Aquí está el siguiente capi. Espero que os guste :D
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Karin ya estaba bastante cansada de entrenar. A pesar, de que había estado bastante torpe y de que casi Jinta la ganó un par de veces. Eso sí, sin usar su bankai ni su máscara de hollow. Algo que nunca había pasado en el tiempo que llevaban entrenando. Ururu se preocupó un poco. Sabía que entre Hitsugaya y Karin había pasado algo. Pero no sabía muy bien qué y tampoco quería preguntarla. Ella sabía que a Karin no la gustaba mucho hablar de ello y ella no la insistía. Se limitaba a sonreírla para ayudarla y su amiga se lo agradecía. Realmente se tenían confianza entre ellas.
Cuando quiso darse cuenta ya era muy tarde y salió del sótano rápidamente. Buscó su cuerpo y se encontró con Rin-Rin. Se saludaron y hablaron un poco del estúpido de Kon. Hacía bastante que no se cruzaba ni con ella ni con los otros dos. Después de eso encontró su cuerpo y se metió rápidamente. Estaba atardeciendo y llevaba todo el día fuera de casa. Seguro que Yuzu ya estaba llorando.
El entrenamiento no había sido muy duro. Pero echó en falta el entrenar con Yoruichi shunpo, hacía mucho que no entrenaba con ella. Se había centrado mayormente en pelear contra Ururu yJinta. Tampoco había hablado con Kin, no estaba de humor para sus gritos como "ya podemos acabar con el viejo estúpido Zangetsu" o "si no entrenas más tu bankai me meteré en tus sueños y no te dejaré dormir". Además, ella conocía toda su mente y con lo pesada que era la molestaría con Hitsugaya, más de una vez hablaba de él. Y tampoco había entrenado ningún hado ni bakudo, total, su maestro no era muy bueno. Tenía que buscar a alguien que la ayudara. Pero ahora ese era el menor de sus problemas. Toshiro seguía en su mente sin dejarla pensar en el resto de su vida. Ocupaba todo su espacio. La apetecía ir a su lugar especial. No pasaba un día sin ir. Estaba agotada. ¿Pero cuando había parado el cansancio a Karin Kurosaki? Tras esto, salió corriendo hacia allí, si no se daba prisa no llegaría a ver el atardecer.
Mientras ella corría, Toshiro se encontraba ya allí. Llevaba un buen rato. Había extrañado el cielo de Karakura, y todavía tenía ganas de seguir mirándolo. Una brisa fresca hizo que su pelo se moviera ligeramente. Su cara mostraba mucha nostalgia y tristeza. El atardecer se estaba acabando y él seguía pensando en ella.
En eso llegó Matsumoto usando shunpo y se colocó detrás de él. Él la sintió y bajó la mirada con los ojos cerrados. -Taicho, todos están yendo a la tienda de Urahara. -Está bien. Vámonos ya. -¿No quiere quedarse un rato más? -No, es tarde.
Toshiro se dio la vuelta y vio a Matsumoto con su cara preocupada. Él se puso serio y se fueron caminando con algo de prisa.
Al cabo de poco rato había llegado Karin al mismo sitio donde poco tiempo antes había estado él. Apoyó sus manos en las rodillas y respiró agitadamente por la carrera que había hecho hasta allí. Cuando normalizó su respiración se levantó y se apoyó en la barandilla para mirar los últimos rayos de sol del día. Miró a los lados. Esperaba ver a Toshiro allí. Sonrió intentando burlarse de ella misma. Estaba claro que él ya no pensaba en ella. Se quedó allí callada mirando ya al cielo casi oscuro. El mismo viento que antes había despeinado un poco a Toshiro ahora la despeinaba a ella. Se apartó unos pocos pelos de la cara y miró ya a la luna en el cielo. Al verla sonrió. Al menos sabía que ya ambos estaban bajo el mismo cielo. A pesar de no tenerle a su lado, en ese momento se sentía muy cerca de él.
-Me pregunto, si él estará mirando ahora a la luna.
Ella no sabía que en ese momento Toshiro estaba por entrar a la tienda de Urahara, pero antes se giró para mirar la luna un minuto. Estaba realmente hermosa. Después de ello entró a la casa. Karin sin querer volvió a ocupar sus pensamientos. Pero poco duró ya que el olor a sake que salía de la tienda le hizo dejar de pensar en ella en un momento.
Vio a Renji, Ikkaku y Yumichika bebiendo sake y ya totalmente borrachos. No veía a nadie más allí y tampoco le importaba mucho.
Entonces Ranqiku puso una gran sonrisa y se metió en la casa corriendo agarrando la primera botella de sake que vio y sentándose con los demás. A Toshiro le salió una venita en la cabeza acompañada de su característico tic en la ceja. -¿Se puede saber qué hacéis borrachos?-Gritó totalmente enfadado por la incompetencia de las personas que había traído para la misión. -Después de un duro día de trabajo no hay nada mejor que un poquito de sake.-Gritó Ikkaku con una botella en la mano. -Tienen toda la razón taicho. ¡Siéntate con nosotros!-La mujer estaba muy feliz. Después de un duro día de compras sin dar un palo al agua sobre la misión quería emborracharse un rato. -¿No la habéis encontrado no?-Preguntó Hitsugaya refiriéndose a la persona que andaban buscando. Sabía que no conseguiría mucha información de ellos, pero esperaba que le respondieran a esa simple pregunta. -¿A quién?-Preguntó Yumichika muy extrañado ante la pregunta. No recordaba que tuvieran que encontrar a nadie. -¡Yo! Yo encontré a Karin. Y estaba justo ahí donde estas tu. Hitsugaya taicho.- Toshiro se quedó mudo. Karin había estado allí. ¿Pero por qué? Empezó a pensar en ella al instante.
Iba a preguntar a Renji sobre ella. Pero ya empezó solo a hablar.
-Está muy muy muy muy guapa. Tiene el pelo asíiiiiin de largoo.-Dijo mientras abría los brazos para expresar el largo del cabello de la chica.-Y además la han crecido los pechos, casi como los tuyos Matsumoto.-Todos rieron ante el comentario. Y Rangiku ya estaba tan borracha como los demás. -Yo quiero verla. Debe estar muy guapa ne taicho? Haber si te das prisa en ir a verla o te la va a quitar este pervertido.- Dijo mientras se acercaba a su taicho y le daba en la nariz con su dedo como a un niño pequeño.
Hitsugaya se quedó callado un momento y se empezó a sonrojar. Pero rápidamente recuperó la compostura y su seriedad y les dio un golpe en la cabeza a todos. -Dejad de decir estupideces. Deberías saber compor…-Entonces sonó la alarma del hollow. -Mierda, ahora un hollow-Estaba muy enfadado y un hollow era lo que le faltaba para acabar el día. -¡Un hollow! Venga chicos. ¡Al ataque!-Tras gritar esto Rangiku se levantó muy decidida hacia la puerta con todos detrás siguiéndola, pero Toshiro la paró poniendo sus manos en sus hombros y haciéndola sentarse. Todos los que iban detrás de ella se sentaron igual. -Yo me encargo del hollow. Vosotros no os mováis de aquí.-Tras decir esto Toshiro salió rápidamente de la tienda con el móvil en la mano vestido de shinigami. Tras salir él, los demás siguieron a lo suyo y justo entró Kisuke. -Oye chicos, no me importa que uséis esto como Base de Operaciones pero usarlo como bar ya es pasarse.
Todos siguieron a lo suyo sin prestar el mínimo de atención al hombre. Le salió una gotita en la cabeza y dio un suspiro resignado.
Por otro lado, Karin volvía a casa con tranquilidad. Iba con los ojos entrecerrados. Parecía que iba durmiéndose por el camino. Había sido un lunes agotador. Solo quería llegar a casa ducharse y acostarse a dormir por mucho tiempo. De repente vio como un alma se acercaba corriendo hacia ella perseguida por un hollow. Era una niña pequeña de pelo castaño recogido en dos coletas. La niña llegó hasta ella.
-Por favor ayúdame.-Karin vio al hollow y tomó la mano de la niña para salir corriendo. ¿Qué podía hacer? Si se convertía en shinigami y llegaban Renji y los demás se enterarían de su secreto. De repente la niña tropezó y calló al suelo. El hollow estaba demasiado cerca. No podía esperar a que alguien viniera a salvarla. Lo tenía decidido. No estaba dispuesta a dejar morir un alma por cubrir su secreto. Se tomó una píldora gikongan y ordenó a su cuerpo que se fuera a casa. Y allí se quedó ella delante de la niña empuñando su zampakutou.
-Ilumina, Kin'iro Megumi.
Su zampakutou se transformo e intento darle un golpe con toda su fuerza, pero este hollow era demasiado rápido así que lo esquivó. Sabía que tenía poco tiempo antes de que llegara alguien así que tenía que acabar con él lo antes posible.
-Brillo suave.
En ese momento la zampakutou comenzó a iluminarse cegando al hollow que tenía delante y haciéndole retroceder. La luz era espectacular. Había iluminado toda la calle y parecía que hubiera empezado a amanecer en esa pequeña parte de la ciudad.
La niña, que se encontraba detrás estaba con la boca abierta. Podía ver y sentir aquella luz. Era cálida y la tranquilizó totalmente.
En ese momento llegó Hitsugaya que se quedó con la boca abierta al ver aquella luz. Y se asombró todavía más al ver una shinigami. Tenía que moverse, pero sentía mucha paz y simplemente se quedó allí atontado, observando. Sin duda alguna era una chica lo que tenía delante. Su silueta se difuminaba con la luz que tenía delante. Sus cabellos negros bailaban al ritmo que marcaba el viento. Hitsugaya no sentía muy bien el reiatsu ¿acaso era ella la persona que buscaban?
Mientras lo pensaba, Karin, se decidió a acabar con el hollow. Dio un gran salto quedando a la misma altura que la cara del hollowy de un solo golpe hizo que empezara a desintegrarse. Bajó al suelo y entonces sintió el reiatsu de alguien demasiado cerca. No sabía quien sería pero tenía que irse. Envainó la espada rápidamente haciendo que la luz desapareciera. No tenía tiempo para el entierro del alma. Ya lo haría quien llegara. Dio un primer paso cuando una voz la hizo detenerse.
-Espera-Al escucharlo sintió como si la tiraran un balde de agua fría sobre el cuerpo. Era su voz. Sin duda alguna era su voz. Sabía que había una posibilidad de que fuera él, pero no se lo esperaba. Se sintió muy feliz. Después de tanto tiempo podía escucharle. Tenía que irse o sería descubierta, pero no podía. No quería moverse, tampoco podía verle, pero sabía que estaba detrás de ella y eso era suficiente.
-Soy Hitsugaya Toshiro. Capitán del 10º Escuadrón de Defensa de la Sociedad de Almas.
Una sonrisa burlona salió en la cara de Karin y una lágrima corrió por su mejilla. Se la quitó rápidamente pero salió otra y así comenzó a llorar. Se sentía estúpida. Llorar por el niño de primaria. Se intentaba quitar las lágrimas rápidamente.
La niña, que se encontraba a su lado, la miraba con ganas de ponerse a llorar. No entendía por qué aquella chica estaba así. Miró a al extraño de pelo blanco que se encontraba a escasos pasos de ellas.
Él empezó a caminar hacía Karin.
-Verás, estamos buscando una persona con alto reiatsu y…
Karin seguía de espaldas, no tenía valor para girarse. Entonces la niña se levantó del suelo y se acercó corriendo a Toshiro para gritarle.
-¡Vete! ¡Haces llorar a la chica de la luz cálida!-Estaba muy enfadada. Ese chico estaba molestando a la persona que la había salvado la vida. Karin seguía de espaldas asombrada por lo que decía la pequeña. Sonrió un poco.
Hitsugaya se quedó callado mirando a la niña. Después miró a la chica que seguía quieta.
Sin esperárselo Karin usó shunpo y se puso a su lado para coger a la niña y seguir usando shunpo para alejarse.
A Toshiro no le había dado tiempo de girarse cuando ya había cogido a la niña que estaba delante de él. La había sentido muy cerca. Su olor era muy agradable. Era como si ya lo conociera. Pero tan solo pudo sentir el aire fresco que dejó al marcharse tan rápidamente.
Entonces comenzó a usar shumpo para intentar alcanzarlas, pero ya era demasiado tarde. Había tardado mucho en reaccionar a lo que había pasado y Karin había sido entrenada por la misma Diosa del Shunpo así que al poco tiempo Hitsugaya se dio por vencido.
En un tejado cercano a la casa de los Kurosaki, Karin se detuvo y apoyó a la niña allí. Ésta la miraba con los ojos llenos de asombro y admiración por ella. Karin la sonrió.
-Gracias por hablarle a ese chico por mi.- La niña seguía callada observando a Karin.-¿Cómo te llamas?
-Akira Suou-Karin la sonrió todavía más.
-Yo soy Karin Kurosaki. De verdad muchas gracias. Me hiciste reaccionar.
La niña sonrió y Karin la hizo el entierro de alma.
Fue hasta casa dando saltos de tejado en tejado y vio su cuerpo en la esquina de su casa.
-¿Pero qué haces aquí? Te dije que entraras en casa.
-No, no, no. Me dijiste que viniera hasta aquí, no que entrara.-Respondió muy convencida el alma sustituta.
Karin se llevó una mano a la cabeza y suspiró. No tenía caso hablar con ella. Se metió en su cuerpo rápidamente y entró en casa.
-¡Karin! Por fin llegas. Estaba preocupada.-Karin estaba buscando una escusa cuando de repente salió su padre directo a pegarle una patada a lo que Karin respondió estampándolo contra el suelo. Cuando quitó el pie Isshin se recuperó rápidamente. Tras una escusa rápida por parte de Karin diciendo que había estado entrenando toda la tarde hasta ahora se sentó a cenar. Pues estaban a punto de hacerlo. Después de ello, a pesar de que ya era tarde se dio una ducha que la relajó bastante. Ya con el pijama puesto, entró a su cuarto para encontrarse con el peluche saltando encima de la cama.
-¡Karin!-Saltó para abrazar a la chica y esta sorprendentemente no hizo nada para evitarlo. Kon se soltó rápidamente y se volvió a subir a la cama alejándose todo lo posible. La empezó a mirar con ojos desconfiados.
-¿Dónde está Karin? ¿Qué has hecho con ella?-Karin pasó de responderle y se tiró en la cama boca abajo.
-Ha sido un día agotador. Así que déjame descansar un minuto aunque sea, gato de peluche.
-Todos tus días son agotadores y no por eso te dejas abrazar. Y no soy un gato de peluche, soy un león. El rey de la selva.
Kon se calló un minuto y observo a Karin que no movía ni un músculo.
-No sabía que entrenar con los vizards te agotaba tanto. Apropósito, con quien estabas hace un rato. Tenía un reiatsu muy alto.
Karin ignoró su pregunta y cerró los ojos. No quería responderle así que decidió que ya era hora de dormir.
-Hoy he estado con Urahara en el sótano, no he visto a los vizards y no era nadie importante. Apaga la luz que voy a dormir.
-¡Apágala tu!-Kon la gritó y Karin le miró con ojos asesinos a lo que el peluche hizo rápidamente lo que la chica había ordenado. Después de eso decidió que lo mejor sería dormir, Karin estaba muy rara. Ya hablarían mañana, y se metió en el armario.
Karin se puso a mirar a la pared. Estaba agotada. No podía dejar de pensar en él. Había estado a su lado por unas milésimas de segundo. No pudo ver bien sus ojos, ya que no podía arriesgarse a que la reconociera. Quería verle. Tenía que hacerlo. Aunque solo fuera para decir hola y ya está. No sabía cuando se iría así que tenía que verlo cuanto antes. A los pocos minutos se durmió profundamente. Realmente estaba agotada.
En el tejado de la tienda de Urahara se encontraba Toshiro mirando al cielo. No podía dormirse pensando en la shinigami. Parecía poderosa. Además usaba un shunpo excelente. Pero eso no era lo que más le preocupaba.
FlashBack
-¡Vete! ¡Haces llorar a la chica de la luz cálida!
Fin del FlashBack
Esa chica estaba llorando. ¿Pero por qué? No lo entendía. Esa chica…le hizo acordarse todavía más de ella. Lo tenía decidido. Tenía que verla. Aunque no fuera capaz de mirarla a la cara quería ver como estaba y quizá, saber si tenía a alguien ocupando su corazón.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
¿Os ha gustado? Si es así dejadme un review y si no también. Fácil ¿verdad? xD
Muchas, muchas gracias a los reviews, siempre me dan el último empujón para acabar el capítulo :D
Matta nee
