había tocado esta misión. Por alguna razón, al Hokage le encantaba darle a este equipo esta misión. El anciano parecía extrañamente complacido cada vez que hablaban con él. Y no tenian alguna prueba de porqué.

No obstante, todos estuvieron de acuerdo en que era por la tardanza de Kakashi-sensei.

El Equipo 7 junto a Tora y su maestro volvieron a la Aldea para poder reportar su excito. La pelirosa se dedicó a mimar a la gata para distraerla y evitar que se escapara otra vez mientras que sus dos compañeros caminaban al lado suyo en silencio. Esta demás decir que su maestro leyó su libro todo el camino hasta la Torre. En el camino se encontraron con los otros equipos de gennin que los miraron con pena al ver que, nuevamente, les había tocado la misma misión pero ninguno dijo nada.

Al llegar a su destino pudieron ver como el Hokage estaba sentado con Iruka en el escritorio donde se entregan las misiones. Había dos guardias cuidando al Hokage y una mujer los estaba esperando. Se la notaba muy ansiosa y preocupada. Cuando los vio entrar, inmediatamente saltó para agarrar a su gata. La pobre Tora quiso escapar pero no pudo.

-¡Mi dulce, querida Tora-Chan, té extrañé! ¡Estaba tan preocupada por ti! Mi, mi, té has ensuciado mucho, ¿verdad, cariño? Tendremos que tomar una ducha larga y húmeda cuando vayamos a casa-le dijo la dama de rojo a la pobre, mientras la mataba con un abrazo.

Era un triste constaste ver que la gata odiaba tanto a su dueña como está amaba a la gata.

Se volvió hacia Hiruzen e hizo una reverencia un tanto desprolija.

-Gracias Hokage-sama. Estoy feliz de que siempre estén dispuestos a con este problema.- entonces se volvió hacia el Equipo 7 con una sonrisa sincera les hizo un gesto de respeto.-Y gracias por ayudarme a recuperar a mi bebe.

El Tercero asintió, mientras que Kakashi sonrió. El Equipo 7 se sintió un poco incomodo ante la situación. La pobre mujer parecía tan sincera y aun así no se daba cuenta lo mucho que estaba maltratando a su pobre mascota.

Pero no se lo iban a decir.

-Ah, no hay problema, señora Shijimi. Estuvimos felices de ayudar.-replicó Kakashi-sensei con una sonrisa zalamera.

Eso no le cayó bien a sus alumnos que siempre hacían todo el trabajo mientras su maestro solo los miraba o leía su libro. Pero no tenía problemas en tomar el crédito por las cosas que hacían. Al menos, eso significaba que también se tenía que hacer cargo cuando las cosas salían mal.

-Adiós, señora Shijimi, y salude al Señor Fedual de nuestra parte -dijo el viejo Hokage revelando la razón por la cual estaban más que contentos en ayudarla. Ella asintió y se dirigió hacia la puerta.

El Tercero se volvió hacia el Equipo 7, para ver que Kakashi recibía miradas mortales de su equipo. Para el anciano era un buen signo volver a ver los viejos rasgos de Naruto que habían desaparecido luego del incidente. Lo consideraba un buen signo y parecía que su nieto honorario estaba haciendo progresos en tratar con su aislamiento y problemas de confianza. Era una de las razones por las cuales les estaba dando misiones que tenían más que ver más con interactuar con la gente que relacionadas con la violencia. Pensaba que era saludable para todos los miembros del grupo poder desarrollar un poco sus habilidades sociales antes de avanzar en el mundo de los ninjas.

Sin embargo, eso significada que tenía que soportar la presión del consejo que quería que mandara a Sasuke a conseguir una mejor fama y reputación. Muchos miembros querían que recuperara el prestigio de su Clan para que se pudiera convertir en una herramienta política en las relaciones con las otras naciones.

Algunos pensaban lo mismo de Naruto.

No todos habían estado de acuerdo de poner a dos de sus más poderosas herramientas juntas, especialmente porque no sabían si Naruto se podía revelar en contra de ellos o no. Aunque en su caso pensaban que lo tenían lo suficientemente atado a la Aldea para que no se volviera en su contra. Esa era una de las razones por las cuales no le habían entregado completamente todo su legado. Otros simplemente no querían que el muchacho alcanzara todo su potencial por distintas razones.

El Tercero odiaba lidiar con ese tipo de políticas. Prefería ocuparse en pensar que era lo mejor para la Aldea que tener que ser arbitro entre los esquemas políticos de los miembros del consejo y los líderes de los clanes. Sin embargo, le daba una sonrisa en su corazón cada vez que pensaban que tenían a Naruto controlado.

Nada más lejos de la verdad.

Pero ese era un asunto para tratar más adelante.

Justo en momento, el protagonista de sus pensamientos se acercó hasta la mesa y sacó dos cajas de roble pulido y se las entregó a Iruka.

-Acá está el encargo que me pidieron- dijo escuetamente el joven- Espero que todo esté en orden.

Naruto no estaba muy feliz de exponer sus problemas de dinero frente a sus compañeros pero no tenía otra opción. Por suerte, Sasuke no lo había molestado ni por ser pobre ni por tener un trabajo de medio tiempo. Su rival, incluso le había encargado un par de armas de las que hacía porque quería aprender a usarlas en caso de emergencia. Sakura le había dicho que el moreno estaba buscando un hobby parecido para conseguir que sus dedos fueran tan agiles como los de él.

Iruka le pasó la caja para examinarla. Abriendo la tapa, se encontró con las piezas de un juego de ajedrez tallado a mano. Lo mismo había en la otra caja. Piezas azules y piezas blancas. Realmente era un hermoso trabajo y estaba orgulloso de Naruto fuera capaz de hacer esas cosas.

-Todo es perfecto, me aseguraré de que recibas el dinero mañana a primera hora- respondió pasándole las cajas a sus guardias para que lo llevaran a su oficina. Luego produjo una lista y se la paso al adolescente- Estos serían los siguientes encargos.

Naruto aceptó sin decir ningún palabra.

-Equipo 7, veamos lo que pueden hacer ahora ... -revisó todos los documentos de la misión.- Ah, aquí lo tenemos. El miembro del consejo, Yojyu, necesita que alguien cuide a su hijo mientras él está haciendo negocios, haciendo las compras en una ciudad vecina y ayudando a recoger papas en una de las granjas de Akamichi.

Los adolescentes no se pusieron muy felices al escuchar las posibilidades que tenían. No se habían quejado mucho por las misiones fáciles. Sin embargo, esas opciones sonaban demasiado infantiles. Parecía que el Hokage los estaba molestando a propósito.

¡Y ni siquiera se estaba molestando en ocultarlo!

-¿No puede darnos algo un poco difícil?-preguntó Kakashi aun mirando su libro. Todos lo miraron por la sorpresa pero el simplemente lo ignoró.-Yo diría que una rango C sería suficiente. Han estado haciendo un progreso lento pero constante.

Sakura le dedicó una mirada agradecida por haber dicho eso. Naruto y Sasuke no dijeron mucho pero Kakashi (que estaba aprendiendo a leer sus expresiones) pudo notar que estaban complacidos por tener el apoyo de su maestro. Si estábamos siendo sinceros, Kakashi también estaba un harto de estas misiones estúpidas y quería un poco de acción. Además, también estaba curioso por ver que harían sus lindos patitos en una misión un tanto más peligrosa.

La idea se le sabia cada vez más atractiva.

Sin embargo, pudo ver como Iruka sacudía la cabeza.

-Ya sabes cómo va el rango ninja- dijo el profesor de la academia ante el pedido del Jonin- Solo son unos recién graduados de Genin. Hasta que no hayan entrenado un poco más, no pueden ir en misiones de rango más alto que el rango D.

-No somos unos niños, hace tiempo que dejé de pintar las caras de los Hokages- intervino Naruto mirando directamente al Tercero- Podemos manejarlo, sabes que puedo manejarlo.

El viejo Hokage miró a uno de los gennin más prometedores de este año y pensó que había algo de cierto en eso.

-Y como extraño a ese niño gritón- pensó tristemente.

Naruto seguía haciendo bromas de vez cuando porque las veía como castigo para muchos que él consideraba merecedores y como entrenamiento. Pero no eran lo mismo. No tenían la misma picara inocencia de antes sino una calculada malicia. El Tercero sabía que algo se había roto para siempre dentro de su querido nieto honorario y que nunca volvería a ver a ese niño dorado. No obstante, Naruto seguía vivo y con ellos y eso era lo importante. Y si había aprendido a querer a esta versión más dura de él, los demás podían hacerlo también.

Parecía que había llegado el momento de demostrar que Naruto no era la herramienta controlada que todos pensaban que era. Él se río ligeramente mientras soplaba su pipa, pensando que ya hora de soltar un poco la correa y disfrutar del desastre que estaba por causar.

Hiruzen asintió y buscó entre las misiones que había disponible.

-Muy bien, entonces. Si insisten, tengo un C-rank para ustedes.- anunció el anciano pero los miro antes de que se emocionaran- Sin embargo, no es para hoy. Sale mañana. Les sugiero que usen este día para entrenar.

El Hokage le dio el pergamino de la misión al líder y les dijo que iban a hablar más al día siguiente. Kakashi leyó el resumen de la misión y miró al líder de la Aldea pero el anciano no dejo ver nada en su rostro. El Jonin pensó que iba a tener que pasar por su oficina luego porque había algo que no le parecía del todo bien. Había una evidente incongruencia que en esta misión que el Jonin no podía dejar escapar.

Pero no la iba a discutir enfrente de todos y exponer cualquiera que fuese el plan del Hokage.

Solo esperaba que no le explotase en la cara y fuese él el que tuviera que juntar la basura luego.

El Equipo 7 dio las gracias al Hokage y salieron de la oficina. Faltaba hora para el mediodía. Kakashi leyó un poco mejor el papel pero decidió que era mejor discutirlo con el anciano y volvió a sacar su novela para leerla. De reojo reviso a sus estudiantes y lo que vio no le sorprendió. Sakura estaba emocionada ante el prospecto de una misión pero podía notar que estaba ligeramente preocupada por el aumento de nivel de dificultad. Sasuke se mostraba complacido por poder demostrar su valía y sus manos temblaban por la emoción. Estaban tan contentos por la ocasión que estaban hablando como si fueran viejos amigos.

Mientras tanto, Naruto estaba muy ocupado viendo la lista y frunciendo el ceño.

-¿Sucede algo?- quiso saber, no queriendo hablar de la misión todavía.

Sakura y Sasuke dejaron de hablar para mirar a su compañero.

-Solo que una persona muy aburrida quiere un juego de ajedrez con temática fantástica y otro con temática de terror- le hizo saber sacando uno de sus cuadernos de contaduría y poniendo la lista entre las hojas.- Tendré que ir a la biblioteca para investigar sobre el tema después de que volvamos de la misión.

-Suena a mucho trabajo-comentó Kakashi de forma casual. El Jonin estaba al tanto de los horarios de Naruto y siempre se sorprendía cuando sacaba tiempo para dedicarle a esta pequeña empresa suya.

-Lo más complicado va a ser conseguir los materiales- replicó su alumno, revisando algunas cosas en su cuaderno- Son realmente específicos en ese sentido.

-Podemos ir a comprarlos juntos cuando terminemos de entrenar- sugirió Sakura con las mejillas coloradas- Puede ser nuestra cita del mes.

Su novio solo asintió de forma distraída mientras miraba las hojas de su cuaderno, probablemente revisando que tenía disponible y que iba a tener que comprar.

-Hey idiota, hay algo que te he querido preguntar- dijo Sasuke a la par que todos volvían a caminar. Naruto no dejó de leer sus notas pero le hizo una seña con la mano para que hablara- ¿No es peligroso que vendas tus cristales como adornos y esas cosas?

El Uchiha se había sorprendido al descubrir lo que su compañero de equipo hacía para conseguir un poco de dinero extra. Y más todavía cuando se había enterado que la pelirroja que solía ver por la plaza vendiendo sus artesanías los fines de semana era Naruto disfrazado. Se había burlado un poco pero luego el sensei le explicó los beneficios de ser tan diestro con los dedos y que hacía maravillas para mejorar la concentración de uno.

Recordó entonces que, durante las clases de puntería en la Academia, Naruto había sido el más hábil al manejar múltiples armas al mismo tiempo. Su único problema era que no podía ser del todo certero. Sakura le contó entonces que era porque su novio estaba acostumbrado a pelear con sus armas personalizadas y que estas eran más ligeras que las armas de la Academia y el moreno tenía problemas para ajustar su fuerza. Entonces Sasuke le preguntó si ella también tenía un pasatiempo parecido y cuando recibió un sí, el joven comenzó a considerar el valor de conseguirse uno propio.

Pensar en eso, le llevó a preguntarse ciertas cosas sobre los cristales de su compañero.

-¿A qué te refieres?- preguntó su compañero de forma distraída.

Tenía cosas mucho más importantes sobre las que pensar que satisfacer la curiosidad ajena.

-Si son como tus armas, pueden congelar los dedos de los civiles-explicó Sasuke simplemente-Si caen en las manos de otros ninjas pueden ser explotados como armas y esas cosas.

Naruto cerró y guardó su libro antes de responder.

-Los cristales que usó para eso son tan pequeños que no tienen chakra suficiente, los adornos más grandes los hago con piezas de madera o mármol u otros tipos de piedras- explicó el chico sin darle mucha importancia.- Nadie toca a Frostbitten y tú eres el único que me ha comprado arma así que...

-Menos mal que nadie más lo ha hecho- dijo el Uchiha- Son una pesadilla.

Lo cual era cierto pero no en el sentido en que estaban mal hechas. La razón por la cual le había comprado un par de armas, iba más allá de ayudarlo en el sentido económico. A Sasuke se le había metido en la cabeza que si lograba manejar el chakra que estaban dentro de esos kunai iba a poder manejar el frio de Frostbitten y entonces le podía pedir al idiota ayuda en fabricar un arma parecida a la de él. Pero una que fuera especialmente hecha para el Uchiha. Sin embargo, eso estaba resultando muy difícil. El frio que esas armas dejaban salir tan pronto Sasuke ponía un poco de su chakra en ellas no era tan malo como la de cadena de Naruto pero solo por un poco. No se imaginaba todo el entrenamiento que había tenido que hacer el idiota para poder resistir y manejar todas sus armas con la facilidad que lo hacía.

Naruto pareció entender que era lo que quería decir.

-Solo lo dices porque no puedes manejar el frío- replicó el Namikaze mordaz- Pero, tranquilo. No todos tienen el talento para hacerlo.

-Puedo hacer todo lo que puedes y mucho mejor...

Extrañamente, para ambos, se sentía bien tener alguien con quien discutir y que estuviera dispuesto a devolver los goles de esa manera.

Era refrescante.

-Ya quisieras...

Viendo que esos estaban al borde de una posible discusión, su compañera decidió intervenir. No quería que una buena jornada terminara a los golpes.

Y supo cuál era el tema apropiado para dirigir la conversación.

-Bueno, sensei- le preguntó al peliplateado- ¿Cuáles son los planes para la hoy y para la misión de mañana?

El aludido le dedicó una mirada helada ya que había querido leer un poco más de su novela pero sabía que no iba a poder posponer la charla sobre la misión para siempre. Así que hizo que todos se detuvieran para poder hablar un poco.

-Nos juntamos a entrar una hora después del mediodía y cuando terminemos hablamos sobre la misión para planear un poco.

-¿Eso es todo?-quiso saber Naruto.

-¿Necesitas algo más?- replicó mordaz Kakashi.

No estaba de muy buen humor, de repente.

-¿Mismo lugar?- preguntó Sakura viendo que incluso su maestro estaba un tanto sensible.

Su maestro asintió y luego, sin decir nada más, desapareció. Quería disfrutar la poca paz que le quedaba antes de que los problemas empezaran.

Sus alumnos se quedaron solos decidiendo que iban a hacer.

-Lo mejor sería ir a comer ahora para tener tiempo a digerir un poco- sugirió la chica y luego agregó de forma dudativa.- Podríamos ir...eh... todos juntos...

Sus dos compañeros se miraron y suspiraron resignados.

-Si no queda de otra...

-Cualquier cosa antes de que vayamos a mi casa...

De esa forma el Equipo 7 se fue a comer y hablar sobre su entrenamiento y su futura misión.


Los tres gennin del Equipo 7 estaban parados frente a su sensei.

Habían comido una comida ligera en uno de los puestos que estaban desperdigados por toda la Aldea. Sakura era la que más había hablado de los tres, Naruto parecía increíblemente aburrido y Sasuke quería estar en cualquier otro lado pero no había sido una mal experiencia en general. Cuando fue la hora, los tres se dirigieron al mismo campo de entrenamiento de su prueba de supervivencia, el mismo que habían estado usando desde ese momento para esperar a su maestro.

Kakashi-sensei, sorprendentemente, solo llegó una hora tarde. Por lo que parecía que incluso él se estaba tomando las cosas un poco más enserio. Sin embargo, nada podía evitar que diera sus clases con su libro erótico en la mano. Sus alumnos consideraban preocupante como ya estaban acostumbrados a las perversidades de su sensei. No obstante, era un entrenamiento para estar preparados para su primera misión y eso los hacia estar emocionados.

¡Por fin iban a poder dejar de perseguir a la pobre Tora-chan!

Kakashi miró a su equipo. Todos lo miraban a él con determinación, incluso, Naruto. Cosa muy extraña porque el adolescente le gustaba mucho su rol de imitar una estatua siempre que podía. Parecía que se iba a tener que involucrar un poco más y estar a la altura de su rol de profesor. Tosió en su mano para aclararse la garganta y comenzar con su clase.

- Bueno, entonces empecemos.-dijo en lo que esperaba que fuese una voz profesional-Vamos a trabajar en el manejo de su chakra.

El esperaba una reacción un poco más emocionada pero eso no fue lo que recibió. Sasuke y Sakura se veían decepcionados, mientras que Naruto parecía indiferente de nuevo. El Jonin suspiró pensando en que debía tener una charla con el Hokage sobre lo que estaban enseñando en la Academia si esto era lo mejor que podían producir. Todos los nuevos ninjas parecían querer desesperadamente aprender técnicas despampanantes antes de preocuparse en ganar las habilidades necesarias para manejarlas. Y su grupo parecía pertenecer a ese montón.

Confirmando sus sospechas, Sasuke fue el primero en hablar.

-¿Chakra? Pero ya podemos usar manejarlo y usarlo para formar jutsus.- le dijo en tono condescendiente su alumno- Vamos a seguir con otra cosa mejor.

Extrañamente, Sakura estaba de su parte

-¡Si estoy de acuerdo!-dijo la chica.

Naruto la miró con una mirada de "¿Estás bromeando?". Solo que el sensei no sabía si era porque su novia estaba de acuerdo con su rival u otra razón. Conociendo al Namikaze probablemente era porque ya sabía lo importante del ejercicio y estaba frustrado porque los demás no se dieran cuenta.

Kakashi estaba en lo cierto en ese sentido pero le faltaba un detalle más.

¡El adolescente estaba que apretaba los dientes de furia!

Naruto estaba muy molesto con Sakura porque ya había hablado una vez de este tema con su novia cuando estaban hablando sobre su entrenamiento y ella había estado de acuerdo con todo lo que él habia dicho. Ahora se daba cuenta que debió haber sido uno de esos momentos donde la chica estaba más concentrada en admirar su apuesta cara (sus palabras, no las de él) e imaginar su bendito futuro juntos que prestando atención a sus palabras. Tal parecía que iba a tener que tener una charla seria con Sakura sobre su dedicación a ser ninja cuando todo esto terminara.

¡Si no le prestaba atención cuando hablaba, iba a dejar de hacerlo!

Para poder distraerse del enojo que estaba sintiendo, le hizo una pequeña seña a su sensei de que él si entendía de a que se estaba refiriendo.

Kakashi entendió lo que Naruto le estaba intentando decir y agradeció a los cielos porque al menos uno de sus alumnos tenía un poco de sentido común. Luego negó con la cabeza dirigiéndose a Sasuke. Tal parecía que iba a tener que explicar más cosas de las que había pensado.

Todo era muy problemático.

-No.-negó enfáticamente el Jonin a sus alumnos- Pueden usarlo, pero están muy lejos de dominarlo y ese es nuestro objetivo de hoy.

Sus dos alumnos lo miraron con sorpresa y se pusieron a meditar con cuidado sus palabras. Ya que tenía su atención lo mejor sería seguir con lo demás.

- Ahora, para el ejercicio para logar eso...Hoy... vamos a …-los gennin lo miraron con tantas grandes expectativas que Kakashi saboreo las siguientes palabras que salieron de su boca.- trepar a los árboles.

Sus reacciones eran oro puro.

Una vez más, Sakura y Sasuke estaban estupefactos. Naruto rodo tan fuerte sus ojos que parecían que se les había dado la vuelta. Kakashi se estaba divirtiendo tanto que consideró seguir molestándolos toda la tarde. El Jonin no sabía quién iba a quejarse primero, pero estaba listo para seguir con su diversión.

Esta vez fue Sakura quien habló primero.

-¿Subirse a los árboles? ¿Cómo escalar los árboles va a ayudarnos a controlar nuestro chakra? ¿O nos va a ayudar en lo absoluto?

El Jonin iba a decir algo pero Naruto le ganó de mano. El adolescente estaba cansado de escuchar estas replicas tontas y especialmente que su novia demostrara que no lo escuchaba en absoluto cuando le contaba sobre su entrenamiento.

-Así- dijo Naruto simplemente yendo hacia un árbol que tenía cerca.

El adolescente solo se detuvo por un segundo para concentrar su chakra en la planta de sus pies, antes de apoyar un pie en la madera del mismo y comenzar a caminar verticalmente sobre la superficie del árbol.

Esta demás decir que eso hizo que Sasuke y Sakura dejaran de quejarse.

Kakashi asintió complacido.

-Eso es correcto. Veo que ya lo has dominado. ¿Te importaría explicar a tus compañeros de equipo lo que estás haciendo?- pidió feliz de no tener que hacerlo él mismo.

No se le había escapado al Jonin que Sasuke estaba mirando a Naruto de manera celosa.

-¿Qué tanto té me has adelantado desde la academia?- no podía evitar pensar el Uchiha. Naruto era una caja de sorpresas. Una que no le estaba gustando mucho descubrir que tenía adentro. Por lo que intentó racionalizar un poco la situación- ¿De qué estoy hablando? Él no está delante de mí. Él solo sabe un ejercicio que yo no. Él no es mejor que yo por eso.

Una vez que él también supiera el ejercicio iba a poder dominarlo mucho mejor que él idiota.

Naruto se encogió de hombros, ajeno a los pensamientos de su compañero. El joven ninja se dio cuenta que su maestro lo estaba usando de sustituto pero ya estaba tan acostumbrado a la actitud perezosa de su sensei que no le molestaba.

-Es bastante fácil cuando lo dominas.-dijo caminando por debajo de una rama y colgándose con la cabeza hacia abajo para demostrar su punto.-Todo lo que necesitas hacer es moldear y concentrar tu chakra debajo de tus pies, creando un efecto de succión para mantenerte en la superficie que deseas escalar.

Caminó un poco boca abajo para que sus compañeros vieran de que estaba hablando. Notó que Kakashi-sensei volvía a leer su libro y rodó un poco los ojos. Tal vez no fuera mala idea cobrarlo un poco por hacer su trabajo.

-Pero realmente deben estar atentos- explicó- Si acumulas demasiado chakra en tus pies solo vas a lograr romper la madera. Y si haces lo contrario, no obtendrás el efecto de succión, y simplemente té caerás.

El mencionado pareció adivinar sus pensamientos sobre cobrar sus palabras porque dejó su libro de lado y siguió con su explicación.

-Muy bien Naruto- lo felicitó con desgana (el aludido no se lo creyó ni un poco) y miró a la jovencita con algo de condescendencia- En cuanto a por qué esto té ayudará a largo plazo; Sakura, cuando luchas contra un oponente, ¿cuál es una de las habilidades más básicas que usa un ninja?

-Eh..., supongo que Ninjutsu?-Sakura respondió tentativamente.

Sentía que esta charla le era muy familiar.

-Eso es correcto. ¿Y qué necesitas para usar Ninjutsu?

Kakashi continuó con su línea de preguntas luego de darle una felicitación un tanto sarcástica.

-Chakra-respondió la niña, dándose cuenta que se cubría la cara.

¡De pronto entendió porque Naruto lucia tan molesto! La chica puso sus manos enfrente de su rostro en señal de disculpa. Su novio solo le gruño desde su puesto en los árboles. La jovencita sabía que estaba en problemas e iba a tener que escuchar un sermón cuando volvieran de esto.

-Muy bien. Al hacer este ejercicio, sus controles de chakra y, por lo tanto, sus habilidades con su uso mejorarán y podrán usar más y mejores Ninjutsu-concluyó la explicación de Jonin.

Miró a los dos gennin en tierra para ver si habían entendido. Sasuke parecía molesto, Kakashi pensó que era muy probable debido a Naruto que seguía muy ocupado caminando por las ramas como si fuera lo más natural del mundo. Por lo que se aclaró la garganta, captando la atención de su alumno en el árbol.

-Meh,... Naruto, ¿té importaría bajar ahora?

Naruto sonrió de forma malévola, soltando el chakra en su pie, causando que cayera al suelo a gran velocidad. Sakura se quedó sin aliento y le gritó que tuviera cuidado. Pero en realidad no era necesario. Naruto simplemente se dio media vuelta, aterrizando con un 'puff' silencioso en el suelo.

-No hay problema.-dijo, todavía con la misma sonrisa.

La venganza se sentía muy bien.

Kakashi-sensei volvió a hablar.

-Ahora quiero que intenten hacer lo mismo que Naruto y vayan marcando su progreso- ordenó el Jonin pero queriendo motivar un poco más a sus alumnos les hizo una promesa- Cuando lo dominen les enseñare un nuevo jutsu a cada uno.

Eso logro el efecto deseado y Sasuke y Sakura se pusieron a la obra. Eso solo le dejaba a Naruto que lo estaba mirando expectante.

-Supongo que también sabes caminar sobre el agua- comentó solo para estar seguro.

El moreno asintió.

-El anciano me dijo que si quería mi propia arma tenía que aprender a trepar los arboles- reveló el Namikaze de forma natural- Y para aprender a manejarla, poder caminar sobre el agua fue una experiencia muy útil.

Lo que le había dicho su alumno no era muy sorprendente. La forma en que usaba sus cristales y la forma en que podía tomar su arma sin que se le congelara los dedos, era una prueba de que Naruto tenía un relativo control sobre su chakra. Tal parecía que era cierto que su alumno estaba un poco más adelantado que los del resto de su generación de ninjas.

Kakashi miró a sus dos otros alumnos que estaban haciendo el ejercicio. Sakura demostraba una mejor habilidad que Sasuke pero eso no era de extrañar ya que ella tenía menos reservas de chakra que sus dos compañeros por ende iba a ser más fácil de controlar. Eso le hizo acordar que tipo de jutsu le iba a enseñar a la chica. Con el Uchiha tenía una idea pero no con ella. Lo mejor iba a ser alguna técnica donde ella se pudiera defender y atacar al mismo.

Algo útil para las batallas que eran su punto del débil, por el momento al menos.

Eso lo llevo de nuevo a ver al novio de la chica y pensar que iba a hacer con él durante lo que quedaba del entrenamiento. No podía mandarlo a su casa y pedirle que vigilara a los demás era un insulto. Su comentario sobre su entrenamiento para manejar su arma le hizo acordar sobre la pelea que habían tenido y sobre los movimientos del rubio. Recordaba que solo se movía de forma precisa cuando tenía su arma en las manos. El resto del tiempo, sus movimientos eran erráticos y poco definidos.

Muy fáciles de leer.

Y aún si era capaz de usar Frostbitten de esa manera. Eso era típico Naruto por lo que estaba aprendiendo. Le costaba hacer las cosas más fáciles pero no tenía problemas en dominar cosas más avanzadas. Eso le hizo pensar en algo en particular. Si el muchacho tenía un buen juego de pies y era bueno controlando su chakra, había una cosa que podía enseñarle mientras los demás estaban practicando.

-Eso nos facilita un poco las cosas- dijo, por fin, el Jonin después de pensar un poco- Creo que ya sé puedo enseñarte.

Naruto arqueó una ceja sorprendido. Realmente esperaba que su maestro lo dejara a cargo de sus compañeros de equipos mientras él se iba a leer sus perversiones. Sin embargo, Kakashi-sensei no lo dejaba de sorprender con sus actitudes.

Solo esperaba que sus momentos como maestro duraran un poco más.

-El Hokage dice que quieres aprender el Hiraishin ¿Qué tanto té falta para lograrlo?- quiso saber el Jonin guardando su libro y comenzando a estirarse un poco.

No sabía que tenía que ver con lo que estaba pasando pero igual contestó. Estaba bastante orgulloso de lo que había logrado avanzar en tan poco tiempo.

-Estoy escribiendo mi formula.

Se sintió aún más satisfecho al ver la reacción de su sensei.

-Estas más cerca de lo que pensaba.- le respondió con sorpresa Kakashi-sensei- Creo que puedo ayudarte un poco para perfeccionar eso.

-No sabía que fueras bueno en las técnicas de sellado.

-No lo soy.

-¿Entonces?

-Pero conozco muy bien el estilo de pelea del Cuarto. Puedo enseñarte como.

Eso llamó la atención de Naruto.

Esa frase le decía que había mucho más debajo de solo saber su estilo de pelea. Parecía que había una conexión entre su maestro y su padre. Y, como de costumbre, nadie le había dicho nada. El adolescente decidió poner un asterisco en ese tema y hablarlo más tarde con el anciano y su padrino. Ellos seguro iban a saber más sobre el asunto que él. Mientras tanto, no iba a desperdiciar esta oportunidad para avanzar en su carrera ninja. Poder aprender el estilo de pelea de su padre le iba a venir de mucha ayuda una vez que dominara esa técnica.

Y de paso molestar a los cadáveres del Consejo hasta hacerlos rabiar era todo un bonus.

Naruto se puso en posición de ataque sacando a Frostbitten.

-Y que estamos esperando.

De esa forma el equipo 7 pasó toda esa tarde entrenando.


El Tercero estaba muy feliz y contento en su oficina.

Estaba terminando un día muy productivo. Había organizado todas las misiones para los gennin. Había escuchado todos los reportes de sus subordinados y distribuidos sus órdenes acorde a esos informes. Había tomado varias decisiones importantes. Y terminado con el papeleo de esa semana. Uno de los puntos más brillantes de su día era que no había tenido lidiar con los miembros del Consejo ni con los Ancianos Consejeros.

Cualquier día que no tenía que lidiar con eso era una bendición.

Ahora estaba disfrutando de poder fumar su pipa antes de ir a su casa y disfrutar de sus placeres privados.

Y, por supuesto, fue ese momento que eligió Kakashi para hablar con él.

El jonin apareció en su ventana con la misma actitud despreocupada de siempre. Pero sin su libro en la mano. Ese siempre era el indicador universal de que el hombre quería hablar de algo en serio. El Hokage tenía una idea de que era lo que era y le indicó con la mano de que se acercara.

-¿Necesitas algo?- le preguntó de forma innecesaria.

El aludido sacó el pergamino de la misión y lo puso sobre su escritorio.

El Tercero solo miro el papel y no dijo nada.

-Esta misión es extraña-fue todo lo que dijo el ninja.

El anciano fumó su pipa y dejo escapar el humo.

-Es una simple misión de rango C.

El Jonin lo miro duramente.

Kakashi no estaba para estos juegos. Estaba cansado física y mentalmente. Había entrenado a sus alumnos toda la tarde, respondido sus preguntas tontas y tuvo que lidiar con la bomba de estamina que era Naruto. Eso lo había dejado exhausto y adolorido. Y por fin, pudo escapar de sus pupilos porque los había mandado a comprar provisiones y otras cosas para la misión.

Y aún tenía que volver a su base de operaciones para planear los detalles de esta misión con ellos.

-Son dos misiones en una- le dijo el hombre sin querer buscar la quinta pata al gato- Y la orden que me dio para la segunda parte no es muy común que digamos.

El Hokage lo miró a los ojos.

-La Aldea necesitaba saber que tan capaz es realmente Naruto y eso se los va a demostrar.

-Es peligrosamente innecesario.

-Cualquier cosa, té tienen a ti para salvarlos.

-Después que sea yo quien los ponga en peligro.

El tercero decidió decir las cosas como son.

-Tienes el equipo con el mayor potencial de todos. Y para que sean buenos ninjas necesitan un poco de presión. Esta misión es levemente más peligrosa que la de los demás pero no es nada del otro mundo.

Kakashi no estaba del todo convencido pero no le quedaba otro remedio.

-Solo espero que tenga razón.


Naruto estaba sorprendido de como las cosas habían llegado a este punto.

¿En qué momento su departamento se había convertido en la base de operaciones del equipo 7?

No recordaba haber invitado a nadie en particular. Estaba seguro que nunca había sugerido que su departamento era un buen lugar para planear cosas. Nunca había dicho que estaría feliz de que se juntaran a comer en su vivienda. Y estaba más que convencido que nunca había dicho que tenía lugar para que alguien se quedara a dormir.

Pero eso no parecía importar.

En ese mismo momento, Sakura estaba cocinando la cena para todos (otra vez). Él estaba corriendo la mesa de su sala para tener lugar y Sasuke estaba trayendo varios futones para que pudieran dormir ahí.

No estaba seguro en qué momento esta reunión para hablar de la misión se convirtió en una pijamada que todos, incluso Sasuke (¡Sasuke!) decidió tomar parte. Sakura ya tenía mucha de sus cosas en su departamento y el Uchiha se separó de ellos por un rato para ir a buscar las suyas a su propia casa. Al menos su maestro no se había ofrecido a ser parte de esta locura. Porque esto era lo que era.

Una locura.

No obstante, esta era su vida y Naruto no era nada sino adaptable.

Aún estaban esperando a Kakashi-sensei antes de poder planear bien las cosas.

Todos estaban seguros que iba a aparecer cuando la comida estuviese lista.

(Cosa que sucedió)

Todos se sentaron en el suelo con la comida en sus regazos. Sakura había hecho sándwiches de queso grillado con tomates y sopa de tomates con especias. Naruto aceptó la sopa pero por lo demás comió, como de costumbre, su plato de arroz con trozos de atún esparcidos. Los miembros del equipo 7 estaban viendo un mapa de las diferentes naciones y otro que tenía las rutas más comunes para viajar.

La misión era llevar provisiones a sus aliados en la Aldea Oculta entre el Pasto o Kusagakure.

Lo cual parecía simple.

Una misión normal de guardia.

Sin embargo, no era solamente eso lo que tenían que hacer. Aparentemente, esa Aldea estaba experimentando conflictos políticos y estaban al borde de una guerra civil. Por esa razón, se sabía que una de las facciones enemigas estaba contratando bandas de ladrones y mercenarios para que atacaran las caravanas de viajeros y comerciantes para presionar el flujo de comercio de la Aldea.

Así que su verdadera misión era disfrazarse de civiles y conseguir un poco de información sobre la rebelión enfrentándose a una de esas bandas de ladrones. Por lo que estaban ocupados decidiendo que ruta iban a tomar, quien iba a hacer qué, donde conseguir los disfraces y demás.

-Creó que lo mejor sería tomar la ruta principal-dijo Sakura señalando en el mapa- Es la más rápida y la más probable que ataquen.

Sus compañeros estaban de acuerdo.

La ruta principal era simple y directa. Era el mejor lugar para ser emboscados y lo mismo podía ser usado a la inversa. Estaban seguro que esos ladrones no iban a esperar una trampa de forma tan abierta. Especialmente si la mayoría de ellos eran puros adolescentes. Además, otros caminos tenían muchos puntos ciegos y quien sabía que había escondido en esos recovecos.

-Podemos ir de ahí hasta el puente Tenchi para entregar las provisiones-dijo Sasuke pensando que si la emboscada salía bien el resto iba a ser pan comido.

Sakura estaba interesada en saber un poco más sobre sus habitantes.

-Así que Kakashi-sensei ... nuestros aliados en Kusagakure, ¿también son ninjas?-Kakashi la miró mientras leía de su libro desde su rincón en el suelo.

Nadie sabía cómo había podido comer sin sacarse la máscara.

- Sí, Sakura, son bien conocidos por el uso de la flora en sus técnicas. La debilidad es que su jutsu es más efectivo con las especies de plantas de su propia nación.-explicó el Jonin- Si se alejan de su país, pierden efectividad.

-Esta misión ... significa que no tendremos que luchar contra ningún ninja ¿verdad?- preguntó Naruto para estar seguro.

Algo en esta misión le olía un poco mal.

-No te preocupes Naruto es solo una misión de rango C. Lo peor que podemos encontrar son esas bandas de rufianes- lo tranquilizo su sensei.

El adolescente asintió no muy convencido. Sakura soltó un suspiro de alivio y el buen humor de del Uchiha pareció disminuir un poco.


Sasuke se despertó con el sonido de su despertador y con la cara de Naruto.

-¡¿Qué haces idiota?!

El joven se levantó casi gritando de su futón. El Uchiha estaba a punto de ponerse un poco más agresivo cuando escuchó una risita. Sasuke se dio cuenta que Sakura estaba despierta en una circunstancia parecida ya que había otro Naruto al lado de ella. Él que estaba frente suyo se río un poco y se levantó de donde estaba. El moreno lo siguió con la mirada hasta que se dio cuenta que su intención era hacer el desayuno.

-A los clones les gusta bromear un poco cuando despiertan a alguien- dijo la chica en tono de disculpa y se puso a hablar con el clon que estaba cerca de ella sobre algunas cosas.

Sasuke se quedó pensando un poco en la evidente intimidad que había entre Naruto y Sakura si la joven estaba acostumbrada a pasar varias noches y mañanas con su novio si estaba acostumbrada a la rutina de ser despertada por sus clones. El Uchiha no podía negar que se sintió un poco incomodo la noche anterior cuando los vio acostarse en un mismo futón sin pestañear. De la misma manera, le costaba estar rodeados de los clones de su compañero, una constante presencia en el departamento, pero si los demás no se quejaban, él no lo iba a hacer.

El adolescente no sabía muy bien porque había aceptado pasar la noche con sus amigos. Era cierto que era conveniente desde un punto de vista práctico ya que podían hablar y planear sobre lo que iban a hacer (cosa que habían hecho) pero esa no era la verdadera razón. En lo profundo de su mente, en ese lugar retomo y oscuro, Sasuke podía admitir que se sentía un poco solo y volver a estar rodeado de gente no se sentía tan mal. Sin embargo, no sabía todavía cómo se sentía con respecto a sus compañeros.

Sakura, en líneas generales, estaba bien. No era la mejor ninja ni nada parecido. Pero se sentía bien poder hablar con una mujer sin que esta besara el piso por dónde caminaba. Sin olvidar mencionar que era la más inteligente de los tres y sus comidas eran deliciosas. Sasuke extrañaba comer comida casera.

El problema era Naruto.

El Uchiha no sabía cómo sentirse con respecto a él. Sus emociones eran confusas y no sabía muy bien qué hacer con ellas. Por un lado, le gustaba tener un rival que lo retara y lo obligara a empujar sus límites y alguien con quien discutir, en el buen sentido de la palabra. El problema era cuando su compañero demostraba que estaba en otro nivel diferente a él. Sasuke no estaba acostumbrado a sentirse celoso de alguien. Ni siquiera se había sentido celoso, en ese sentido, de su hermano mayor. Algunas cosas eran fáciles de dejarlas pasar. Naruto era unos años mayor que él, era normal que conociera ciertas cosas que él no. Además siempre estaba con el Hokage. Era obvio que el Tercero le hubiera enseñado una cosa o dos. Las cosas más difíciles de racionalizar era ese chakra especial que le daba una ventaja muy superior.

Una que Sasuke no estaba seguro de cómo superar.

Si al menos tuviera su Sharingan activado sería una cosa...

De cierta forma, Sasuke se sentía persiguiendo una sombra que no tenía oportunidad de alcanzar.

El sonido de Sakura cerrando la puerta de la habitación de Naruto para cambiarse le devolvió a la realidad.

La misión, cierto.

El joven decidió que iba a seguir pensando en ese asunto luego de su misión.

Sasuke quiso juntar su futón pero uno de los clones le dijo que lo dejara, que él se iba a encargar. Por lo que se encogió de hombros y se fue al baño a cambiarse y hacerse cargo de sus asuntos personales. Al salir, le cedió su lugar a Sakura para que ella también pudiera asearse. Notó que había un nuevo clon ordenando las cosas. El que estaba en la cocina seguía preparando el desayuno y el que había hablado con Sakura estaba ahora preparando una mochila de viaje. Sin saber muy bien que hacer, se acercó hasta este para hablar un poco.

-¿Dónde está Naruto?- quiso saber, teniendo la decencia de no insultarlo delante de sus creaciones.

-El jefe se fue a buscar unas cosas, no tarda en volver- aseguró el clon que seguía ordenando la mochila de Naruto.

Sasuke ya había ordenado las cosas que iba a llevar la noche anterior.

-¿Siempre los usa de esta manera?- preguntó por preguntar. El clon le dedico una mirada que decía que no entendía a lo que se estaba refiriendo por lo que apresuró a aclarar- Quiero decir, hacer el desayuno, ordenar y demás.

-¡Ah, sí! El jefe siempre anda de aquí para allá por lo que siempre nos deja a cargo de esto- respondió el clon y luego dejo escapar una risita como si estuviera acordando algo muy gracioso. Al ver la mirada curiosa de Sasuke se apresuró a explicar- En esta ocasión el jefe no quiso dejarte solo con la señorita. Estaba preocupado de que hicieras algo indebido.

-¿La señorita?

El clon señaló el baño donde se podía escuchar los ruidos de su compañera de equipo y el Uchiha abrió los ojos sorprendido al darse cuenta de lo que el clon estaba implicando.

-¿Sakura y yo?- la cara del adolescente se tiño con involuntario asco al pensar en la idea- Como si fuera a caer tan bajo.

No porque la chica tuviera algo malo pero no se iba a rebajar a quitarle la novia a alguien.

Especialmente a Naruto.

Sasuke estaba pensando en la vergüenza que eso le traería cuando sintió como la atmosfera de inmediato. El joven notó como los clones le estaban dirigiendo una mirada asesina. Todos habían dejado de hacer lo que estaban haciendo. El silencio era tan espeso que se podía cortar con un cuchillo. El moreno se sintió tan amenazado que casi sacó un arma para defenderse.

No se le ocurrió que hubiera dicho algo malo. Pero parecía que se había equivocado juzgando por la mirada de los clones. Sin embargo, no estaba dispuesto a dejarse a intimidar por lo que se puso firme y levantó la mirada desafiante.

-¿Qué?

Los clones parecieron despertar de su humor amenazante. El de la cocina y el que estaba ordenando volvieron a hacer lo que estaban haciendo, pareciendo olvidar que él estaba en el departamento. Sin embargo, el que estaba enfrente suyo seguía quieto y no parecía haber perdido su seriedad. Con movimientos deliberadamente lentos, el clon se acercó hasta quedar frente a frente y lo miró directo a los ojos.

-Déjame darte un pequeño consejo, amigo. Si vas a andar cerca del jefe, deberías controlar un poco lo que sale de esa boca- le dijo mortalmente serio- La lista de personas que significan algo para el jefe es muy corta y la señorita está en ella. Así que ten cuidado o te vas a arrepentir.

Sasuke no supo que responder. Lo que le estaban diciendo no tenía sentido. Las palabras no podían salir de su boca. Sentía que todo le daba vueltas.

-Mejor aún, intenta entrar tú en esa lista- dijo el clon que estaba cocinando sin darle una mirada como si estuviera dándole el consejo que le aseguraría una vida sin preocupaciones.

-¿Qué quieres decir?- consiguió preguntar al final cuando pudo poner sus pensamientos en orden.

El clon suspiró, decepcionado de que no pudiera entender palabras tan simples.

-Mira el jefe es una persona muy particular.- le dijo despacio, para que cada una de las palabras pudieran ser comprendidas hasta por un niño- Si le importas, haría cualquier cosa por ti, cualquier cosa para protegerte ... y si te odia, es capaz de hacer cualquier cosa, es capaz de hacer caer el universo entero sobre tu cabeza.

El Uchiha se quedó pensando en lo que acababa de escuchar. Intentaba reconciliar la idea que tenía sobre su compañero de equipo y las palabras que estaba escuchando. Parecia que estaba frente a un complicado rompecabezas con piezas que no terminaban de encajar entre ellas. Para distraerse un poco, aprovechó el momento para hablar de algo que se estaba preguntando desde hacía un tiempo.

-¿Por qué hablas así de Naruto?- quiso saber- Como si fuera una persona distinta, creí que eras una versión de él.

Eso había leído en la teoría sobre el jutsu de su compañero. Sin embargo, estos clones demostraban actitudes muy distintas a las de Naruto. El adolescente parecía estar en un constante estado de aburrimiento del mundo excepto en esos momentos donde alguien lograba enojarlo o había algo lo suficientemente estúpido para hacerlo reír un poco. Sus clones parecían mucho más feliz con el mundo, los veía reír más a menudo y, según Sakura, eran mucho más traviesos.

Y quería saber porque.

Esa pregunta pareció sorprender al clon porque no le respondió de inmediato.

-Supongo porque él es el paquete completo. Nosotros solo somos una parte y él siempre elige que parte de él deja salir- respondió al final. Sasuke creyó que eso iba a ser todo pero el clon lo sorprendió cuando una sonrisa macabra apareció en el rostro del clon al seguir hablando- Y créeme que el jefe sabe muy bien que dejar salir y que dejar escondido.

Sasuke estaba por decir algo pero el clon dejo de prestarle atención cuando la puerta del baño se abrió y Sakura salió. El Naruto que estaba hablando con él corrió a atenderla con una sonrisa en el rostro como si no hubiera estado hablando de su novio como si fuera un lobo psicópata usando una piel de oveja como disfraz.

Si ya antes no sabía que pensar sobre su compañero ahora estaba completamente perdido.


Naruto termino volviendo un poco más tarde al departamento con una pequeña caja blanca en sus manos que le dio al clon para que pusiera en su mochila. Después de eso, los tres se sentaron a comer el desayuno que el clon había cocinado. No estaban muy apurados porque la misión iba a empezar cuando ellos quisieran y sabían que su maestro iba a venir a cualquier hora por lo que se tomaron su tiempo para asegurarse que todo estuviera listo, revisando sus planes, el camino que iban a usar etc. Sasuke cada tanto le daba alguna mirada de costado a Naruto, con las palabras de su clon rondando aun en su mente pero no dijo nada sobre el tema.

Su maestro terminó tardando tanto que Sakura tuvo tiempo de hacer cajas de almuerzos para todos para los siguientes días con la ayuda de sus compañeros.

Kakashi-sensei llegó al departamento de Naruto, cuando ya estaba todo más que preparado, con una bolsa bajo su brazo. Seguramente eran los disfraces que iban a usar. Sus alumnos lo habían obligado a que ayudara en algo durante el planeamiento y lo único que obtuvieron fue la promesa de que se iba a encargar de esta parte. Sus alumnos no estuvieron del todo convencidos pero no tuvieron otra opción que aceptar. Solo esperaban que no terminaran usando alguna cosa ridícula solo para divertir al hombre.

Por suerte, el maestro había decidido que la misión era más importante que su diversión por lo que les había conseguido ropa normal de civiles. Nada que destacara demasiado en general pero lo suficientemente llamativo para llamar la atención de una banda de ladrones. El Equipo 7 junto a su maestro parecían los miembros de una pequeña familia adinerada. Eran una carnada atractiva para su pequeña trampa. Kakashi-sensei había cumplido bien con su trabajo.

Con todo listo, se fueron hasta la torre del Hokage para ir a buscar las provisiones cargarlas en la carreta que habían alquilado (el Tercero se había encargado de ese detalle) para ir hacia la Aldea de Kusa. Iruka y el anciano estaban ahí para darles los documentos necesarios para cruzar la frontera y los últimos detalles necesarios y desearles buena suerte.

Y con eso, el Equipo 7 partió en su primera misión importante.

Mientras tanto...

-Muy bien entonces. Tengo un rango C para ustedes, Equipo 10-dijo el Hokage desde el escritorio-Es una misión de escolta y guardia al País de las Olas.

-A quién se supone que vamos a escoltar?-preguntó una emocionada Ino.

Había escuchado sobre la misión de guardia de su rival y eso no le había caído muy bien. ¡No iba a dejar que esa frontuda estuviese un paso delante de ella! Por lo que había exigido una misión de ese calibre para su equipo también.

El resto de sus compañeros no la habían apoyado pero su sensei había estado emocionado por la idea.

En lugar de responder a la pregunta de la jovencita Hiruzen gritó hacia la puerta de atrás.

-Tazuna-san, ¿puede entrar?"

...