Capítulo 3: REENCUENTRO
Te digo que era Seiya! - dijo Carola.
Es imposible, si hubiera sido asi, lo hubieramos notado – le contestó Yaten.
Pues todas lo vimos, verdad Bunny? - le preguntó carola – Bunny...?! - insistió al ver que no la escuchaba.
Eh?.
Me estabas escuchando?.
Esto... lo siento Carola.
Ya vuelves a estar en babia, se puede saber por qué? - dijo Ray.
Quizás ande pensando en Seiya... - dijo Carola – aunque ahora que lo pienso, Hikaru lleva días sin aparecer.
Se habrá dado cuenta de que no tiene nada que hacer con Bunny – dijo Kei.
Pues es una pena, con lo guapo que es... - dijo Carola.
Los demás seguían caminando y hablando sin ni tan siquiera preguntarse como se podía sentir Bunny con esa conversación.
Iba rezagada mirando como todos hablaban mientras paseaba por el parque, hacía muy buen tiempo ya que la primavera había llegado y el sol se dejaba asomar tras meses de lluvia.
Apartó la vista de los demás y se quedó mirando un puesto de helados donde todos los niños se peleaban en la ventanilla para ver cual era el primero que pedía.
Sonrió al recordar cuando Chibiusa y ella se peleaban igual y más si era cuando se acercaba a Armando... y entonces se le vino a la mente el como se estaba comportando últimamente con ella, si que le tenía un gran cariño, a pesar de todo, fue su primer amor, pero ya no sentía nada por él y parecía no entenderlo o no querer hacerlo.
En qué peinsas? - una voz la sacó de sus pensamientos.
Ar... mando... - dijo cuando miró hacia un lado y lo vio por detrás suya con la cabeza sobre su hombro – me has asustado.
Ya lo he notado – sonrió – me he dado cuenta e que te has sobresaltado.
Si no me hubieras asustado yo no lo hubiera echo.
Puede que tengas razón – se acercó más a ella – que dulce que hueles hoy... - Bunny notó el pelo de Armando rozarle el cuello – me gusta mucho... - casi notaba su respiración sobre la piel.
Es... - Bunny se quitó – es una colonia que huele como el algodón de azúcar – rió nerviosa – Seiya me la regaló.
Seiya, Seiya y siempre seiya.... no tienes otra cosa de la que hablar?! - contestó enfadado.
Y eso a tí qué más te da?! -le contestó en el mismo tono.
Porque no es justo Bunny – le dijo mas calmado – es mucho tiempo el que llevas pensando en Seiya y mucho el que yo llevo apra que me des otra oportunidad – agachó la cabeza – se que el único culpable de que ahora no estemos juntos soy yo... pero... - apretó un puño con fuerza – me he dado cuenta de que no puedo vivir sin ti! - levantó la vista y le habló fuerte.
Con la misma rapidez que le soltó esa a Bunny, se abalanzó sobre ella y la abrazó dejándola completamente inmóvil...
Desde aquellas primeras veces que te ví pasar por la calle y que tantas veces te hice enfadar, no he podido olvidarte Bunny... - la siguió teniendo entre sus brazos – a pesar de aparentar muchas veces que no me importaba lo que hacías y que no te entendía, no era cierto, me gustaba mucho ser parte de tus sueños y de tus ilusiones aunque nunca te dijera nada – se acercó más y Bunny sintió su aliento en el cuello – siempre he estado orgullosos de ti aunque fuera fueras mala estudiante, una caprichosa y una llorona – se separó de ella, la miró y le acarició la cara – y ahora no lo estoy menos, sino todo lo contrario porque te has convertido en toda una mujer... - le dijo mirándole a los ojos.
Armando... porqué me dices todo esto ahroa? - se empezó a poner nerviosa – no... no entiendo por qué me lo dices – agachó la vista – ahora no es el momento de que me digas todo esto, me perdiste fuera cual fuere el motivo y... y yo ahora, ya no te quiero.
Bunny terminó de decir esa frase a la misma vez que levantó la vista para mirarlo, pero nunca pensó que en ese mismo momento Armando la fuera a besar.
Los primeros segundos Bunny se quedó paralizada, pero pronto reaccionó y al intentar separarse de Armando empujándolo, a ella, se le fue el cuerpo hacia atrás a la misma vez que pasaban dos bicicletas a una velocidad algo grande.
No se llegó a oír porrazo ninguno ya que las bicicletas siguieron paseando como si nada al salir de una nube de tierra y polvo, Armando intentaba buscar a Bunny entre esa nube, pero no la encontraba.
Qué ha pasado? - preguntó Amy cuando llegaron tras escuchar el grito de Bunny.
Y Bunny, dónde está? - Ray la buscaba.
Yo... es que... no se lo que ha pasado, la he besado, ella no quería, me ha empujado... - Armando se intentaba excusar.
Como le haya pasado algo a mi hermana... - dijo enfadado dirigiéndose hacia Armando.
Kei – lo llamó una voz – aquí arriba.
Todos levantaron la vista hacia el árbol que había al lado y encontraron a Seiya de pie, encima de una rama con Bunny en brazos.
Al ver que todos lo habían visto, saltó y cayó al suelo con cuidado, todos lo miraban con asombro, pero también un poco asustados.
Ves como era Seiya de verdad! - le dijo Carola a Yaten.
Entonces de verdad era él aquel día... - dijo Patricia.
Seiya... - Armando lo miraba sin poder salir de su asombro.
Princesa... - acarició la cara de Bunny – estás bien?, no te has hecho nada, verdad?.
No... - sonrió con cariño – gracias – dejó que Seiya la bajara al suelo.
Seiya, como es que... - comenzó a hablarle Kei, pero Seiya no lo escuchó.
Aramndo – se dirigió hacia él – que sea la última vez que le pones la mano encima a mi prometida – lo empujó muy enfadado – por tu culpa casi es atropellada por esas dos bicicletas – se volvió ha acercar – deja ya de hacerte la víctima y déjala en paz!.
Seiya... - Armando lo miraba – no – le hizo frente – no voy a parar de luchar por ella, no voy a dejar que la tengas a tu lado, Bunny será mía cueste lo que me cueste!.
Serás...
Seiya se abalanzó hacia él y Armando igualmente hacia Seiya, pero de igual modo que Kei y Fernando sujetaban a Seiya, Taiki y Yaten lo hacían con Armando.
Soltadme!.
No! - dijo Kei – basta ya Sieya.
Si... dejarnos a los dos – dijo también Armando – no dejaré qeu éste niñato se quede con lo más valioso que he tenido en la vida.
Armando se soltó de las manos que lo sujetaban y se dirigió hacia Seiya para golpearlo, pero ese golpe nunca llegó a darle, Bunny se interpuso ente ellos dos y abrazó a Seiya todo lo fuerte que pudo.
Armando... tuviste a tu lado a una persona muy especial donde las haya y la perdiste... por mucho que ahora la intentes recuperar, no creo que te vaya a servir de nada – Seiya abrazó a Bunny correspondiendo el abrazo de ella – deja ya de intentarlo.
Pero...
Armando... - le dijo Bunny – solo te puedo brindar mi amistad, solo te veo como a un amigo, nada más. Seiya es el único dueño de mi corazón, por favor, entiendelo... - lo miró.
Está bien...
Se dio la vuelta y se amrchó.
Los demás se quedaron de pie mirando a Seiya sin creerse de verdad que feura él.
De verdad que eres tú? - Kei lo tocaba con un dedo.
Jajajaja... - rió – pues claro que soy yo!, quién iba a ser si no!.
Es imposible... - Yaten seguía sin creérselo.
Chicos, me sorprende lo lentos que podéis llegar a ser a veces para daros cuenta de las cosas – los miró a todos y sonrió – siempre he estado cerca de todos vosotros, lo que pasa es que no os habéis dado cuenta.
Kei, te acuerda que Hikaru te dijo que nunca se separaría de mi por mucho que se lo prohibieras? - preguntó Bunny.
Si...
Pues era yo! - Seiya sonrió al transformarse en Hikaru – a que me sienta bien el cambio?.
Qué?! - todos estaban sorprendidos.
Osea que Hikaru en verdad es Seiya, entonces todo estos días... - Carola se estaba abrumando ella sola.
Lo mejor será que nos expliques todo esto mejor – dijo Taiki.
Buena idea! - contestó Kei – aquí cerca hay una pastelería.
Yo... no voy – dijo Bunny y todos la miraron – yo ya se todo lo que os va a contar Seiya, así que si no os importa, mientras tanto, me gustaría ir a ver como se encuentra el profesor Hagiwara.
No os preocupéis, yo la acompaño, de todos modos no entendería la mitad de las cosas y Ray me las tendría que explicar después – Fernando rió.
Luego paso a recogerte princesa – Seiya le dio un beso en la mejilla – nos vamos?.
Fernando y Bunny se quedaron viendo como Seiya se iba contento mientras reía con todos los demás, cosa que agradeció de que todo volviera a la normalidad.
Nos vamos? - preguntó Fernando.
Si – sonrió.
Bunny – dijo una vez subidos en el coche – siempre has sabido que Hikaru era en verdad Seiya?.
No, lo he descubierto hace poco.
Pues si he de serte sincero, me alegro mucho de que vuelva a estar a tu lado – sonrió – ya estábamos hechando de menos a esa Bunny escandalosa e inocente.
Gracias – sonrió también.
Por qué queires ir a ver al Profesor Hagiwara?.
Porque el otro día nos vio transformarnos a todas y...
A todas?.
Si, pero eso no es lo que más me rpeocupa, en verdad quiero ir a preguntarle que qué es la corona que estaban buscando.
Quienes?.
Quienes casi lo mantan también.
Llegaron al hospital, dejaron el coche en el aparcamiento y suieron a la habiatación del profesor.
Toc, toc . Llamaron a la puerta – se puede?.
Tsukino!, pasa, pasa!.
Profesor, cómo se encuentra?.
Mucho mejor . Sonrió – los médicos mehan dicho que si sigo así, denro de un par de días, podré irme a casa.
Me alegro mucho – sonrió – profesor, éste es Fernando Kumada, es el nocio de Ray Hino.
Encantado Señor Hagiwara – lo saludó.
El gusto es mío.
Profesor, podría preguntarle sobre una cosa?.
Si.
El otro día en el laboratorio cuando lo atacaron, qué buscaban?.
Por qué quieres saberlo?.
Por que... casi pierde la vida en ello.
Tsukino... tú... perteneces a la familia de la Luna? - Bunny se quedó parada y miró a Fernando – ya lo suponía, tu emblema me lo dijo, aunque nunca pensé que llegara a ser verdad.
Pro... profesro... a qué se refiere?.
Existía una leyenda de hace muchos, mcuhos siglos de que una vez en la Luna, existió un Reino gobernado por la Reina Etsuko, ésta Reina tenía en su poder una corona de plata donde llevaba engarzadas 5 piedras, una del color del agua del mar, una roja como el fuego, una verde como la hierva, una dorada como el oro y en el centro una más grande de color gris como la misma Luna – bebió un poco de agua – no se sabe muy bien qué pasó ya que es el problema de las leyendas, pero al morir la Reina Etsuko, las piedras desaparecieron excepto una... su hija Serenity la tuvo en su poder hasta que se la pasó a su hija Selene... - Bunny y Fernando se quedaron completamente helados.
Y... qué tiene que ver esa corona con todo esto?.
Dice la leyenda, que quien tenga en su poder la corona con todas las piedras en ella, además de tener poderes nunca antes vistos, podrá pedir un solo deseo, se lo que sea...
Y dónde está? - Fernando se interesó por la conversación.
No se sabe, nadie tiene ni una pequeña pista de donde se puede encontrar.
Y las piedras? - preguntó Bunny.
La única manera de encontrarlas, es sacrificando vidas... - los miró – dicen que se encuentran en las almas limpias, puras e inocentes.
Gracias profesor.
Tsukino – le cogió la mano – siempre he sabido que eras especial y que tenías algo que te hacía diferente a los demás, me he pasado toda la vida investigando por todos los rincones para verificar si era cierta esa leyenda y ahora resulta que es cierta y que tengo en mi clase a una descendiente directa de ese linaje – sonrió – has hecho muy feliz a este pobre viejo.
Profesor.... - sonrió – recupérese pronto para volverlo a tener de regreso en clase.
No te preocupes por tu secreto, conmigo estará seguro.
Adiós profesor.
Bunny y Fernando salieron del hospital y se dirigían hacia el coche.
Dónde vamos? - preguntó Fernando.
Crees que todavía estarán en la pastelería?.
No lo se, pero seguro que antes o después, volverán al Templo.
Pues entonces, vamos allí.
Subieron al coche y se dirigieron al Templo Hikawa.
Los demás seguían en la pastelería escuchando con atención cada palabra de lo que Seiya contaba.
Todos se alegraban mucho de que por fín, se hubiera reunido con todos ellos a pesar de que la primera vez que se vieran después de mucho tiempo hubiera sido discutiendo con Armando por Bunny.
Es extraño... - dijo Taiki – si siempre has estado tan cerca de nosotros, porqué no sentíamos tu energía?.
Es muy sencillo – Seiya sonrió.
La tiene neutralizada – contestó Amy – pero eso lleva mucho tiempo para poder conseguirlo, nosotros aún no somos capaces de hacerlo.
Digamos... que en este tiempo he tendio un entrenamiento muy exaustivo – sonrió.
Me gustaría poder seguir con vosotros, pero he de marcharme.
A dónde vas Ray? - preguntó Carola.
Es hora de la oración de la tarde y si no está la sacerdotisa es imposible que pueda comenzar.
Entonces será mejor que nos vayamos todos porque pronto llegarán los exmánes finales – dijo Amy.
Es que tu nunca paras Amy? - protestó carola con muecas haciendo que todos rieran.
Bunny había llegado al Templo Hikawa con Fernando y éste mientras ayudaba al abuelo a recoger los amuletos para así poder cerrar el estand, Bunny se había acercado a rezar un poco para así agradecer que Seiya volviera a estar de nuevo a su lado.
Seiya y el resto hacía unos minutos que habían llegado al Templo y Fernando le había dicho a Seiya donde se encontraba Bunny, así que se dirigió hacia donde ella se encontraba, pero al verla tan concentrada, no quiso acercarse, así que esperó desde la distancia apoyado en el árbol hasta que ella terminara.
No sabñia que era lo que estaba pidiendo, pero con tan solo verla, se sentía muy feliz de verla tan tranquila; por mucho tiempo que pasara, Bunny seguía siendo igual de dulce e inocente a pesar de haebrse convertido en una hermosa chica.
Bunny alzó la vista y se levantó, al darse la vuelta se encontró con Seiya que la miraba con mucho cariño.
Cuánto... cuánto tiempo llevas ahí? - preguntó entre nerviosa, avergonzada y temblorosa.
El suficiente para haberme dado cuenta que mi corazón, solo te pertenece a tí...
Pero... has e saber que el mío no solo lo compartes tú, si no que hay más persona en él... - agachó la cabeza.
Lo sé... - se acercó e hizo que lo mirara – pero no me importa...
Los labios de Seiya se acercaron a los de Bunny acariciándolos con cariño y deseo y Bunny lo correspodía, se acercó más a Seiya y rodeó con sus brazos su cuello para que así no pudiera alejarse de ella.
Tras ese dulce beso, ambos se miraron unos instatnes y después de quedaron abrazados.
Te quiero mucho princesa...
Yo también a ti...
Sabes?, me gustaría que volvieras a dejarte de nuevo el pelo crecer y que llevaras tus coletas – la miró.
Pero si yo...
Así estás también muy guapa y se que lo llevas así por mí, pero... así me gusta verte en las ocasiones especiales... - Bunny se sonrojó al recordar por qué Seiya le dijo eso – además, así pareces mayor y... - se acercó al oído – yo no quiero que crezcas, quiero que sigas siendo mi niña – le susurró y Bunny lo abrazó sin decirle nada - será mejor qeu volvamos, si no, los demás se preguntarán que cuantas cosas le estás pidiendo – sonrió y comenzaron a caminar.
Seiya...
si?
Tu... - lo cogió del brazo aferránose a él y con la vista dirigida hacia el suelo – nunca me mentirías y tendrías secretos conmigo, verdad?.
No – dudó un poco.
Entonces... cómo se encuntran Hochi y Chibiusa?.
Seiya se paró mirando a Bunny preguntándose como decirle que las ha visto crecer y que no respodían a su llamada cuando ellla las llamaba porque él no quería.
Están bien – se limitó a contestar.
Me alegro – lo miró y volvió a agachar la cabeza.
Empezó a sentirse un poco triste, había pensado que Seiya le hablaría más de ellas dos ya que hacía muhco tiempo que no las veía, Hoshi tendría que tener sobre unos 5 años y Chibiusa andaría más o menos con 15 años, pero por mucho que intentara imagenárselas, nunca sabrían de verdad como serían.
Ya era hora de que volviérais – dijo Yaten.
Lo... siento – contestó Bunny.
Hermana, estás bien? - preguntó Kei.
Si – sonrió sin muchas ganas – venid, Fernando y yo hemos descubierto una cosa que puede sernos de utiidad para luchar contra nuestro enemigo.
No esperamos a Ray? - preguntó Patricia.
Luego se lo digo yo – dijo Fernando – si la interrumpimos ahora con su oración seguro que se pone hecha una fueria! - rió.
Entonces luego te aclaras tú con ella – dijo Taiki.
Qué habéis descubierto? - preguntó Kei.
Pues... ésta tarde como sabéis, Fernando y yo hemos ido a ver al Profesor Hagiwara y estando allí con él...
Bunny comenzó a explicarle a todos cada una de las cosas que habían hecho y escuchado.
Estaba sentda junto a Kei y tenía entre sus manos la manos de Kei mientras hablaba.
Seiya la observaba en silencio mientras la escuchaba, le resultaba raro el sentir celos de Kei en aquel momento porque Bunny estaba a su lado y jugaba con sus mano.
Mientras tanto los demás, estaban muy atentos e interesados en la información que Bunny les estaba dando ya que esa información que tenían, podía ser muy útil a la hroa de poder luchar contra ese nuevo enemigo.
Entonces... quieres decir que esas perlas o como quieras llamarlas las cuales pertenecieron a la Reina Etsuko, son la base de nuestros poderes? - preguntó Amy.
Según el profesor y basándonos en esa leyenda, si – contestó Amy.
Y quién nos dice que esa leyenda es cierta? - dijo Kei – papá y mamá nunca nos dijeron nada de esa corona y apenas hablaban de la abuela...
Lo sea o no, los nombres que el profesor me dijo son reales y la parte desde donde nosotros la conocemos, es real.
Si que lo es – todos miraron a Seiya – todo lo que ha dicho el profesor es cierto, así que esa leyenda también lo es.
Y cómo estás tan seguro? - le preguntó Kei.
Porque durante todoeste tiempo he estado en el pasado y en el futuro yme he podido informar de muchas cosas, por eso, aquel día en el concierto, sabía como debíais transformaros al igual que sabía que vuestros poderes pasados no os iban a servir.
Etonces estos es genial! - dijo carola – si Seiya ya conoce al enemigo, podemos adelatnarnos a ellos.
No es tan sencillo – volvió a decir Seiya – solo sé que esa leyenda es real porque la he visto, además, si el enemigo se entera de que vosotras sois las portadoras de esos cristales, irá sin duda a mataros...
Pues lucharemos contra ellos y los derrotaremos como hemos hecho con los anteriores – dijo Bunny.
NO puedo dejar que pongas en peligro tu vida de esa manera, el enemigo parenas si lo conocemos y aún no controláis del todo muy bien vuestros poderes – contestó Seiya.
Aprenderé luchando! - le gritó a la misma vez que se levantó.
Bunny...
Pero Bunny no siguió con esa conversación porque salió corriendo con los ojos llorosos.
Hermana! -Kei salió tras ella.
Será mejor que yo también vaya – dijo Seiya.
No te preocupes- - dijo Yaten.
Bunny siguió correindo hasta el lago que había detrás del templo cayendo de rodillas cuando llegó a la baranda y sin dejar de llorar.
Bunny...
Kei... me gustaría estar sola...
Lo siento, pero no te voy a dejar – se acluquillo a su lado – qué te pasa? Por qué te has puesto así? Es que no entiendes el porqué Seiya te ha dicho eso hermana? - le limpió las lágrimas a pesar de que no dejaban de caer.
Keri... - lo abrazó – se que seiya lo único que quiere es protegerme, pero... cuando no estaba, lo hechaba mucho de menos, tú lo sabes y...
Y ahroa que lo tienes...?
Y ahora que está a mi lado, no lo conozco...
Por qué dices eso? Eres lo más importante para Seiya y sé que volvería a dar su vida por tí...
Puede que tenga razón, epro... se que la mayoría del tiempo, no es sinceron conmigo y se que me oculata cosas y quisiera que no tuviera secretos conmigo...
Quizás no lo haga porque sabe que te podría hacer daño.
Pero...
Hermana, Seiya ha vuelto desafiando a todo y a todos para volver a estar a tu lado pase lo que pase. No dudes ni un solo instante de su amor porque sé que para él, eres lo más importante de su vida, sólo hay que ver como te mira hermana... eres tdo su mundo y creo, que al igual que todos nosotros, está muy orgullosos de ti, de ver lo fuerte que has sido y de haberte convertido en la chica que hoy eres – Bunny se sonrojó – ahora que ya puedes serlo, se feliz hermana, se feliz con la persona que amas.
Hermano... - Bunny lo abrazó – gracias...
No tienes porqué darlas, al fin y al cabo, no dejas de ser mi hermana pequeña y yo, como el mayor, pues tengo el deber de cuidar te tí – sonrió – vayamos con los demás.
Si.
Bunny fue a levantarse cuando una mano apareció delante de ella.
Te ayuda a levantarte, princesa?.
Seiya... - Bunny se sonrijó – gracais...
Yo... - mejor me voy – Kei apoyó su mano en el hombro de Seiya y le sonrió.
Gracias – le dijo Seiya moviendo la boca para que solo Kei se enterara.
Hermana, mañana hablamos – le dio un beso en la mejilla – adiós – se marchó.
Princesa... vamos?.
A dónde?.
Ya lo verás – le sonrió y la brazó fuerte – no te sueltes.
Bunny se agarró fuerte bajo el regazo de Seiya y cerró los ojos cuando sintió una fuerza grande sobre ellos.
Cuando los volvió abrir que fue cuando dejó de sentir esa fuerza, se encontró en un lugar completamente nevado y empezaba hacer frío ya que en Tokyo la temperatura era distinta por estar en primavera.
Seguro que te preuntas que dónde estamos – Bunny asintió con la cabeza – y también que cómo hemos llegado aquí – volvió de nuevo asentir y Seiya sonrió – estamos al norte de Japón, más la norte del Monte Fuji donde prácticamente todo el año está nevado, quitando en verano, que aquí parece primavera – abrazó a Bunny al ver que tenía frío – hemos llegado gracias a mi poder poder evolucionado.
Qué poder?.
Te acuerdas que podía estar en el mismo lado pero en distinto tiempo?.
Si.
Pues ahora puedo viajar al tiempo y lugar que quiera.
Como una teletransportación?
Algo así... - sonrió – ven, vayamos a calentarnos.
A dónde?
A casa...
Estuvieron caminando durante unos diez minutos entre los árboles y con un poco de dificultad debido a que el camino se encontraba tapado por la nieve que recientemetne había caído.
Llegaron al final del camino que estaba en lo alto de la montaña y un poco mas abajo, Bunny pudo ver un gran lago que se perdía entre las montañas ahora con su capa de arriba congelada y cubierta por la nieve.
Muy cerca de allí se encontraba un pequeño pueblo donde sus casas tenían las paredes de piedra y sus tejados y ventanas eran de madera.
Todo se encontraba en silencio, tan solo el humo que salían de las chimeneas era lo único que se podía ver, aunque, para aosombro de Bunny, todas las casas tenían una pequeña entrada donde tenían plantas y se podía ver el verde del césped.
Eso debe de llevarle mucho trabajo todos los días para tenerlo así – dijo Bunny sorprendida.
No creas, los niños se encargan de ello ya que se la llevan para jugar – sonrió – ya hemos llegado – se pararon delante de una casa enorme – las princesas primero – dijo cuando abrió la puerta.
Cuando Bunny entró, no se podía creer lo que estaba viendo, la casa por dentro era enorme, nada más entrar te encontrabas con un enorme salón donde se encontraban dos grandes sofares con una mesita en el centro, a televisión se podía ver a un lado de la chimenea la cual desprendía un agradable calor debido a que unos troncos de leña ardían en ella y una suave alfombra roja yacía expandida bajo a ella.
Al fondo se podía ver la cocina, comenzó a caminar hacia ella embobada mientras miraba a todo su alrededor, al entrar, pudo ver que era mucho más grande de lo que aparentaba desde fuera, estaba toda ordenada y no le faltaba detalle ninguno.
Volvió a mirar hacia el salón y vio que Seiya aún se encontraba en la puerta y que ella había entrado y comenzado a mirar sin pedirle permiso a él, entonces Seiya le sonrió y haciéndole un gesto con la mano le dio a entender que podía seguir viendo la casa, así que Bunny salió y corrió a subir por las enormes escaleras de madera que se encontraba en el centro del salón pra subir al piso de arriba que era donde se encontraban las habitaciones, los baós, el trastero, la sala de entrenamiento...
Seiya desde bajao la veía correr de un lugar a otro descalza sobre todo el suelo de madera por toda la casa sonriendo al ver con la ilusión con lo que lo miraba todo.
Princesa.
Si? - se asomó a las escaleras.
Te gusta?
Me encanta!.
Pues ven, me gustaría enseñarte una cosa que aún no has visto.
Bunny bajó por las escaleras donde Seiya la esperaba, la cogió de la mano y comenzó a caminar con ella detrás.
Se dirigió a una pequeña habitación que había justo al lado del salón donde se encontraba como un pequeño despacho con su mesa, su ordenador, sus libros, su guitarra...
Seiya se dirigió hacia unas cortinas que llegaban desde el techo hasta el suelo las cuales dejó al descubierto un gran ventanal de cristales desde el techo al suelo, abrió una e las hojas, ambos salieron y Bunny se encontró con un enorme porche de madera que daba al jardín trasero de la casa donde se encontraba una barbacoa, la piscina y un balancín ahora todo bien tapado ya que por el tiempo que hacía, no acompañaba a sentarse en él.
Si seguías la vista por todo aquel jardín, se podía ver como un pequeño camino bajaba toda la ladera hacia abajo hasta llegar al lago donde se encontraba una pequeña caseta que era el embarcadero.
Achis!
Será mejor que pasemos dentro princesa – ambos pasaron y Seiya cerró la ventana.
Es preciosa Seiya... - le dijo camiando hacia el salón para volver a verlo de nuevo.
Me alegro mucho que te guste – sonrió.
Aquí es dondoe has vivido todo este tiempo?
No, aquí solo he estado el tiempo suficiente para dejarlo tdo como ahora lo ves, mientras tanto, he estado en un apartamento cerca de todos vosotros y sobre todo de ti... - Bunny se sonrojó.
Me recuerda mucho a la casa de los abuelos – sonrió – ahora que lo pienso, no es un poco grande para ti?
Princesa, porqué no subes a ducharate mientrsa yo preparo la cena? - le dijo Seiya esquivando la pregunta que Bunny le había hecho, sonriendo y dirigiéndose a la cocina – todo lo que necesitas está en el vestidor.
Seiya entró en la cocina y Bunny comenzó a subir las escaleras y una vez arriba, entró en el dormitorio mas grande que había en el cual encima de la cama se encontraba ese vestido blando que le habían regalado unos años atrás para sucumpleaños...
Cogió un albornoz y entró en el baño, dejó que la bañera comenzara a llenarse de agua caliente mientras que ella se desnudaba, se metió en ese agua calietne y comenzó su baño.
Mientras tanto, Seiya estaba cuidando cada uno de los detalles, había colocado una mesa cerca de la chimenea y también de una ventana para así poder ver nevar, estaba adornada con velas y había puesto en el centro un pequeño jarrón con rosas.
Fue a ducharse también mientras que la cena se termianaba de hacer poco a poco en el horno, se metió en el pequeño baño que había abajo y cuando salió, terminó de poner la comida dobre la mesa.
Princesa, la cena está preparada! - la llamó.
Enseguidas bajo.
Bunny terminó de arreglarse y salió de la habiatación. Cuando llegó al primer escalón para comenzar a bajar la escalera, se percató de que el ambiente que se podía percibir era distinto y un escalofrío recorrió su cuerpo al pensar en eso.
Seiya se encontraba abajo, llevaba el pelo húmedo y a lo loco careciente de esa coleta que llevaba al principio de conocerlo, una camisa blanca jaspeada con algunas rayas negras y unos pantaloens negros los cuales recibían una de sis manos que estaba metida en uno de sus bolsillos.
Fue entonces cuando Bunny se percató de que Seiya no dejaba de mirarla mientras bajaba uno a uno aquellos peldaños de la escalera, ese vestido blando que una vez ya se puso, hacía que esas magníficas curvas que Bunny tenía se lucieran haciendo volver loco a Seiya con tan solo verlas cantonearse, adem´s, su pelo recogido en un moño adornado con piedrecitas brillantes ejaban al descubierto su cuello el cual se perdia por el escote del vestido.
Princesa... estás preciosa – la besó en la mejilla haciendo que Bunny se sonrojara.
Gracias... - dijo avergonzada.
Ven, vayamos a cenar.
Seiya la cogió de la mano, se acercaron a la mesa, le separó la silla para que Bunny se sentara, sirvió la cena, le llenó una copa de vino...
Era una velada de lo más especial y romántica o al meno, Seiya intentaba que así fuera, era la primera vez que estaban completamente solos y sin que nadie los molestara desde que se habían vuelto a encontrar.
No pararon de contarse cosas que habían hecho durante todo ese tiempo, incluso Seiya le contó secretos que no quería contarle por miedo a que sufriera, pero en cambio, Bunny estaba muy feliz de saberlos y de que confiara tanto en ella, como para decirle todas esas cosas.
Seiya...
Dime princesa.
Por qué todo ésto?, pasa algo?
Es que... no puedo regalarle a mi chica una rmántca velada? - sonrió y se acercó a ella.
Si... - se sonrojó – pero... porqué este lugar?
Te gusta?
Mucho.
Me alegro de que así sea – se acluquillo y cogió la mano e Bunny – princesa... tú eres la única mujer que amo, he amado y amaré en toda mi vida, lo eres todo para mí y me gustaría poder pasar el resto de mi vida a tu lado, si tú quieres... - Bunny asintió con la cabeza sin creerse todo aquello – si te gusta este lugar, me alegro mucho de que así sea.
Por qué?
Porque me gustaría que fuera aquí donde viviéramos los dos y formáramos nuestra propia familia.
Pero...
No tienes que contestarme ahora, es una propuesta a largo plazo – sonrió guiñandole un ojo – pero... aunque te pienses la respuesta, sí que me gustaría que aceptaras ésto... - sacó una alianza de oro blanco – siempre y cuando quieras ser mi prometida...
Bunny estaba alucinando al escuchar todoas las cosas que Seiya le había dicho, lo miraba a los ojos y el corazón se le aceleraba, las piernas le tamblaban, menos mal que estaba sentada y no se le notaba.
Se.. - Seiya volvió hablar al ver que no tenía respuesta de Bunny – que para poder casarnos tendré que hablar con tus padres y que si nos venimos a vivir aquí estaremos lejos de todo y de todos, pero...
Seiya...
Dime prince...
Bunny se abalanzó hacia Seiya haciéndole perder el equilibrio y caer al suelo con ella encima, pero no le importó ya que el motivo de aquello había sido un dulce beso que Bunny le estaba dando.
Si.
Cómo? - la miró.
Sí que me casaré contigo, sí que me vendré a vivir aquí contigo, sí que quiero formar una familia contigo y sí que quiero pasar el resto de mi vida a tu lado...
Princesa...
Eres el único para mí y todo mi mundo eres tú, no me importa lo que pase y donde sea mientras esté a tu lado...
Princesa...
A Seiya se le pusieron los ojos llorosos y besó de nuevo con cariño a Bunny.
Conforme iban pasando los segundos, ese beso e cariño comenzó a convertirse en pasión, una pasión que comenzaron a sentirla las dos... Seiya porque tenía puesta una de sus manos en una de las piernas de Bunny en la cual, el vestido se le había subido y se le veía un poco la ropa interior y Bunny, porque se había percatado de ello.
Antesd e perder la cabeza completametne, Seiya se levantó y volvió a recobrar la compostura aunque solo fuera unos minutos, ayudó a Bunny a levantarse del suelo, apagó las velas quedando el salón tan solo iluminado por el fuego de la chimenea, cogió a Bunny entre sus brazos y la volvió a dejar de nuevo tumbada en el suelo, sobre la alfombra y delante del calor de la chimenea.
Sabes princesa?, ahora mismo soy el hombre más feliz de la tierra – le dijo mirándola a los ojos y acariciando su cara -tengo una preciosa mujer que me quiere y que me hace ser la embidia de todos – Bunny se sonrojó – así tumbada te ves tan bonita... - le dio un beso en la parte superior del pecho haciendo extremecerse a Bunny – te quiero... - le susurró.
Después de eso, volvieron a besarse y Bunny volvió a sentir las suaves caricias de Seiya por su cara para así poder bajar poco a poco por su cuello y recorrer con dulces caricias sus hombros.
Acto seguidos Seiya separó sus labios de los de Bunny para comenzar a bajar por su cuello despacito mientras sus manos quitaban con cuidado los tirantes del vestido para dejarlos completamente al descubierto.
Con cada beso y caricia, Seiya más deseaba a Bunny ya que, hasta entonces, no había podido contemplar así a su querida princesa.
Seiya...
Bunny dijo su nombre entre suspiros a la misma vez que un escalofrío recorrió todo su cuerpo al notar que los besos de Seiya habían pasado por los hombros y poco a poco iban bajando más...
Te deseo tanto princesa... - Seiya la miró a los ojos y pudo ver que en los de Bunny se reflejaba lo mismo que en los de él, deseo y pasión.
Seiya...
Volvieron de nuevo a enredarse en esa batalla de besos fogosos haciendo que esta vez, las manos de Bunny buscaran cada uno de los botones de la camisa de Seiya.
Una vez quitada la hechó a un lado y recorrió con sus manos aquella espalda ancha y musculosa que Seiya ocultaba bajo la ropa.
Las caricias de Seiya habían bajado hacia las piernas esbeltas de Bunny, la cuál se extremeció al sentir esas caricias cerca de su mayor intimidad.
Seiya al notarlo, decidió volver de nuevo a acariciar aquellos hombros mientras que poco a poco le fue quitando el vestido a Bunny dejándola tan solo con la ropa interior.
Eres perfecta princesa – le dijo mirándola mientras recorría con la punta de sus dedos su abdomen – los ángeles tienen que estar furiosos contigo.
Comenzó de nuevo a besarla para que esta vez pudiera quitarle la parte de arriba de su ropa interior y dejar al descubiertos sus senos los cuales cubrió de besos.
Con cada caricia, beso y palabra que salían de los labios de los dos, ellambiente de los dos, cada vez estaba más fogoso, hasta tal punto, que sin darse cuenta, ambos estaban desnudos, Bunny tumbada en el suelo con la respiración acelerada y Seiya encima de ella de igual manera.
Se miraron por unos instantes en los cuales Bunny fue consciente de la situación en la que estaba y enseguidas apartó la vista llena de vergüenza, percatándose Seiya de ello.
Princesa.. - se acercó más a ella e hizo que lo mirara – no te preocupes, a mí me pasa lo mismo que a tí – le dijo mientras le acariciaba la cara – pero... pienso que estoy contigo, con la persona que más queiro y se me quitan todos los miedos.
Seiya...
Dime.
Estoy asustada y... - apartó la vista haciendo que una lágrima cayera deslizándose por su mejilla – sé que no soy perfecta.
Bunny... - se acercó más a ella pegando más entre sí sus cuerpos desnudos y besando el lugar por el que segundos antes, la lágrima había caído – no quiero obligarte hacer nada que no quieras – le dijo sin para de mirarla – pero... - hizo que lo volviera a mirar – nunca, pero nunca pienses que no eres perfecta, eres la única para mí y lo serás siempre, te quiero tanto que me es imposble expresarlo con palabras y eres tan importante para mí que no se como hacértelo entender.
Seiya...
Princesa... - entrelazó una de sus manos con la de Bunny – te deseo... - le susurró.
Bunny sintió de nuevo los besos de Seiya sobre su cuello mientras sus cuerpos no paraban de acariciarse entre sí entre movimientos sensuales, las caricias por todo el cuerpo fueron parte de los dos haciendo que Seiya se excitara cada vez más, hasta el punto que Bunny lo notó, haciendo que Seiya, en una de sus caricias, le fuera más fácil acariciar esa zona tan íntima de su querida princesa, haciéndolo excitarse más al ver que ella también lo estaba.
Volvió a cubrirla de besos nuevamente sintiendo dentro de él, una felicidad enorme por estar junto a la persona a la que amaba y habiéndose prometido para siempre.
Quiero ser tuya... - le susurró al haber podido acercarse lo suficiente para decírselo.
Segura? - la miró con muchísimo cariño.
Estando contigo, siempre estoy segura.
Seiya la volvió a besar, pero esta vez con mucho cariño y ternura. Sí que había deseado muchas veces que su princesa se le entregara como iba a pasar aquella noche ya que en varias ocasiones habían tenido la ocasión, pero nunca habían llegado a tanto, aunque era cierto que en las otras ocasiones eras más niños.
Comenzó de nuevo a acariciar las suaves piernas que Bunny tenía para así separarlas, aunque esta vez Bunny también colaboró.
Prometo tener mucho cuidado princesa.
Se dispuso a penetrarla, pero antes de hacerlo, se quedó observando a Bunny tumbada como estaba, con la respiración más acelerada y aprentando un poco más de fuerza la mano entrelazada que tenía con Seiya y que en ningún momento soltó.
Tranquila princesa...
Le volvió a decir tras el primer contacto con esa zona tan íntima de Bunny entrando con mucho cuidado notando a la misma vez como esa pequeña barrera caía, besó de nuevo la mejilla de Bunny al ver caer una pequeña lágrima producida por el pequeño dolor que ese primer contacto llevaba.
Ahora fue Seiya el que apretó con fuerza la mano de Bunny al comenzar a embestirla.
Comenzaron siendo muy lentas y muy suaves para que poco a poco, el pequeño dolor que Bunny pudiera sentir, fuera pasando y después comenzaron siendo cada vez más y más rápidas hasta que Bunny dejó de sentir cualquier dolor para dejarse ambos embriagar por ese placer que estaban sintiendo.
Poco a poco, los movimientos entre los dos fueron siendo más sensuales, sobre todos los de Bunny los cuales hacían volver loco a Seiya al ver como el cuerpo de la persona que más quería, se entregaba al placer.
Fue en una última embestida donde ambos soltaron un grito al llegar al climax de toda aquella situación dándola por concluida.
Seiya se hechó hacia un lado recogiendo en su regazo a la persona que se le había entregado en cuerpo y alma, sin pararse ni tan siquiera a pensar un solo instante en que se habían dejado llevar hasta el final sin poner medios ninguno.
Princesa... - lo miró – eres sin duda lo mejor que me ha podido pasar en la vida y te quiero tanto... - le dijo sin dejarla de mirar mientras acariciaba su cara.
Nunca me vuelvas a dejar sola – le dijo con una mirada inocente.
Nunca lo haré.
Mientras Bunny y Seiya estaban pasando una noche inolvidable para los dos, el resto de sus amigos no lo estaban tanto.
Habían decidido ir a acompañar a Carola a un pequeño concierto para darse a conocer poco a poco en un pequeño festival que había organizado la discografía donde estaba,
Además del pequeño concierto, habían atracciones, puestos, obras de teatro, exposisones... cantidad de cosas para que tanto los grandes como los pequeños, pudieran disfrutar de ella.
El festival estaba siendo muy agradable deno haber sido porque la gente comenzó a correre de un lado a otro al ser atacados por alguien mientras disfrutaban del pequeo concierto de Carola.
Del cielo cayó otro enviado de sus nuevos enemigos destrocando todo lo que encontraba a su paso haciendo que todos ellos tuvieran que transformarse.
Nunca te perdonaré que destrozaras mi concierto!.
Guerrero Venus estaba muy enfadada y luchaba sin cesar contra Kaima sin parar de blandir sus espadas.
Guerrero Curador no paraba de mirar como Venus luchaba sin desvanecer sus fuerzas al igual qeu el resto de sus compañeros e intentaba controlarse para no ayudar a Venus que era lo único que había pedido, pero, desgraciadamente, Venus perdió el equilibrio cayendo al suelo quedando a mercer de Kaima.
Tu poder es inmenso y tu aura grande, sin duda, la flor de tu alma tiene que ser muy poderosa... - Kaima blandía su espada a tan solo unos centímetros del corazón de Venus – ahora veremos cual es su poder.
Pero antes de que Kaima atravesara con su espada el corazón de Venus, Curador cruzó su espada tirando la de Kaima al suelo.
Tú serás el que meura – Curador estaba muy enfadado – Rayo Paralizador!.
Con eso tan simple crees que me vas a poder hacer algo?!.
Yo no hablaría tan a la ligera... - sonrió – con un pequeño roce de él, tu cuerpo empezará a paralizarse...
Y así fue, el ataque de Curador, aunque tocó levemente a Kaima, consiguió hacerle un pequeño corte en el brazo, a consecuencia de eso, los movimientos de Kaima fueron cada vez mas torpes y lentos.
Hasta nunca...
Curador decidió atestar el último golpe acabando así con la vida de Kaima.
