Bueno aun no puedo decir cuando van hacer los días en que suba capítulos, por la simple razón que igual trabajo, si en vacaciones u_u, así que solo pido paciencia.

ah, muchas gracias por sus comentarios, me animan para continuar, aunque le quedan como unos 10 capítulos ha está historia. xD

saludos, revise mi...todo de escritura, saludos.

El comienzo de un pacto: "La Boda"

-Cabezas de dragón! cabezas de dragón, como aperitivo!—

-acá! Una, no, dos!—gripo un demonio al medio de la multitud.

Si, hoy era el gran día, un día donde todos los demonios de la nocheosfera se habían reunido, estaban muy emocionados, estaban en lo que antes había sido un estadio, al medio todo estaba decorado con rojo y morado con tonos negros, al medio del escenario se encontraba un altar de oro con un demonio con un libro, que aparentemente poseía una estrella de seis puntas, claro está que para los demonios de la nocheosfera estos rituales no eran muy comunes, probablemente por esto estaban tan emocionados que su princesa y reina de los vampiros se encontraba en una unión para toda su eternidad, el matrimonio.

Pero de toda la multitud habías un grupo de personas que no estaban tan emocionadas, dentro de estás, estaba Bonnibel.

No puedo creer que me casare, me casare con una mujer, con un demonio, probablemente estoy pagando por lo que he hecho, por lo menos Marceline no se ve como algún ser horrible - estos eran los pensamientos de la dulce princesa mientras unas damas de compañía la arreglaban para la boda. Arcoíris la miraba con tristeza y con horror la vista de tantos demonios celebrando-

-no te preocupes señora, estaré bien, creo que de igual forma ya no tengo opción- dice Bonnibel para calmar a su amiga, aunque ni ella misma se cree sus palabras.

-no podré venir a verte, ¿eso ya lo confirmaste?, ¿preguntaste porque?— responde arcoíris acercándose y colocando un ramo de flores de dulce en sus manos.

-ese Hunson, no quiere, me afirmo que la razón es simple, para que no se arranquen demonios, y ya vimos que ni él se controla mucho.—toma una gran respiración, viendo a su amiga no se conforma—desde que se hiso público este compromiso nos dejaron de invadir, fue tan asertivo lo que ha hecho mi hermano, que hasta me siento culpable de dudar de él. Pero no me puedo quitarme de la cabeza que hay algo muy mal en todo este asunto—Bonnibell fue interrumpida por una demonio volando que le anuncio que ya estaba todo listo.

Ella no había visto a Marceline, todo estaba pasando tan rápido que ella eligió su vestido y lo demás, en el dulce reino, cuando llego con su hermano los habían presentado pero no había visto ni a Hunson, supuestamente ahora menta con Gumball estaban hablando con el mientras ella se preparaba, aparentemente lo que pensaba Bonnibel que desean que esto se acabe pronto.

Al salir muchos demonios le aplaudieron, vio que su hermano estaba en el escenario, al frente de él estaba Hunson y al lado de él, estaba un muchacho, con terno negro levitando un poco, el miraba hacia el lado derecho de ella, Bonni pensó asertivamente que él era el hermano de Marceline y que él veía a su hermana caminar.

Bonni no quiso mirar a su lado derecho porque sabía que venía Marceline, aunque no sabía porque estaba muy nerviosa, pero no estaba asustada, algo tenia está mujer que la calmaba y la hacía sentirse segura, y se maldecía por esos sentimientos. Subió al escenario y se colocó al lado del altar, al ver a Marceline se maldijo por llevar un vestido blanco muy simple con decorativos de dulce mientras que tenía el pelo tomado y flores de dulce, sin embargo, Marceline llevaba un vestido rojo, con gran escote, botas negras con decorativos, el pelo tomado dejando dos mechones sueltos y aros de forma de truenos, y obviamente maquillada. Se veía que tampoco le importaba mucho el atuendo pero igualmente se veía espectacular. Dejo de volar, quedando cara a cara bon Bonnibel.

El "pastor" comenzó la ceremonia, algo que le habían dicho a Bonnibel que cuando le preguntaran algo digiera "sive" que era si, en latín, ya que toda la ceremonia seria en ese idioma, asique no se sorprendió cuando el pastor la miro con esos ojos amarillos horribles, ella respondía tomando lo poco de seguridad que podían sus nervios.

-sive—y sonrió, dejando a la luz que esta princesa podía ser rosa, pero poseía una gran seguridad. Mientras que el pastor le pregunto lo mismo a Marceline.

Marceline estaba pensando en cuanto tiempo tardaría esto, y de repensé escucho a su hermano riéndose bien despacio, ella le lanza una mirada de odio, él se le acerca al oído y le susurra.

-sabes tú futura mujer, igual esta para chuparse los dedos, literalmente claro, se te viene una noche muy acaramelada hermanita—

Lo que ninguno de los dos se dio cuenta que Bonni le respondía al pastor, y éste le preguntara Marceline, mientras que está con un tono que se escuchó solo a los que estaban en el escenario

-NO!- Marceline se maldijo, colocándose roja—a lo siento, ecce ego consentio.

El pastor toma la mano de las dos mujeres y les ata una cadena, aparentemente de plata, mientras que menta le entrega a Bonni un anillo de color dorado con una perla, muy parecida como la de su corona y se la coloca, mientras que Marshall le pasa un anillo como el color del diamante de Hunson, Bonnibel no puedo ocultar su cara de horror. El pastor termina la ceremonia y Marceline con Bonnibel, levantan las manos y toda nocheosfera grita de alegría.

Ahora quedaba lo último de esta velada, la comida para festejar esta unión, pero Bonnibel no se sorprendió a lo que venía, y era que en este reino tan rojo y lleno de demonios, las comidas eran tan variadas de asquerosidades que solo le provocaba vomitar.

Era una mesa larga donde al medio estaba ella con Marceline. Marceline le toco la parte más difícil de la noche, presentar a su hermano.

-bueno, él es mi hermano, no sé si es mayor o yo soy mayor, nuestro padre nunca nos ha dicho, y si él también es vampiro—Marceline menciona esto, mientras que su hermano estaba al lado de ella, al otro lado estaba Bonnibel y su hermano.

-si ya nos presentaron, créeme que no lo olvidare, si me disculpan tengo que ir al baño- Gumball menciona esto con tono bien molesto, y se levanta. Bonnibel no le deja de sonreír a Marshall, pero no puede evitar preguntar.

-¿paso algo que mi hermano está tan molesto?—

- solo que es un débil niño rosa, nada de qué preocuparte bon bon—Marshall le contesta con toda seguridad sin dejar de mirar a Bonnibell.

-calmado chico sexy—Marceline menciona esto alejando a su hermano con un brazo, aparentemente Marshall sin querer casi la aplastaba—la princesa tiene razón, ¿Qué ocurrió con el niño caramelo?

-woooo, porque tan celosa hermanita, mira no lo sé, ¿porque mejor no comemos?

Fue un gesto tan automático que Marceline y Bonnibel se miraran con curiosidad. Bonnibel hubiera preguntado más allá pero, Hunson se encargó de desviar el tema.

-Bonnibel, como sabes dormirás con Marceline, espero que encuentres un pasatiempo, o algo que nos puedas ayudar, aunque ya verás que Marceline no hace mucho, sin mencionar a este otro—Marceline y Marshall lo miraban con odio. Pero bonnibel quien le sonrió, coloco la mano arriba de Marceline y pronuncio.

-no te preocupes nuevo suegro, ya encontrare algo donde pueda ser útil, o más útil a lo que acabo de hacer hoy.

Con esto fue el único encuentro fuerte de la noche, al terminar la celebración Gumball se fue, pero solo fue cuando arcoíris se despidió que Bonnibel no pudo evitar que la tristeza se le cayera encima.

-Marceline podrías presentarme tu cuarto, créeme que estoy muy cansada—menciono Bonnibel sin ni siquiera mirar a Marceline.

- wuau, no pensé que fueras tan rápida niña caramelo- menciona Marshall en forma de risa, pero Marceline se dio cuenta que este comentario estaba completamente fuera de lugar.

-claro princesa, sígueme—menciona Marceline y se da vuelta, caminando y lentamente se van.

-podrías llevarla en brazos ¿no?, recuerda que es tu mujer ahora, jajaja- menciona Marshall y se va volando, dejando a una enojada Marceline.

Mientras que en la habitación las cosas se vieron un poco complicadas.

-no puedo creer, que esto éste tan desordenado, Marceline alguna vez limpias, o por lo menos pisas el suelo—declara Bonnibel, a la cual monetariamente su tristeza fue remplazada por el asombro del desorden de esta chica. Su estadía en este lugar podría ser en dos formas; ceder y vivir en una habitación donde se nota que Marceline vuela, porque todo estaba tirado en el piso, o las cosas tendrían que cambiar y tener mano firme, claramente esta dulce princesa no iba a dar su brazo a torcer. Está demás decir que en un edificio gigante la pieza de Marceline era enorme, exactamente era un piso del edificio es decir que más que una pieza, parecía su propia casa, con cocina, baño, y tres piezas. Adornada con cuadros y artefactos de la guerra de los champiñones, o el mismo lugar, pero eso no era lo importante. Lo importante era que como Marceline flotaba todo el tiempo y su equipo de música estaban en otra habitación, donde era la única pieza limpia, ella tenía todo lo que comía o lo que bestia por el suelo. Unos demonios estaban encargados de limpiar, pero Marceline no confiaba en ellos, y ella se las arreglaba sola.

-emm, esto posee una simple explicación, princesa, mira como me iba a casar he salido mucho y ¡hey no toques eso!- Marceline vuela rápidamente donde Bonnibel había tomado unas ropas interiores.

-mira Marceline no pienso dormir en este, como podría decirlo sin ofender, basurero…- y mira con infinito odio a la que actualmente era su recién esposa.

-jajajaja, mira princesa este basurero, es actualmente nuestro basurero, y si no te gusta puedes ir a dormir, mmmm, déjame pensar, afuera en la calle. Quizás unos demonios te hagan reina de la limpieza—Marceline se acerca más a la enojada bonnibel y apoya sus dos pies en el suelo.

-probablemente ellos tengan mejores modales que tú, oh reina de los vampiros—Bonnibel le hace una burlona reverencia—oh, ¿ahora tendré que obedecer a la reina que no reina nada y que al parecer su padre la tiene catalogada como una inepta?

Pero esto fue mucho, paso la raya de tolerancia de Marceline, y esta no iba dejar que sus dos lagrimas que se estaban apareciendo salieran.

-bien princesa, ¿te gusta ordenar? ¿te gusta estar sola? ¿no?, bueno tendrás que quedarte aquí tú y tu idioteses, porque por mí prefiero estar en un lugar con gente, ¡que por lo menos pregunta antes de dar unas malditas acusaciones!

Declara esto gritando y deja el lugar, dejando a una princesa al borde de las lágrimas. Bonnibel se había quedado sola, en un lugar extraño, sin nada más que hacer que la limpieza. Si había caído bajo.

Pero este era el comienzo de una tortuosa pero apasionada relación, que aunque estas dos jóvenes no supieran, hay algo que nadie planeo en estos grandes planes de conquista y de lucha de poderes. Que estas dos chicas van a vivir juntar, probablemente o se mataran una a la otra, o quizás nos van a sorprender.