Se q no tengo excusa x la tardanza pero los estudios y las practica de la universidad no dejan tiempo pero lo unik q puedo decir es q tratare de actualizar lo q mas pronto pueda.
Ademas advierto q esta historia tiene partes de la pelicula q paso ayer, no tan al comienzo si han podido notar, pero despues podran percibir la trama ...y bueno ya saben q los personajes no son mios son de la Saga de Crepusculo yo solo los uso.
Nos vemos en cuatro dias sino me axfisia la universidad
Capitulo 2
Miércoles, 7am
Al otro lado de la ciudad, en una zona residencial para familias con dinero se encontraba una bella durmiente, sonriendo en sueños hasta que la voz amorosa de su madre le sacudió haciendo que sus ojos chocolates se acostumbraran a la luz.
-Bella pequeña despierta- dijo su madre sonriéndole con ternura - llegaras tarde a la universidad
Bella al oír las palabras de su madre trato de salir de su cama cayendo al suelo por culpa de las sabanas que se le había enredado en las piernas.
Su madre soltó una risita, sabedora que su hija no tenia los reflejos de ella, siendo torpe aun en una superficie plana.
-gracias mama- dijo Bella quitándose el pelo de la frente
-de nada pequeña- dijo su madre saliendo de su habitación con una sonrisa que hizo que Bella le mira con odio por no ayudarle a levantar.
Se paro caminado directamente a la ducha tratando de mitigar el dolor de los glúteos cuando cayó de la cama.
Tomando un bello vestido de tiras color celeste para un verano, dejando su cabello castaño caer en su espalda descubierta, Bella se encamino hacia el comedor en donde su padre se encontraba ya sentado tomando su desayudo junto co su madre, mientras las sirvientas iban de un lado a otro sirviendo los alimentos.
-Buenos días Zabrina- saludo Bella a la ama de llaves.
-Buenos días niña Bella- dijo la morena ama de llaves
Bella le sonrió antes de saludar a su padre con un beso en la mejilla, un gesto que cualquier joven pasado de los 18 veía como un gesto infantil, a Bella con sus 22 años lo parecía lo mas tierno del mundo cuando el frio hombre Charlie Swan sonreía por aquel gesto.
-buenos días princesa- dijo el hombre
La pequeña familia continúo con su comida sincronizando sus agendas como la típica rutina sin alterarse en años hasta ahora.
-hoy Bella tienes prueba con tu vestido de novia- dijo René sonriendo con emoción haciendo que Charlie soltara un pequeño gruño
Las dos mujeres le miraron enfadadas, cansadas de tener que siempre llegar al mismo tema, aun sabiendo que el prometido de Bella, Jacob Black, era hijo de su mejor amigo Billy Black.
-vamos papa, no comiences- dijo Bella acariciándole el brazos
-es que todavía creo que esta muy joven para casarte- dijo Charlie mirándole tiernamente a su hija
-papa yo le quiero, y soy lo bastante adulta para tener esta clase de compromiso- dijo Bella
Charlie abrió la boca pero lo cerro, sintiéndose derrotado al tener en su familia a dos mujeres testarudas, prefiriendo mejor dedicarse a su comida ya que aquel día tenia que cerrar un negocio importante con un hombre con gran poder.
Las dos mujeres sintiendo que habían ganado, siguieron hablando de la boda que se celebraría el sábado, ajustando los últimos detalles mientras René sugería no poner a su tía a lado de su abuela.
-papa- dijo Bella cuando acabo de hablar con su madre- papa, esta noche las chicas quieren darme una fiesta como despedida
Charle se tenso, aun cuando Bella era una mujer madura, todavía seguía siendo su princesita y aquella fiesta que quería dar sus amigas no le agradaba ni un segundo
-¿Qué clase de fiesta?- no pudo evitar que su voz sonara severa
-bueno… una fiesta como cualquier otra- dijo Bella sonrojándose cuando recordó la despedida de una de sus amigas
-Charlie, por favor- intervino René- deje que se divierta con sus amigas, nunca en tu vida te vas a casar dos veces - dijo René guiñándole un ojo a su hija
-esta bien- dijo su padre- pero no llegues tarde
Bella dio saltitos de alegría antes que el reloj del vestíbulo le advirtiera que tenía media hora antes de llegar a la universidad.
Despidiéndose apresurada salió de la mansión encontrándose con su chofer privado que le esperaba abriendo la puerta mientras sonreía divertido.
Bella le agradeció entrando en el lujoso vehículo negro antes que su celular sonara teniendo un mensaje de su novio. Sonrió embelesada por sus tiernas frases llenas de amor que no le cabía en el pecho.
Salió del auto encontrándose con sus amigas, que al igual que ella se encontraban en la misma posición.
-Bella cariño estoy esperando que ya sea de noche- dijo Jessica mientras caminaban por los pasillos
- espero que tu esposo te haya dejado ir - dijo Lauren mientras agitaba su melena rubia
En aquel momento una joven de cabello castaño con un curioso corte pasó empujando a la rubia haciendo que se chocara con un estudiante.
-oye- dijo molesta Lauren a la joven- mira por donde vas
La joven se giro posando sus ojos celestes en ellas antes de bufar molesta al encontrarse con su mala suerte de todos los días.
-¿que quieres que vea Lauren- dijo chasqueando la lengua- tus senos operados?
Bella y Jessica sujetaron a la rubia que quería clavar sus afiladas uñas en la pequeña mujer que no se movía de su lugar mirándole desafiante lista para la pelear.
-¡maldita zorra, deje que te agarre!- gritaba Lauren
-¿y que me vas hacer Barbie?- dijo la morena desafiándole-¿no crees que se te podría romper una uña?
A Lauren le salía chispas de los ojos tratando de abalanzarse a la joven que sonriente salió de ahí todo campante mientras sus amigas le seguían sujetándole.
-Lauren cálmate, estas armando un escándalo- le susurro Bella
-es que odio a Alice Brando- dijo la rubia como una niña malcriada
Bella negó con la cabeza, este era el pan de todos los días, siempre peleando con el pequeño duende de Alice sin saber el por que de su rencor y sus palabras cortantes como si pensara que no tuvieran cerebro.
-mejor me voy a mis clases- dijo Bella- saluden a Lean si la ven
Bella continúo con su rutina, asistiendo a sus clases de literatura que para su familia era más un pasatiempo, pero para ella era su alma, desde que era pequeña se había apasionado con los libros.
En la hora del almuerzo se encontró con su prometido que le esperaba en su flamante auto recostado despreocupadamente con su traje gris que le quedaba como el dedillo.
-Hola mi amor- dijo Jacob acariciado sus labio antes de besarle con cariño.
Bella sonrió tontamente al encontrarse en las nubes, sintiendo sus mejillas enrojecer al tener publico.
-hola amor- dijo casi sin aliento.
Jake le tomo la mano llevándole al auto para dirigirse a un exclusivo restaurante en donde se sumergieron en una conversación, teniendo planes de la luna de miel sin llegar a tocar aquel tema que hacia que Bella pareciera un tomate.
Llegaron hacia un barranco en donde podía ver la ciudad haciendo que Jacob le acorrale en el capo del auto besándole mientras subía de tono.
.-Jake- dijo Bella sin aire cuando sintió que su prometido comenzaba a deslizar sus manos a otras partes de su cuerpo
-tengamos un adelanto de la luna de miel- dijo su prometido pegando sus labios a su cuello
-Jake- dijo incomoda empujándole- por favor
El moreno bufo apartándose de ella, siendo lo mismo de siempre aun cuando ellos ya eran prometidos.
En todo el camino no dijeron nada, su despedida fue mas fría haciéndole sentir mal pero tenia que fingir ante su madre y la familia de su prometido cuando les encontró sentadas en la tienda de novia bebiendo champán.
Dos horas, entre vestidos que su futura suegra no le agradaban o su madre los encontraba escandalosos, Bella pudo tomar asiento cuando era el turno de las damas probarse.
- Bella- la voz de Lean capta la atención de su amiga-yo… tengo que decirte algo
Pero aquel momento entro su madre haciendo que todo el valor que tenia su amiga se fue al traste, mientras se llevaba a Bella para seguir ajustando los últimos detalles para su boda.
A las 8 de la noche, cuando por fin pudo tomar un respiro de su ajetreada vida Bella encontró en la cama un vestido demasiado atrevido para su gusto, cortesía por sus amigas que al igual de descaradas le había escogido hasta la ropa interior.
-Te ves divina Bella- dijo Jessica emocionada- ¿si te pusiste la lencería que te dejamos, no?- dijo en susurro haciendo que Bella enrojeciera de vergüenza asintiendo.
La rubia dio saltitos efusiva mentiras llevaba a rastras a Bella al local donde había arrendado invitando a algunas mujeres del instituto que estaba emocionas por la despedida de soltera.
-te va a fascinar tu regala- dijo Lauren que en aquel momento ya estaba por la quinta copa de whisky
Bella no sabia como morirse cuando sus amigas le habían obsequiado a un stripper que lo peor había desaparecido con Jessica a ser cosas que a ella no le interesaban.
Sofocada, salió por un pasillo hasta que escucho la voz de su amiga Lean discutiendo por teléfono, no quiso entrometerse pero su nombre le extraño.
-no, estoy harta de esta situación- Bella se mordía el labio tratando de captar la conversación - no te das cuenta que le estas haciendo daño y lo peor que te vas a casar con ella sin que ella se entere que le eres infiel
No tenia que ser un experto para darse cuenta que aquí la única estúpida en aquel lugar era ella.
Lamentablemente su amiga le miro, abriendo los ojos incrédula cuando ella le miraba con todo el rencor conteniéndose de no abalanzarse contra aquella morena que creía que era su amiga
-bella- dijo cuando el teléfono se le cayó de las manos
Decepcionada, salió de aquel local sin importarle el llamado de su amiga, esperando que trajeran su auto que por fortuna había traído.
Limpiándose las lagrimas mientras manejaba se sintió el ser mas miserable del planeta, sintiendo asco por su prometido y ex amiga cuando se había reído en sus narices, que ilusa había sido.
Nunca había esperado que Jacob se fijara en ella, una chica tan flacucha y tan pálida, pero le había pedido que se casara con el y como una idiota le había aceptado a la primera, que ilusa al ver que Jacob, un hombre con un cuerpo candente prefería a morenas con curvas bien definidas como su amiga Lean.
Llena de ira y rencor prefirió seguir conduciendo, huyendo del dolor que se arremolinaba en su corazón cuando veía que su futuro de ensueño se derrumbaba.
