Gracias por la Review. Que curiosa situación, he recibido varios correos de usuarios que agregan esta historia a sus favoritos o a la alerta, pero sólo he tenido una review por capítulo xDDD
Por favor, dejen sus reviews para saber si es que la historia ha gustado y continuar subiéndola :). Gracias por leer!
gixds20
Mi Nombre es... (Parte 2)
Regresaron al tejado de Ichiraku, pues el muchacho se había negado a contar tan triste historia en el mausoleo, temiendo perturbar con ella a los espíritus de aquellos que han pasado a otra vida.
Nekota entonces tomó asiento y, con la cabeza ligeramente baja, por los recuerdos agolpados en su mente, comenzó a narrar:
-No podré decirte lo que pasó durante estos 20 años, puesto que mi edad no es suficiente como para haberlos vivido todos, pero creo poder ayudarte en los últimos 14 años…
Todo comenzó hacia 8 años. Yo había cumplido los 6 años de edad y mi padre cumplía el cargo de jounin al servicio del Hokage. La vida en la aldea seguía un curso normal, por así decirlo, en el que lo único extraordinario que estaba por ocurrir eran los próximos exámenes de la academia ninja. Por quinto año consecutivo se realizaban en conjunto los exámenes de paso a grado genin y chuunin… y la quinta Hokage había de presentarse en ambos para dar consentimiento.
Pero esta desapareció.
Godaime simplemente se desvaneció de la aldea. Mucho se rumoró sobre un posible secuestro, e incluso una venganza, pero nada era certero.
Ante tal situación, Jiraiya-sama organizó una misión de rescate, teniendo como referencia la aldea oculta entre la hierba, pero en esta misión, fallida además, fallecieron muchos ninjas de élite de la hoja. Tras ese fracaso, Jiraiya simplemente se evaporó.
Cuatro semanas después del supuesto secuestro, el cadáver de Tsunade-sama fue encontrado al interior de su despacho, amarrado al escritorio. Nadie supo cómo sucedió.
Tras la trágica muerte, y la desaparición de Jiraiya-sama, el consejo de ancianos decidió nombrar por unanimidad a Nara Shikamaru como Hokage provisional hasta que se esclareciera todo.
En su cargo, Shikamaru-sama ordenó varias líneas de investigación ANBU, para averiguar lo que en realidad había pasado. Poco se comentó entre la población sobre estos hechos.
Gracias a mi padre, pude enterarme de que una de las líneas ANBU había dado con el paradero de Jiraiya, pero que al investigar, se había encontrado solamente una libreta con sus notas de viaje. Jamás se difundió el contenido de esa libreta, y mi padre se negó siempre a comentar de ella delante de mí. Pero lo que si es seguro, es que esa libreta les ayudó a encontrar al posible asesino de Godaime.
Shikamaru-sama, junto a Kakashi Hatake, organizó un escuadrón de rastreo, que partiría tras el sospechoso. Pero en la misión murieron ambos.
El escuadrón de rastreo siguió sus investigaciones, esta vez con mi padre a la cabeza. Sin embargo, la misión se congeló de una manera extraña…
Se habló de que el sospechoso había sido atrapado, pero que por normas de la aldea en la que había sido arrestado, debía permanecer ahí hasta cumplir sus demás sentencias, pues era un criminal bastante buscado.
Entonces todo mundo olvidó. Era como si nada hubiese pasado.
Tiempo después mi padre fue nombrado Hokage, por su notoria participación en "los hechos pasados".
Fue un Hokage excepcional, siempre viendo por la aldea… pero su administración duró solamente dos años, hasta que fue asesinado…
/FLASH BACK ON/
El pequeño Nekota, de 8 años de edad, corría entusiasmado por uno de los callejones del centro de Konoha. Eran las 9 de la mañana y había saltado entrenamiento para poder comprobar si el rumor que recorría toda la aldea era verdad.
En la academia, se había escuchado a uno de los maestros decir:
-mittsudaime ha regresado…y han mandado reunir a todos los jounins de la aldea.
Si esto era cierto, sólo podía significar que Naruto había vuelto triunfante de su misión.
Tardó alrededor de 10 minutos en llegar hasta el despacho del Hokage, y, exhausto, comenzó a subir las largas escaleras. En su camino se encontró con varios jounins y chuunin que, algo exaltados al verlo, intentaron bloquearle el camino.
-espera, Nekota-kun…!-le dijo un joven capitán chuunin, que le detuvo de un hombro- …no puedes pasar…
-¿porqué? –preguntó el niño
- …mmmm…- vaciló un poco el chuunin
-iré a ver a mi padre! – exclamó Nekota, escabulléndose por entre sus piernas. Ya librado de él, siguió su camino, pero volvió a toparse con un obstáculo, esta vez más grande que el anterior. Subió la mirada, para ver el rostro de este nuevo contratiempo.
-¿A dónde crees que vas?
Los ojos de Morino Ibiki, el especialista de Konoha, se encontraron con los azulados e impresionados ojos de Nekota.
-yo… yo…- respondió algo nervioso el niño- … yo…
-¿has venido a ver a tu padre?
-s… si…
Ibiki le observó. Posó su mano sobre su rubia cabeza y la acaricio, presionando levemente para hacerle cambiar de dirección.
-Escucha… en estos momentos no puedes pasar, Mittsudaime… no se encuentra bien…
-¿Qué…? – Preguntó Nekota confundido- ¿Qué quiere decir¿Es que acaso está enfermo? … ¿le… le han hecho daño?
-Nekota…- nombro Ibiki con cierta lástima en sus ojos- …
-Déjale Ibiki…- comentó otra voz de repente, que venía, al igual que Morino, bajando del despacho. Era un hombre adulto, de cabello y ojos oscuros, de voz altiva y mirada despreciativa. Aquel hombre era un mito.
-Sa…. Sasuke-sama! – exclamó el joven capitán al verlo, mientras saludaba a su superior de acuerdo a los reglamentos
Ibiki le observó, no sin cierto descrédito.
-Sasuke-sama…- terminó por decir, obligado por las normas de la jerarquía- … comandante…
Sasuke miró a Nekota, quien, algo temeroso, le observaba también con sus ojillos infantiles.
-Déjale ir…- ordenó Sasuke, mientras les pasaba de largo, sin mucho interés- quizás quiera despedirse…
El corazón de Nekota dio un vuelco. El primero de muchos que le esperaban; por un instante, sintió que caía enfermo, otra vez.
-tch!...- exclamó Ibiki para sus adentros, mientras Sasuke se alejaba de nuevo, hacia la primer planta- … ese desgraciado Uchiha…!
-¿ha visto, Ibiki-san?- preguntó el chuunin bastante anonadado- … es el único que regresa de la misión sin herida alguna…
Nekota le observó sorprendido. Ibiki observó a Nekota preocupado.
Sasuke detuvo su paso al pie de las escaleras, y volvió la mirada hacia los que hablaban de él. El joven capitán tragó saliva al suponer que el Comandante había escuchado todas aquellas palabras imprudentes; más estos miedos fueron rápidamente olvidados. Sasuke observaba a otra persona.
-¿Qué esperas…?- preguntó al niño, viéndole por sobre el hombro, como a un extraño suceso acabado de ocurrir- él te espera…
El corazón de Nekota volvió a reaccionar, como indicándole que algo debía hacer. Sintió la mirada penetrante de aquel hombre, y su cuerpo, inconscientemente fue retrocediendo. Chocó de espaldas contra Ibiki, quien posó sus pesadas manos sobre los hombros del niño.
-Nekota-kun…
Pero tal como si fuera su señal de partida, comenzó a correr escaleras arriba, lo más rápido que pudo, lo más que su fatigado corazón le permitía, esquivando ninjas y demás.
Tanto era el apuro del chico por llegar, que apenas y su vista pudo divisar la blanca figura de dos médicos, bajando las escaleras con las manos sumidas en sangre.
Alguno de ellos lanzó una leve exclamación al reconocerle, pero Nekota no se detendría para averiguar lo que aquellos fantasmas murmuraban sobre él.
-Sakura-san!- exclamó uno de ellos cuando Nekota le arrebató el paso. Y en unos segundos la rápida y ágil figura de Sakura Haruno, ataviada en ropas de doctor, se interpuso en su camino.
-No… déjame…!- rogó Nekota, esquivando la fulminante, pero invisible acometida de su tutora, más Sakura pasó de él. Era como si no se hubiera dado cuenta de su presencia, pues algo más importante ocupaba su mente en ese momento.
Nekota vio, confundido, como aquella delgada, pero fuerte mujer, caminaba deprisa por el pasillo que ahora comenzaba, sin siquiera mirar a nadie más, dejando la estela rosa de su larga cabellera, que llevaba suelta, por el camino.
-Sakura-san…- llamó la voz de una joven enfermera desde una puerta a la mitad del
largo pasillo, dejando el paso a la agitada dama
Nekota no esperó. Corrió hacia aquella puerta entreabierta.
Se detuvo ante el marco de esta, observando la luz interior marcar la alfombra en el piso. Observó sus pies, y observó sus manos, que temblaban nerviosas.
Escuchó la voz de Sakura, altiva y dominante, dar algunas órdenes a los enfermeros, que corrían por toda la habitación. Uno de ellos salió de esta apresuradamente, golpeando a Nekota en su camino. El niño tambaleó y se apoyó en la pared, mientras intentaba ver, a través de la incandescente luz que emanaba del interior, alguna figura identificable. Vio las sombras moviéndose turbulentamente, reuniéndose e inclinándose sobre un punto en especial. El niño comenzó a caminar, despegando su ahora pesado cuerpo de la pared para entrar en aquella habitación.
Por unos segundos todo permaneció en silencio, por unos segundos todo corrió en cámara lenta. Nekota pudo incluso escuchar los latidos de su propio corazón, golpearle el pecho con insistencia, haciéndose dolorosos. Pero entonces aquellos latidos comenzaron a parar, y el sonido comenzó a desaparecer. Se llevó una mano al pecho, extrañado de que su corazón estuviese dejando de latir, pero se percató de que aquellos no eran sus latidos.
Entonces vio un brazo, extendido en el aire, tendiéndole una amistosa mano hacia él, invitándole a acercarse. Nekota extendió el suyo, delgado y frágil, para tocarle. Y en ese momento, en el que sus manos hicieron suave contacto, todo fue claro. Reconoció el rostro del que le tendía la mano. Ese rostro jovial, esos ojos azules, esa voz paternal,… y ese cuerpo mutilado sobre la mesa.
-Nekota…- nombró aquella voz, pero Nekota no reaccionó; fue Sakura quien le vino a despertar de su letargo.
-Está bien…- le dijo, mientras, a sus espaldas, le brindaba de un cálido abrazo- … está bien…
-Sa… kura…- llamó el Hokage con voz dolorosa, esta se acercó a él, llevando al niño consigo- … Sakura…
Nekota alzó la mirada, para ver el rostro de su padre, con el semblante serio y preocupado y descubrió el brillo en sus ojos, que poco a poco desaparecía dejando una estela gris en su lugar... aquellos ya no eran los ojos del hokage.
Sakura habló con él, y Naruto habló con ella. Compartieron tres palabras, que Nekota no escuchó en ese momento, pero que se quedaron grabadas en él de por vida.
-… oscuridad…- fue lo último que percibió decía su padre, y el pánico se apoderó de él. Quiso retroceder y escapar, pero los brazos de Sakura le aprisionaron tiernamente.
Fue demasiado peso la tormenta en su mente, y su cabeza simplemente se vino abajo, al justo momento en que la mano que sostenía la suya tiernamente, se mecía ahora yerta sobre el borde de la mesa.
-no desvíes la mirada…- le dijo Sakura quedamente-… enorgullécete de esta muerte, Nekota Uzumaki, porque esta muerte dará vida, a otras vidas…
Nekota vaciló un poco, pero tras oír estas palabras, que acompañaban a los brazos de Sakura, y de derramar la primera lágrima, alzó la vista y vio, sorprendido, cómo el rostro de su padre se encontraba ahora sereno, tranquilo… libre de toda aquella preocupación con que había cargado hasta ese momento.
/FLASH BACK OFF/
-Tras la muerte de mi padre hubo paz… una paz increíble que jamás nadie imaginó… Konoha prosperaba, y su futuro se veía brillante, pero… una noche simplemente ese brillo se apagó. Una oscuridad misteriosa nos invadió desde el monte de los Hokage, y se expandió cubriendo toda la aldea, cada rincón, alcanzando a cada casa, a cada persona… después de eso todo se volvió negro, y Konoha despertó al día siguiente siendo como es ahora…
-...
-jamás comprendí que fue lo que sucedió... mi último recuerdo de esa noche fue escuchar la voz de mi madre, rogando a algo... o a alguien, que me salvara...
Hubo un leve silencio, mientras el espía observaba a Nekota. Se sorprendió de que no estuviese llorando. En su lugar, sostenía entre sus manos, fuertemente, la bandana.
-¿es su bandana?- preguntó sin verle a los ojos
-así es…
-debió haber sido un gesto noble de él… regalártela…
-no…- corrigió Nekota- … te equivocas… él no me la ha regalado…
-…
-La bandana la he conseguido yo… la he tomado de su tumba…
El viajero le miró serio.
-¿dices que… las has robado?
Aquello pareció provocar gracia en Nekota, una risa nerviosa se asomaba en su rostro.
-esta bandana –respondió el chico- …fue puesta como ofrenda durante el funeral…su bandana original desapareció durante la misión… así que ha falta de esa decidieron colgar esta delante de la tumba…
- …
-…yo… después de la tragedia… yo tomé la bandana… si no lo hubiera hecho, esta se hubiese perdido para siempre…en realidad salvé el único recuerdo del Mittsudaime, ya que todo lo referente a él, y a su legado, fue borrado durante aquella noche… yo!... si no hubiera salvado la bandana, ahora estaría en manos de ladrones y timadores!...
- ladrones…- repitió el viajero, sentándose al lado de Nekota- … ¿son esos ladrones de los que has hablado antes?
-así es…- respondió el chico viéndole-.. Desde que este lugar fue abandonado, ha sido atacado un sin número de veces… saqueado, ultrajado… por ladrones que roban cualquier cosa que vean y la venden en el mercado negro… he intentado proteger a la aldea, pero es que son demasiados…
-¿tú…- intentó el viajero-. .. Tú les has enfrentado sólo?
Nekota sonrió tristemente, mientras guardaba la bandana en uno de los bolsillos de su pantalón.
-es simplemente... que soy demasiado débil…
Daban las 4 de la tarde en la ciudad del olvido, y el sol ya se ocultaba otra vez tras un muro de gruesas nubes. Un manto de aire frío regresaba a cubrir el sórdido ambiente y las sombras se expandían por toda la calle.
Un viajero perdido y un chico desolado descansaban aún sobre el tejado de Ichiraku Ramen. El chico mataba el tiempo arrojando escombros desde el techo, mientras que el misterioso viajero dormitaba con la capucha puesta y los brazos descansando debajo de la cabeza.
Nekota le observó, lleno de curiosidad, y no fue si no hasta que le escuchó carraspear, signo de que seguía despierto, cuando se atrevió a preguntar.
-tú…- comenzó a decir- … ¿porqué vuelves a Konoha? … después de tantos años…
El viajero no reaccionó, su rostro seguía cubierto por la tela de su capa. Nekota volvió a su labor sintiéndose ligeramente ignorado, pero esto cambió cuando se percató de que el viajero estaba dispuesto a responderle:
-yo… -dijo- tuve un problema… en el cual me vi involucrado durante ocho años…
-¿Qué tipo de problema?
-un problema- repitió el hombre sin moverse de su posición- un problema que no cualquiera supera con facilidad… y volví… porque necesitaba tomar un descanso… unas vacaciones
-¿has dicho 8 años?- preguntó Nekota con sorpresa- ¿y que has hecho durante tanto tiempo?
El viajero guardó silencio.
-supongo que no responderás… eres un espía…
-no tiene nada que ver…- dijo de pronto el hombre.
Nekota le miró.
-si, soy un espía…- prosiguió el viajero- … pero soy el espía de una nación que ya no existe… supongo que entonces no soy nada…
-te equivocas… -replicó Nekota- … puede que la ciudad esté destruida, pero aquí sigue…
-patético- reprochó el espía- es lo mismo que no fuera nada…
-no… esto sigue siendo Konoha, lo sé… mientras aún haya más…
- ...!
El viajero le miró intrigado, encontró en el semblante del chico cierta preocupación.
-haya…- continuó- … ¿mientras aún haya más qué, Nekota?
-nada… -replicó el muchacho, volteando su cuerpo dispuesto a continuar despejando el tejado de escombros- … no he dicho nada…
-mentira… -el viajero se incorporó de su siesta, observando a Nekota insistentemente- … has dicho "mientras aún haya más"… ¿Qué has querido decir con eso?
Ahora fue Nekota el que guardó silencio. Su rostro estaba rojo y nervioso, quizás haya hablado de más. Miró de reojo al viajero, para constatar que aún le vigilaba. Aún no podía confiar plenamente en él, aunque dijera que pertenecían a la misma nación.
El espía también le miró, marcado por esa frase, había algo en Nekota que evidenciaba el hecho de que estaba mintiendo. Estaba nervioso y ahora evitaba el contacto visual con él. ¿Qué podía estar ocultando aquel chico? Entonces recordó las palabras que había dicho con anterioridad:
/FLASH BACK ON/
"-¡basta ya ladrón!
-¿la...drón?- repitió el espía aún más confundido y enojado- ... ¿me has llamado ladrón? tú... mocoso!
-JA!- rió Nekota irónicamente- no creas que no conozco a los de tu clase, aprovechas el hecho de que la aldea está vacía, para robar cuanto objeto de valor te encuentres…"
/FLASH BACK OFF/
Esa era la razón por la cual Nekota aún permanecía en Konoha, para protegerla de los ladrones, pero… ¿Qué sentido tenía proteger una aldea que ya no tenía nada? Difícilmente un ladrón querría pararse en una ciudad totalmente destruida, apenas y él había encontrado unos cuantos pedazos de su pasado… "a menos… -pensó el viajero, mientras miraba el semblante casi oculto de Nekota- … a menos que él esté aquí por otro motivo…". Entonces en su cabeza resonaron otras palabras, dichas también por el chico:
"Todo comenzó hacia 8 años. Yo había cumplido los 6 años de edad y mi padre cumplía el cargo de jounin al servicio del Hokage…"
Tras meditar esto, casi inmediatamente recordó lo siguiente:
"Fue un Hokage excepcional, siempre viendo por la aldea… pero su administración duró solamente dos años, hasta que fue asesinado…"
"la muerte de Tsunade fue hacia 8 años- repasó el viajero- … y casi inmediatamente después, Naruto fue nombrado Hokage… pero duró solamente dos años en el puesto, hasta que fue asesinado… esto quiere decir, que Nekota ha permanecido en este lugar, poco más de 6 años! … - observó a Nekota- … vivir seis años en este lugar, que bien podría ser un cementerio... completamente solo… y sin embargo, aquí sigue… ¿por qué¿Qué es lo que lo motiva a continuar? … -cruzó los brazos sobre el pecho, adoptando una postura de reflexión. Nekota inevitablemente se sintió observado- …ya veo…- pensó después de unos instantes- …esa es la única razón posible… "
-Nekota…- comenzó el viajero, el aludido volvió ligeramente la mirada- … dime algo…
-¿Qué?
El hombre le miró.
-anteriormente has dicho que eras el único ninja que intentaba proteger la aldea… ¿no es así?
-si…- respondió el muchacho, regresando su mirada- ¿Qué hay con eso?
-entiendo, pero… aparte de ser el último ninja de esta aldea… lo que quiero saber es…
¿Eres el único sobreviviente de esta aldea? …
-¿Qué…?- preguntó Nekota, sin voltear, ocultando un leve nerviosismo- ¿de que hablas?
-bueno… es obvio que no seas el único, digo, yo también soy de esta ciudad, así que se puede decir que soy un sobreviviente pero… de esa noche, Nekota, en la que la oscuridad cubrió toda la aldea… ¿crees que haya sobrevivido alguien más aparte de ti…?
Nekota le miró un poco serio.
-¿de donde sacas tal conclusión?
- pues…- respondió el viajero- …dado que has estado aquí tanto tiempo, queriendo escapar… pero simplemente no lo has hecho; no porque no puedas, o no te atrevas… si no por el hecho de que sientes una obligación, de cuidar la aldea, hasta que alguien regrese a ella… ¿estoy en lo correcto?
-yo…- intentó Nekota- … bueno, yo…
-vamos…- presionó el espía- … sé que tienes algo que responder a esto…
-Yo…-suspiró Nekota, rendido- … en verdad no lo sé…
-¿Qué dices?- preguntó el viajero.
-yo… no estoy seguro, de que sigan con vida
-¿Quiénes?
-ellos… los que escaparon de Konoha antes de aquella noche…
-¿Quiénes son ellos? – Indagó el viajero, detrás de Nekota- … ¿a quienes te refieres?
-en realidad no estoy seguro, sólo sé que uno de ellos salió de la aldea la noche anterior, llevándose consigo varios miembros del ANBU, se dirigían a la villa de la roca…
-¿Dices ANBU?- preguntó el hombre, más interesado- ¿villa de la roca?
-así es… una misión de rescate
-rescate…- repitió el viajero absorto- … ¿rescatar a quien?
-no lo sé!... –exclamó Nekota confundido- …era una misión secreta, no autorizada… partían sin el permiso del consejo…
El viajero quedó mudo. ¿Podría ser cierto eso?... una misión ANBU, de rescate…
-escucha…- dijo a Nekota seriamente- … ¿recuerdas el nombre de aquel que salió de la aldea?
Nekota le miró algo fatigado; respondió sin comprender la grandeza de lo que decía.
-claro que lo recuerdo… trabajó con mi padre, se hacía apodar Yamato…
Continuará...
By Gixds20
