Disclaimer on. Estos personajes no me pertenecen a mí, pertenecen a sus creadores y yo sólo los tomo prestados para diversión y sin fines de lucro.

Nota1: CONTIENE R18+

Nota2: El capitulo esta situado entre el 1 y el 2, recordemos que entre esos dos capítulos ha pasado 1 año.

Nota3: Las frases en cursiva son pensamientos.

DISFRUTEN~

cap 1.5

A MITAD DEL OTOÑO

...:::::::...

Exámenes y un viaje de consulta médica hicieron que Sousuke no pudiera estar con Makoto la noche antes de su cumpleaños. No había mencionado la hora en que volvería, pero era seguro que estaría en tan esperada fecha especial para Tachibana.

Apuntaban las cuatro de la mañana cuando la puerta del apartamento se abrió sigilosamente. Sousuke entraba a hurtadillas, como un ladrón o un extraño en ese piso. Colocó en silencio la mochila en el suelo. En la habitación, Makoto dormía sin sospechar nada al respecto. Era bien sabido que tenía un sueño pesado desde que entro a la universidad, tuvo varios incidentes al intentar levantarlo por las mañanas.

Tomó su toalla y fue darse un baño relajante antes de ir con el otro, estaba cansado después del viaje.

Nuevamente caminó con tiento por la habitación, observó al otro ocupando su espacio sobre la cama y no pudo evitar sonreír ante tal espectáculo. Pero algo le llamó la atención, a pesar del frio Makoto había decidido dormir sin playera.

Tentación.

Sousuke tragó saliva y mordió su labio, respiró hondo y con cuidado se acercó al otro. Muy despacio besó su hombro, recorriéndolo hasta llegar a su cuello. Makoto se movía un poco como respuesta, pero parecía no despertar. Eso era bueno. Continuó con besos suaves, mientras su mano se deslizó hasta acariciar con cuidado sus pezones y estimularlos un poco. Un gemido. Se acomodó para poder besarlo en los labios cuando sintió la respuesta ajena. Se había despertado.

—Sou… suke… —su voz era aun débil, adormilada y sorprendida —Hn…

Le indicó que guardara silencio mientras continuaba con aquellas caricias que ya habían puesto sonrojado al ojiverde, que ya habían provocado pequeños y suaves gemidos y una respuesta en su entrepierna.

—Makoto… —la fuerte voz de Sousuke que intentaba ser un susurro en el oído del otro, le hacían sentir un estremecimiento en su cuerpo que llegaba hasta la punta de sus pies.

Los brazos de Makoto ya estaban sobre los hombros del pelinegro, aferrándose y acentuando más el hecho de que deseaba más de todo aquello. Era una hora sensible, lo había tomado con la guardia baja y no pretendía oponerse a ese juego que había comenzado.

Las manos de Sousuke no dejaban de explorar el cuerpo semidesnudo de Makoto, y apegaba más el suyo que apenas y llevaba los interiores puestos. Ambos estaban excitados, era un calor que podía sentirse en su intimidad. Con besos sobre su pecho y una lengua que dibujaba un camino hasta el vientre, llegó al sexo de Makoto después de retirar esa estorbosa ropa que ya no era necesaria.

Pudo sentir como el ojiverde se agitó cuando su lengua tocó la punta de su pene, el líquido pre-seminal ya estaba presente y lo lamió para probar un poco y sentir aun más la reacción ajena. Makoto gemía quedo, trataba de no ser tan evidente y más aun cuando continuaba un tanto dormido. Aquello parecía más un sueño que algo real. Nunca hubiera esperado que Sousuke llegara a esa hora buscando algo más que dormir. Pero resultaba todo lo contrario.

El más alto hacía lo suyo con propiedad, tocando con su lengua y sus dedos cada parte sensible del otro. Dentro de su boca, Sousuke podía sentir la firmeza de aquella erección, y ese momento en que el otro intentaba apretar las piernas cuando se estremecía por el placer causado. Pero se detuvo para volver a los labios ajenos y besarlos con una pasión totalmente desenfrenada y al momento una calma total. Le miró directo a los ojos como esperando la autorización para ir mas allá.

—Sería tu primera vez, puedo parar ahora —. Yamazaki hasta el momento había respetado el que Makoto no quisiera ir más lejos, y no por no quererlo o no sentirse totalmente atraído, era más que nada esa necesidad de hacer las cosas bien y no por arrebatos. Con Sousuke, necesitaba que todo fuera bien.

Asintió entonces Tachibana con una sonrisa y pequeño beso en sus labios. El rojo en su rostro delató la completa vergüenza de haber accedido a continuar, acto que al pelinegro le pareció demasiado dulce y soltó sin querer una pequeña risilla.

—Cuida de mí —. Pidió Makoto mostrando una expresión un poco lasciva

—Como siempre… —Sousuke le confirmó con una suave sonrisa, de esas que solo le pertenecían a él.

Bajó nuevamente para continuar estimulando al otro. La masturbación entre ambos, era algo que hacían con regularidad así que, la parte del sexo y el conocerse completamente desnudos era un punto que tenían totalmente cubierto. Tomó sus piernas y las levantó, pidiéndole que las sujetara lo mas pegado a su cuerpo que pudiera. Su lengua recorrió sus piernas, sus muslos y sus nalgas, con cautela llegó a esa zona íntima y lamió despacio, era necesario prepararlo antes, estimular aquel lugar era un punto clave. Sus dedos ayudaron con el trabajo, tratando de meterlos de a poco. Su lengua se intentaba abrir paso despacio, y cada que lo hacía, Makoto respondía estremeciéndose mientras soltaba gemidos que llenaban la habitación. Era su primera vez después de todo. Esos pequeños saltos que daba el otro le gustaban. Sus dedos estando en su interior jugaban un poco y ayudaban a la vez a expandir un poco la cavidad.

Makoto no podía dejar de sentirse avergonzado por ser invadido de tal manera, de ser visto desde aquella perspectiva. Jamás hubiera imaginado que tal cosa podría llegar a pasar, pero antes de sentirse rechazado o de alguna manera mal consigo mismo, se sentía bien, tranquilo, aceptado. El acto íntimo que estaban realizando era una muestra más de ese amor que tanto sentían el uno por el otro.

Yamazaki entonces se incorporó un poco y estiró la mano para tomar del mueble de junto una pequeña botella con lubricante para facilitar lo que seguiría. En su miembro erecto puso un poco de ese liquido frio y viscoso para estimularse un poco antes de comenzar. Tomó la mano de Makoto y le pidió que lo hiciera por él. Tachibana, sin chistar lo hizo encantado. En su mano lograba sentir la virilidad del mayor, tragó saliva mientras le miraba a los ojos y se mordía el labio. El pelinegro estaba nervioso. Y cómo no estarlo si quien amaba le había dado paso a algo sumamente importante para ambos. Nunca pensó que hacer el amor fuera así de complicado. Complicado por el sólo hecho de estar sincronizados en pensamientos, sensaciones e incluso en tiempos. Era maravillo sentir aquel miedo, aquella vergüenza y ese nerviosismo que recorría por completo su columna.

—Si duele demasiado… dímelo y me detendré —Esa era la parte de miedo, ese temor de hacerlo mal.

Pero Makoto se recostó por completo sobre su espalda, tratando de relajarse y facilitar todo para ambos. Había accedido a una situación que cambiaría por completo la relación de ambos, era un tema delicado que habían tratado innumerables veces, estaba feliz de haber llegado a ese punto en ese momento. Así que Sousuke se acomodó entre sus piernas y con calma se acercó para frotarse en el otro y empujando con suavidad su pene en pequeños intentos de penetración. Su mirada estaba fija en el rostro del peliverde, quien hacía pequeños gestos de dolor y de placer, haciendo esos pequeños ruidos que lo excitaban más y más. No podría lastimarlo, aquello que hacían no es que fuera necesario para avanzar en su relación, pero incluso para él significaba que todo iba bien, que su relación estaba tomando un rumbo más maduro y seguro; cosas tan complicadas o tan sencillas le hacían sentir alegría.

Se acercó un poco más y lentamente fue entrando en Makoto, quien soltó un gemido fuerte mientras su intimidad era invadida. Sus manos se aferraron con fuerza a las sabanas y sus piernas, las que trataba de frenar para indicarle al otro que fuera más despacio, pero entre más lento, más dolor; así que Sousuke lo intento hacer un poco más rápido hasta tener todo su miembro dentro. Y casi al momento, para calmar al otro se acercó a sus labios y los besó, cubrió sus labios por completo para frenar un grito fuerte y para tratar de hacerlo volver a la serenidad. Sentía la opresión y la estreches, le excitaba, pero dolía un poco.

—S-Sou…suke… —en los ojos de Makoto podía verse unas pequeñas lágrimas que asustaron al pelinegro. Todo estaba bien, si algo malo sucediera el otro ya lo hubiera detenido, aquello era normal.

—Voy a moverme —. Le indicó sin dejar de darle esos pequeños besos que trataban de mantenerlo tranquilo. Tachibana era consciente de lo que Yamazaki intentaba y lo trataba de poner de su parte lo más posible, pero su mente solo estaba centrada en disfrutar, en sentir el placer en cada centímetro de su cuerpo.

Cuando sus caderas comenzaron a tomar un ritmo lento de vaivén, la habitación ya se había inundado de los gimoteos de ambos, una voz seca y unos gemidos agudos que pedían un poco mas de parte del otro. Las manos de Makoto se aferraban con fuerza a esa espalda ancha, mientras las de Sousuke tomaban con fuerza sus caderas para ayudarse en los ritmos que cambiaba con regularidad.

Un par de veces lo cargó para ponerlo sobre él, tratando de cambiar las posiciones y que ambos tuvieran participación en el acto.

Cuando Makoto estuvo arriba, el ritmo era diferente, más fuerte y lento, podía sentir que penetraba más profundo. Sentía como el miembro de Sousuke crecía un poco más en su interior, o quizá solo era su imaginación. La excitación la sintió aun mayor cuando él tomó con la mano su miembro y lo comenzó a estimular al mismo ritmo, pero un escalofrió lo recorrió por completo y fuerte espasmo le hicieron terminar en la mano del otro, llenado por completo su pecho con semen.

En ese punto ya estaba más que sonrojado, la vergüenza de haber terminado de aquella manera, si poder dar aviso o contenerse, pero el grado de excitación al que había llegado era impensable. No, para nada sentía arrepentimiento, más bien se sentía agradecido consigo mismo por no haber rechazado al otro, se sentía agradecido con Sousuke por haberlo llevado a semejante climax jamás imaginado. La pesada respiración de Makoto indicó que estaba llegando al límite, fue cuando Sousuke lo tomó con un poco de fuerza y cambió la posición quedando sobre él nuevamente. Antes de que el otro dejara de sentir placer tenía que terminar. Su cadencia fue más rápida y con un ritmo más fuerte, su pecho había tomado un color rojo que llegaba hasta la nuca y su respiración estaba más pesada que antes. El momento llego con un gruñido seco y estocadas pausadas, se había corrido dentro de Makoto. Hizo una pausa larga, tragó saliva y se recostó un poco sobre él que respiraba agitado y lo besó despacio en el rostro, con tiento, taciturno, como si de entre sus brazos estuviera el tesoro más maravilloso del mundo o incluso del universo.

Sousuke estaba encantado con aquello, Makoto le había permitido llegar a ese punto de conexión total, hacer el amor había tomado un significado totalmente diferente ahora. Le besaba los labios despacio, tratando de contenerse, de que ambos pudieran sincronizar sus respiraciones. Y le sonrió, una sonrisa que jamás había mostrado. No, no era de triunfo, era de gratitud.

—¿Es… Estas bien? —Preguntó a Tachibana, quien sólo asintió mientras tomaba el control de su propio cuerpo que estaba estremecido gracias al otro —Te amo.

—Te amo, Sousuke… —nuevamente, un estupor le recorrió cuando el otro sacó su miembro y se recostó junto a él apoyándose en su pecho—. Estoy cansado —Veía el techo, tratando de comprender todas aquellas sensaciones que había experimentado, tratando de mantener todo aquello en su mente, no quería olvidarlo, no quería perder aquellos fragmentos de felicidad, pero era todo tan borroso, era todo tan difuso, solo algo estaba presente sin difuminarse: el placer y la felicidad, el amor que el otro mostro y el que dio. Y eso era más que suficiente.

—Eres un atleta, no puedes decir eso —acentuó Sousuke.

—Son las seis de la mañana… puedo decirlo —se defendió Makoto mientras jugaba con los negros cabellos del otro —Tengo que tomar un baño… ¿sabes? —Las palabras se convirtieron en balbuceos que se arrastraban y apenas eran entendibles, se había quedado dormido de a poco, sin darse cuenta.


Las horas habían pasado después de que ambos se quedaran dormidos, y antes que Makoto, Sousuke se había levantado para preparar el desayuno. Entró a la habitación despertándolo sin la menor consideración y el mayor ruido posible.

—¡Tachibana Makoto! Son las once de la mañana, y afuera hace un agradable clima… —dijo corriendo las cortinas para que la luz del día entrara — ¡Levántate!

—Sousuke… lárgate y déjame dormir —. Se quejó Makoto cubriéndose con las sabanas hasta la cabeza. Lo de esa madrugada había sido hermosa, pero tenía que dormir, dormir en ese momento era prioridad.

—Anda, te espero en la mesa para desayunar. Date un baño… hueles a mí —. Esas palabras las soltó con alevosía antes de salir de la habitación.

—¿¡Ah!?

Media hora después, Makoto llegó hasta donde la mesa donde ya figuraba un desayuno majestuoso y un pastel con un par de velas, levantó la mano mostrándosela a Sousuke. Un anillo adornaba su anular izquierdo y en su rostro una sonrisa acompañada de un sonrojo total hacía juego con su felicidad.

—¡Feliz cumpleaños, Makoto!

—Eres un pesado. Gracias, Sousuke.

:::::::::

Muchas gracias por llegar hasta aquí y haberme dado tiempo para leer este capítulo del fanfic. Espero haya sido de su agrado y si es lo contrario, igualmente espero sus comentarios, opiniones y críticas, que me ayudaran a mejorar en el próximo capítulo.

Cada review que me han dejado lo he leído y me da gusto saber que hay quienes siguen aquí.

Nuevamente muchas gracias.