Sentido Común

Escrito por AeroJester203, traducido por Fox McCloude

Disclaimer: Pokémon y todos sus personajes son propiedad de Satoshi Tajiri, Nintendo y GAMEFREAK. La historia original pertenece a AeroJester203, yo solo tomo crédito por la traducción. Todos los derechos reservados.

Capítulo 3: Entrenando y planeando.


Con la antigua colmena de los Beedrills completamente desierta, no hubo sonidos por un rato. La tranquilidad del bosque se vio rota por una voz que habló asomándose a ver.

- ¿Ya se fueron?

- Así parece. – Misty y el Samurai asomaron las cabezas detrás de unos árboles que rodeaban el claro. – Eso fue muy inteligente, gritar que escapamos y ocultarnos cerca. Pero más vale que regresemos a mi cabaña antes de que el Beedrill de esos villanos nos encuentre.

Ash no respondió de inmediato, ni tampoco estaba pendiente de ver el claro. Estaba demasiado ocupado mirando el suelo, furioso consigo mismo.

- No puedo creer que hui de una batalla. – se lamentó.

- Pika… – Pikachu le dio unas palmaditas en la cabeza tratando de consolarlo.

- No había alternativa. – dijo el Samurai. – Nuestros Pokémon estaban derrotados, y a ellos todavía les quedaban tres, sin contar al Meowth parlante.

- De hecho eran cuatro; ese sujeto James también tenía un Koffing. – dijo Misty sacudiendo la cabeza. Luego jaló a Ash del brazo para que se pusiera de pie. – Vamos, Ash, tenemos que movernos.

Los tres se fueron discretamente hacia la caballa del Samurai, teniendo mucho cuidado de ver por dónde iban. Una vez adentro, dejaron salir un suspiro de alivio. Ash, sin embargo, todavía seguía pensando muy seriamente en lo sucedido.

- Esto es malo… – murmuró. Misty y el Samurai voltearon a verlo y continuó hablando. – El Equipo Rocket por poco se lleva a Pikachu, y tuvimos que escapar. En lo que a mí concierne, ellos ganaron. Tengo que entrenar más duro si quiero vencerlos.

- ¡Pikapika! – agregó Pikachu, apretando sus puños con determinación y adoptando una pose de pelea.

- Qué buena determinación, novato. – asintió el Samurai. – Yo me especializo en Pokémon de tipo Insecto, así que te ayudaré a entrenar a tu Butterfree.

Ash instintivamente quiso rechazar la oferta, pero entrenar con un experto podría marcar la diferencia entre ganar o perder. Mirando fijamente al Samurai, asintió.

- De acuerdo, creo que necesito toda la ayuda que pueda conseguir en este momento.

- Bueno, ¿y cómo sabremos que es seguro volver a salir? – preguntó Misty.

- Simple. Dormiremos durante el día, y entrenaremos durante la oscuridad de la noche. Hasta los villanos tienen que dormir. – dijo el Samurai.


El Equipo Rocket seguía escaneando todos los alrededores del Bosque Viridian con sus binoculares, enfocándose en cada señal de movimiento que veían, solo para encontrarse con que era un Pokémon salvaje que no les interesaba.

- ¿Podrían haberse escapado ya hasta Ciudad Pewter? – preguntó James.

- Imposible. – gruñó Jessie. – No pueden haber ido demasiado lejos en tan poco tiempo, a menos que tengan un entrenamiento cardiovascular muy serio. En aquel momento, los estómagos de los tres agentes gruñeron, y Meowth suspiró.

- Ah, está bien, nos saltamos el desayuno tratando de atrapar al bobo. Y los otros Pokémon también deben tener hambre.

- Supongo que tienes razón. – aceptó Jessie. – Vamos a aterrizar al borde del bosque y acamparemos junto al camino que va hacia Ciudad Pewter. Viridian es el único camino hacia Pueblo Paleta y la Meseta Índigo, así que los bobos tendrán que pasar por allí si quieren salir del bosque.

- Pero Jessie, entre más nos quedemos en un solo lugar, más tiempo tendrán ellos para hacerse más fuertes. – señaló James.

- ¿Y crees que vamos a quedarnos sentados a jugar con nuestros pulgares? – se volteó Jessie. – ¡Claro que no! ¡Vamos a entrenar a nuestros nuevos Pokémon! Y eso te incluye a ti, Meowth.

- ¡¿Eh?! ¿Y yo por qué tengo que pelear? – protestó Meowth. – ¡Ya se los dije, pasé tanto tiempo aprendiendo a hablar y caminar que no puedo aprender nuevos movimientos!

- ¡¿No puedes o no quieres?! – le gritó Jessie. – Mírate, te detuvo un estúpido ataque de Disparo de Seda, ¿y cuándo fue la última vez que peleaste y derrotaste a un Pokémon sin usar algún truco? ¡Por lo menos entrena con lo que tienes!

- Entonces eso quiere decir que… – De repente Meowth se sintió arrinconado.

- A hacer flexiones, sentadillas, y prácticas de evasión con Mankey. – concluyó James, mientras él y Jessie se le venían encima amenazadoramente.


Butterfree y Pikachu se encontraban practicando juntos, tratando de atacarse uno al otro. Pikachu se las arregló para conectarle un Impactrueno a Butterfree al comenzar, pero desde entonces no había podido acertar ninguno. Entretanto, Pinsir y Pidgeotto se encontraban en su propio entrenamiento. Pidgeotto estaba ejercitando la fuerza de sus alas. Pinsir permanecía afianzado al suelo mientras sostenía con sus tenazas el cuerpo del pájaro, que aleteaba furiosamente tratando de arrastrarlo. El Samurai había sugerido este ejercicio para ayudar a Pidgeotto a volar más rápido.

Cerca de ellos, otra pareja también estaba entrenando. El Metapod del Samurai había usado Fortaleza a todo lo que podía para actuar como equipamiento de entrenamiento para un nuevo Pokémon de Ash, una Rattata hembra. Ahora se encontraba usando Embestida una y otra vez contra el Pokémon capullo. Ash había usado a Butterfree para atraparla como parte de su entrenamiento. No era exactamente la mejor adición a sus filas, pero Ash estaba tan nervioso sobre tener que enfrentarse al Equipo Rocket de nuevo sin aumentar sus números que no se quejó. Además, los únicos otros Pokémon que había en el Bosque Viridian eran Weedles, y el pensamiento de usar los mismos Pokémon que el Equipo Rocket hacía que se le revolviera el estómago. Hasta ahora, ella y Butterfree solo habían podido aprender un nuevo movimiento cada uno, Ataque Rápido y Remolino, respectivamente. Ash y el Samurai observaban de cerca, al igual que Misty. Como no había agua cerca, ella no podía entrenar a sus Pokémon de manera muy efectiva.

- ¿Estás seguro que esto hará a mis Pokémon más fuertes? – preguntó Ash algo de intranquilo.

- No tienes que preocuparte, Ash Ketchum. Solo los tontos intentan incrementar la fuerza primero. La prioridad debería ser aumentar la resistencia para aguantar más. – dijo el Samurai. Ash notó que había dejado de llamarlo "novato" después de un par de días de entrenamiento.

El entrenador de Pueblo Paleta apretó los dientes con preocupación. Ya llevaban cinco días de estar entrenando, y no estaba seguro de si sería suficiente. Pero la comida se les estaba agotando, y no sabía si quería volver a Ciudad Viridian para comprar más solo para volver y seguir entrenando.

De pronto, algo apareció en las alas de Butterfree, y Ash volvió su atención a la batalla. Pudo distinguir un brillo verde mientras la mariposa comenzaba a agotar sus fuerzas. Ash se volvió hacia el Samurai y llamó su atención señalándole esto, y el experto en Pokémon Insectos se encontraba supervisando a Pidgeotto mientras trataba de volar con Pinsir. Al darse la vuelta, los ojos del Samurai se ensancharon al ver las alas de Butterfree.

- Ash Ketchum, ¿tienes idea de lo que esto significa?

- No, por eso te lo pregunto.

- Tu Butterfree parece tener un gran potencial. Solo una porción pequeña de Pokémon conocidos puede aprender esta técnica. Tienes mucha suerte. – explicó el Samurai.

- ¿Técnica? – repitió Ash. – ¿De qué se trata?

- Todavía no la ha aprendido. Si así fuera, tu Butterfree podría haberla utilizado para restaurar su propia energía. Sin embargo, el movimiento se conoce como Mega Drenado. – El Samurai dijo la única parte con cierto tono de reverencia.

- ¿Mega Drenado? – Ash se maravilló con eso. – ¡Eso suena grandioso! Pero… creo que tendremos que marcharnos pronto.

- Es una lástima. – dijo el Samurai. – Habría disfrutado mucho de ver el máximo potencial de tu Butterfree. ¿Qué tan pronto tendrás que irte?

- Ya casi no tenemos provisiones. Posiblemente mañana. – dijo Ash mirando hacia el suelo.

- En ese caso, te daré un regalo de despedida mientras tengo oportunidad. – El Samurai volvió a su cabaña por un momento, y al regresar, traía consigo un libro de bolsillo en la mano. Se lo entregó a Ash, que leyó su título en voz alta.

- ¿"La Guía para Novatos de Ventajas de Tipos"? Jaja, muy gracioso. – dijo sarcásticamente.

- No te burles, Ash Ketchum. – lo regañó el Samurai. – Antes de ser un maestro, lo primero que hay que dominar es lo básico. Tu compañera pelirroja me dijo que intentaste usar a tu Caterpie contra un Pidgeotto no hace mucho. Llévate este libro; ya me lo sé de memoria desde hace mucho.

- Pero…

- ¡Solo llévatelo, Ash! – intervino Misty. – En serio, ¿vas a dejar pasar la oportunidad de sacarle cualquier ventaja al Equipo Rocket?

Eso puso a Ash a pensar, y empezó a pasar la mirada de Misty al Samurai. Con un gruñido de resignación, se metió el libro en el bolsillo.

- Lo leeré después. Por ahora deberíamos seguir entrenando.

- Yo ayudaré con el entrenamiento. Tú entretanto, vas a leer ese libro AHORA. – dijo Misty. Sabía perfectamente que si Ash no empezaba ahora, probablemente nunca lo haría.


Ash y Misty solo habían podido dormir unas pocas horas después del entrenamiento, ya que tenían que reanudar su viaje durante el día. El entrenador ya había podido leer hasta la mitad del libro, y tras consultar a Dexter (su Pokédex) y averiguar que los Pokémon del Equipo Rocket eran mayormente de tipo Veneno, se puso a pensar en capturar un Pokémon que pudiera vencerlos, o enseñarles a los que tenía movimientos que pudieran hacerlo. Pero mientras el dúo y Pikachu dejaban atrás el Bosque Viridian hacia Ciudad Pewter, se dieron cuenta que el camino estaba sospechosamente tranquilo. ¿Acaso el Equipo Rocket se había dado por vencido y se había marchado?

Ash y Misty continuaron caminando por el sendero, lado a lado uno con el otro. Y de repente, el suelo sobre el que caminaban se derrumbó, y los dos gritaron mientras caían en un agujero, gruñendo de dolor al aterrizar en el fondo.

- Ay… – se quejó Misty. – ¡¿A quién se le ocurre dejar un agujero en medio del camino?!

- Yo ya sé quién. – dijo Ash, ya con un mal presentimiento y una Pokébola lista. Pronto, una sombra se proyectó sobre ellos mientras el Equipo Rocket aparecía, con el sol naciente a sus espaldas.

- Vaya, vaya. – dijo Jessie. – Parece que atrapamos algunos bobos.

- ¡Pikachu, Impactrueno! – gritó Ash sin preámbulo. El Equipo Rocket de inmediato salió hacia atrás y la electricidad golpeó el borde del agujero y salió disparado hacia el cielo. Después al echar otro vistazo vieron que Ash y Misty yacían en el fondo del pozo, echando chispas.

- A la próxima… trata de no electrocutarnos a nosotros, Pikachu… – masculló Ash. El trío Rocket se rio del estado de los dos entrenadores.

- Y yo aquí preocupado, creyendo que estarían haciendo algún entrenamiento supersecreto para hacerse más fuertes. – se rio James.

- ¡Sí, jajaja! ¡Creo que siempre serás un entrenador bobo! – agregó Meowth riéndose y señalándolos.

- ¡Ya basta! – gritó Ash desde el fondo del pozo. Dos Pokébolas salieron volando hacia arriba. – ¡Pidgeotto, ataque Ráfaga! ¡Butterfree, apóyalo con Remolino!

- ¡Spearow!

- ¡Koffing, Pantalla de Humo!

Los dos Pokémon salieron al mismo tiempo, y Koffing dejó salir una nube de humo que cubrió al Equipo Rocket antes que Pidgeotto y Butterfree pudieran salir y empezaran a aletear para conjurar un gran vendaval. El humo fue dispersado, pero ya para entonces, el Equipo Rocket, Spearow y Koffing se habían movido de sus locaciones anteriores.

- ¡Spearow, Derribo!

- ¡Koffing, ataque de Residuos!

Pidgeotto recibió un golpe en la espalda por parte de Spearow, y Butterfree a su vez fue le dio por detrás un pequeño chorro de desechos. Pidgeotto logró mantenerse en el aire después de eso, pero las alas de Butterfree empezaron a pesarle demasiado para poder volar. Ash logró salir del agujero con ayuda de Misty, luego de ayudarla a subir primero, y al mirar y ver el estado de Butterfree, de inmediato lo recuperó, y mirando a Pikachu sobre su hombro, asintió.

- ¡Pikachu, Impactrueno!

Pikachu saltó fuera del hombro de Ash y lanzó sus descargas eléctricas a Spearow y Koffing. Spearow flotó fuera del camino, pero Koffing no fue lo bastante rápido, y recibió el impacto eléctrico antes de desplomarse en el suelo. Desde cerca, un rayo retractor salió disparado antes que dos Pokébolas volaran hacia ellos. Tanto el rayo como las Pokébolas salieron de los arbustos cercanos.

- ¡Koffing, regresa! – gritó James. – ¡Ve, Mankey!

- ¿Por qué no hacemos una fiesta? – dijo Jessie. – ¡Ve, Ekans, usa Mirada de Serpiente!

- ¡No dejaré que se lleven mi mochila otra vez! – gritó Misty, manteniendo dicha mochila bien cerca mientras metía la mano en ella para sacar una Pokébola. – ¡Misty llama a Staryu! ¡Usa Embestida con ese Spearow!

Un Pokémon estrella marina de color oro oscuro y metálico salió de la bola. Ash no pudo verlo muy de cerca, ya que saltó y empezó a girar en el aire hacia Spearow. Viendo que el Pokémon de Misty se ocupaba de Spearow, le ordenó a Pidgeotto usar Ataque de Ala en Mankey. Había leído que los ataques tipo Volador eran superefectivos contra los tipo Luchador.

Pidgeotto se lanzó en picada y golpeó a Mankey en el costado al pasarle cerca. Mankey le dio una mirada asesina, pero todavía no se enfadaba del todo. En vez de eso, corrió con Pidgeotto persiguiéndolo, como si estuviera buscando algo. Entretanto, Ash estaba preocupado por Pikachu, que pareció quedarse paralizado con la Mirada de Serpiente de Ekans mientras ella se arrastraba poco a poco más cerca. Pensando rápido, Ash lanzó a su último Pokémon.

- ¡Rattata, Ataque Rápido!

La ratona Pokémon salió disparada por el suelo y tacleó a Ekans por un lado de la cara, haciéndole perder la concentración. Pikachu se liberó de la parálisis y pudo volver a tratar de electrocutar a Ekans. Mientras se movían, oyeron a Pidgeotto gritar de repente y ahora era Mankey quien lo perseguía, con una roca del tamaño de su cuerpo entre las manos.

- ¡Pikachu, Impactrueno en Mankey! – gritó Ash señalándolo.

Pikachu lanzó el ataque eléctrico contra Mankey, que por el peso que llevaba encima no pudo esquivarlo. Los brazos y las piernas le temblaron y finalmente se desplomó, con la roca que llevaba aplastándolo.

- ¡Mankey, regresa! – dijo James desde una ubicación diferente. Poco después, otro Pokémon salió de entre los arbustos. La masa de energía blanca se materializó en el Beedrill de Jessie. Otro rayo retractor salió para recuperar a Spearow, que ahora tenía que lidiar al mismo tiempo con Staryu y Pidgeotto. Después de eso, ocurrió una pequeña revuelta entre los arbustos.

- ¡Ya te lo dije, todavía no quiero salir!

- ¡Lástima! ¡Ahora sales!

Meowth fue lanzado fuera de los arbustos, aterrizando de cara. Staryu aterrizó y Misty le ordenó un ataque de Rapidez. Meowth rápidamente huyó, corriendo a cuatro patas, mientras las estrellas lo seguían. Pidgeotto se iba lanzando en picada hacia él, pero Meowth se dio cuenta de la ventaja que tenía y saltó, con las garras extendidas. Agarrando a Pidgeotto, cambió de posición con él haciéndolo voltearse. Las estrellas lo golpearon en la espalda, que todavía estaba lastimada por el Derribo de Spearow, y finalmente lo hizo caer inconsciente.

- ¡Pidgeotto, regresa! – gritó Ash. – Qué buen trabajo, Misty.

- ¡No me culpes! – gritó Misty. – ¡Mejor concéntrate en la batalla! ¡Staryu, Embestida contra Meowth!

Meowth gritó, y su sensación de triunfo se fue al ver a Staryu empezar a girar y perseguirlo. Pikachu y Rattata estaban teniendo dificultades con Beedrill y Ekans. Ekans estaba algo dañada, pero tenía mucha más experiencia que Pikachu, que estaba tratando de conectar un ataque eléctrico, pero la serpiente solo curvaba su cuerpo o se iba bajo tierra. Rattata logró conectarle algunos golpes a Beedrill, pero nada parecía atravesar los aguijones de Beedrill cuando este los levantaba para ponerse en guardia. Luego de un ataque de Doble Aguijón, parecía que sería su fin cuando de pronto se cubrió de un color púrpura por todo el hocico. Ash estuvo a punto de recuperarla, pero entonces un aura se encendió a su alrededor, del mismo color que sus ojos.

- Ese color… ¿qué está sucediendo? – Ash sostuvo su Pokédex, mientras todavía veía a Pikachu pelear contra Ekans.

- LA HABILIDAD ESPECIAL DE RATTATA: AGALLAS. AL SER AFECTADO POR UN PROBLEMA DE ESTADO, EL PODER DE RATTATA SE INCREMENTA ENORMEMENTE.

En aquel momento, Rattata mostró sus colmillos y saltó contra Beedrill. Este cruzó sus aguijones otra vez, pero Rattata le mordió uno y empezó a agrietarse. Dexter se dio cuenta de esto y habló de nuevo, ya que Ash seguía apuntándolo hacia la batalla.

- EL MOVIMIENTO CARÁCTERÍSTICO DE RATTATA, HÍPER COLMILLO. CANALIZANDO LA ENERGÍA HACIA SUS DIENTES, RATTATA PUEDE INCLUSO PARTIR ROCAS CON ESTE ATAQUE.

- ¡Wow! ¡Increíble! – exclamó Ash.

Beedrill intentaba frenéticamente sacudirse a Rattata, que seguía brillando, pero Jessie intervino y lo regresó. Con Beedrill de vuelta en la Pokébola, Rattata cayó al suelo.

- ¡Meowth! ¡Haz algo inteligente! – le gritó.

Meowth estuvo a punto de replicarle cuando sus orejas felinas de pronto captaron el ruido de algo en la distancia. Se detuvo, agachándose para evitar la Embestida de Staryu antes de voltear la cabeza en dirección al camino, y de pronto, una expresión de pánico se apoderó de su rostro.

- ¡Jessie, recupera a Ekans! ¡Tenemos que volar!

- ¿Por qué? – preguntó James fuera de vista. Pero entonces los humanos oyeron sirenas acercándose en la distancia.

- ¡Es la policía! – gritó Meowth volviendo a correr hacia los arbustos. Jessie retornó a Ekans a su Pokébola. Lo último que oyeron fue el grito de retirada mientras volvían a meterse entre los arbustos y regresaban al bosque. – ¡Lo dejaremos en empate, pero volveremos por tu Pikachu!

Ash y Misty suspiraron de alivio al ver una Oficial Jenny acercarse en su motocicleta, con un hombre con barba en su sidecar. Los dos recuperaron a sus Pokémon mientras se acercaban a los adultos que acababan de aparecer. El hombre recogió una roca y se puso a examinarla, mientras la Oficial Jenny levantaba una ceja.

- Señor, ¿esa es la "propiedad" que dijo que le habían robado?

- Recuerdos de Ciudad Pewter. – respondió el hombre. – Se las vendo a los viajeros.

- ¿En serio? – La Oficial Jenny extendió la mano. – ¿Me permite ver su licencia de vendedor?

- Uh, creo que la dejé cuando vine con usted. – El hombre de barba empezó a alejarse sigilosamente. Pero antes que Jenny pudiera hacer más preguntas, Ash se le acercó.

- ¡Hey! ¡Oficial Jenny! – la llamó. Al volver su atención hacia Ash y Misty, el hombre salió corriendo con una velocidad sorprendente, especialmente con el tamaño de la roca que llevaba.

- ¿Hm? ¿Te conozco? – le preguntó. Ash ladeó la cabeza.

- ¿No lo recuerdas? Me ayudaste en Ciudad Viridian.

- ¡Oh! Debes haber conocido a mi hermana menor. – dijo Jenny levantando su dedo.

- ¿Hermana? – preguntaron Ash y Misty simultáneamente. Jenny sacó una foto de su bolsillo, y se las mostró, mostrando a más de una docena de idénticas Oficiales Jenny sonriendo para la cámara.

- En mi familia todas somos policías, y todas nos llamamos Jenny. – les explicó.

- Whoa… – dijo Ash. Desafortunadamente, esa foto tan bizarra provocó que a su joven mente se le olvidara de decirle sobre su encuentro con el Equipo Rocket.


- ¡Arrrgh! – exclamó Jessie. – ¡Estábamos tan cerca y tenía que aparecer justo en ese momento la policía!

- No sé, Jess. – dijo Meowth. – Casi todos nuestros Pokémon terminaron muy lastimados. ¿En serio creíste que Ekans podríamos haber peleado contra tres Pokémon nosotros solos? Esa Rattata quedó envenenada, pero pudo habernos hecho daño serio antes de caer.

- Hmph, tenemos que tener cuidado de no volver a activarle su habilidad. – dijo James sosteniendo su rosa. – Usar un Pokémon que no sea Beedrill. Spearow e incluso tú, Meowth, podrían hacerle frente sin problemas.

- ¡Hey, qué insinúas con eso de "incluso tú"! – Meowth le echó una mirada asesina.

- Enfréntalo, Meowth. – dijo Jessie. – Te has vuelto un poco más rápido y fuerte desde el entrenamiento, pero sigues siendo el eslabón débil.

- ¿Acaso fuiste tú la que acabó con ese Pidgeotto?

- Spearow lo suavizó con su ataque Derribo.

- ¡Hey, que si no fuera por mí, los tres estaríamos tras las rejas! - espetó Meowth. James suspiró.

- Claro, pero eso quiere decir que los bobos estarán en Ciudad Pewter por lo menos por un día entero. ¿Deberíamos tratar de vigilarlos disfrazados? Si hacemos un alboroto en la ciudad, la policía podría venir tras nosotros otra vez.

- ¿Más entrenamiento? – ofreció Jessie. Meowth cruzó sus brazos y ladeó la cabeza.

- Tal vez un poco de ambas. Tenemos que acabar rápido con esos bobos si queremos atrapar a ese Pikachu, antes de que puedan pedir ayuda. Pero tenemos que saber a dónde irán si queremos seguirles el rastro.

- ¿Estás seguro que deberíamos pasar tanto tiempo en un solo Pokémon? – preguntó James. – Si el jefe se entera que hemos estado persiguiendo a un grupo de niños, tal vez…

- Le acabamos de mandar al jefe un buen montón de Pokémon. – interrumpió Meowth. – Seguro nos dejará tranquilos por un rato. Pero deberíamos mantener los ojos abiertos para cualquier Pokémon raro o útil que podamos robar para mantener al jefe feliz.

- Muy bien, está decidido. – dijo Jessie, tomando sus tres Pokébolas y dejándolas en manos de James. – James, ve qué puedes hacer para hacer que nuestros Pokémon se vuelvan más fuertes. Yo iré al pueblo disfrazada y veré si puedo espiar lo que los mocosos están planeando.

James asintió, mientras Meowth empezaba a sudar. Jessie se enfocaba en la velocidad al momento de entrenar a sus Pokémon, y estaba a cargo de ser la última en entrenar a Meowth, con ayuda de Mankey. Así que el entrenamiento de James con la fuerza seguramente sería mucho más duro. Mientras Jessie se iba por algo de ropa en el globo, Meowth se volteó a ver James, con una risa nerviosa.

- Jejeje… uh, sabes, como que siento que me dio una calentura, así que tal vez…

- Ni lo sueñes.

- Bueno, por lo menos lo intenté… – Meowth exhaló un suspiro.


Una hora después de su encuentro con el Equipo Rocket, Ash y Misty se encontraban almorzando en un restaurante mientras esperaban a que sus Pokémon fuesen curados. Ash estaba siseando de rabia. Ese sujeto Flint, como se había burlado de él.

Un poco antes, el mismo hombre con barba que había llamado a la Oficial Jenny los guio hasta el Centro Pokémon. Pero al oír que Ash tenía interesado en participar en la Liga y que iba a desafiar a Brock, se rio de él. Y más todavía cuando Ash le dijo que iba a vencerlo.

- ¿De verdad crees poder ganar? Los líderes de gimnasio son muy diferentes de los entrenadores promedio. Son mucho, mucho más fuertes. – dijo Misty. Ash dejó de comer un momento y ella prosiguió. – Te diré qué, Ash. Si me lo pides amablemente, te ayudaré.

- No necesito tu ayuda. – dijo Ash, terminándose su arroz y con la boca todavía llena.

- ¿Ah sí? – Esta respuesta sorprendió a Misty. – De acuerdo, como quieras. No hay manera de que puedas vencer a Brock en el Gimnasio Pewter. ¡Hmph!"

Después que se marchó, Ash se dio cuenta que se había ido dejándolo para que pagara la cuenta y empezó a gritarle que volviera. Cerca de ahí, una mujer con un vestido azul cielo con hombreras blancas y encajes, y un sombrero de sol, tomó un sorbo de su latté de canela bajo en grasas y murmuró por lo bajo algo que sonó como "bobo escandaloso".

Jessie ya había escuchado todo lo que necesitaba después de haber seguido a los dos chicos cuando salieron del Centro Pokémon. El niño quería ser un Maestro Pokémon y sin duda iría a competir en campeonatos regionales de la Liga Pokémon. Eso quería decir que después de salir de Pewter, el gimnasio más cercano sería el de Ciudad Cerulean, pasando el Monte Luna.

- Excelente. – Jessie sonrió detrás de su taza. – Podemos acorralarlos en esa montaña y no tendrán a donde huir.


Al volver al campamento, Jessie se encontró con una imagen bastante bizarra. Tanto Spearow y Beedrill se encontraban golpeando repetidamente un tronco cubierto de musgo con un Ataque Furia, y cerca de ellos había una pila de troncos similares. Koffing se encontraba inhalando una gran cantidad de aire antes de dispararlo para luego salir disparado a toda velocidad contra un tronco plantado en un pequeño agujero en el suelo, arrastrándolo y haciendo que el agujero se agrandara más. Ekans se encontraba usando Constricción alrededor de otro trono, tratando de triturarlo con la fuerza de su cuerpo. Meowth hacía un esfuerzo para levantar una mancuerna de cinco kilos con ambas manos, mientras Mankey se encontraba encima de un tronco plantado en el suelo mientras lanzaba otro de una mano a la otra, tratando de no dejarla caer. Jessie se sacó su sombrero, revelando su cabello atado en un moño.

- ¿Qué significa esto? – preguntó. James la miró como si la respuesta fuese obvia.

- Entrenamiento de fuerza. Fue difícil encontrar uno para Koffing, pero cuando lo vi esquivar el ataque de ese Pidgeotto, me dio una idea para incrementarle su velocidad y su fuerza a la vez. Mankey también hace entrenamiento doble, pero con la destreza. Meowth, solo quería ver si era capaz de levantar algo más pesado que él.

- ¿Algún resultado? – preguntó Jessie. James le sonrió.

- ¡Beedrill, vamos a enseñarle a Jessie tu nuevo movimiento!

Beedrill llegó zumbando y se alejó del tronco de golpear que él y Spearow estaban usando (ya lleno de agujeros). James volteó hacia Mankey, que se había movido hacia la pila de troncos para levantar uno entre las dos manos. Beedrill cruzó sus aguijones frente a él para concentrarse, y su Doble Aguijón resplandeció brevemente hasta tornarse como una espada. La luz blanca los hacía parecer aún más afilados.

- ¡Muy bien, Mankey, lánzalo!

Mankey gruñó y arrojó el tronco como una jabalina hacia Beedrill. En cuanto este se acercó, Beedrill voló hacia adelante y con su aguijón extendido perforó el tronco, cortándolo como si fuese un cuchillo caliente a la mantequilla. Los ojos de Jessie se ensancharon al ver las dos mitades del tronco caer al suelo.

- ¿Qué movimiento fue ese? – preguntó Jessie. Meowth se las arregló para levantar su mancuerna por décima vez durante toda la sesión de entrenamiento, y le habló con la voz cansada:

- Beedrill dice que se llama Danza de Espadas. Como sea, ¿ya averiguaste lo que van a hacer esos dos bobos?

- Irán por medallas. – respondió Jessie. – Resulta que el pequeño bobo quiere ser un Maestro Pokémon, así que irá de ciudad en ciudad para ganar medallas para competir. El gimnasio más cercano desde Ciudad Pewter es el de Cerulean, así que tendrá que pasar por el Monte Luna, lo esperaremos allá y…

- Le tenderemos una trampa donde no podrá pedir ayuda. – continuó James con una sonrisa siniestra. Meowth dejó caer la mancuerna suspirando de alivio y también sonrió.

- Y nos llevaremos a ese Pikachu.

Esta historia continuará…


Notas del traductor:

Tercer capítulo de esta traducción. Ash y Misty ya llegaron a Pewter, pero el desafío del gimnasio queda para el próximo. Bueno, ya vemos algunas divergencias: Ash captura a su primer Pokémon fuera del canon, y además le enseña a Butterfree un ataque que nunca aprendió en el anime. No estuvo mal la representación del Samurai aquí, al menos lo hicieron un poco más agradable por ayudar a Ash a entrenar. Esa guía que le dejó va a ser muy útil, ya lo verán.

Bien, de momento no tengo más nada que decir. Tengo varios capítulos terminados, pero iré un poco más lento con la traducción ya que hoy se reanudan las clases, además que tengo compromisos con el Resetverso y mi AU de Sol y Luna. Tomaré este con calma para seguir posteando semanalmente mientras cumplo con mis responsabilidades académicas y con mis propias historias. Gracias por los reviews a soldado dragon, Soul of Demon, Plateus, BRANDON369, LordFalconX, darkdan-sama y dragon titanico. Nos veremos la próxima semana para el desafío del gimnasio Pewter y el Monte Luna.