Sailor Moon y todos sus personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi, la trama es mía, por favor dejen sus comentarios para saber si les agrada.

Capítulo 3

Al día siguiente, Serena se levantó sin ánimo, si no fuera por la promesa que hizo en realidad no tendría sentido estar ahí. Se vistió rápidamente y fue a la cocina a preparar el desayuno. Amy ya estaba ahí cuando entró y le sirvió una taza de café.

—¿Qué sucedió? —preguntó Amy, al adivinar el estado de su amiga.

—Nada, algo cansada, de todos modos, tenemos que irnos —Trató de levantarse y marcharse, pero su amiga la obligó a desayunar—. No pienso terminarlo todo, con lo que comí es más que suficiente.

Amy no dijo nada y terminó de arreglarse para ir a la universidad. Las dos caminaron sin hablarse y luego se despidieron.

—¡Serena! —gritó Michiru y la alcanzó, esta vez Darien no la había llevado así que se sintió en total libertad para hablarle—. Buenos días.

—¿Cómo estás, Michiru?

—Bien, tengo una buena noticia —Serena esperó pacientemente a que le diga algo—. Acaban de avisarme que el profesor no vendrá hoy, tenemos un par de horas libres ¿no te gusta la idea?

Serena se puso molesta, no era posible que hubiera acudido sin motivo ¿Qué iba a hacer ella con tiempo libre?

—No pareces emocionada —comentó Michiru.

—Sólo no sé en qué ocupar el tiempo —contestó apesadumbrada.

—Seguramente encontraremos algo que hacer —dijo resuelta y continuaron caminando, la idea de hacer nueva amiga no estaban en los planes de Serena, pero, tampoco quería ofenderla, Michiru no parecía una persona peligrosa por lo que decidió acompañarla.

Oooooo

Darien miró por la ventana de su oficina, esperando encontrar una respuesta adecuado ¿cómo era posible que perdiera su tiempo de esa manera? tenía una empresa que dirigir y a él lo único que se le venía a la mente eran los ojos de aquella chiquilla asustada.

—¿Te encuentras bien, Darien? —preguntó su mejor amigo al entrar a la oficina.

—Sí, pero sería mejor que me dijeras ¿qué estás haciendo aquí?

—No te da alegría verme —contestó fingiéndose ofendido.

—Habla de una vez, Andrew, no tengo tiempo que perder.

—¡Qué novedad! Tú nunca tienes tiempo ni siquiera para los amigos, aún no sé cómo sigo llamándote amigo —Se sentó en una de las sillas baja la impaciente mirada de Darien—- Para tu información a partir de ahora vuelvo a esta ciudad definitivamente.

—Lo que me quieres decir es que te han despedido del extraordinario empleo que decías tener —dijo Darien muy seguro, conocía a su amigo—. Asumo que tus padres no estarán muy contentos ¿qué hiciste ahora?

—Nada, creo que falté un par de días al trabajo pero nada más y, sí están furiosos y se niegan a darme dinero, dicen que a mi edad debo mantenerme solo.

—Deberías, tienes una carrera y si no fueras tan descuidado tendrías mucho futuro en cualquier empresa.

—¿Incluso en la tuya? —Darien se esperaba ya esa respuesta y se mantuvo tranquilo—. Por favor, amigo, sabes que te necesito y tú nunca dejarías a un amigo en desgracia.

—Veré si puedo encontrarte algo, pero a la primera falta te vas y no me importará que se trate de ti.

Andrew sonrió satisfecho, ambos se conocían de toda la vida y sabía que cuando tenía problemas podía recurrir a él.

Oooooooooo

Amy estaba preocupada por Serena, sabía que sería difícil los primeros días, pero su amiga parecía no querer estar ahí.

—Amy ¿qué sucede? —Preguntó Lita—. Parecías bastante distraída durante la clase.

—Solo pensaba, no te preocupes, estoy bien —respondió sonriendo—. Es mejor concentrarme sino quiero tener problemas.

—¿Sabes que cuentas conmigo para lo que necesites, cierto?

—Gracias.

Amy y Lita no pudieron continuar puesto que el profesor empezó a dar clases. Lita observó atentamente a su amiga, recordaba haberla visto antes, en otro lugar, pero no sabía dónde, incluso cuando le presentó a Serena sintió que la reconocía.

Ooooooooo

Michiru y Serena conversaban en una cafetería, hablaron de diversos temas y ambas estaban muy entretenidas, hasta que dos muchachos se acercaron y se sentaron a su lado. Los reconocieron como compañeros de clase. Eran Diamante y Zafiro, no les importó que intervinieran en su conversación, aunque Serena sintió que invadían su espacio personal, no quiso parecer histérica ni nada y trató con todas su fuerzas de no marcharse.

—Espero podamos ser buenos amigos —dijo Diamante sin apartar la mirada de Serena.

Ella simplemente asintió y se mantuvo en su sitio aunque realmente deseaba marcharse. Michiru vio su incomodidad y les dijo que tenían que irse pero que los verían en clase.

—¿Qué sucede, Serena? —preguntó Michiru cuando estuvieron lejos de ellos.

—Nada, sólo que no me gusta tener a muchas personas a mi alrededor —Se encogió de hombros y continuó caminando.

—Parecían buenos chicos.

—No todo es lo que parece —contestó Serena triste.

—Tienes razón, pero no por una mala experiencia vas a perderte la oportunidad de conocer a personas agradables y tener una bonita amistad.

Serena lo consideró y sabía que tenía razón, Amy se lo decía seguido y tenía la certeza de que debería empezar a seguir sus consejos.

Ooooooooooooo

Por la tarde, Darien tuvo una reunión con uno de sus principales clientes y tras salir de su oficina decidió despejar su mente antes de regresar a la empresa. No se sentía cansado simplemente no estaba de ánimo. Los últimos días habían sido demasiado largos, había algo que le inquietaba y la incertidumbre de no saber qué era lo ponía de mal humor. Habló a su secretaria y le dijo que no volvería en el resto de la tarde y luego decidió volver a casa. Era temprano y esperaba que no notaran su llegada, cuando se acercó a la puerta escuchó una risa melodiosa, no sabía a quién pertenecía y al abrir la puerta sintió que alguien chocaba con él.

Un profesor, había dejado un trabajo en grupo, por lo cual Michiru había invitado a Serena, Diamante y Zafiro a su casa para realizarlo. Serena se mostró reacia pero su compañera le aseguró que su hermano no llegaba hasta la noche. El trabajo no era largo y lo terminaron de inmediato, así que empezaron a ver una película de romance que a Serena le provocó mucha risa, cada vez que alguien hablaba ella inconscientemente empezaba a reír, todos la miraban extrañada y ella para intentar calmarse se levantó del sofá y caminó a la puerta, quería salir y dejar que el aire le ayudara a calmarse, pero no vio cuando la puerta se abrió y mucho menos a la persona que entró.

—¿Qué haces en mi casa? —Preguntó Darien malhumorado al ver de quien se trataba, ella lo miró fastidiada pero permaneció en silencio—. ¿Acaso estás sorda?

Michiru al escuchar a su hermano corrió hacia ellos seguida de sus amigos.

—Ella es mi invitada —contestó Michiru parándose a su lado—. Vinieron a hacer un trabajo.

—Escuché risas así que dudo mucho que tenga que ver con la universidad.

En ese instante Neherenia, la madre de Darien y Michiru, entró en el salón con una bandeja con bebidas para ellos.

—Darien, que alegría verte temprano —dijo Neherenia muy sonriente.

—Tenía deseos de trabajar pero ahora me marcharé —En ningún momento dejó de observar los ojos de Serena, al principio parecían inexpresivos pero luego vio un pequeño brillo en ellos que lo dejó desconcertado.

—No se preocupe señor Chiba, soy yo la que me marcharé —dijo Serena y sin dar tiempo a nada tomó sus cosas y salió velozmente de ahí seguida por Diamante y Zafiro.

—No puedes echar a mis amigos, esta también es mi casa —gritó Michiru.

—Los trataré con educación cuando consigas buenos amigos y dejes de comportarte como la niña caprichosa que eres. Te había advertido que no te quería cerca de esa niña y me has desobedecido.

—Yo obedezco a papá y no a un hermano amargado como tú.

Neherenia no intervino pero estaba cansada de sus peleas, algo tenía que hacer y mientras pensaba en eso una idea atravesó su mente y empezó a sonreír.

Ooooooooo

Zafiro y Diamante mostraron su desagrado ante Darien, insistieron en acompañar a Serena pero ella no se los permitió. Estaba cansada y lo único que le apetecía era llegar a casa. Nuevamente sintió esa extraña sensación al ver los ojos de Darien e inevitablemente pensó en algo de su pasado, no sabía porqué pero no podía alejarlo de su mente.

Al entrar a su departamento, Amy no había llegado así que simplemente empezó a hacer otra tarea que tenía pendiente y luego empezó a limpiar todo para mantenerse ocupada, no se dio cuenta cuando anocheció ni como llegó a su recámara pero estaba segura que se había quedado dormida, de otro modo no podía explicar lo que veía a su alrededor.

Ella estaba en un lugar completamente oscuro pero podía sentir la mirada de alguien, escuchó a alguien llamarla desde todas las direcciones y el miedo la invadió, esa voz era tan familiar que la asustaba "estoy soñando" se repitió una y otra vez pero al escuchar a alguien aproximarse empezó a gritar.

—Serena, despierta —decía Amy mientras la miraba preocupada, no tardó mucho en que su amiga recobrara la conciencia y la abrazó—. Está todo bien, ahora podrás descansar.

Ooooooooo

Debo pedir disculpas por la tardanza, me hubiera gutado publicar antes pero tuve problemas estas últimas semanas. Agradezco su comprensión y ojalá haya todavía alguien interesado en leer el fic.

Gracias a todos los que comentaron, agragaron la historia a alerta o favoritos.

Cualquier comentario o sugerencia siempre será bien recibido.

Gracias :)