Hoola! Cuanto tiempo no? Hacía ya mucho que no escribía este fic, eso pasa cuando escribes varias historias a la vez y te bloqueas con una, se te traba toda la cadena.

Ok, espero que les guste el capitulo ahora si saldrá mi lindo Kouji. No sé xq no hay mas review pero les advierto que por mas que nadie comente yo publicaré esta historia hasta el final o hasta q las ideas seme vallan XD

En este capitulo saldrán personajes de las series: Digimon Frontier y Shaman King especialmente.

Capítulo 2: Licántropos.

Una mujer de aparentes 40 años entró a su casa acompañada por dos niños idénticos. La casa era mediana y con un pequeño jardín delantero. Los niños entraron corriendo, dejaron sus juguetes en el suelo y comenzaron a buscar a alguien.

-¡Kouji! ¡Kouji!- llamaron los pequeños.

Un perro de tamaño grande de pelaje azul oscuro como la medianoche y ojos del mismo color se acerco a ambos niños.

-¡Te extrañamos!- dijeron a dúo ambos abrazando al animal. La mujer sonrió con ternura.

Los hermanos corrieron hasta el jardín trasero seguidos por el perro de nombre Kouji que caminaba calmado.

Tras jugar un largo rato ambos niños quedaron profundamente dormidos sobre su mascota mientras este descansaba con la cabeza sobre sus patas. La mujer se acercó con una sonrisa.

-Siento mucho cargarte con esto.- dijo acariciando la cabeza del perro. Este volteo a verla.

-No te preocupes.- habló el animal.- Es lo mínimo que puedo hacer por la persona que me permitió quedarme en su casa.-

-Aún así… eres como uno mas de la familia ya.-

El extraño animal parlante había llegado a esa casa una noche muy fría hace dos años buscando refugio debajo de un árbol en el jardín. La dueña del lugar, una mujer en sus treinta llamada Himeno, supo de inmediato que no se trataba de un perro común y corriente, sino de un Licántropo. Desde entonces, se volvió un miembro mas de la familia y la mascota de los hijos gemelos de Himeno, pero, aún así, a la mujer no le conformaba la respuestas que la criatura le había dado aquella vez que llegó a su casa sumamente enfermo y agotado. En si, que un licántropo abandonara su grupo era algo demasiado extraño ya que esta especie, desde el principio de los tiempos, fueron seres de manada a los cuales les resultaba difícil sobrevivir solos.

Cuando Kouji llegó, lo primero que Himeno pensó fue que lo habían excluido de su grupo, fue por eso, que le permitió permanecer en su hogar. Pero cuando juntó coraje suficiente como para preguntarle, lo único que obtuvo como respuesta fue una mirada nostálgica y triste y por más que insistió no consiguió otra respuesta.

A medida que el tiempo pasaba la preocupación de Himeno por el estado de su nueva "mascota" aumentaba. Ya que, a pesar de la obvia diferencia entre especies, lo consideraba como un hijo mas.

Por otro lado, Kouji también tenía sus dudas. ¿Cómo es que aquella mujer que aparentaba ser una madre común divorciada sabía de la existencia de los de su especie? Esa duda lo atormentaba, pero a pesar de esto, consideró mejor no preguntar nada para no arriesgarse a que lo echaran del lugar. Aún así, la identidad de Himeno era algo que no podía pasarse por alto, no solo por su seguridad, sino por la de ella y la de sus hijos Hiroto y Makoto.

Ya no había vuelta atrás, lo hecho, hecho esta, y debía aceptar las acciones tomadas por aquellos de su especie y las consecuencias que estas traían.

-Estan en un error.- pensó en voz alta el licántropo mientras observaba el horizonte a través de las rejas de que protegían el jardín.- No existen consecuencias, solo lo inevitable.-

-Claro que no.- dijo una voz proveniente del otro lado del portón. –Lo sucedido tiene un culpable y ese culpable debe de ser exterminado.-

Kouji se asomó por el portón para encontrarse con otro de su misma especie.

-No gracias, no me inclinaré por mas violencia.-

-¿Entonces dejarás que esos chupa sangre sigan libres y felices?-

-Por mi…- Le respondió intentando dar por terminada la discusión.

-Entonces ¿Dejarás libres a aquellos seres que secuestraron a tu hermano?-

Kouji gruñó como respuesta.

-Mi nombre es Len, pertenecía a una manada amiga de la tuya. Soy de los pocos que logró escapar y me enviaron a buscarte.-

-¿A mi?- preguntó para luego recostarse sin mostrar mucho interés.

-Si, saben que sobreviviste y te necesitamos, somos pocos y es de suma importancia incrementar nuestro número.-

-Ese no es mi problema. Doy como perdida esta batalla. Si estamos aquí hoy, es porque el destino así lo quiso y eso no puede cambiarse. Aquellos que se revelen contra el destino, morirán.-

-La felicidad aguarda a aquellos que aceptan su destino, la gloria solo a aquellos que luchan contra el.-

Kouji lo miró bien analizando sus expresiones en el caso se que se tratara de un engaño o alguna trampa. Sus ojos dorados expresaban seguridad.

-Me conformo con la felicidad.- finalizó para luego voltear.- No correré el riesgo de morir cuando las posibilidad de que las cosas se arreglen son de una en un millón.-

Estaba dispuesto a entrar a la casa cuando recordó aquello que su hermano solía decirle:

"Morir no tiene absolutamente nada de ilógico, lo ilógico sería vivir una vida sin metas"

Len sonrió. Había logrado su objetivo.

Listo! Espero que les haya gustado el capi. La verdad es que este capi lo tenía escrito hace RATO pero me tomo mi tiempo para subir los capis. Gomen si quedó algo corto.

Kouji: ¬¬ Xq digo tantas frases cursis?

Yue: No sé XD Se me ocurrió hacerte algo mas filosófico

Kouichi: Xq siempre me secuestran o estoy desaparecido?

Yue: XD Es que amo que Kouji te busque

Kouji/Kouichi: Jamás te aburres de hacernos la vida miserable

Yue: No n.n En fin dejen review porfaaaa. Me impulsa mucho a escribir estas cosas