Hola, ¡¿cómo están mis queridos lectores?!, Espero que se encuentren bien… Antes que nada disculpen la tardanza, estuve ocupado en mi trabajo que no me deja respirar casi y también tuve algunos problemas que hicieron que la actualización se demorara un poco. Lamento haberlos hecho esperar demás. Lo que no puedo es asegurarles que no volverá a ocurrir pero no vayan a pensar que abandonare este fic tal y como hice con el otro, bueno para compensarlo he aquí otro capítulo de esta historia, quiero darles las gracias a todos por leer y si lo sé, todos o más bien la mayoría se quedaron con la cara de what, pero aquí se van a aclarar las cosas y espero que sea de su agrado.

Capítulo 2.- La decisión correcta

Minutos antes de la estallido del gremio…

Cualquiera que viera a Naruto correr por el bosque diría que estaría huyendo de algo, aunque suene irónico es cierto, Naruto corría para salvar su vida, aunque me atrevo a decir que esta vez sí exagero, pero todo ocurre por una causa, y, por consecuente, es el resultado del trauma que llevo consigo desde hace más de 7 años, cualquiera que fuera un psicólogo titulado y con varios años de experiencia podría sostener firmemente que a causa de esos recuerdos y ese miedo de que algún día los miembros del clan uchiha lo llegasen a encontrar, fueron los detonantes para ser alguien desconfiado y por haber reaccionado de esa manera.

¡BRRROOOOMMM!

En efecto. Ese sonido era el característico sonido que anunciaba la destrucción que, por razones obvias, no pasó desapercibida y con suma claridad se escuchó de bajo del bar, interrumpiendo abruptamente la pelea campal característica por la que los miembros de ese gremio eran tan famosos.

— ¡¿Qué rayos pasa?! —Titania de fairy tail movió su vista a un lado para ver el panorama, tiempo después pudo notar que el estruendo provino de la habitación en la que se encontraba descansando el shinobi rubio, siendo impulsiva como siempre, subió las escaleras pero lo que vio la dejo más que impresionada con el rastro de destrucción que dejó atras un paranoico Naruto.

Pudo notar varias cosas, primera, Mirajane estaba en shock total debido a la reacción de rubio, pero lo que más le impacto y al mismo tiempo la enfureció, fue ver al maestro y padre con serias quemaduras quien se mantenía realizando un esfuerzo sobrehumano por mantenerse de pie.

—Jeje, supongo que ya no estoy en forma como antes —fue lo único que pudo mencionar el maestro con algunas palabras audibles, debido a las quemaduras.

— ¿Quién demonios hizo esto? —La ira brotaba en lo más profundo de su ser, aquel que se atreviera a atacar a un miembro de fairy tai y con más razón al maestro, a su padre, quien la cuido y la protegió, definitivamente aquel tipo la pagaría muy caro.

— Fue Naruto, nos atacó —Aun sentada mientras abrazaba sus rodillas con sus brazos permanecía aún indemne, no pudo articular una palabra más, pues al sentir el filo del kunai en su garganta y el modo en que reacciono Naruto, de alguna u otra forma sintió que aquel shinobi rubio le había roto el corazón, algo inusual, pero… aun así le dolía más que cualquier herida física.

La maga pelirroja se sobresaltó en demasía, pues se hallaba consternada y abstraída en sus pensamientos, jamás pensó que aquel chico que supuestamente había salvado a Elfman a costa de su propia vida, de pronto pone en riesgo la vida del maestro y la de Mirajane.

Sin chistar y apretando los puños bajo al bar del gremio, inmediatamente después de avisarle que el ahora intruso había atacado al maestro y a Mirajane, los gritos de enojo de los agremiados no se hicieron esperar, fue en ese entonces que todos los del gremio iniciaron la persecución para atrapar al rubio y darle su merecido de una vez por todas por ser un animal malagradecido.

Y justo ahí estaba, debilitado porque aún no había terminado de curarse y aquellos jutsus por poco agotaron sus pocas reservas de chackra, era ahora o nunca, ese rubio no escaparía, no se saldría con la suya, definitivamente le darían una merecida lección.

Fue en ese entonces que, reconociendo al rubio, tomo primero los honores y lanzo dos espadas al rubio quien hacia un esfuerzo sobrehumano en correr por su vida.

—Mierda, ¡AUN HAY MAS!

—y pensar que todos nosotros teníamos un buen concepto de ti, pero al final nos equivocamos, ¿cómo te atreves a lastimar a las personas que cuidaron de ti gusano infeliz? ¿crees que te vamos a dejar que te vayas así como así? —Esa voz tétrica que se escuchaba detrás de las espaldas del shinobi rubio era Erza, este al darse vuelta vio que estaba en serios aprietos, no dejándole mas opción que luchar.

—A si es, ¿quién te crees que eres bastardo malagradecido? —Soltó otro miembro muy enojado quien estaba tras la turba furiosa conocida como fairy tail

— ¡Hay que darle su merecido!, tengo ganas de partirle la cara —Esta vez fue la voz de un chico pelirrosa quien tenía sus puños cubiertos de fuego ya que al igual que los demás, pensaba que aquel bastardo rubio tenía que pagar por lo que hizo.

—Maldita sea —Naruto se vio rodeado, una vez más maldijo su suerte pero aun así no iba a permitir que aquellas gentuzas lo entregaran como carne de cañón al clan uchiha, quitándose sus vendas profirió una sonrisa arrogante.

—MUY BIEN COMO USTEDES DIGAN, SERA UN PLACER EXTERMINARLOS A TODOS —sin embargo sus reservas de chakra no concordaban con sus palabras ya que estas estaban casi agotadas, debía ingeniárselas para escapar de ahí lo más rápido posible.

—VAS A PAGAR MALDITO —fue el grito que dio ese chico pelirrosa que al parecer era un genio si se trataba de controlar el fuego, el shinobi rubio pudo ver como el chico pelirrosa se echó a correr hacia el con sus manos prendidas en fuego, al ver la forma directa dedujo que era un idiota por apresurarse a atacar.

Justo cuando el puño de fuego estuvo a punto de impactar en su cara desapareció dejando sorprendido al pelirosa.

—Se nota que eres muy impaciente. Y asi piensas que puedes derrotarme, bien ¡Es mi turno! —con eso, Naruto se colocó en posición y realizo una serie de movimientos de brazos extrañando al pelirrosa.

Fūton: Daitoppa —sus pocas reservas de chakra le permitieron hacer este simple pero a la vez un poderoso jutsu de viento que creo una ráfaga violenta de aire, el chico pelirrosa intento aferrarse en el suelo, cosa infructífera ya que aun así salió despedido por los aires.

—Lo tengo, ahora debo dejarlos sin la vista una vez más el shinobi rubio se adelantó antes de que los demás magos llegaran a atacarlo.

Fūton: Sunabokori —acto seguido de su boca expulsa una enorme nube de polvo, lo suficientemente gruesa como para bloquear la visión de todos los agremiados. La nube de polvo era lo suficientemente grande como para ocultar el mismo edificio del gremio.

—Bien —confiado en su plan, retomo su huida por los bosques, pero lo que no contaba fue que el chico pelirrosa se encontraba escondido en un árbol, cuando vio que el rubio paso cerca de el, este salió hacia delante su mareo por la recuperación, no le dio el tiempo suficiente para esquivar el inevitable puñetazo en el rostro.

—Maldición —Ese golpe sí que le afecto ya que estaba la comisura de sus labios, se le notaba sumamente extenuado, pues utilizó mucho más chakra de lo normal para crear esa inmensa nube de polvo, que de todos modos nada sirvió, pues fue interceptado. Su estado físico tampoco pasó desapercibido. Resultaba demasiado evidente el daño que había sufrido, pero como su orgullo de shinobi era más fuerte se decidió a levantarse una vez mas, no importase las veces que el llegase a caer, él se levantaría.

—Tenía pensado luchar un poco más de tiempo, pero eres muy peligroso, una vez que te derrote te llevaremos a la justicia —le dijo Natsu llevando a cabo otro de sus hechizos —Esto tiene que acabarse ya.

—De ninguna manera, no permite que me entregues… —con voz débil, el mago de fuego observo como Naruto luchaba por mantenerse en pie, viendo el estado deplorable en el que se encontraba las llamas de su mano se apagaron, no tenía caso seguir luchando, el resultado de esta batalla era más que evidente, pero aun así lo respetaba, pues a pesar de estar malherido, pudo observar en sus ojos que estaba decidido a luchar hasta el final si fuese necesario.

Con paso lento y torpe este iba a darle un golpe al mago de fuego, pero como es impulsivo se anticipó al ataque y le propino un rodillazo, haciendo que una vez más sus rodillas tocaran la tierra del bosque, pero gracias al tortuoso y mortífero entrenamiento del clan uchiha gano una resistencia inhumana al dolor. Tan pronto como recibió el rodillazo, respondió con un puñetazo, que dio en el estómago del mago de fuego, pero como estaba débil, no le hizo ni cosquillas.

— ¡Vaya! ¡Eres muy necio!

— ¡CALLATE! —gritó el enfurecido ninja, ahora lanzado una poderosa patada al estómago de Natsu El chico se dobló sobre sí mismo a causa del golpe, llevándose ambas manos al abdomen, más por instinto que por dolor. Luego, el ninja sacó un kunai dispuesto a enterrarlo con furia sobre su espalda.

Pero una flecha de hielo se lo impidió, al ver a su alrededor el chico supo que esta vez no habría esperanza alguna, ya que se encontraba rodeado, comprendiendo su situación y perdiendo las ganas de pelear dejo caer su kunai, sus esperanzas se desvanecieron y con una mirada perdida observaba a lo que al parecer era su final.

Este mundo es cruel… pero… al mismo tiempo es hermoso —Poco a poco los miembros se acercaban al rubio más y más.

Creo que viví una buena vida, ¿acaso es hasta aquí lo más lejos que pude llegar?, jeje creo que si —Inmediatamente a su mente vinieron los recuerdos de sus hermanos adoptivos con los que convivio por mucho tiempo, dándole una luz de esperanza en aquel infierno.

Todo este tiempo pude notar que mi vida no tiene sentido, pero… ¿qué es exactamente lo que me mantiene aún con vida? no lo sé —cuando Erza se acercaba con una espada en sus manos, pudo ver como el rubio cerraba sus ojos, como si se estuviera resignando.

Antes de que Erza atacara una vez más al rubio, este pudo escuchar una voz en su cabeza.

Pelea… pelea… pelea…la única forma de que seas libre, de que vivas es peleando, tienes que pelear, a pesar de la dificultad, NO TE RINDAS…

—Tienes toda la razón Hotaru, chicos, perdónenme, jamás me volveré a rendir, porque si muero, no hay forma de poder recordarlos desde el fondo de mi corazón, LUCHARE HASTA EL FINAL, NO IMPORTA LO QUE ME PASE —Recuperando sus ánimos, levanto su kunai del piso y, a pesar de que no tenía chakra, dio un furioso grito de batalla, estaba preparado para pelear una vez más.

—BASTA —el grito paro a todos en seco, nadie movía un solo musculo, incluso Naruto había quedado impresionado, ese extraño anciano había detenido la cólera del gremio, por un momento se sentía a salvo, pero por otro lado, sentía temor hacia lo desconocido.

—Será mejor que te calmes, no tienes oportunidad, se acabó chico…

El rubio solo lo miro, pero como estaba en pésimas condiciones, mirando al anciano por última vez se desplomo en el suelo, había perdido el conocimiento…

Después de esa pelea innecesaria, el shinobi rubio estaba de vuelta en el gremio, pero a diferencia de cómo estaba hace rato esta vez estaba amarrado y sentado en una habitación vacía, cuando abrió los ojos, pudo observar al maestro del gremio quien estaba frente a él.

— ¿Ya despertaste?, como podrás notar ahora te tengo vigilado, no puedo permitir que vuelvas hacer otro arrebato así que lo mejor que pude hacer es dejarte amarrado…

—Que, es lo que… ¿qué es lo que quieren de mí?

Tal y como lo había calculado Makarov, una vez más el chico comenzaría con ese arranque de paranoia. Pronto se percató de este chico sudaba balas mientras poco a poco ponía una mueca tétrica, como si el miedo lo apresara, a pesar de que estaba amarrado, podría causar una vez más un alboroto, entonces haría lo que fuera para mantenerlo controlado sin inconvenientes.

— ¿Acaso quieren entregarme a los del clan uchiha?, ¿porque no pueden dejarme en paz? —El anciano no había respondido nada, podía ver en los ojos como este chico había sufrido bastante.

— ¡¿QUE DEMONIOS LES PASA?! PORQUE… ¡¿PORQUE ESTAN DESTINADOS A HACERME LA VIDA IMPOSIBLE?! DAN ASCO, DEBERIAN MORIRSE…

—Francamente no tengo idea de lo que hablas —le dijo Makarov al notar que el chico se alteraba más y más —Tendrás que explicarme todo con lujo de detalles.

—No se pase de listo conmigo, ESTUPIDO VIEJO —Espeto con furia el shinobi rubio.

—Tu estupidez te limita a ver más allá de tu entorno —El shinobi rubio estaba demasiado cansado como para cuestionar eso, notando el estado del chico, Makarov le ofreció una copa con un líquido de color lila.

—Bebe, lo vas a necesitar.

— ¿Y porque debería hacerlo?

— ¿Y porque no? —El chico se sorprendió, ¿acaso escucho bien?, ¡ese viejo hablaba tal y como su maestro…¡ volviendo a la confianza el chico acepto pues estaba demasiado sediento como para aferrarse a su egoísmo.

—Sabe anciano, usted se parece a un maestro y viejo amigo Bunpuku —Soltó de la nada, pero inmediatamente percatándose de su estupidez no pudo evitar darse una cachetada mental.

— ¿CONOCES A BUNPUKU? —Esta vez la cara del shinobi rubio era un poema, ¿como era posible que ese anciano conociera a su maestro?, francamente eso era un misterio,pero, sin embargo gracias a esas palabras tenía su resolución, claramente el anciano que tenía frente a él no era mala persona, ni pareciera que fuese a entregarlo al clan Uchiha a sí que a lo mejor podía confiar en él.

Encogido de brazos, Makarov le ayudo al chico a beber ese extraño líquido, los primeros sorbos le parecieron demasiado amargos para su gusto, luego, los siguientes fueron más agradables y finalmente los últimos tragos fueron muy deliciosos.

—Oiga señor debería lanzarlo a la venta, se haría muy rico con eso.

Makarov se limitó a sonreír, no solo porque ahora el muchacho se encontraba tranquilo, si no que ahora lo había llamado con respeto.

—Y dígame, ¿que fue exactamente lo que me dio?

—Esto mi muchacho, es una pócima llamada vida

— ¿Vida?

—A si es —Contesto el maestro —Dime, ¿no te pareció amarga desde el principio y a medida que la degustabas, no lo encontrabas cada vez más deliciosa?

El ninja rubio asintió

—Así es los últimos tragos me parecieron muy deliciosos.

—Eso fue gracias a que empezaste a aceptar lo que estabas bebiendo —Eso le desconcertó mucho al rubio, ahora que lo analizaba bien, su vida había tenido un pasado oscuro, pero a medida de que había escapado del clan Uchiha había empezado a disfrutar de las pequeñas cosas haciéndolo sentir vivo nuevamente, tal y como había saboreado en ese extraño líquido, al examinar mejor las cosas, sonrió.

—Oiga, acaso ¿me está diciendo que la vida es buena cuando uno la acepta?

— ¿Acaso no te lo parece? —Replico Makarov levantando una ceja divertido.

—Usted es alguien interesante… —Soltó de la nada con un deje de nostalgia, notando el gesto del rubio el maestro decidió hacerle una pregunta.

— ¿Algo que desees contarme? —El chico lo miro extrañado —Bueno si tú decides hacerlo claro, pero no te preocupes si no deseas hacerlo no te obligare a nada.

—En realidad tengo mucho que contarle, Bunpuku-sama me dijo que si en mi camino llegase a encontrar a alguien que sepa de su nombre le contara todo, que le aclarara algunas cosas que llegase a desconocer, al principio me pareció extraño, pero me dijo que una vez que termine de contárselo, me ayudaría en muchas cosas.

— ¿Y piensas que eso es verdad?

—No lo sé, pero de alguna forma sé, que puedo confiar en usted —Makarov se sentó en el piso quedando frente al chico rubio —Entonces siéntete libre de contarme lo que sea.

—Bueno, la historia comienza hace unos aproximadamente 180 años en las regiones más recónditas de lo que ahora se conoce como Fiore…

Y así fue como Naruto le conto todo, le conto como en esas regiones predominaba la guerra como un medio de ganar poder, riquezas y territorio, de cómo en esos años solo había una era donde había batallas sin fin, le conto acerca de los shinobis y de esa energía natural conocida como chakra, de cómo los shinobis más fuertes estaban situados en clanes, al oír esa parte Makarov pensó que los ninjas y magos tenían algo en común, en especial la parte de clanes, ya que eran algo así como un gremio pero de ninjas.

Finalmente le explico que de todos los clanes ninja había dos que sobresaltaban en poder, uno eran los uchiha, el otro eran los senju, Makarov noto que cuando dijo clan uchiha, arrastro las palabras con mucho odio después de nombrarlos…

Específicamente le dijo que el clan uchiha eran reconocidos por tener un chakra excepcional, tener un dojutsu ocular llamado sharingan y sobre todo lo bien versados que estaban en la batalla, le conto como un miembro nació con un chakra relativamente más poderoso que todos los miembros después de todo el hecho de vivir por mucho tiempo era prueba de ello, le conto de como para obtener más poder, mato a su amigo y le arranco los ojos a su hermano, Makarov quedo horrorizado, jamás pensó que pudiera existir una persona así de cruel…

Ese hombre era Madara Uchiha, líder actual y el responsable de su secuestro y sus años de infierno que paso en ese clan.

Y el otro clan, era el clan senju del bosque, quienes también tenían un chakra muy poderosos, contaban con muchas habilidades, a tal punto de ser conocido como el clan de las mil habilidades ninja, y sobre todo por tener una técnica de línea sucesoria llamada "mokuton", su líder era senju hashirama y de ese clan provenía Bunpuku, aquel anciano que lo cuido, que le enseño más habilidades y fue su mejor amigo…

—Vaya es fascinante lo que me cuentas, nunca pensé que existiera algo llamado chakra —ahí fue donde Makarov comprendió todo, de como para realizar esas técnicas hacia esas posiciones de manos.

—Si y después de eso, me vi forzado a luchar con ellos, pero eran tan fuertes que me tuve que ver en la penosa necesidad de huir de ellos para salvar mi vida, pero aun así tenía heridas graves y fue así como termine con Porlyusica-san y Bunpuku-sama, tengo miedo de que me encuentren, por favor, le suplico que mantenga esto en secreto ya que si el clan uchiha me encuentra me mataran —aquello que le contó era y no era a la vez una mentira, pero hasta él pensó que no debía soltar todo, debía mantener en secreto su pasado y no quería que nadie de aquí se enterara de ello.

—Ya veo, creo que ya se el motivo por el cual reaccionaste de esa forma, pero no te preocupes, aquí estas a salvo —dijo el maestro mostrando compasión y al mismo tiempo desatando a Naruto.

—Supongo que no recuerdas a Mira-chan —El shinobi rubio se extrañó, jamás había oído ese nombre, al menos eso era lo que el creía ya que unos recuerdos nebulosos fastidiaban su mente.

—Ella fue quien te cuido con mucho entusiasmo, después de todo tu salvaste a su hermano y a ellas…

— ¿Su hermano? —De repente lo recordó todo, de cómo ayudo a esas chicas y de cómo masacro a esa bestia, ahora si se sentía como una bastardo insensible, porque supo que después de su arrebato fue a ella a quien amenazo con un kunai en el cuello, a pesar de que lo cuido con mucho cariño.

—Supongo que debo de pensar en una buena disculpa…

—Jejejeje será mejor que seas creativo.

.

.

.


Mientras tanto, todos los miembros del gremio esperaban ansiosamente por la bajada del maestro, pero ya tenía mucho tiempo que el rubio insolente y el maestro seguían encerrados en esa habitación, tanto así que la duda los carcomía adentro, buscaban respuestas y las querían a la voz de ya-

Para pasar el tiempo y olvidar ese incidente Mirajane retomó sus obligaciones de camarera y comenzó a atender a los recién llegados. Momentos después, Makarov bajo de las escaleras, para sentarse arriba del bar, tal y como acostumbraba hacer.

— ¿Y bien maestro que debemos hacer con el? —Erza fue la primera en preguntar, sin embargo no recibió respuesta, pues estaba acomodándose apropiadamente mientras se sentaba en el bar del gremio.

—Maestro…

— Tranquilízate Mira-chan, he hablado con él, se ha tranquilizado. — Makarov le dio una sonrisa. — Ya puso los pies en la tierra y te aseguro que es un chico muy educado. Sin embargo no le pregunte sobre unirse a Fairy Tail.

Obviamente la respuesta negativa de todos no se hizo esperar

¡¿QUE?!... "¿Se ha vuelto loco?", "ese tipo no merece su compasión" —Makarov de una forma le molestaron los insultos de ellos dirigidos hacia el joven shinobi de cabellos rubios.

—Silencio mocosos, todos ustedes deberían aprender que toda persona merece una segunda oportunidad —los agremiados guardaron silencio, si se ponía a pensar bien, el maestro tenía razón, ya que así es fairy tail.

—Y ¿va aceptarlo en el gremio?

—Eso depende de el mismo Mira-chan, si se quiere unir no habrá ningún problema para mí, así que lo que quiero que hagas es que tú le convenzas. —Mirajane se mostró confundida. —Le conté que estuviste cuidando de él todo este tiempo, cuando esté listo, él bajara para agradecértelo.

— ¡P-P-Pero maestro…! Y-yo n-no —La camarera no esperaba esa respuesta. El anciano termino su vaso y se puso de pie.

—No te preocupes, en este momento, eres la única persona en la que él puede confiar. —Dijo Makarov mostrándose comprensivo mientras suavemente tocaba su hombro —Ese chico está muy arrepentido de lo que hizo te lo puedo asegurar, solo dale una oportunidad.

—Bien tengo muchas cosas que hacer en mi oficina, lo dejo en tus manos Mira-chan.

Mirajane aún no comprendía del todo lo que acababa de pasar, sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos después de escuchar que alguien bajaba las escaleras, claro todos los miembros lo miraban con enojo y estaban preparados para atacarlo por si una vez más intentaba pasarse de listo, ¿y quien era el que bajaba?, pues era nada más ni nada menos que Naruto.

Al ver al shinobi rubio Mirajane quedo completamente helada, no sabía que podría decirle para convérserlo de que se quede en Fairy Tail y mucho menos sabia como hablar con el después de ese incidente. Naruto se colocó del otro lado del mostrador quedando frente de ella, había un silencio raro y sepulcral en la atmosfera, Mirajane pudo notar como el rubio estaba cabizbajo lo que dio a entender que él no podía verla a la cara, supo muy bien lo que hizo…

El rubio no podía articular palabra alguna… ¿Y de todos modos que se supone que iba a decirle? La había cagado en grande, estaba muerto de pena.

Pero justo antes de si quiera poder articular palabra alguna, Mirajane fue la primera en hablar.

— ¿Por qué lo hiciste? —Cada palabra sonaba ahogada, producto de la decepción y de su corazón roto — ¿Por qué nos atacaste? ¿PORQUE?

—No-no lo sabía… pensé que ustedes me habían secuestrado, yo tengo muchas preocupaciones, en serio lo siento…

Naruto intentaba por todos los medios explicarle sobre su mala acción, no sabía por qué pero tenía que hacerle entender que todo fue fruto de un malentendido. Quería conocerla, más porque su belleza fue lo que lo cautivo fue su dulce voz fue lo que estuvo en su mente, esa voz fue como su salvación, definitivamente quería arreglar las cosas con ella.

Sin embargo la camarera peliblanca al ver en semblante del rubio comprendió que no estaba nada contento con la cuestión, pese a la serenidad que manifestaba en su actuar, pudo observar que el aceptaba la culpa, pues una vez más bajo la cabeza mientras que apretaba los puños fuertemente.

—Perdóname, en serio te pido que me perdones —Mirajane se compadeció ya que el chico hablo con una voz quebrada, instintivamente salió de la barra y corrió a abrazar al rubio, pues claramente noto que estaba arrepentido de verdad.

Al ver el cariñoso abrazo los miembros se sorprendieron y dieron un grito de asombro, mas sin embargo ese grito paso a oídos sordos del rubio y la camarera, pues el rubio estaba muy arrepentido de haber lastimado al maestro y a ella por supuesto, claro el abrazo encelo mucho a los miembros masculinos del gremio, en especial de un tal Wakaba Mine, quien apretaba los puños, pues no le gustaba lo que sus ojos veían.

—Tranquilo, todo estará bien —le dijo mientras acariciaba sus cabellos rubios — qué dices si empezamos de nuevo ¿te parece?

Alzó la cabeza. Solo para ver una vez más esos ojos azules que mostraban ternura y cariño, más sin embargo su expresión no cambio, su fuerte semblante no se hizo más suave, ni tampoco una sonrisa o algo que se le pareciera, se formó en sus labios. Eso sí, de alguna manera se lo agradecía a la camarera con la mirada, sin embargo aún se sentía como un idiota.

—Sí, me parece bien, soy Naruto mucho gusto

—Soy Mirajane, es un gusto.

—Mirajane, es un bonito nombre al igual que tu —Inconscientemente llevo su mano a su cara por la estupidez que dijo —eh quiero decir que tu nombre es, bueno yo…

Soy un idiota, de seguro la hice enojar —fueron los pensamientos que invadieron la mente del shinobi rubio.

La chica rió melodiosamente, jamás había conocido un chico tan tímido.

—No te preocupes, realmente no me molesto, fue algo lindo de tu parte…

—Gracias supongo.

Realmente no fueron pocas las miradas de curiosidad que recibía por parte del resto de los espectadores. Su gran vestimenta, armas y esa actitud eran responsables de toda la atención que recaía sobre él, pero lo peor de todo es que juraba oír murmullos acerca de el y Mirajane.

De todas formas, Naruto ya estaba acostumbrado a ser observado de esa forma a donde quiera que iba. Todo lo que le importaba en esos momentos era que al fin se había reconciliado con Mirajane y finalmente su conciencia estaba limpia.

—A propósito Mirajane-san quería agradecerte por haberme salvado la vida, estoy en deuda contigo —instintivamente el shinobi rubio inclino su cabeza en señal de respeto, poniendo nerviosa a la camarera.

Mirajane abrió los ojos en sorpresa, puso una sonrisa algo rara en su cara ya que logro intimidar al rubio y de pronto empezó a sacudir sus brazos rápidamente. —N-no tienes que agradecérmelo, además si no fuera por ti, quien sabe que hubiera pasado en el bosque —De una forma nerviosa coloco una de sus manos detrás de la nuca mientras reía.

—Bueno por la mirada de todos supongo que aquí salgo sobrando, repito muchas gracias por todo y si llegas a tener problemas no dudes en acudir a mí —el shinobi rubio le entrego un extraño pergamino con un sello.

—Lo único que tienes que hacer es pegar el sello al pergamino y enseguida vendré a ayudarte, bueno nos vemos.

Mirajane miraba con algo de tristeza como el shinobi rubio se iba del gremio, debía hacer algo, por un momento pensó que ese chico no debía estar solo, quería que se quedara, así que tomo una decisión, salto por encima del bar y se dirigió a la puerta para alcanzarlo y apelar a su razón.

—Lo encontró en frente de la calle mirando hacia el cielo. Inmediatamente ella dedujo que él no tenía a donde ir.

—Oye, eh, Naruto-san. ¿Qué es lo que vas a hacer ahora? —Mirajane era una desconocida para él, así que debía tratarlo con formalidad.

— ¿Quieres saber la respuesta? —la chica peliblanca asintió enérgicamente —jeje, pues no tengo idea supongo que debería conseguir un trabajo, quizás de paseador de perros o algo sencillo para al menos traer el pan a mi mesa, ¿no lo crees?

—P-pues no creo que sea necesario, s-si quieres puedes unirte a Fairy Tail, es un nuestro gremio de magos —contesto con duda la albina

— ¿Gremio de magos? —Al oír esas palabras supo lo que Bunpuku-sama le había recomendado, al mismo tiempo que en la reunión espiritual que tuvo con Raizo, sintió que esos fueron los deseos de Bunpuku-sama y de sus amigos difuntos, sin duda iba a honrar eso, además sí se ponía a reflexionar detenidamente en este lugar no tienen en donde quedarse ni como ganar dinero, por cierto ese panorama que se le presento dejo algo temeroso a Naruto pues hizo las cosas sin meditar detenidamente.

—Supongo que tienes razón, estaría encantado de unirme a ustedes —Rasco su mejilla detenidamente, pero aún tenía el temor de que si el clan uchiha sabía de su posición, cualquiera que protegiera a Naruto pagaría las consecuencias, sin embargo se prometió a si mismo que el los protegería de ese clan maldito a toda costa.

Los ojos de la maga peliblanca se abrieron en forma de sorpresa. Acto seguido una sonrisa se dibujó en su rostro, seguida de unas lágrimas que empezaron a invadir su rostro cosa que preocupo algo a Naruto, sin importarle que o quienes estuvieran a su alrededor, corrió hacia el ninja abrazándolo una vez más en el acto.

—Gracias, en serio muchas gracias.

Naruto no sabía qué hacer, estaba confundido, y avergonzado, lo único que conoció en su vida fueron golpes, latigazos, tortura y maltratos, nunca en su vida había sentido lo opuesto de eso sin duda alguna le agrado bastante y se sintió lleno de dicha, sin chistar le correspondió el abrazo.

Ante la escena, todos los integrantes de Fairy Tail quedaron conmovidos, entre gritos, se escuchaba a las mujeres vitoreando conmovidas por el abrazo de Mirajane y Naruto, por otro lado también se escuchaba algunos hombres, celosos de que el rubio haya recibido tal abrazo, después de entrar al gremio Makarov quedo complacido e inmediatamente le dio los honores a Mirajane para que le pusieran su marca del gremio al shinobi rubio.

2 AÑOS DESPUES…

Vemos a una rubia de ojos cafés, que por cierto era muy voluptuosa, estaba siendo perseguida por dos tipos, viendo sus rostros y de cómo el vapor salía de sus fosas nasales, se daban a entender que eran unos acosadores, cuando la chica llego hacia un callejop sin salida encaro a los tipos.

—Oye tranquila nuestro jefe quiere decirte algo —dijo uno de los sujetos.

— ¿su jefe? —de pronto de la nada salió un sujeto muy feo con una rosa en su boca, que por cierto a los dos perseguidores se les formo una especie de corazones en los ojos, pues creyeron que el acto de presencia de su jefe fue algo "romántico".

—Te amo —la chica rubia tenía la cara azul de asco, por favor se mi novia, te lo ruego.

—WOW JEFE, ES EL MEJOR —dijeron aquellos tipos con corazones en los ojos.

—Iuuuggg, no gracias — Fue la respuesta que dio la chica, cabe resaltar que hizo un esfuerzo sobrehumano para no vomitar.

—No sientas pena mi hermosa florecita, enfrenta tus emociones y vuela hacia mí —El chico avanzo lentamente, pero la rubia instintivamente dio unos pasos hacia atrás.

—NO GRACIAS.

—O querida no seas tímida, aunque no te gusta lo que vez soy muy rico.

—QUE NO, ¿QUE PARTE DE NO, NO ENTIENDES?

—OYE SOLO DEJAME DEJARTE ALGO EN CLARO... NADIE ME RECHAZA —Justo cuando el sujeto iba a abalanzarse hacia la rubia se escuchó un ruido, salió un chico alto con una capa blanca, tenía el pelo suelto y unos enigmáticos ojos azules.

—oigan ya fue suficiente, que ruidosos son —el chico dio un salto y quedo frente a la rubia, la rubia se emociono por que en la capa de aquel chico decía Fairy tail con letras rojas, iba a hacerle una pregunta pero el chico la interrumpió.

—Escucha amigo, no importa nada de lo que digas, no creo que la chica que está detrás de mí esté interesada en tu patética forma de ligar, acepta lo que es y resígnate, el rechazo duele… pero que se le ha de hacer —de repente volteo a ver a la chica rubia.

—Dime ¿no estás de acuerdo conmigo? —la rubia sorprendida después de unos minutos solo asintió rápidamente.

—Lo vez tengo toda la razón.

— ¿Y tú quién te crees que eres imbécil? —replico uno de los acosadores.

—Ah, disculpen mi falta de modales caballeros, mi nombre es Naruto ¿y ustedes son?

—Creo que no sabes con quien te estas metiendo, te estas metiendo con los hermanos wasabi un trio de magos que son muy poderosos —el mismo tiempo que el líder hablo los dos restantes fueron a su lado y realizaron una pose estúpida para el gusto de Naruto.

—Hermanos Wasabi, pues… jamás escuche nada sobre ustedes.

— ¿Que no has escuchado de nosotros?, suficiente, te vamos a enseñar de una forma violenta a que no debes meterte en la búsqueda amorosa de un hombre.

— ¿Búsqueda amorosa?, más bien yo creo que eso es acoso, ¿no creen?

—Suficiente, vanos chicos hay que enseñarle a esta basura quien manda aquí —acto seguido el trió se lanzó contra Naruto, la chica rubia solo vio con pena como los tres acosadores estaban siendo brutalmente golpeados hasta que el shinobi rubio los mando a volar por los aires.

—Argh, ¿porque siempre tienen que hacer las cosas difíciles?, bueno creo que debo volver de lo contrario se enojaran conmigo.

—Oye gracias por ayudarme AHH, —la rubia noto como era ignorada olímpicamente por el rubio, estaba a punto de decirle tres frescas por su comportamiento sin embargo tenía que ser educada, a lo mejor y el podía ayudarla a unirse a fairy tail.

—¿Tu sabes de fairy tail?, bueno la verdad quisiera, bueno si tu podrías… —la chica pensaba en hacer una pose sexy para así persuadir a Naruto, pero despues quedo muda pues se dio cuenta como Naruto se iba y la dejaba hablando sola.

— ¿OYE, ACASO ESTAS ESCUCHANDO? —sin embargo su gritos eran en vano pues desapareció de su vista, no podía creerlo estaba molesta, ¿pero que clase de bastardo se atreve a ignorar a una belleza como ella?, no de ninguna manera esto NO podría pasar desapercibido, esto era imperdonable.

Tres horas después…

—Mi cuerpo esta adolorido – decía aquel peliblanco con dolor mientras se daba un masaje en los brazos —pero no importa los hombres no deben ser débiles —al final se regocijo, pues el era un hombre hecho y derecho, y por supuesto nadie debía dudar de ello.

—Elf-nii-san no debes esforzarte mucho, —dice Lissana apoyando a su hermano, despues de todo se preocupaba mucho por el.

—Asi es sera mejor que le hagas caso a Lissana Elfman, no te esfuerces demasiado, recuerda que si exageras en tu entrenamiento, no solo no obtendrás los resultados deseados, si no que tu cuerpo se debilitara y no querrás eso – Responde Naruto.

—Supongo que tienes razón Naruto, lo tomare con más calma los hombres deben ser fuertes– respondió Elfman mientras alzaba su puño.

—Vamos Elf-nii-san no te preocupes por eso, lo bueno es que vas progresando con el entrenamiento —Lissana con una sonrisa, animaba a su hermano mientras los 3 entraban al gremio, mientras entraban al gremio los tres vieron a alguien muy peculiar, era la chica rubia que había sido acosada sexualmente, esta chica se llamaba Lucy Heartfilia.

Y como siempre los murmullos no se hacían esperar.

"¡Natsu donde has sacado esta belleza!" "¡Ella es encantadora!" "¡Otra belleza al gremio!"— incluso después de oir esos murmullos vio como un gigante aprisionaba a Natsu, ah por cierto aunque aclaro las cosas con todos los miembros, él y Natsu nunca se llevaron bien, se odiaban mutuamente, así que el rubio prefería evitar cualquier contacto posible con Natsu, después de mirar a Natsu con odio profundo, se sorprendió de ver como el gigante empieza a encogerse, dejando a un pequeño anciano a la vista.

— ¿así que quieres entrar al gremio eh? —Dice Makarov con un tono divertido, la rubia solo asintió rápidamente.

—Mirajane, podrías traer un formulario y el sello por favor

—Si maestro ya voy, en donde quieres tu sello.

—En mi mano de color rosa por favor —después de colocarle el sello Mirajane observo a alguien muy particular en la entrada del gremio.

—Hola ¿Mira-chan que tal el trabajo? —Lucy al ver la entrada vio una vez mas al rubio maleducado.

—AHH ERES TU —La rubia señalo con un dedo acusador a naruto pero este no le dio importancia

— ¿La conoces Naruto-kun? —Pregunto la camarera algo extrañada.

—Nop, no tengo idea de quien sea ella —al oír la frase Lucy quedo con los ojos en blanco.

Y bueno eso es todo por hoy spero les haya gustado ¡Y ESPERO QUE SUS DUDAS HAYAN SIDO ACLARADAS! bueno a responder reviews.


: Aquí lo tienes amigo, y espero que ya no odies mas a Naruto XD.

Furstand: Yo se que te decepciono el comportamiento de nuestro shinobi rubio, pero debes saber que debido al pasado de Naruto y el temor de que sea capturado por el clan uchiha se volvió algo paranoico, creo que sabes muy bien que la paranoia es un trastorno psicotivo caracterizado por ideas delirantes no extrañas en ausencia de cualquier otra psicopatológia significativa, osea que es capas de mantener su juicio pero imagina cosas extrañas que lo desesperan y con lo otro creo que te mande un PM, en fin gracias por leer.

Zafir09: Que bueno que te haya gustado, en fin gracias por leer y espero que tambien te guste este.

Baraka108: Por que tu lo pediste aqui esta la conti.

En fin gracias por leer no duden en dejarme saber su opinión al respecto, si les gustó o piensan que debe mejorarse algo. Eso puede ayudarme mucho, veré cuando puedo publicar el siguiente capítulo, se despide… EL MOSH.