Los muchachos ya llevaban 6 incursiones, cuando empezaron a ser un poco descuidados, hasta el punto que el coronel empezó a olerse que esos dos estaban tramando algo.
- Daniel, no te lo repito no quiero libros en la mesa cuando estamos todos en la mesa (le dijo el coronel a Daniel, quitándole el libro de las manos y dejándolo cerrado sobre la mesa a su lado).
- Oh, venga Jack, no seas así, Dava no ha bajado aún. Técnicamente aún no estamos "todos" en la mesa (dijo haciéndose el listillo).
- Daaaaaaaaaani (le dijo en tono de advertencia / amenaza. Junior le dio la vuelta al libro para ver el título de la cubierta).
- ¿Por dónde vas? (le preguntó Júnior)
- Por el capítulo 14, sobre los inicios de la escritura cuneiforme.
- ¿Qué te parece? (dijo Júnior alzando una ceja)
- Bufff tiene un par de ideas buenas sobre la representación de los logogramas, pero por lo demás, es solo más de lo mismo.
- Si, yo me quedé dormido cuando lo leí, y que ese tipo tenga mi catedra.
- Jajaja es cierto, es el capullo que ocupa tu silla ahora que estás en el SG-1.
- Dani, esa boca (le dijo Jack) ¡DAVAAAA! (gritó el coronel mirando hacía el techo). Baja ya, los huevos se enfrían.
- Yaaaaaaaaaaaaaaaaa (gritó Dava y en unos segundos entraba por la puerta y se sentaba en su sitio). Buenos días Jack.
- Buenos días, cielo (y le dio un beso en la cabecita)
- Ohhhh ¿Y no hay besito para mí? (dijo riéndose Dani de la cara de panoli que se le ponía al coronel cuando Dava le ponía ojitos).
- Ohhh y tanto ven aquí, pequeño monstruo.
- Nooooo era broma, Jack, nooo (y empezaron a perseguirse alrededor de la mesa riéndose todos por la escena. Siguieron así hasta que Jack le puso el guante a Dani y le plantó un beso en la frente y después de una dura palmada lo envió a su sitio a desayunar).
- Chicos hoy tengo que ir a Washington con el general, os quedaréis solos todo el día. Espero encontrarme la casa en pie cuando regrese.
- ¿Por qué se tendría que derrumbar? ¿Está mal construida? (preguntó alertada Dava).
- No, Dava es una forma de hablar, no es literal
- Sí, sí que es literal, no quiero desastres mientras esté fuera. ¿Entendido? (dijo muy serio el coronel. Dani y junior rodaron los ojos) He preguntado si lo habéis entendido.
- Síiiiii (dijeron con cara de asco)
- Siempre os puedo zurrar antes de marcharme para asegurarme que mantenéis esos traseros de adolescente a raya mientras esté fuera.
- No, señor, eso no será necesario (corrió a decir Dani. Junior por su puesto actuaba como si eso no fuera con él).
- ¿Júnior?
- ¿Sí? [dijo haciéndose el despistado. Pero el coronel solo tuvo que alzar una ceja y poner esa cara de "oh sí, tú sigue por ahí, que no vas a poder sentarte hasta el mes de abril" (estaban en mayo)] Júnior decidió no jugársela y contestar) sí, señor, entendido.
- Muy bien. Junior, eres el mayor, te quedas al cargo.
- Noooooo (gritó Dani)
- Daniel, no estoy sordo, no es necesario que grites.
- Llama a Sam, incluso a Teal'C, a quién sea, pero no lo dejes a él al mando, cuando no estás tú se comporta como un puto dictador.
- Daniel, esa boca (dijo echándole un rápido vistazo a Dava para que Daniel refrenara ese vocabulario delante de Dava). Sam viene con nosotros, y no necesito a Teal'C porque Jr. se va a comportar de forma responsable porque sabe que sino cuando yo regrese le patearé el trasero (Dani sonrió al oír eso y ver la cara de indignación de Júnior).
- ¿A qué vais a Washington? (preguntó Dava)
- A lo que se va siempre a Washington…a pedir más dinero (dijo aclarándole porque Dava no estaba muy al día del funcionamiento de la cúpula militar de ese país).
- ¿Más dinero para qué? (preguntó de nuevo Dava)
- Para más investigación espero, ya tenemos suficientes juguetitos de esos que os gustan tanto a los militares (le interrumpió Daniel).
- Para que necesitamos más dinero no es algo que os ataña a ninguno de los tres, y Dani, te recuerdo que esos juguetitos son los que mantienen a ese culo a salvo (dijo molesto Jack).
- Vides! Esdanal vidu pal deo (monos! vais a cabrear al mono grande).
- Tö, germeniska vidu esdana deo, Dava ("No, el mono grande nació cabreado, Dava" le contestó Dani).
- Menisto, ma önga vidu tesoba vijalis um deo (puede, pero el mono grande tiene manos grandes). Zastu tesoba deo (y rápidas)
- Dava, Dani, que os tengo dicho sobre hablar en Davidos delante de mí (les reprendió el coronel).
- Que es de mala educación, lo siento (dijo Dava).
- Que no se repita (dijo serio pero sin sonar enfadado). ¿Qué planes tenéis para hoy?
- Yo quería acabarme este libro, y empezar el del doctor Morris (dijo Dani. Eso era de las pocas cosas que no habían cambiado del adulto Daniel Jackson al adolescente Daniel Jackson, que era imposible apartarlo de un libro).
- ¿Y tú?
- Pensaba acabar el papeleo que tengo pendiente y ver un poco la tele (dijo Júnior sin poner ninguna emoción en lo que decía. Jack pensaba que aunque un cerebrito el doctor Sousa era bastante normal, también sabía disfrutar de un poco de relax).
- ¿Y tú, cielo? (le preguntó a Dava)
- No sé (dijo poniendo cara de pez).
- Porque no me haces esas galletas que la doctora Freiser te enseñó a hacer el otro día, estaba riquísimas, así las tomaremos mañana para desayunar ¿Qué te parece?
- Sí, estaban buenas, llevan chocolate (dijo Dava sonriendo).
- Mis favoritas (le sonrío el coronel)
- Las mías también, llevan chocolate (repitió, haciendo que los tres se tuvieran que aguantar la risa. Dava al poco de llegar a la tierra había descubierto el chocolate. Y durante dos semanas solo estuvo alimentándose de chocolate, hasta que pillo un gran empacho y la doctora Freiser tuvo que ponerle suero y a dieta blanda unos cuatro días, des de entonces se lo racionaban, pero para Dava era como una droga, siempre que podía robaba alguna chocolatina y se la comía a escondidas. En ese momento sonó un claxon a fuera, y Junior se levantó a ver).
- Es el general y Sam (informó Junior).
- Ok, chicos, os dejo solos, regresaré tarde, os quiero en la cama antes de las 12. Dani, en la cama con las luces apagadas y durmiendo (le tuvo que aclarar, porque el chico se quedaba hasta las tantas leyendo o trabajando, pero des de la cama). Jr. estás al mando cualquier cosa que pase será tu trasero el que responda ante mí ¿Entendido?
- Sí, señor (contestaron los tres)
- Portaros bien, (dijo tomando su chaqueta y el portafolio, le dio un beso en la cabeza a Dava y salió corriendo por la puerta).
Nada más salir por la puerta Dani y Júnior se miraron con complicidad, todo un día, Jack iba a estar todo un día fuera. Eso significaba que podrían estar todo un día "fuera", ni acabaron el desayuno, dejaron todo sobre la mesa y corrieron hacía su dormitorio para preparar la salida.
- ¡Dava! Dani y Yo hemos de ir a la base. ¿Te importa quedarte sola? (le preguntó Júnior, que rezaba porque no le dijera lo contrario)
- Voy a hacer galletas de chocolate (le dijo Dava).
- Lo sé, Dava, no te las comas todas, guardanos unas cuantas a Dani y a mí. Estaremos aquí para la hora de cenar, si llama Jack le dices que Dani está leyendo y que yo me la estoy pelando en el baño como un mandril (Dani le dio un pescozón a Júnior)
- Le dices que estamos…(Dani pensaba algo creíble) echando unas canastas fuera ¿Vale?
- Cenamos a las 21:30, estaréis aquí antes de las 21:30 (asintió Dava). Si llama Jack estáis jugando unas canastas fuera.
- Eso es (le tocó Junior en la cabeza como si fuera un perrito que acabara de hacer bien un truco). Dava, si te aburres de hacer galletas, puedes ordenar mi habitación (Dani le dio un pescozón a Júnior)
- ¿Qué? Mis hermanas o mi madre me limpiaban la habitación. No sé porque el coronel no contrata una asistenta (dijo Junior)
- No me extraña que tengas tres exmujeres (dijo Dani negando con la cabeza). Venga, vamos, aquí solo hacemos que perder el tiempo.
- Ok, Jack se ha dejado su coche, podemos ir a la base en él (dijo sonriente Jr.).
- Vale, pero conduzco yo.
- Ni lo sueñes. Con esa cara de niñato, nos paran en el primer semáforo. Conduzco yo (Dani le echó una mirada matadora, pero sabía que Junior estaba en lo cierto). Nos vamos Dava, pórtate bien y haz muchas galletas
- Haré muchas (les sonrió Dava).
Los chicos tuvieron una suerte milagrosa, porque a la velocidad que condujo Junior para ir a la base, podían haberlos detenido por exceso de velocidad, fácilmente. Pero la suerte les sonreía y no hubo ningún control de carreteras. Como habían hecho en anteriores ocasiones, Dani y Jr. introdujeron las coordenadas y atravesaron la puerta estelar.
