Bueno como podéis ver lo mío son los capítulos cortillos, no puedo hacerlos más largos si actualizo todos los días, por ahora lo estoy haciendo religiosamente xD. Bueno ya tengo escritos un par de capítulos más em donde se empiezan a desvelar grandes secretos jeje pero os haré esperar un poco más. Espero que este capítulo pese a ser todavñia un poco light os guste. Un beso y gracias por leerme!!
CAP. 3 UN MAL COMIENZO
La miró una y otra vez pero no era capaz e aceptar lo que veía. Hacía muchos, demasiados años que no veía esos brillantes ojos y no sabía si estaba preparado para tenerlos delante día a día. Los mismos que lo hicieron llorar, reír, soñar...
-¡Señor, señor por favor esto pesa mucho!- la chica llevaba gritándole un buen rato.
-suba las escaleras primera habitación a la izquierda, a las 8 es la cena, le explicaré como funcionan aquí las cosas.
Eve lo miró extrañada "está loco" pensó. Ágilmente subió el molesto baúl por las escaleras y se metió en la que sería, durante ese verano, su habitación. Era preciosa. Tenía las cortinas, el dosel y el cobertor de la cama en un verde musgo de seda, era espaciosa y las alfombras eran casi tan negras como la mirada de ese hombre tan raro.
Un piso más abajo se encontraba ese hombre, Snape. Miraba fijamente las llamas de la chimenea que en lugar de dar calor daban frío pero eran rojas como el pelo de Lily y de ella, de Eve.
Sentía que había hecho el ridículo titubeando ante ella de esa manera pero su cuerpo no era capaz de reaccionar al tenerla de otra forma al tenerla delante. Era como volver a ver a Lily otra vez, como una segunda oportunidad. Su pregunta ahora era quién era su padre.
Dumbledore había insinuado que era fácil saber quién era su padre al ver a Eve aunque de todas formas tenía que comprobarlo pero para el era muy complicado ver a alguien en ella que no fuese Lily.
Suspiró profundamente y se concienció a él mismo de que no podía dejar que la chica, señorita Diggory para el, lo viese en ese estado, tenía una reputación a la que hacer honor. Severus: el hombre que nunca dudo, nunca se equivocó y nunca amó. Ese era él, lo peor de todo es que en realidad había sido y era todo lo contrario.
Eve se duchó en el baño que había al lado de su cuarto sin pedir permiso. Estaba más que hasta de ese viejo barbudo que la había mandado a esa casa de locos, mejor dicho, del loco. Se sentía de todo menos protegida, no era para menos, un hombre que se te queda mirando embobado y al medio minuto te habla como un coronel rancio sin ni siquiera saludarte o acompañarte a la habitación no es normal que se diga. Lo peor de todo es que Eve no sabía porque había hecho todo lo mandado sin rechistar cuando en otra ocasión se abría negado. Quizás las rarezas se pegaban.
Se cambió de ropa y vio que faltaban 5 minutos para las 8 así que tas recolé revoltoso pelo en un desordenado moño bajó las escaleras hasta el antiguo comedor.
Snape ya estaba sentado leyendo "El profeta" y ni siquiera levantó la vista cuando Eve se sentó enfrente de él y le dijo buenas noches.
La comida apareció en la mesa y ambos se sirvieron en silencio.
-Señor ¿no era que tenía algo que decirme?- la voz de Eve era la de estar a punto de explotar.- ¿Por qué no le hablaba ese hombre? Dumbledore la había avisado pero esa situación podía crisparle los nervios a cualquiera. Snape la atravesó con la mirada y secamente contestó.
-Ya veo que tiene ganas de charla. Yo no señorita Diggory así que seré breve. A las 8 de la mañana desayuno, 12 del mediodía almuerzo y 8 de la tarde cena siempre puntual en el comedor. Los sitios donde podrá estar son el cuarto que le fue concedido obviamente, el baño contiguo que ya veo que lo ha estado usando sin permiso, la biblioteca, el salón, el comedor y el jardín. Nada más los demás cuartos serán considerados allanamiento. Algunos días yo no estaré pero la casa está protegida por hechizos. Ah! y no me moleste es una razón de vida o muerte.- tras decir esto bajó la mirada como si nada hubiese pasado y siguió leyendo mientras comía.
Eve estaba furiosa ¿quién se creía ese personaje que era?
-Mire, creo que usted tiene tan pocas ganas de que yo este aquí como yo, así que no me trate como si yo le hubiese rogado que me cuidase, yo no le hice nada- las blancas mejillas de Eve se enrojecieron casi tanto como su pelo al igual que Lily cuando se enfadaba.
-Escuche bien Diggory, no se porque no ha en tendido el significado de no me moleste, no me cuente su vida. Sino se siente cómoda no nos haga a los demás participes de su estado de ánimo ¿quiere?- Snape se propuso decir esto con la mayor tranquilidad y frialdad y lo consiguió, Eve comenzaba a estar igual que una olla a presión, quería matarlo.
-No lo molestaré más, los demás tampoco tenemos la culpa si usted es un amargado.
-¿Qué me ha llamado? Snape se incorporó levemente en la silla.
-Amargado.-Eve intentaba que su voz sonase indiferente.
-Teniendo que hacer de niñera las 24 horas del día de alguien como tú, hasta el viejo de Dumbledore estaría amargado pero como siempre me tengo que hacer cargo de sus asuntos más molestos- Snape subió el tono y en su blanca piel se apreciaba un tono rojizo.
Eve tardó unos segundos en reaccionar, se sentía una carga. No podía llegar a la casa de ese señor y exigirle un trato de iguales.
Snape pudo leer ese sentimiento en su cara, le había hecho sentirse una carga.
Tras dos minutos Eve se levantó y después de decir buenas noches, que esta vez si que fueron contestadas, se fue a su cuarto en donde se quedó dormida casi al instante
Después de recoger todo a golpe de varita Snape cogió su mejor whisky de fuego y se fue a la biblioteca, apartó unos libros que había en el último instante y la encontró.
Era una foto en blanco y negro en la que dos niños sonreían. Eran Lily y jovencísimo Severus Snape. Se la habían sacado en su primera salida a Hogsmeade y todo estaba nevado pero lo que más destacaba en la foto era el brillo que la chica tenía en su mirada, estaba llena de vida y bueno, la cara de Snape mirándola embobado de reojo. Lily tenía la otra copia, quizás la abría roto o tirado al fuego cuando se enfadó con él.
No se podía negar en absoluto que la chica de la foto y la que estaba arriba durmiendo eran madre e hija pero a Snape le sorprendió la madurez, el carácter en si de la chica y sus facciones puede que si le recordasen a alguien, pero no sabía a quien.
Se moría de ganas por saber quien era el padre de Eve y esperaba que Dumbledore no tardase en averiguarlo.
En la otra punta de a ciudad, Harry, que estaba en Grimauld Palace con Lupin y de vez en cuando con algún que otro miembro de La Orden, estaba tumbado en la cama de su padrino. Los Weasley estarían allí en dos semanas, cuando llegasen de sus vacaciones en Praga. Tenía ganas de ver a su amigo Ron bueno, y Hermione, y a la hermana de Ron... sobretodo tras la desgraciada muerte de Sirius hacía menos de un mes, Lupin también estaba destrozado y apenas le hablaba y ahora debía aceptar que la relación de sus padres no había sido tan perfecta como siempre había pensado, como Dumbledore le había hecho ver horas antes. Tenía una hermana.
¿Os ha gustado?¿no? déjame un review, que no, me dejais ninguno venga! espero volver a actualizar mañana o en su defecto el lunes porque me voy a dar un repiro con mi novio jeje y nos vamos por aquí cerca. Bueno no tardaré eso esta claro un beso a todas y a todos!!
