Disclaimer: Alicia en el País de las Maravillas/A través del espejo no me pertenecen, todos los derechos reservados a Lewis Carrol y a quienes crearon guiones y dirigieron las películas en las que se basan mis fics. El fic sí es de mi completa autoría.

Querencia

III

—Alicia…

Despertó de su letargo, enviando una mirada a su madre, que sonreía tenuemente en medio de las mecidas del barco. El camarote que compartían tenía dos camas pequeñas y un escritorio con una silla, Alicia había acarreado ésta hacia la cama que su madre había elegido al inicio del viaje, hacía ya un par de años.

La mayor estaba recostada, pálida como nunca y quizá más vieja de lo que ella recordara haberla visto.

—¿Dónde te has ido esta vez? —Le preguntó.

—Al mismo lugar de siempre, madre —respondió, sonriendo más de lo que la mujer lo hacía.

—Imagino que debe ser un sitio asombroso, para que no quieras regresar…

No terminó de decir lo que posiblemente quisiera decir, se quedó dormida. Alicia borró la mueca de sus labios y cerró los ojos con pesar. Su mente escuchó el crujido de la madera al ser presionada y volteó el rostro en dirección al escritorio, con una expresión de molestia incluso.

—¿Sabes de casualidad por qué un cuervo es igual que un escritorio?

—¿Por qué estás en este lugar? ¿Por qué en mi cabeza? —indagó, ahora más frustrada y melancólica que molesta. Se puso en pie, yendo en su dirección y viéndolo desaparecer cuando se encontró lo suficiente cerca.

—Tienes que regresar, mi querida Alicia…

—¿No es Absolem quien viene a decirme que regrese? —Se notó otra vez molesta, en parte porque no entendía si aquél era él en verdad, si en serio necesitaba volver, si era o no producto de su cabeza, o las dos primeras o todo a la vez. Sabía que estaba hablando sola, sin embargo. La primera vez que Tarrant apareció ante ella y le habló, su madre y otros tripulantes le habían visto como si fuera un bicho extraño.

Bien estaba acostumbrada a que la vean así, pero la situación le gritó que comenzaba a verse bastante influenciada por su mente desde su regreso de Infratierra.

Pasaban dos años más, ya iba de regreso a Inglaterra otra vez, su madre moría de a poco, Margaret seguía casada con aquel idiota, solo que ahora tenían niños y parecía haberse controlado más. Cada vez sentía aumentar su ansiedad, cada vez quería que cualquier cosa la hiciese caer por un pozo o entrar a un espejo solo para ver a sus amigos.

Probablemente por eso fuera que lo veía en todas partes y cada vez más seguido.

¿Por qué él?

—Sombrerero…

—Alicia, estás perdiendo la cabeza —murmuró sobre su hombro, ella no volteó, porque sabía que si lo hacía no lo vería.

—Lo sé —Asintió, llenándoseles los ojos de lágrimas, sin llegar a llorar—. Estoy desesperada.

Entonces él se fue, y las lágrimas brotaron sin poder ser evitadas. La diferencia con Tarrant era que ella no estaba acostumbrada a ningún tipo de locura, no era lo mismo que se lo dijesen a estarlo, lo peor era que se había pescado la más jodida de todas las locuras y se le rompía el corazón de solo pensar que seguiría viéndolo eternamente solo en sus alucinaciones.

No quería creer que aquella había sido realmente la última vez en ese hermoso mundo, que tanto parecía hecho para ella.

—Es real, es real. Todo esto es real —Dejó caer la cabeza entre sus manos, mientras se repetía esas palabras una y otra vez.

Y era real, por supuesto, pero ella temía que dejara de serlo. Temía tanto superarlo un día y verse atrapada en ese mundo donde todo era tan mecánico. No lo quería así, ni un poquito. Quería sentir el viento helado acariciándole las mejillas, como cuando estaba de pie frente al timón del barco.

Pero quería sentir el viento helado de Infratierra, estando en pie frente Tarrant…

..

Guest: Sí, ellos son muy hermosos juntos como para estar separados *corazón roto*. No puedo hacer spoilers, pero he de decirte lo siguiente: ten una semana de paciencia. XD Espero que sigas comentando. ¡Cuídate mucho!

Ruru: ¡Gracias! Espero sigas dejando comentarios para saber que lo sigues, me alegra que te gustase. ¡Cuídate!

brimilec: ¡Ohh! Ya somos muchísimas las que pensamos igual, faltó que ella se quedara, no tenía que irse, maldita sea. Aunque entendí el punto, igualmente me enrabietó. ¿Verdad que fue una frase tan corta y tan linda? Tarrant diciendo "Mi Alicia", Gosh, qué forma tan intensa de fangirlear XD. ¡Mil gracias por el review! Espero seguir viéndolos de tu parte para saber que seguís igual de interesada en la idea que tuve. ¡Cuídate mucho!

Por lo demás, lamento que demorara más de una semana en actualizar, es que la escuela y los trabajos (?) Prometo que no vuelve a pasar, en serio, créanme. Espero que les haya gustado esta parte del fic, espero con muchas ganas que el siguiente capítulo también les guste (¿a quién engaño? Lo van a amar XD). Pero no voy a dar spoilers.

¡Sigan comentando si quieren seguir leyendo! Es la única amenaza/pedido que hago.
Cuídenseme mucho todas/os.

Ciao!