Ninguno de los personajes me pertenece, son de J.K. Rowling


LAS VEINTE RAZONES

"Ella sabía que había más de veinte, por supuesto, pero queería creer que veinte bastaban para aclarar su cabeza, para que el corazón, apretado en su prisión de huesos aligerara la presión en todo su cuerpo y dejara de hacerle sentir así: tan confusa y enamorada."


3.- ALEGRÍA

Slytherin había ganado la copa de quidditch ese año, ella había estado en el partido, animando a su hermano con gritos y canciones junto a toda su casa de leones valientes, pero no había sido suficiente.

Habían perdido por una corta ventaja de las serpientes; su cazador estrella era Scorpius y aunque muchos odiaran admitirlo era realmente bueno y eso no era todo Albus Potter era el feliz buscador del mismo equipo, juntos eran un dueto invencible.

Rose saltó de alegría con el resultado, abrazando a Marinnete antes de bajar corriendo las escaleras para felicitar a su primo favorito y al mejor amigo de los dos, sin notar que muchos de sus compañeros de casa le miraban con sendas caras de decepción.

Era algo habitual pero no le importaba ni un poco, sabía que no importaban las caras de los demás si podía disfrutar un minuto de las caras hacia las que corría con entusiasmo.

Albus la alzó en sus brazos, dándole vueltas en el aire y abrazándola tan fuerte que pensó que escupiría el almuerzo, la sonrisa brillante y satisfecha brillando no solo en los labios, también en los ojos verdes.

Al lado derecho de su primo se encontraba Scorpius, todo labios en una sonrisa orgullosa y satisfecha que no mostraba la dentadura alineada que poseía.

Rose le sonrió de la misma forma antes de darle un codazo y posicionarse entre los dos, abrazándose de sus hombros para caminar juntos hacia el castillo. Pudo sentir la alegría de los dos hervir en su cuerpo y la suya propia cuando el rubio acarició un momento su cintura antes de aferrarse a ella con la misma sonrisa que a ella le fascinaba.