¡Vengo con uno nuevo!... ¿Me extrañaron? ;) Siento que me tarde un poquito, pero vengo a publicar este nuevo capítulo-drabble. Espero que les guste. Notas de autora abajo.
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Sebastián odiaba a Willian.
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¿Tenía que decir más?... ¿La frase no era obvia por si sola?
Porque si había algo que quedaba claro, es que odiaba a ese reprimido sexual, adicto al trabajo, que tenía por nombre William T. Spears.
Al principio fue la animadversión típica; la que fue mutua y esperada. Que los demonios y los shinigami se odiaban los unos a los otros no era ningún secreto.
Ese shinigami en particular era muy frustrante.
Podía con eso. Con el común odio, que había sentido una y otra vez hacia esos seres con gafas. Pero, Dios, prefería lidiar con el repugnante de Grell Sutcliff; a tener que lidiar con el pesado de William tras sus espaldas cuando simplemente trataba de hacer su trabajo.
Que ya no había más personal en el departamento de Shinigamis...
Comprendía a William; los demonios, los de baja categoría, se dedicaban a robar almas sin cesar, llenando a los shinigami de trabajo y del tan odiado papeleo. Era lo suficientemente viejo, maduro y experimentado para comprender el prejuicio.
Pero no podía dejar que se le olvidara, que Sebastián era un demonio de alta categoría, un demonio con principios. La situación con su joven amo era completamente legal, estaba respaldada por un contrato. No es como si él estuviera pagando poco por el alma del chico.
Como si eso no fuera suficiente, (lo era) también había demostrado una y otra vez que él no era la clase de demonio que robaba almas a diestro y siniestro, que la única alma por la cual estaba interesado era la del joven Ciel Phantomhive.
Como detestaba cuando la gente no entendía a la primera.
Todo su odio recaía en la increíble odiosidad del shinigami.
Una vez más, Sebastián se veía preso del odio, porque una persona actuaba de manera ilógica, teniendo la información completa. (Y por lo cual no se debería comportar como se comportaba).
La presión que colocaba sobre él no era del todo normal.
Por el infierno, si está celoso por Grell, que haga algo al respecto, pero tiene que dejar de molestarme.
Sebastián se consideraba un "hombre" paciente. O al menos, un "hombre" que podía fingir paciencia a la perfección.
En definitiva, nunca le demostraría a ese tipo cuán molesto estaba por sus incesantes e innecesarias vigilancias, que lo único que hacían era entorpecerle el trabajo.
¿Estaría celoso por Grell? ¿Tendría muchas malas experiencias con otros demonios en el pasado? No lo sabía y no le interesaba. Le caía mal y no había nada que pudiera hacerlo sentir de otro modo. Se comportaría de manera educada por su rol de mayordomo, aunque...
Nunca hablaría de ello. Pero eso no quitaba el hecho de que se le revolvía la bilis al verlo; de que Sebastián odiaba sin culpa alguna a William T. Spears.
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N/A: ¿Les gusto? Espero que sí...
En realidad siento que este en particular es muy básico. Lo odia porque es un shinigami y porque lo molesta todo el tiempo (como en el manga, eso fue cómico) No hay mucho para donde ir. Tengo listo el de Lizzy, lo publicaré en cuanto reciba algún review (jaja, sí, soy mala... muajaja) ;).
La verdad es que siento que el de Lizzy es más profundo, y quiero ir variando, porque pronto vendrá el de Grell, y sí, esperenlo. :D
A los demás le respondí por M.P, pero a los que no tienen cuenta:
Plop-chan: Relájate... No hace falta que te suicides ;) Claro que no lo dejaré botado. :D Mi Sebas-chan se merece este proyecto, es un personaje grandioso y necesita que se estudie más. :3
Sakurita-chan: Si, innovando siempre. ;) Jejeje, la idea tenía tiempo rodandome la cabeza, y me decidí cuando vi un video de unos cosplayers y le preguntan a Sebas: ¿Odias a alguien? Y él dice que no, pero recuerda a un pocote de personajes. XD
Gracias a mi bella beta por su trabajo ;)
