El Callejón Del Beso

Capitulo 2:

"Balcón de Lagrimas"

El cielo estaba nublado, la tarde era fría y el viento congelaba todo a su paso, las gotas de lluvia mojaban aun más el rostro lloroso de la joven Sakura. Su hermano y padre estaban junto a ella y pasos atrás la acompañaban sus amigos Shaoran y Tomoyo, los demás amigos y compañeros de trabajo de la señora Kinomoto se encontraban rodeando la tumba. El clima concordaba con el momento y es que todos ahí presentes se sentían verdaderamente tristes, la perdida de una persona tan amable y generosa como lo era en su tiempo Nadeshiko Kinomoto fue realmente trágico y triste. Pero para la familia Kinomoto era más que dolorosa esta situación, el señor Fujitaka tenía una mirada melancólica que sus hijos jamás habían visto en él, Touya en cambio no mostraba sus verdaderos sentimientos-como siempre-y se mantenía en una postura seria acompañado por su mejor amigo Yukito y por ultimo Sakura, la menor de los Kinomoto, ella sí que resentía todo esto, su madre era todo en su vida, su mejor amiga, su compañera, su cómplice y su madre por sobre todo.

-"Hija, es hora de irnos"-Sakura no se había percatado de que la ceremonia había concluido y que ahí solo estaban sus amigos, su padre y Touya.

-"Vamos Sakura, el clima esta empeorando y te resfriaras"-intervino Touya tomando a su hermana del brazo pero esta de un tirón se soltó de su agarre.

-"Sakura, no puedes estar aquí, te enfermaras"-dijo Tomoyo preocupada por su amiga.

-"No me importa"

Las miradas de todos se cruzaron, era de preocuparse el que Sakura estuviera así, la niña siempre risueña y alegre no estaba ahí, era como si se hubiera ido junto con su madre. Shaoran se dio cuenta de la falta de ese brillo que siempre adornaban los verdes ojos de su amiga.

-"Yo cuidare de ella señor Kinomoto"-dijo Li cubriendo a la chica con una chamarra y poniendo sobre su cabeza una sombrilla.

-"Te lo agradezco Shaoran"-agradeció Fujitaka para después retirarse junto con su hijo y el amigo de él no sin antes echar un último vistazo a su hija. Touya no estaba tan convencido de eso pero no dijo más y se fue.

-"Shaoran yo no puedo quedarme más tiempo mi madre está muy triste por esto y tengo que estar con ella"-dijo Tomoyo acercándose a ambos-"Sakura…todo estará…"

-"No digas más Tomoyo"-le interrumpió Sakura pues sabía lo que diría su amiga, y es que aquella frase-grabada en la lapida-que inmortalizaba a su madre era muy dolorosa en ese momento para ella.

-"Lo…lo lamento mucho Sakurita"-y sin más se retiro junto con un guardaespaldas que la protegía de la lluvia.

Los dos amigos se quedaron por fin solos, una vez más el silencio reinaba el lugar, solo se escuchaba la lluvia golpear el suelo. Shaoran no sabía muy bien qué hacer en esos momentos y es que cuando murió su madre él aun era muy chico, pero aun así sabía perfectamente cómo se sentía una pérdida de este tipo.

-"Sakura yo…"

-"No es necesario que digas nada Shao"-le interrumpió Sakura seria y mirando fijamente la lapida de su madre.-"no creo que tengas realmente algo que decir"

-"Sakura, el hecho de que estés aquí mojándote no cambiara nada, no creo que la señora Nadeshiko quiera esto, ella siempre fue una persona muy alegre…además…además deberías recordar lo que te dijo antes de morir"-la mirada esmeralda cambio de dirección fijando la vista a una ambarina, el seño de Sakura se frunció no esperaba eso de su mejor amigo.

-"¿Por qué me dices esas cosas Shaoran?…sabes que me duele y…"

-"Porque si no te las dice tu mejor amigo nadie lo hará Sakura...tu madre te dio tanta felicidad que no puedo creer que estés así"

-"Es que…es que me duele mucho Shaoran"-la mirada esmeralda se humedeció nuevamente, Shaoran solo atino a abrazarla haciendo caer el paraguas.-"no…no es fácil para mí…"

-"Lo sé Sakura…lo sé"-le susurro el ambarino comprendiendo a su amiga.-"pero debes ser fuerte, tú tienes una fuerza vital inmensa y eso va a ayudar a tu padre…Sakura tienes que pensar en él también"-la hermana de Touya asintió separándose un poco de su amigo limpiándose las lagrimas con el puño de su abrigo.-"Comprende que en estos momentos tú y tu hermano son lo más importante para tu padre, así que tienes que estar con él y animarlo lo mejor posible…además de que estoy seguro que ustedes como familia superaran las dificultades…siempre lo han hecho"

-"Shaoran…"

-"Ustedes siempre han sido una gran familia…y tu madre…sobretodo ella, siempre me ha considerado como uno más de su familia. A mí también me duele lo ocurrido pero…debemos ser fuertes"

Sakura asintió, acaricio la mejilla de su amigo para después dejar el clavel blanco que llevaba en sus manos desde el comienzo. Beso la lapida blanca murmurando un "adiós" y con esto se fue junto con su amigo de aquel lugar.

A la mañana siguiente la lluvia aun seguía mojando las calles y eso no ayudaba para el ánimo de los Kinomoto, los tres se encontraban desayunando en completo silencio, a ninguno se le ocurría un tema de conversación y es que sin importar de que hablaran el recuerdo de Nadeshiko siempre estaba presente.

Cuando el reloj dio las ocho menos veinte Sakura ya estaba en el recibidor abrochándose bien los zapatos para regresar a clases pues ya tenía una semana faltando, su hermano le alboroto el cabello como gesto cariñoso y se paso de largo yendo a su trabajo, el señor Fujitaka ya se había ido minutos antes. La oji verde salió sin prisas de su casa al llegar a la rejilla vio a su amigo recargado en la cerca no se extraño de verlo ahí él siempre la esperaba aun cuando se le hiciera tarde. Sakura no le saludo y siguió caminando en dirección al colegio Shaoran tan solo la imito sin decir nada.

Al llegar al colegio Sakura sentía todas las miradas sobre ella y eso le incomodaba no le gustaba que la vieran con lastima. Shaoran se percato de eso, la tomo de la mano y corrió junto con ella hacia su salón al entrar a él solo estaban algunos de sus compañeros y Tomoyo.

-"Buenos días"-saludo la amatista con una cálida sonrisa-"Llegaron temprano"-Sakura sabía sus intenciones, sabía que lo único que pretendía su amiga era animarla pero en esos momentos no se sentía con ganas de sonreír así que solo atino murmurar un "hola" muy seco y vacio de sentimientos.

-"Buenos días Daidouji"-respondió Shaoran tomando su asiento tras el de la oji verde.

Las horas pasaron muy lentas para la hija de Fujitaka, todas las clases se las paso mirando distraída hacia la ventana incluso en el descanso no salió prefiriendo quedarse sentada contemplando las copas de los árboles.

Los días siguieron pasando y tanto en su casa como en el colegio Sakura seguía sintiéndose sin vida, su padre, hermano y amigos estaban muy preocupados por ella pues cada día que pasaba la castaña se notaba más pálida y delgaducha. En su casa su padre y hermano trataban de que comiera lo suficiente para no desmayar pero era muy difícil convencerla, de igual forma Tomoyo y Shaoran transformaban los descansos en una batalla campal intentando convencer a Sakura de que saliera o que por lo menos tocara su almuerzo pero era inútil cada palabra hacia que la joven de mirada esmeralda se alejara más de ellos.

Una noche Shaoran se encontraba en su habitación dando vueltas en la cama pensando en su amiga y del cómo ayudarla pero no encontraba la forma de hacerlo sin ser duro con ella, pero tenía mucho miedo de hacer o decir algo que la lástima puesto que sentía que cualquier pequeñez podría provocarle hacer una tontería. Arto de tanto pensar se decidió por hacer algo al respecto, se levanto de su cama y sin pensarlo más se dirigió al balcón la luz de la habitación de su amiga estaba encendida eso le daba la idea de que aun estaba despierta lo que le ayudaba pues sería mucho más fácil que entrar a despertarla.

El joven castaño brinco de balcón a balcón sin ninguna dificultad pero con precaución de no hacer ruido, en eso ya tenía practica, caminó hacia una de las macetas de flores rosas que adornaban el balcón, Sakura había puesto esa en especial para esconder una llave que abría la puerta corrediza a su habitación y es que Touya tenía la "ridícula" ida de que el mocoso, como le llamaba él, entraría al cuarto de su pequeña hermana a pervertirla o peor aun secuestrarla así que ingeniosamente Sakura había escondido esa llave para que a Shaoran no le costara tanto trabajo entrar a secuestrarla además de que le servía cuando los gritos de su madrastra eran ya insoportables solo así podía escapar de ella.

Sin pensar más Shaoran busco entre las hojas de la planta pero se llevo la sorpresa de que la llave no estaba allí, pensó que tal vez la había cambiado de lugar así que busco en las demás masetas, sin suerte se acerco a la puerta para asomarse por las rendijas de la cortina buscando a su amiga pero no la veía por ningún lado, tardo en decidirse pero al hacerlo dio unos cuantos toques con su mano pero nada, nadie respondía regularmente no le bastaba más que medio tocar la puerta para que Sakura estuviera ya abriendo.

Regreso a su habitación pensando que tal vez ya estaba dormida y había olvidado apagar las luces. Se recostó nuevamente, la verdad es que estaba cansado pero se tomo unos minutos más para pensar en Sakura pero sus ojos se fueron cerrando poco a poco y cuando por fin lo estaban por completo un estruendo lo regreso a la realidad se incorporo con brusquedad, su corazón latía a mil por hora, al mirar hacia la puerta de su balcón vio una figura alta y fornida, se le hizo familiar.

-"¡¿Dónde tienes a mi hermana mocoso?!"-el rostro de Touya estaba contraído y se notaba frustrado.

-"¿De qué hablas?"-Shaoran no entendía que hacía el hermano de Sakura en su habitación a mitad de la noche preguntando por su amiga y entonces le vino a la mente que tal vez lo había escuchado cuando intento entrar al cuarto de Sakura, pero entonces lo estaría estrangulando más no preguntando por ella.

-"Hablo de que mi hermana no está en su cama así que dime dónde la tienes escondida"

-"Touya tranquilízate"-ahí estaba también el señor Fujitaka, noto en su mirada angustia y preocupación cosa que no le gusto para nada.

Entonces la entrada principal de su habitación también se abrió dejando ver a su madrastra en la peor de las fachas, tenia tubos por toda la cabeza y una mascarilla verde que cubria su rostro de una forma descuidada-"¿Qué es tanto ruido Xiao Lang?"-la mirada de Shaoran se viajo de ella a los hombres que estaban en el balcón haciendo que su madrastra dirijiera su mirada hacia esa dirección y al ver a Fujitaka se estremeció toda pero esto no le extraño a su hijastro y es que él sabía a la perfección que Yurika-su madrastra-se había encantado con el señor Kinomoto era con la persona con la que se comportaba lo más amable posible para causar buena impresión-"Señor Kinomoto…que…qué hace aquí?"-cuestiono la mujer quitándose como podía los tubos de la cabeza.

-"Siento mucho esta intromisión a su casa, pero mi hija a desaparecido y pensamos que tal vez estaba aquí"-explicó el padre de Touya con preocupación sin tomar en cuenta el aspecto de la señora. Al escuchar eso el corazón de Shaoran se le acelero aun más, una punzada apareció en su corazón al igual que un sentimiento de miedo y angustia.

-"Bueno señor Kinomoto dudo mucho que su hija este aquí, pero si gusta…"

-"¿Cómo que desapareció?"-interrumpió Shaoran acercando a los Kinomoto.

-"Como escuchas mocoso y más te vale que no la hayas escondido porque…"-dijo amenazante mirándose ambos con chispillas en los ojos.

-"Touya tranquilízate"-dijo su padre tomándolo de un brazo-"lo mejor sería que fuéramos en su búsqueda"

-"Yo iré también"-intervino Shaoran con decisión en la mirada.

-"Muchas gracias Shaoran"-Fujitaka arrastro a su hijo de vuelta a su casa aun enojado.

El ambarino no tardo ni dos segundos en ponerse sus tenis y tomar una sudadera para salir pero antes de que pusiera un pie en el pasillo la horrible voz de su madrastra le detuvo-¿A dónde crees que vas? No recuerdo que me hayas pedido permiso para salir"

-"Iré a buscar a Sakura"

-"Lo sé y por si no es obvio tú no iras"-el ceño del ambarino se frunció aun más no podía creer lo hipócrita que podía llegar a ser esa mujer.-"Es solo una niña malcriada que quiere llamar la atención porque su madre murió"

-"¡CALLESE!...-la mirada de Yurika estaba escéptica a lo que pasaba-"Claro que iré…y por si no es obvio…me importa un comino lo que piense"-y así salió de su casa desafiando por primera vez la autoridad de su madrastra y es que a él en ese momento le importaba más el paradero de su amiga, por unos momentos se sintió libre de las cadenas de Yurika.

Al llegar al cruce de caminos se dio cuenta que en realidad no sabía por dónde comenzar a buscar siendo lo primero que le llegaba a la mente llamar a su amiga Daidouji así que sin pensarlo tomo su móvil marcando un numero ya conocido, no espero mucho para escuchar una voz al otro lado del auricular.

-"¿Si buenas noches?"-se escucho la dulce voz de la pequeña Tomoyo

-"Hola, ¿Daidouji? Habla Li"-la amatista se percato que la voz de su amigo tenía un deje de preocupación haciendo que ella sintiera lo mismo.

-"Li, ¿pasa algo?"

-"Sakura…¿esta ella contigo?"-Shaoran comenzó a preocuparse cuando no escuchaba la voz de su amiga.

-"¿Ella…esta per…perdida Li?"-una maldición salió de la boca del castaño pues eso quería decir que ella no estaba con Daidouji.

-"No te preocupes, la encontrare donde quiera que este"-hablo Li tratando de tranquilizar a su amiga-"por favor no te preocupes, yo me hare cargo por ningún motivo salgas de tu casa porque ella puede ir en cualquier momento"-el ambarino solo escucho un gemido de parte de la amatista simulando un sí y eso le fue más que suficiente para poder colgar tranquilo.

Sin pensarlo más corrió por todo el vecindario, entro por los callejones buscando en todos los rincones. Se sentía impotente, nunca había tenido ese dolor en el pecho era muy parecido a la angustia y preocupación y es que el hecho de que su amiga no esté al alcance de su vista lo ponía muy nervioso. Recorrió el parque dos veces sin dejar ni un rincón sin explorar y entonces lo recordó…

-"Sakura si lo que quieres es perdernos lo estas consiguiendo"-había exclamado el castaño ya arto de tanto caminar.

-"Oh vamos Shaoran, ¿acaso no aguantas una pequeña caminata?"-la sonrisa de la oji verde mostraba gran alegría y era solo por eso que el ambarino hacia cualquier cosa que ella le pidiera.

-"¿Pequeña? Llevamos dos horas cuesta arriba y aun no me dices a qué lugar vamos…no crees que ya es momento de que…"-Sakura detuvo su paso sorprendiendo un poco al chico.

-"Si te cuento…promete que solo será un secreto entre tú y yo"-Shaoran asintió preocupándose un poco.-"al lugar al que vamos es un templo, un templo en la cima de la colina"

-"¿Y qué hay en ese lugar?"

-"Mi madre me conto que es un templo sagrado y que ahí habita una sacerdotisa llamada Kaho Mitzuki, no cualquiera puede hablar con ella pues es un espíritu que cuida y protege el templo"-el relato de Sakura le sorprendía un poco y más cuando menciono la palabra "espíritu" sin temblar.

-"¿Acaso no te da miedo que haya espíritus?"-pregunto el ambarino poniendo una cara escéptica.

-"En realidad cuando mi mamá me lo conto mis nervios se pusieron de punta"-recordó poniendo una risilla nerviosa-"pero después me conto que por ser un templo sagrado no hay espíritus malvados sino que al contrario solo habitan espíritus bondadosos que cuidan y protegen el templo, además la sacerdotisa Mitzuki mantiene ese lugar purificado y ayuda a cualquiera que necesite su apoyo"

-"Entiendo pero ¿Por qué subimos, acaso necesitas apoyo?"-el rostro de Shaoran cambio a uno de preocupación.

-"No, teniendo a mi familia y a ti no necesito de ella"-el escuchar eso le devolvió el brillo a los ojos avellana-"pero al escuchar la historia me llene de una extraña ansiedad por conocer el lugar, pero no quise venir sola"

-"Bueno, sabes que siempre te apoyare en todo, y creo que es una pérdida de tiempo venir aquí ya que…"-un leve sonrojo apareció en el rostro del castaño mientras que algo cálido se acentuaba en su pecho, bajó la mirada y se encontró con su amiga que lo abrazaba fervientemente.

-"Ya lo sé Shao…teniéndote a ti cerca no necesito un tonto espíritu que me ayude"

Y eso pensaba hasta ahora, llevaba ya menos de una hora corriendo cuesta arriba tratando de llegar lo más rápido posible a la cima y es que estaba completamente seguro de que su amiga estaba en ese lugar pero un nudo en el estomago lo estaba atormentando, de pronto un trueno le calo los huesos aun más cuando sintió una gota caer del cielo y rodar por su nariz.

-"Demonios"-maldijo sintiendo ya la tormenta sobre él y luego los relámpagos vinieron recordándole cuanto asustaban estos a Sakura y más si eran a mitad de la noche.

Corrió aun más rápido resbalando en ocasiones por el lodo en la vereda. Entonces comenzó a ver el arco en la entrada de aquel templo y antes de eso unas escaleras que parecían interminables pero en esos momentos no le preocuparon tanto como cuando las vio por primera vez. Al llegar a la entrada del templo se recargo en sus rodillas respirando profundamente como si le faltara el aire y es que así era pero en cuanto recupero un poco de aliento corrió hacia adentro gritando el nombre de su cerezo.

Y entonces llegando al jardín trasero del templo escucho el llanto de alguien y sin miedo a equivocarse dedujo que eran de la persona que buscaba así que sin más corrió hacia aquella dirección pero fue una terrible pena que no haya podido ver una de las escenas más bellas.

Sentada en un tronco estaba su amiga llorando tratando de secarse las lagrimas que salían sin parar de sus hermosos ojos, mientras que una mujer vestida con una yukata de estampado floreado la trataba de consolar abrasándola y cantándole una especie de canción sagrada. La sacerdotisa Mitzuki sabía que el dolor por el que estaba pasando Sakura tardaría mucho en sanar pero era su trabajo enseñarle a vivir con ello.

-"¿Ya te sientes mejor?"-le pregunto la sacerdotisa con una voz melodiosa pero Sakura solo logro asentir con la cabeza.-"No debes sentirte sola porque no lo estas pequeña"-diciendo esto fijo su mirada en dirección donde se escuchaban unos pasos rápidos llegando a aquel lugar.

-"Pero…mi…mi madre murió"-al decir esto las lagrimas volvieron a mostrarse empapando una vez más el rostro pálido de la oji verde.-"y eso…eso me duele mucho"

-"Lo sé pequeña, pero tienes que recordar que tienes a mucha más gente que te quiere y que por sobre todo no te quiere ver así, además tu mamá no te dejo ella siempre está a tu alrededor cuidando de ti como siempre y en estos momentos se siente mal por verte afectada y no debería ser así"

-"Usted…¿usted cree que ella sigue conmigo?"-pregunto Sakura mirando el bello rostro de aquella mujer.

-"Por supuesto que sí"-afirmo levantándose y haciendo que la castaña la imitara.-"Pero si sigues llorando ella se sentirá muy mal y entonces no descansara en paz, no te hagas un asunto pendiente para ella Sakura, libérala y deja que te cuide desde un lugar más hermoso que la tierra"

Sakura entendía lo que aquella mujer le decía y sabía que tenía razón, su madre siempre cuido de ella y su hermano y al parecer ya era hora que descansara y no quería convertirse en un impedimento para que su madre fuera feliz en lo que seguro sería el paraíso.

Entonces Sakura asintió mostrando después de mucho tiempo una radiante sonrisa que le ilumino nuevamente el rostro-"Tiene razón señorita Mitzuki"-la sacerdotisa le respondió con una sonrisa igual de radiante para después desvanecerse y en su lugar aparecer la silueta de una mujer más pálida y de cabellos largos y castaños con un destello plateado.-"Madre"-susurro la castaña mirando ahí a su mamá vestida con un atuendo blanco.

-"Mi pequeña Sakura, discúlpame por dejarte así"-hablo Nadeshiko abrazando a su hija haciendo que nuevas lagrimas rodaran por su rostro pero a diferencia de las pasadas estas eran de felicidad.-"por favor ya no llores mi pequeño cerezo, debes recordar que siempre estaré para ti y que nunca dejare de cuidarlos ni ti ni a tu hermano y tampoco olvides que no estás sola en este mundo pues tienes a tu padre y a tu hermano sin mencionar al bello guardián, hablo del joven Li"

-"Perdóname mami…por no ser fuerte"-Sakura sentía que en verdad se abrazaba a su querida madre, hasta que sintió que esa calidez desaparecía.

-"Recuerda Sakura…pase lo que pase, todo estará bien"

La frase inmortal de su madre la escuchó a lo lejos pero claramente para después desmayarse.

-"¡Sakura! ¡Sakura abre los ojos!"-la voz de su amigo la trajo de vuelta a la realidad, abrió sus ojos con dificultad siento la imagen de Shaoran lo primero que vio.-"Gracias al cielo estas bien"

-"Sha…Shaoran ¿qué haces aquí?"-pregunto la oji verde aún débil.

-"Vine a buscarte obviamente, recordé que tienes una extraña fascinación por este lugar"-Sakura le regalo una sonrisa de aquellas que a él le gustaba recibir-"y parece que funciona"

-"Vi a mi madre Shaoran"-la mirada escéptica por parte de su amigo le cayó en gracia era más que obvio que no le creería pero aun así continuo.-"Me dijo que siempre estaba conmigo y que no debía sentirme sola pues estaba mi familia conmigo y tú"

-"Tontita"-respondió el ambarino abrazando con fuerza a su amiga-"¿tenías que esperar a que ella te lo confirmara?"

Aquellas palabras sorprendieron un poco a Sakura pues no esperaba que en realidad le creyera pero recordó que Shaoran era de esos siempre apoyaban tu palabra aun cuando fuera casi fantasioso. Y entonces se obligo a sí misma el nunca olvidar a las personas valiosas que tenía con ella contando a su madre.

-"Parece que tendremos que esperar a que la lluvia pare, no quiero que te de un resfrió o algo parecido ¿de acuerdo?"-Shaoran esperaba una respuesta pero al no escucharla posó su mirada al rostro de su amiga sorprendiéndose un poco al ver a esta dormir plácidamente recargada en él con una sonrisa en sus labios. La miro por un rato hasta que se percato de una gotita en su mejilla, al principio pensó que era a causa de la lluvia pero al ver su trayecto se dio cuenta que era una lagrima y sonrió, lo hiso porque estaba seguro que sería la última que su amiga derramaría, la limpio con cuidado para después posar un tierno beso en la cabeza de la castaña.

-"No vuelvas a asustarme así Sakura"-dijo a sabiendas que ésta no lo escuchaba-"no lo soportaría"

Continuara…

Hola a todos!!!!!

Waaaa!!! Sí que me tarde en actualizar…jejeje…discúlpenme en verdad pero eh tenido muchos problemas y retrasos y asuntos y…bueno cosas je. Pero pues aquí les dejo el tercer capítulo de esta lindísima historia ya sé ya sé, les dije que serían más largos pero es que no quise que el tormento de Sakurita se hiciera más largo aunque déjenme les cuento que tuve la duda en parar o seguir pero si seguía ya no encontraría una buena continuación así que espero no se enojen mucho por pararle aquí!

En cuanto al capítulo, bueno sé que a nadie le gustaría pasar por lo que Sakura pero creo que son algunos retos en la vida que hay que superar y no son fáciles pero tampoco imposibles y menos si tenemos una familia y amigos con quienes apoyarnos. Y Sakura tenía que darse cuenta de eso.

Bueno espero les haya gustado este capítulo y por favor sigan en sintonía conmigo…aunque me pierda por un tiempo…je.

Cuídense y…

Sean felices!!!

AGRADECIMIENTOS:

Mitzuky-chan: Muchas gracias por tu comentario y pues tratare de ya no tardar tanto en actualizar. Gracias!!

Mena117: Me encanta que a ti te encante este finc ^^ y te aseguro que seguiré subiendo capítulos!!!...gracias por tu comentario espero el de este capítulo!!

Emiko hime-sama: Hola!! Muchas gracias por el comentario y efectivamente la madre biológica de Shaoran es Ieran. Y pues trato de que las personalidades de cada personaje se parezcan a las originales porque es algo que pertenece a ellos. Gracias nuevamente por tu comentario y espero el de este capítulo.

Sakushao4ever: Hola! Gracias por tu comentario y pues disculpa por la tardanza…otra vez je. Respecto a tus preguntas una es obvia ya leyendo este capi y por las demás bueno echaría a perder la historia si te lo cuento xP pero no te preocupes que todo vendrá poco a poco pero te aseguro que te encantara!!. Gracias de nuevo!!!

Relena Li: Hola!! Seeeee!!! La computadora siempre tiene la cumpla de mis retrasos!!! Al fin alguien que entiende jeje!! Aunque debo admitir que soy algo lenta también jijiji. Gracias por tu comentario y espero te pases por mi perfil para leer la verdadera historia de "El callejón del beso" estoy segura te encantara!! Gracias nuevamente y te espero con un nuevo comentario!!

Y a todos aquellos que no se animaron a escribir algo pero que pasaron por aquí leyendo muchas gracias por tomarse un tiempecito para leer esta linda historia. Gracias a todos!!