Bella POV

Me desperté sobresaltada, acababa de tener un sueño maravilloso. Pero pasándome agua por la cara, me di cuenta de que no era sueño, sino realidad. El mordisco del desconocido lo probaba. ¡Dios mío! Las sensaciones de la noche anterior me cruzaron por la mente, dejándome atónita. Me moría de ganas por encontrar a este hombre de nuevo. Sin embargo, una ola de temor se apoderó de mí. ¿Quizás no sería de su agrado? Quizás, solía hacer estas cosas con desconocidas y era mujeriego…

Tenía que evacuar esa tensión, así como decidí empezar a desempaquetar la multitud de cajas sembradas por el piso. Mañana, Ángela, Mike, Tyler y Eric iban a venir ayudarme instalar, pero podía adelantar el trabajo.

Por la tarde, leí algunos libros. Era crítica en un gran periódico de Illinois, e incluso me publicaban en las filiales. Logré hacerme un nombre en poco tiempo, ya que fui la única que hizo una buena crítica al libro de Stephenie Meyer, que fue en un éxito mundial. Desde entonces, mi opinión tenía una gran influencia sobre el mundo literario. Pero fue difícil concentrarme esta tarde ya que sólo pensaba en mi desconocido.

Luego, fue hora de prepararme para la "Noche de Chicas" en casa de Rose y Alice. Manejé hasta allí vestida con mi pijama, ya que solíamos encontrarnos en este atavío.

"-¡Bella! ¿Qué ocultas en tu espalda? Me pidió Alice en cuanto me abrió la puerta.

-¡Champán!

-¡Qué casualidad! Tendremos 3 botellas a beber esta noche!! Exclamó Rose.

Nos instalamos en la alfombra del salón para comer.

-¡Al nuevo prodigio de la moda! Brindé por Alice.

-¡Que pusiera reinar sobre este mundo! Añadió Rose.

-¡Amén! Concluyó Alice antes de tomar un trago.

Después de la cena, tuvimos una conversación sobre nuestras vidas amorosas.

-Entonces, Rose, ¿que hay de nuevo?

-Nada, es el desierto. De toda manera, no me quejo, tengo mi trabajo y no me apetece buscar hombres…

-¡Ay Rose! ¡No entiendo por qué sigues pensando eso! ¡No todos los hombres son cabrones! Dijo Alice.

-Lo sé, pero tu padre ya tiene a Esme. Además de él, nadie más concuerda con mis criterios.

-¡Ah! Ahora, la-señora-que-tiene-miedo-a-las-relaciones-con-los-hombres tiene criterios?" Pregunté, curiosa.

Rose tuvo una niñez difícil. Fue abandonada y no fue adoptada porque era una chica demasiada activa. A partir de los 12 comenzó a ser meneada de familia en familia. Hasta sus 15 años, cuando fue abusada por el jefe de familia en la cual vivía, Carlisle, su médico, le ayudó en denunciarlo. Y con Esmé la acogieron. Un año después la adoptaron.

Pero la herida que dejo su experiencia con este miserable le impidió tener relaciones con hombres. Lo que era muy difícil para ella, puesto que era una mujer magnifica.

"-Bueno, pienso que todas tenemos criterios… Me contestó, molesta.

-¿Y cuales son los tuyos, señorita?

-En realidad, lo que quiero es poder sentirme en seguridad en sus brazos, y espero que sea cariñoso conmigo.

-¿Es todo? Preguntó Alice, y Rose asintió con la cabeza. Por lo menos sabemos que tu caso no es tan desesperado. Y ¿tu Bells?

-Bueno…

Vacilé en qué responder. Ayer, en estas horas, tenía sexo loco con un desconocido y lo único que sabia era que jamás en mi vida me había sentido tan bien.

-…Necesito que me colma sexualmente.

Me ruboricé violentamente frente a esta confesión. Y aún más cuando vi a Rose mirarme con asombro y Alice escupir su trago para evitar ahogarse.

-¿Dónde está nuestra Bella? ¿Quién eres?

-¡No sueles hablar de este tema con tanta ligereza!

Me encogí de hombros eludiendo sus preguntas.

-¿Y tu Alice?

-Yo no tengo. Sé que hay alguien que me espera por aquí y sabré quien es el hombre de mi vida cuando lo vea.

-¡Wow! ¡Qué optimismo! Aplaudió Rose. Pero, realmente ¿crees en esas patrañas?

-No son patrañas. Replicó Alice.

-Bueno, chicas. Tengo que irme. Dije, incorporándome.

-¡Bella! ¡Quedate aquí esta noche! Chilló Alice.

-Quizás la semana próxima, pero hoy no puedo. Voy a tener visitas mañana por la mañana.

-¡De veras! ¿Y quienes son?

-Ángela, Tyler, Eric y…Mike.

Mis amigas se reventaron de risa, y las acompañé.

-Entonces, finalmente, ¡lograron introducirse en tu casa!"

Desde que trabaja en el periódico con ellos, los 3 me perseguían para que saliera con uno de ellos. Y un día cometí el error aceptar cenar con Mike. ¡Fue una catástrofe! No me veía repetirlo con Tyler o Eric. Eran simpáticos, pero tan aburridos.

Dejé a mis amigas para tomar el camino hasta mi casa. Debido a que bebí un poco, manejaba sigilosamente aprovechando del hecho de que las calles estuvieran casi desiertas. Estaba parada en el semaforo rojo cuando me percaté de que estaba soñando con taparme de nuevo con mi misterioso desconocido…

Pero fui interrumpida por el ruido de un klaxon. El semaforo ya daba verde y el conductor del coche de atrás de mi parecía impaciente. Con una mala sonrisa, arranqué lentamente, lo que le molestó, como demostraba el zumbido de su coche. Lo ignoraba deliberadamente, y seguía rodando despacio. Cuando lleguemos a una intersección, vi el Volvo plateado adelantarme y su conductor hacerme un gesto muy poco elegante, y marchar a gran velocidad. Además, ¡manejaba como un loco!

¡AAARRRGGGHHH!

¡Los hombres son imbéciles!

Obtuve mi venganza cuando llegué a otra intersección, estabamos parados al lado a causa de un accidente, y con la presencia de la policía, no se las daba de listo, sonreí seductoramente al policía y me hizo una seña para que pasara antes de él. ¡Jijijijiji! ¡Disfruté ese momento! Manejé despacio a propósito, saboreando la venganza, puesto que ya no podía adelantarme.

Pero, me asusté cuando me di cuenta de que tomaba el mismo camino que yo. ¡Mierda! ¡Me seguía hasta mi casa! Empecé tener mucho miedo, y lamentar mi actitud infantil. Mi corazón se me salía del pecho cuando aparcó justo a mi lado. Hice de tripas mi corazón y saqué el gas pimienta que me dio Charlie hacía un tiempo, lo tomé por una mano, y mi móvil en la otra. Al salir del coche, me encontré frente a un hombre mucho más grande que yo, y no vi más que su pecho cuando pulvericé el gas en su cara.

"-¡Coño! Gritó, alejándose de mí con la cara ocultada en sus manos.

Me quede apantallada.

¡WOW! ¡Era es-tu-pen-do! Su camiseta moldaba su perfecto torso musculoso, su cabello cobrizo era despeinado y le daba un toque sexy, y cuando apartó sus manos de su cara, me quedé bocabierta. Era…hermoso. Pero se acercó de mi amenazante, insultándome:

-¡Idiota! ¿Estás loca? Dije, pestañeando.

Bueno, quizás era de una belleza inaguantable, pero no debía olvidar la razón de su presencia aquí.

-¡No te acerques más! ¡Vete o llamo a la policía!

-Sí, lo corroboro, eres loca. Primero me provocas yendo a paso de tortuga, y ahora me amenazas con llamar a la policía…

-No lo haré si me dejes en paz. Sólo quiero que te vayas a tu casa.

Su reacción me enfureció, ya que se estalló de risa.

-¡No es una broma!

-El problema, niña, es que ya llegué en casa.

-¿Qué? ¿Cómo…?

-Vivo aquí también, y visto a que nos aparcábamos uno junto al otro, somos vecinos.

¡Dios Mió! ¡Noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!

Me quedé embrutecida y enrojecida de vergüenza

-Yo…Yo…Lo…siento…Es que me asustaste, pensaba que me ibas a atacar…

-¡Vaya! Te lo mereces, deberías reflexionar más antes de actuar, cabeza de chorlito…

-¡Cállate Imbécil! ¡Eres un peligro andante! ¿Has visto cómo manejas? ¡Haces peligrar la vida de todos!

-¡Se muy bien lo que hago!

-Me lo dirás cuando estes hecho papilla."

Le dije al pasar a su lado para entrar al edificio. Pero me agarró por la muñeca, obligándome voltear para verle a sus ojos. Y !Dios! ¡Qué ojos! Aún enrojecidos a causa del gas, eran de un maravilloso verde esmeralda.

"-¡Suéltame imbécil!

-¿Imbécil yo?

-¿Quién más sino tu? Frunció el ceno antes de decir:

-¡Tú!"

Lo abofeteé violentamente, y logré librarme de su agarre. Corrí hacia el elevador. Una vez en el interior, pulcé como loca el botón para que se cerrara antes de que él llegara. Lo que paso, y me despedí con la mano, aliviada.

Era increíble. ¿Por qué tenia tan mala suerte? El propietario del edificio me aseguró que el vecindario era agradable y simpático. Y ahora yo aquí, me veía conferida con un vecino bestia y aborrecible. Y el colmo, era que éramos los únicos que vivían en el último piso. Esta mañana, había pensado en hacerle un pastel para conocerle, pero eso era antes de conocerlo.

El viaje hasta mi piso fue largo, pero me permitió recomponerme. Pero todos mis esfuerzos se esfumaron cuando las puertas se abrieron, y mi corazón dejo de latir.

Me encontraba frente a un hombre hermoso, bañado de sudor y sin aliento, ya que había corrido subiendo las escaleras, que me miraba con dos penetrantes esmeraldas y una sonrisa malvada pintada en los labios.

Entonces, ¿Qué tal el capi?

Quiero agradeceros para sus reviews, que me animan para seguir traduciendo.

Lo siento para las faltas que pude dejar, preciso una vez más que soy francesa y que hago lo mejor que puedo para hacer una buena traducción.

Agradezco también a Nalu por su preciosa ayuda, y por hacer mi promoción en su maravillosa fanfic que se llama Safe Tonight.

Si os gusta mi historia no vacilen en decírmelo, si tenéis preguntas, no vacilen en hacérmelas, y sobretodo, no vacilen en dejarme REVIEWS!!

(Quizás si son numerosas, actualizaré miércoles, para el POV de Edward…)

BISOUX! BISOUX!

Nota de Nalu: Hola, bueno soy la chica que revisa el fic antes de ser publicado... asi que si hay errores de cualquier tipo, es mi culpa, les pido disculpas por cualquier falta y haganme a mi responsable jijiji. ¡Gracias!