Un Mundo Misterioso

Capitulo III

Conociendo A Mi Nueva Amiga...

- ¿Dónde se metió esa pokemon? – Se preguntaba una y otra vez Andrew, desde que él y Tania dejaron el lago para buscar un mejor sitio para pasar la noche se la había pasado intentando igualar el paso de la Ralts mientras caminaban por el bosque, pero le fue imposible y por si fuera poco ahora la había perdido totalmente de vista cuando ella se adelanto demasiado - ¡No puedo creer que no me esperara…! – Dijo con cierta frustración.

- ¡Por aquí! – Andrew reconoció de inmediato a la dueña de la voz que acababa de escuchar y comenzó a buscarla con la vista, hasta que la encontró. La pokemon no estaba muy lejos de él - ¡Apresúrate, eres muy lento! – Grito impaciente la pokemon.

- Ya te escuche… - Respondió sin ánimos el humano quien, aunque alegre de encontrar a la pokemon antes de perderse, se encantaba muy agotado de tanto caminar.

- ¡Rápido! ¡Encontré un buen lugar para pasar la noche! – Dijo con una amplia sonrisa la pokemon mientras camina hasta Andrew para tomarlo del brazo y obligarlo a acelerar la marcha.

Tania tiro de Andrew hasta llevarlo frente a un enorme árbol, el más grande que ellos habían visto, sus ramas se extendían hasta lo más alto, más que cualquiera de los otros arboles y algunas de sus enormes raíces sobresalían del suelo.

– En este lugar no hace tanto frio como en el lago, por lo que pensé que seria un buen sitio pasar la noche – Dijo la Ralts con una gran sonrisa al ver lo asombrado que estaba Andrew - Y bien ¿Qué te parece?

Andrew observo el lugar por un momento antes de contestar – Creo que tienes razón, podemos dormir aquí esta noche y seguir con nuestro camino mañana – Respondió finalmente, alegre de al fin poder descansar después de una larga caminata.

- Sabía que este lugar te gustaría – Dijo la pokemon manteniendo su risueña sonrisa mientras caminaba hasta el gran árbol, Andrew la siguió con la vista y noto algo que llamo su atención.

- ¿De donde sacaste esas bayas? – Pregunto Andrew al ver una pequeña cantidad de bayas Aranja sobre una hoja al lado del gran árbol.

- Encontré un arbusto cargado con ellas en el camino y pensé que era buena idea cortar algunas – Contesto la pokemon mientras se sentaba en el suelo apoyando la espalda contra el árbol - ¿Acaso no viste el arbusto mientras caminabas? – Pregunto en tono risueño y burlón, con toda la intención de molestar a Andrew.

- No – Le respondió secamente el humano – Estaba muy ocupado intentando alcanzarte como para admirar el paisaje – Andrew estaba comenzando a cansarse del tono risueño de la pokemon, simplemente empezaba a volverse molesto.

- ¡Vamos supéralo! No es mi culpa que camines tan lento – Contesto la pokemon manteniendo el tono risueño – Al menos agradece que te esperaba siempre que te quedabas muy atrás.

Andrew no dijo nada más, simplemente suspiro pesadamente antes de caminar hasta ella y sentarse a su lado, después coloco la foto de su madre al lado de las bayas.

Tania observaba a su nuevo amigo con una sonrisa, estaba feliz de tener la compañía de alguien, aunque debía admitir que le gustaba molestar al humano – ¿Quieres una? – Le pregunto Tania a su compañero ofreciéndole una de las bayas Aranja con una gran sonrisa.

- Gracias, pero no tengo hambre – Contesto tranquilamente Andrew.

- Bueno, pero tú te lo pierdes – Dijo Tania mientras daba un mordisco a la baya y disfrutaba de su sabor - ¡Me encantan las bayas Aranja, son como una deliciosa explosión de sabores dentro de tu boca! – Tania se deleitaba en cada mordisco.

Andrew la observaba atentamente, y no pudo evitar reír– Esta armando un gran escándalo solo por una simple baya, se comporta de una forma muy infantil… me pregunto cuantos años tendra - Se pregunto a si mismo.

- ¿Qué es tan gracioso? – Pregunto la pokemon al ver la amplia sonrisa de Andrew.

- Nada, solo me preguntaba… ¿cuantos años tienes…? – Dijo sin ocultar su curiosidad.

Tania se cruzo de brazos fingiendo estar ofendida ante la pregunta – No sabes que es de mala educación preguntarle su edad a una dama.

Andrew no pudo evitar reír ante lo cómica que le parecía la actitud de la Ralts – Pues le pido perdón señora, no sabía que usted fuera tan mayor como para avergonzarse de su edad – Respondió el humano con una culpa mal fingida – Por cierto, si le interesa saber, yo tengo ocho años.

- ¡PARA QUE LO SEPAS SOLO TENGO SIETE! – Grito enoja la pokemon ante la burla de Andrew – ASÍ QUE EL MAYOR A QUI ERES TÚ.

Andrew no dejaba de reír a carcajadas – Solo fue una pequeña broma, no tienes que ser tan temperamental Tania.

- ¡NO SOY TEMPERAMENTAL! – Respondió aun enojada la pokemon.

- Si como no... – Se dijo a si mismo Andrew parando de reír antes de enojar más a su temperamental compañera – Ya cálmate – Le dijo a la Ralts con una sonrisa mientras se ponía de pie – Iré a juntar algunas hojas para que podamos utilizarlas de cama esta noche – Al escucharlo, Tania se puso de pie al igual que él y lo detuvo tirando de su brazo.

- Existe una forma fácil y rápida de hacerlo – Dijo la pokemon de forma más calmada, Andrew solo la observo, curioso por lo que acababa de decir – Solo mira y aprende – Continuo diciendo con una gran sonrisa ante las miradas confusas de Andrew. Los ojos de Tania, que permanecían cubiertos por su cabello comenzaron a brillar y de pronto una gran cantidad de hojas envueltas en un extraño brillo azulino comenzaron a amontonarse cerca de las raíces del gran árbol y formaron dos pequeños bultos.

- Tienes que enseñarme a hacer eso… - Dijo Andrew, sorprendido por lo que acababa de ver.

- ¿Por qué no? – Respondió Tania entre risas, ella sabía lo impaciente que Andrew estaba por aprender a usar movimientos Psíquicos – Ahora eres un Ralts, sería extraño que no pudieras aprender CONFUSIÓN.

- ¿En serio? ¡Gracias! – Contesto rápidamente Andrew, feliz de que al fin podría descubrir si era capas de hacer lo mismo que la pokemon.

- Comencemos por algo fácil como mover un objeto – Dijo la pokemon mientras buscaba con la vista algo pequeño que pudieran usar para practicar.

- ¿Qué tal esto? – Habló en esta ocasión Andrew mientras señalaba una pequeña roca de forma ovalada que estaba cerca de ellos.

- No se Andrew… mover hojas es una cosa, pero una roca es más pesada, seria muy difícil para un novato… – Contesto la pokemon al ver el tamaño de la roca, aunque era pequeña seguía siendo casi de la mitad del tamaño que sus cabezas – Busquemos algo más ligero para empezar…

- ¡Vamos! Se que puedo hacerlo, solo dime como – Respondió inmediatamente Andrew, en su interior quería demostrarle a esa pokemon de lo que era capaz.

- Como quieras… - Le dijo no muy convencida – Primero párate frente a ella – Indico Tania y Andrew obedeció – Ahora presta atención, centra tu mirada en el objeto no lo pierdas de vista y sobretodo ¡Concéntrate!, mi papá siempre decía que la fuerza de los ataques Psíquicos viene de la concentración.

Andrew observo a Tania atentamente, pudo ver como los ojos de la pokemon comenzaron a brillar bajo su cabello y la roca fue envuelta por un resplandor azulino, de pronto, Tania levanto su mano y comenzó a moverla de un lado a otro al mimo tiempo que la pequeña roca se movía obedeciendo sus instrucciones. Al final, la pokemon bajo su mano, terminando con su ejemplo.

– Parece fácil, pero es más difícil de lo que se ve, si logras aprender este movimiento, podrás usarlo para defenderte de otros pokemon… Algo más, puedes intentar usar tus manos para guiar el objeto que quieres mover - Explico Tania mientras dejaba salir un pequeño suspiro en señal de cansancio – Esa roca puede ser pequeña, pero… aunque no lo parezca es muy pesada… No creo que Andrew pueda moverla… - Se dijo a si misma la pokemon.

- Ahora es mi turno – Dijo Andrew mientras centraba su mirada en la roca e intentaba concentrarse como le explico Tania.

- ¡Necesitas concéntrate más! – Indico Tania – De lo contrario no podrás lograrlo e intenta señalar la roca con tu mano, eso ayudara – Le animo la Ralts. Andrew la obedeció, levanto su mano para señalar la roca e intento concentrarse más hasta el punto que su cabeza le comenzó a doler un poco – ¡Un poco más…! – Animo nuevamente Tania.

De pronto los ojos de Andrew comenzaron a brillar bajo su cabello y la pequeña roca empezó a envolverse en un brillo azulino. Tania se sorprendió al ver como la roca comenzaba a moverse – Es increíble, pero esta apunto de lograrlo en su primer intento… - Medito dentro de su mente la pokemon.

Andrew estaba decidido a mover la roca, no le apartaba un ojo de encima, intentando ignorar cualquier cosa que estuviera pasando a su alrededor con el fin de que toda su atención se concentrara en esa roca, de pronto, Andrew retrajo su mano para que la roca se moviera hasta él, sin embargo, la roca se levanto del suelo y voló a toda velocidad en dirección de Andrew golpeándolo dolorosamente en la frente quedando pegada por unos instantes antes de deslizarse por su rostro y caer en el suelo.

- ¡¿Estas bien?! – Pregunto preocupada la Ralts.

- Cre-creo que si… - Respondió con dificultad Andrew haciendo a un lado el punzante dolor que sentía en su frente.

- En ese caso… - Fue lo único que dijo Tania antes de estallar en carcajadas - ¡No puedo creer lo que hiciste…! – Decía con dificultad la Ralts por causa de las risas - ¡Aunque debo darte crédito… mover un objeto es algo, pero hacerlo levitar es una gran hazaña…! – Tania comenzó a retroceder, como si buscara algo en que recostar su espalda mientras seguía riendo a carcajadas - ¡Tienes una gran fuerza mental… pero no te sirve de nada si no sabes controlarla…! – La pokemon siguió retrocediendo entre carcajadas - ¡Solo necesitas practicar más y podrás…! – Tania no pudo terminar de dar su sermón, tropezó con una rama, cayó de espalda al suelo por estar distraída y termino golpeándose fuertemente la cabeza.

- Eso te pasa por burlarte del mal ajeno… - Le regaño Andrew mientras caminaba hasta ella.

Tania se había quedado sentada en el suelo, conteniendo unas pequeñas lagrimas que luchaban por salir y frotándose la parte de atrás de su cabeza con su mano derecha para intentar calmar el dolor.

- ¿Estas bien? – Pregunto Andrew esbozando una sonrisa sincera y extendiendo su mano a Tania para ayudarla.

Al verlo, Tania dudo en aceptar su ayuda pensando que terminaría riéndose de ella, pero al final decidió tomarle la mano mientras elevaba la mirada, gracias a la posición en que se encontraba podía ver claramente los ojos de Andrew – Lamento haberme burlado… - Comenzó a disculparse con voz sincera – Perdón, no lo volveré a hacer… ¡¿Andrew que es eso…?! – Interrumpió su disculpa al notar el líquido carmesí que comenzó a deslizarse desde la frente de Andrew - ¡ESTAS SANGRANDO! – Gritó alarmada mientras se levantaba rápidamente del suelo.

- ¿Qué…? – Fue lo único que dijo Andrew, pero antes que pudiera reaccionar Tania lo tomo de la cabeza y tiro lentamente de él para obligarlo a estar frete a ella, al tenerlo cerca, la pokemon soltó su cabeza e hizo a un lado el cabello de Andrew con una mano para poder ver mejor la herida de la frente – Debe ser solo un rasguño… - Dijo el humano, intentando calmar a la pokemon que parecía estar bastante alterada, pero Tania no le presto atención y coloco su mano libre sobre la herida, de pronto, Andrew sintió una extraña calidez que desprendía la mano de Tania, no podía explicarlo pero le daba una sensación muy confortable, además, por un momento creyó ver que el cuerpo de Tania brillaba.

- Ya esta… - Dijo finalmente Tania mientras suspiraba de alivio y apartaba su mano de la frente de Andrew.

- ¿Qué hiciste? - Pregunto confuso el humano.

- ¿No es obvio? – Fue la única respuesta que Andrew recibió, pero un auto análisis rápido lo hizo darse cuenta que el dolor punzante en su frente había desaparecido y al tocar su frente noto que la sangre dejo de brotar y que la herida ya no estaba, había desaparecido totalmente dejando solo un poco de sangre seca.

- ¡M-me curaste…! ¿Pe-pero como? – Tartamudeo un poco al preguntar debido a su asombro.

- Solo fue PULSO CURA, un movimiento que mi papá me enseño a usar hace algunos años – Respondió tranquilamente la pokemon.

- Ya veo… - Fue lo único que Andrew se atrevió a decir, no quería que Tania entrara en más detalles sobre el tema por temor que ella volviera a entristecerse como lo hizo cuando la conoció - ¡Gracias…!

- De nada – Respondió Tania esbozando una sonrisa – Y si me disculpas, todo este alboroto me abrió el apetito – Dijo mientras corría hasta el gran árbol y tomaba una de las Bayas Aranja.

- Pe-Pero acabas de comerte una hace unos instantes… - No puedo creer que ya tenga hambre otra vez… - Se dijo a si mismo con asombro.

- ¡No puedo evitarlo… las Bayas Aranja son deliciosas! – Respondió Tania antes de sentarse en uno de los dos montones de hojas que juntó antes y comenzar deleitarse con una de sus bayas favoritas.

Andrew no dijo nada más, simplemente camino lentamente hasta donde estaba Tania y se sentó al lado de ella, en el montón de hojas que esa noche le serviría de cama, sin embargo se dio cuenta que la pokemon no paraba de observarlo.

- ¿Sucede algo? – Decidió preguntar al sentirse incomodo por las miradas de la Ralts.

- Me he dado cuenta de algo… - Contesto Tania después de terminar de comer su baya.

- ¿De que? – Andrew sintió mucha curiosidad por lo que la Ralts estaba por decir.

- ¡Caminas como si acabaras de salir del cascaron! – Respondió entre risas – Te mueves lento y tienes problemas para no tropezar – Señalo Tania sin dejar de sonreír.

- Es compresible, considerando que es mi primera vez como Ralts – Se defendió Andrew – Además, no es mi culpa, por alguna razón siento como si estuviera usando un vestido y lo arrastrara al caminar, es muy incomodo… - Dijo mientras observaba la piel blanca que cubría su cuerpo la cual literalmente arrastraba al moverse – Hablando del tema… ¿Tania esto de verdad es piel? Por que no se siente como tal – Es extraño, pero da la misma sensación que como si estuviera usando algún tipo de prenda…

- Eso es normal, debido a que los Ralts a diferencia de otros pokemon… - Tania detuvo su explicación al ver como Andrew estaba tirando del tejido blanco que cubría su cuerpo intentando retirarlo como si fuera algún tipo de prenda, y lo estaba logrando casi sin dificultad - ¡¿PERO QUE ESTAS HACIENDO?! – Grito alarmada la pokemon mientras impedía que Andrew continuara - ¡NO VUELVAS A HACER ESO Y MENOS FRENTE A MÍ! – Ordeno la enfurecida y ahora sonrojada Tania.

- De acuerdo, lo siento… – Se apresuro a contestar Andrew.

- El cuerpo de un Ralts es muy delicado por lo que este tejido blanco lo cubre y protege como si fuera una especie manta ó un vestido, como sea que quieras llamarle. Cuando evolucionamos, el tejido pasa a cubrir solo la parte superior de nuestros cuerpos mientras que la parte inferior es cubierta por una fina y delicada capa de piel verde – Tania estaba enrojecida de sus mejillas mientras hablaba e intentaba no ver a Andrew de frente – ¡Por lo que te pido que lo dejes donde está! – Ordeno con enojo la pokemon.

- Esta bien, ya entendí… - Respondió con frustración el humano – Pero que delicada… - Susurro esto ultimo esperando que Tania no lo oyera.

- ¿Cómo me llamaste? – Pregunto con enojo la pokemon.

- No he dicho nada… - Mintió, pero la pokemon no dejaba de verlo con enojo – Delicada y además temperamental… que mala combinación… - Reflexiono dentro de su mente.

- ¿Cómo que "Delicada y Temperamental"? – Volvió a preguntar la enojada Tania pero esta vez encarando a Andrew.

- ¿Pe-pero como…?

- ¡Soy una pokemon Psíquica, puedo leer tu mente! – Se apresuro a responder Tania sin dejar que Andrew terminara su pregunta.

- E-eso es invadir la privacidad – Pronuncio con dificultad el humano.

Tania por su parte se levantó rápidamente y se preparó para lanzarse sobre Andrew, pero al hacerlo el humano la esquivo rodando por el suelo por lo que ella cayó sobre el montón de hojas amortiguando su caída.

- ¡Vuelve aquí! – Le exigió Tania al humano, pero Andrew procuraba estar a una distancia prudente.

- ¡Atrápame si puedes! – La reto Andrew, por lo que Tania intento atraparlo nuevamente pero Andrew volvió a evitarla – Tendrás que hacer algo mejor que eso – Se burlo el humano, pero mientras corría, un leve dolor de cabeza lo hizo desorientarse y tropezar con una de las raíces del gran árbol, terminado de cara al suelo – ¿Tania provoco ese dolor de cabeza con uno de sus ataques? – Se pregunto a si mismo, pero no pensó mucho en ello al recordar que debía correr por su vida, intentó ponerse de pie para reanudar su huida, pero Tania no desperdicio la oportunidad y se lanzo sobre él, provocando que el pobre terminara nuevamente con el rostro a tierra - ¿Por qué a mí? – Se lamentaba de su suerte.

- ¡Discúlpate! – Exigía la enojada Tania manteniendo a Andrew en el suelo utilizando todo el peso de su cuerpo.

- ¡Esta bien, tu ganas, lo siento, lo siento! – Repetía una y otra vez Andrew – Ahora ¿Te podrías bajar de mi espalda? – Exigió esta vez el humano.

- Déjame pensar… … … - Decía mientras simulaba estar muy pensativa - ¡NO! – Le grito en el oído antes de levantarse pero solo para poder sentarse más cómodamente sobre la espalda de Andrew.

- ¡Ya me disculpe ¿Qué más quieres?! – Reclamaba Andrew mientras se apoyaba sobre sus brazos para separar su rostro del suelo.

- Tendrás que hacer algo mejor que eso – Le respondió tranquilamente la pokemon.

- ¡Vamos Tania, perdóname! Me esta empezando a doler la espalda, deberías dejar de comer tantas bayas, estas pesadita… - Dicho esto, Andrew sintió un perturbador escalofrió recorrer todo su cuerpo, por lo que hizo un esfuerzo por girar su cabeza y levantar la vista para poder ver a Tania, pero al hacerlo se arrepintió de haberlo hecho – Yo y mi gran boca… - Se regaño a si mismo al ver con temor como Tania lo observaba con una sombría y aterradora mirada con sus brillantes ojos rojos.

- Me estas llamando gorda – Pronuncio con una voz tan fría y aterradora que Andrew comenzó a temblar por el miedo.

- ¡Cla-claro que no Tania…! ¡Yo jamás diría eso! – Respondió con dificultad Andrew al sentir como un nudo se formaba en su garanta - ¿Por qué sigo hablando sin pensar…?


N/A: Con respecto a lo del "Vestido blanco" que cubre el cuerpo de los Ralts, tuve la idea al investigar un poco de los Ralts encontrando lo siguiente de forma textual:

"Respecto al cuerpo, no se sabe si está cubierto por un vestido blanco" (WikiDex)

Por ultimo solo quiero agradecer a Shadechu Nightray y InuFaiya por sus comentarios, al igual que a todos aquellos que leen mí historia.