DISCLAIMER: Todos los personajes y sucesos conocidos son obra magistral de J.K Rowling, yo solo juego con ellos nwn.


The love is a stupid bastard

Capítulo III: I am every tear you cry


El corazón me palpitaba acelerado, después de la estupidez que acababa de decir, la aceleración se convirtió en un jodido sabor amargo que me inundo cuando vi que Granger me miraba, frunciendo el ceño, ella permanecía impasible y tuve el deseo de pasar mis dedos por su frente y sacudirla para que por lo menos me diera una respuesta decente, con todo el autocontrol que tenía en esos momentos me senté en el sofá negro y mullido que estaba al lado de la cama. Ella seguía tirando de las ataduras, si algo me parecía no tan insoportable de Granger era su perseverancia.

— Malfoy — dijo ella molesta — Desátame, esto me está lastimando.

— Sobrevivirás Granger. — sisee, intentando aparentar indiferencia, pero estaba intranquilo.

Ella suspiro frustrada, me puse de pie y me acerque a la cama, me senté en ella. Granger giro su rostro y me miro fijamente, me perdí en sus enormes ojos ambarinos, no pude resistirme a ceder.

Me puse de pie y en abrí un cajón del buro de ébano, saque una pila de ropa para dormir y la coloque sobre la cama.

— Bien Granger, voy a desatarte, si intentas hacer un hechizo no verbal te advierto que te dolerá. — y después ordene — escoge una pijama y metete a la ducha, Granger tienes diez minutos.

La desate, ella se puso de pie y me miro confundida, con un ademan le enseñe donde estaba el baño anexo al cuarto, ella seguía mirándome hasta que se dirigió al baño, giro la manilla y la cerro, comencé a escuchar el ruido del agua al caer.

Estaba satisfecho, ella estaba conmigo, su voz sonaba más hermosa de lo que recordaba y podría escuchar su voz todo el tiempo, había esperado años por este momento y había preparado meses antes para que su estancia aquí fuese cómoda y eso me molestaba, me jodían mis intentos de querer hacerla sentir bien, compre ropa para ella y objetos para ella y eso era frustrante. Seguí pensando en eso y los minutos pasaban.

Habían pasado diez jodidos minutos y estaba a punto de derribar la jodida puerta cuando escuche un golpe en seco y otra vez esa jodida sensación de preocupación, inmediatamente con un hechizo no verbal abrí la puerta.

Frente a mi estaba Granger tirada en el piso, con los mechones cayéndole sobre la cara y la respiración agitada, deduje inmediatamente que había intentado usar algún hechizo no verbal y sentí toda la ira recorrerme el cuerpo pero también una punzada en el pecho… había sido un imbécil claro que Granger intentaría irse pero era jodidamente doloroso darme cuenta de ello sin embargo estaba furioso, apreté los dientes y con paso firme me acerque a ella.

— Levántate — ordene siseando.

Ella más por orgullo intento ponerse de pie, apoyándose sobre sus brazos pero sus brazos se encontraban demasiado débiles para sostenerla y cayó de bruces sobre el piso, de nuevo ese maldito sentimiento de querer protegerla me invadió, esas jodidas ganas de cuidarla habían hecho acto de presencia.

Ella era tan pequeña y frágil, note que lucía muy delgada, la pijama de satén blanco le sentaba grande, me agache y la tome en brazos… se sentía bien sentirla cerca, se sentía jodidamente bien tenerla en mis brazos, el jodido esfuerzo valía la pena, todo lo que había arriesgado por ella valía la pena, ella permanecía sin mirarme, camine y la coloque sobre la cama.

Me dirigí a la cocina que no era tan grande como la de Malfoy Manor, pero era suficiente, tome un vaso de agua, un plato con uvas, manzanas y duraznos y volví a la habitación. Ella seguía acostada con los brazos a los lados, apenas y se había movido.

— Granger siéntate. — y por alguna estúpida razón lo pedí más no lo ordene esta vez.

Ella se quedo quieta le di una mirada de nuevo pidiéndoselo y ella se sentó, otra vez sentí una estúpida esperanza al pensar que quizás ella sabía que lo que hice era necesario, me acerque a ella y le ofrecí el vaso de agua, ella me miraba con esos ojos inteligentes e inquietantes que tenia, me miraba con cautela y desconfianza, ella negó con vehemencia, irritado le di un trago y volví a ofrecérselo y ella accedió.

Estaba sedienta, bebió el agua con rapidez, tome un durazno, lo mordí y se lo ofrecí, ella frunció el ceño y lo tomo, comenzó a comerlo y quede hipnotizado con el movimiento de su boca, termino el durazno, ella coloco la semilla sobre el plato, tome una manzana y y ella negó con la cabeza, no pude evitar fruncir el ceño… un durazno no era suficiente.

— Eres más idiota de lo que creía Granger, te advertí que sería doloroso si intentabas hacer algo, la casa tiene los encantamientos precisos para no ceder ante nada. — le dije con frialdad.

— ¿Por qué haces esto? — susurro en un tono desesperado.

— Creí que eso ya había quedado claro.

Coloque el vaso y el plato sobre el buro y ella no dejaba de mirarme, me senté en la cama y ella me miro.

— ¿Qué piensas conseguir con esto Malfoy? — pregunto de golpe.

— Lo que quería conseguir ya lo tengo.

— Malfoy déjame ir, no diré nada— explico susurrando —Harry y Ron van a encontrarme.

El que mencionara a él pobretón de Weasley hizo que apretara los nudillos hasta que quedaron blancos, sentí como si un líquido hirviendo me recorriera toda la columna vertebral y tuve ganas de lanzar un puñetazo a la pared, pero preferí apretar los dientes y tomar aire.

Ella giro y me dio la espalda, pude ver como sus hombros se estremecian y la escuche sollozar… el estupido impulso que tuve me llevo a ponerme de pie, acercarme y acostarme a su lado.

Pase un brazo por su espalda y senti, sus costillas sobresalientes, el liquido volvio a recorrerme… esos imbeciles nis siquiera la alimentaban bien… no podian cuidarla, Bellatrix la habia torturado cuando estaba en compañía de esos idiotas buenos para nadas, esos hijos de puta la habian puesto en riesgo varias veces y probablemente si no la tuviera conmigo hubiese muerto antes de los veinte años. Pero el colmo era que ni siquiera pudieran alimentarla lo suficiente.

Comence a deslizar mis dedos por sus cabello, sin dejar de abrazarla, ella intento apartarse y realmente no me sorprendio, y me aferre aun más a ella. Su cabello se sentia tan jodidamente bien, era suave y sedosos que no pude detenerme y segui acariciandole el cabello, ella seguia sollozando.

No entendia porque de alguna manera odiaba y disfrutaba verla llorar al mismo tiempo, Yo era el causante de sus lagrimas y no el jodido de weasley y eso me satisfacio completamente, cada lagrima la habia provocado yo pero por otro lado era sobrecogedor verla llorar.

— Q-quiero ir a c-casa — susurro ella entre sollozos.

Hundí mi cabeza en su cuello y pude oler la deliciosa fragancia de su cabello, aspire profundamente y note ese aroma floral que ella tenía.

— Estas en casa — le susurre al oído y al sentirla tan cerca me sentí por primera vez feliz.


Nota de la autora: Gracias a todos por sus comentarios *O* Y a mis betas readers también *O*. Espero les guste este capítulo *OOO*