Creo que si he sido un poco ciego, o tal vez simplemente no tomaba importancia a cosas como esas.

Todo empezó en cuarto curso, después que Harry y yo hicimos las paces teníamos un nuevo problema: debíamos conseguir parejas para el baile de Navidad, Harry se lo pidió a Cho Chang, pero ella saldría con Cedric Diggory, así que tuvo que buscar a otra, no era mucho problema el podía salir con la que quisiera y ahora mas que era uno de los campeones del Torneo de los Tres Magos, ¡pero yo que!, yo no soy nada de lo que él es, es mi mejor amigo y ya.

Entonces tuve que conseguir a una chica, y después de meditarlo mucho invité, mejor dicho le grité a Fleur Delacour si quería ser mi pareja, aunque esperaba una respuesta afirmativa, ella se negó, y volví a mi búsqueda, ninguna era tan perfecta como ella, muy bajita, muy alta, muy morena, muy rubia, pero nadie era Fleur Delacour ¿Acaso pedía mucho?

Fred y George me dijeron un día que debería invitar a Hermione pues ella también era una chica, Hermione una chica, si era cierto, no me había fijado mucho en eso, era una segundo Harry para mí, pero más inteligente y regañona, tenia pelo esponjado y dientes raros, aunque misteriosamente cambiaron de un día a otro, tenía una voz diferente a la nuestra, si Hermione era una chica, mejor aún era mi amiga, podía ir al baile con ella, y no tendría que preocuparme.

"Que observador", me respondió cuando le dije que ella era una chica, le explique que una estaría bien que una chica, como ella, no tuviera pareja para el baile y que podía ir con uno de nosotros, de preferencia conmigo pues no pensaba ir solo.

"Que tu o te hayas dado cuenta que era una chica no significa que todos sean ciegos" y se fue, en ese momento pensé que ella no tenia pareja para el baile, y es que Hermione era siempre muy testaruda; sin embargo esa vez estuve equivocado.

Harry logró convencer a las gemelas Patil que fueran nuestras parejas esa noche, yo seguía pensando que Hermione estaría llorando en ese momento, pero había sido su culpa no aceptar ser pareja nuestra, y en ese momento apareció en lo alto de las escaleras, su cabello era lacio, brillante y sedoso, como dientes unas perlas resplandecientes, y su cuerpo en un vestido azul que le sentaba muy bien, ¡era Hermione!, jamás hubiera pensado que ella fuese tan bonita, quería quitarme de encima a Patil e irme con ella, pero entonces alguien le tomó el brazo, ella volteó hacia nosotros y sonrió, con esa sonrisa perfecta; su pareja era Víctor Krum, sin saber en ese momento porque, una onda de enojo me invadió, el era mi ídolo y lo admiraba, pero verlo con Hermione era insoportable.

Ese curso la moleste con "Vicky", y pensé que solo era porque, pues nos iba a olvidar al estar con su novio, yo aun no pensaba en lo que después vendría.

Quinto curso, normal, todas las vacaciones estuve con ella, recibió una carta de "Vicky" invitándola, pero la rechazó, extrañamente me sentí muy feliz, cada momentos estaba más cerca de ella y me gustaba que fuera así; Harry por ese tiempo tenia sueños raros, con uno salvó a mi papá, y con otro fuimos hasta el Ministerio, en la sala de Misterios nos atacaron mortifagos y no recuerdo lo que paso exactamente, unos lazos babosos se pegaron a mi piel y me dormí, en el sueño ella estaba conmigo abrazándome, diciendo dulcemente millones de veces mi nombre.

Cuando desperté no sabía nada de mí, ya hace pocos semanas recobré completamente el sentido, y ahora estoy en Grimmauld Place, Harry está muy mal por la muerte de Sirius, Hermione lo consuela, yo lo apoyo, y no sé cuando le diré lo que en verdad me pasa; se que este no es el momento, y es que fue mi culpa, si se lo hubiera dicho desde que me enteré lo que me pasaba, las cosas ahora serian diferentes entre ella y yo; mis hermanos tenían la razón.