"Joven Kurosaki, debo decir que me impresionaste. ¡Estos nuevos capítulos son algo increíble!"
"Gracias."
"Siento haber dudado de ti."
"..."
"¿Sabes qué? Tómate una semana libre. No te preocupes. No lo descontaré de tus vacaciones. Visita a tu familia, pasea por la ciudad, mantente inspirado. Mándale mis saludos a tu padre."
"Precisamente eso haré. Le mandaré sus saludos."
"Oh, mi querido hijo delincuente, ¿cómo te atreves a llegar a esta hora de la noche?" Gritó su padre mientras se dirigía con una patada voladora hacia su cara.
"No sé cómo ni en qué momento accedí a venir aquí, viejo." Respondió con un puño directo a la nariz.
"Ichigo, no seas tan duro con papá, él también te extrañó."
"Vaya manera de demostrar afecto. ¿Dónde está Karin?"
"Está arriba, se adueñó de tu antigua habitación."
.
"Orihime, ¡No puedes comer tanto wasabi con eso! ¡No es saludable!"
"¡Pero Tatsuki, si no lo como lo más rápido que pueda un hada me atacará y me halará el cabello!"
La miró enternecida, con una sonrisa tonta.
"¿Qué voy a hacer contigo, Orihime?"
"¡A la mesa todos, voy a servir!"
Bajó las escaleras corriendo, tenía hambre. Se sorprendió al ver la mesa.
"Yuzu, no tenías que hacer tanta comida."
"Pero no siempre viene Ichigo a visitarnos, Karin."
"¿Ichigo está aquí?"
"Sí, está con papá en la clínica."
Salió corriendo a la clínica.
"Hermano, tanto tiempo."
"¡Karin!"
Ichigo no era del tipo de persona que abrazaba a la gente. Pero sintió que tenía que hacerlo.
"¡Ichigo, no me dejas respirar!"
"Lo siento, me emocioné."
.
"¡Hola Sora! ¿Cómo estás? ¡Te ves algo pálido!"
"¡Hime! No te preocupes, es por la falta de sol. Este invierno ha sido largo. ¿Cómo estás tú, todo bien?"
"Sí, todo está bien. Tatsuki cuida de mí, pero no tienes de qué preocuparte. ¡Siempre he sido muy fuerte e inmune a las enfermedades!"
"Me alegra saber eso. ¿Qué tal el trabajo? ¿Te has estado portando bien?"
"¡Fenomenal, mi jefe es lo máximo! ¡La gente es muy amigable! Sora, sabes que yo siempre me porto bien."
"¡Eso es estupendo, Hime! Más te vale."
Sonrió, mirando a la cámara.
"¿Cuándo vendrás a visitarme?"
"Pronto, estoy terminando con unos proyectos para ir lo más rápido que pueda."
"Te echo de menos, hermanito."
Le devolvió la sonrisa.
"Yo también."
"Así que, hijo mío, ¿cómo va el trabajo?"
"Bien, había tenido un bloqueo mental por un buen tiempo, pero parece que encontré a mi musa de nuevo. Por otra parte, mi jefe es irritante, pero no hay nada que pueda hacer."
Se miraron entre todos, extrañados.
"Cuéntame, hijo, ¿cómo fue que encontraste a tu musa?"
"La verdad, ella me encontró."
Un tomate no era lo suficientemente rojo para compararlo con su cara.
Las gemelas lo miraron, perplejas; y su padre se estaba preparando para saltar a abrazar el póster de su madre en la pared. Tenía que detenerlo.
"Oh, mi querida Masaki, ¡nuestro hijo al fin encontró a alguien...!"
Fue interrumpido por una patada.
"Bueno, ¿y qué tal la escuela, Yuzu, Karin?"
Estaba limpiando la cocina. Habían platos, ollas, vasos y cualquier cantidad de utensilios de cocina por todas partes, cuando sonó el teléfono.
"¿Hola?"
"Hola Orihime."
El color rosa se subió a sus mejillas en menos de dos segundos. Se preguntaba cómo era posible que alguien a quien conociera tan poco tuviera tal efecto en ella.
"Ichigo."
"¿Qué haces?"
"Estoy limpiando unas cosas antes de que mi mejor amiga se dé cuenta del desastre que hice. Vive conmigo desde que Sora tuvo que irse. Le prometió que no me dejaría sola." Encontró sus pies interesantes. "¿Qué haces tú?"
"Estoy en casa de mi papá. Pasaré la noche aquí, tenía mucho tiempo sin venir. Mi jefe me dijo que mi trabajo había mejorado impresionantemente y me dio una semana libre, y bueno, aquí estoy."
Silencio incómodo.
"Oye, Ichigo, ¿Recuerdas que habías dicho que la casa de tu padre quedaba al otro lado de la ciudad de tu apartamento?"
"Sí, es la clínica Kurosaki, es la misma casa. Papá está loco y la hizo así."
"Eso queda cerca de aquí. ¿Puedes salir, um, como en media hora? Pasaré por allá."
"Orihime, son las 12:53 de la noche. ¿Qué vas a hacer afuera tan tarde? ¿Y si algo te ocurre? ¿Qué tal si alguien te secuestra o algo?"
"Nada me va a pasar Ichigo, no seas paranoico."
"..."
"Estaré allá en media hora. Espérame."
1:23 a.m.
No estaba por ninguna parte. Tal vez se había quedado dormida, pero no estaba mal esperarla cinco minutos más. Quizás había dado un mal giro, eso es todo.
"Hola."
Ahí estaba, justo a tiempo.
"Sabes, no es bueno que las personas a las que esperas lleguen de la nada y bajen de un poste de luz. Idiota. Podrías haberte hecho daño."
La sonrisa que traía se curvó hacia abajo.
"No iba a pasarme nada, ¿sabes cuánto tiempo llevo haciendo eso? Nunca me caigo."
"Siempre hay una primera vez."
.
Estaban en el techo de la casa del frente, sentados, mirando a la casa de Isshin.
"Así que esta es la casa-clínica de tu padre."
"Sí. Aquí vive él con mis hermanas."
Apoyó su cabeza en el hombro de él.
"No entiendo por qué vives solo si puedes vivir aquí, con ellos."
"Mi papá es un sujeto que demuestra afecto de una manera... extraña. No me dejaba espacio, tenía que irme."
Sonó un teléfono.
"¿Hola? No, no estoy lejos. Ya voy para allá. Tranquila, no hablaré con extraños. No, no he visto ningún hombre azul, se han escondido muy bien. Adiós."
Guardó el teléfono.
Él volteó a mirarla.
"Ella."
"Sí, dice que se asustó al levantarse y no verme allá. Tengo que irme. Adiós."
Y se dio la vuelta y se fue.
Toc toc. Uno, dos, tres segundos. Se dio la vuelta para marcharse cuando se abrió la puerta.
"Miren quién decidió aparecer."
Se volteó y se encontró con ojos violeta.
"Hola enana."
"Hola zanahoria, ¿qué te trae por aquí?"
"Estaba cerca, estoy quedándome por unos días en casa de papá y decidí venir a visitar."
La apartó de la puerta y entró a la casa, como si nada.
"Si, claro, adelante, puedes pasar."
"Gracias enana, no sabía que tenías modales."
Le dio un codazo y le sonrió.
"No hay de qué."
La miró con ganas de querer matarla.
"Sígueme."
.
"Muchachos, miren lo que trajo el gato."
Tres pares de ojos voltearon a verlo. Rukia salió de la habitación.
"Kurosaki."
"Ishida."
La misma cara de siempre.
"Zanahoria."
"Renji."
Bastardo.
"Ichigo."
"Chad, ¿cuánto tiempo?"
"Hm."
"Y, bueno, ¿qué hacen aquí? Ella los arrastró y los trajo en contra de su voluntad, supongo."
"De hecho, estamos aquí porque, a diferencia de ti, Kurosaki, somos buenos amigos y nos reunimos muy seguido."
"..."
"Bueno, miren lo que encontré en la nevera, lo había guardado esperando este día."
Le dio una cerveza a cada uno y se sentó al lado de Renji, como siempre.
.
"Y, cuéntame, Ichigo, ¿qué haces con tu vida? Después de la graduación te desapareciste."
"Pues, me mudé, obviamente. Papá no me daba espacio. Soy escritor."
"Escritor. Combina contigo, zanahoria."
"Cállate, cabeza de piña."
Rukia se aclaró la garganta para llamar la atención.
"¿Y tu vida amorosa qué? Ya encontraste a alguien o vivirás solo toda tu vida?"
"Eres peor que mi papá."
Todos se rieron.
"No, es en serio. ¿Nada? ¿En estos cinco años, ni una chica?"
"Pues, varias, pero ninguna ha sido en serio. Un mes y ya. No eran lo que buscaba."
Se miraron entre todos.
"¿Y qué buscas, un unicornio?"
"Algo así."
Recordó a Orihime.
"De hecho, hay alguien. Yo no la busqué, más bien ella me encontró."
Rukia saltó.
"¿Edad? ¿Cómo es? ¿Dónde la conociste? ¿A qué se dedica?"
Sonó el timbre. Rukia sonrió.
"Perfecto. Ya vengo, voy a abrir."
Ichigo se volteó a mirar a Renji.
"¿Quién es?"
"Unas amigas. Rukia las estaba esperando."
Cosas pequeñas y el mundo.
"¡Ichigo Kurosaki!"
"¿Tatsuki? ¿Eres tú?"
"Obviamente, imbécil. ¿Quién más podría ser?"
"No sé, cualquier otra persona."
Lo abrazó.
"Sigues siendo igual de testarudo e irritante."
"Lo sé."
Tatsuki se dio la vuelta.
"Ichigo, te presento a mi mejor amiga."
De nuevo, ojos marrones se encontraron frente a frente con ojos grises.
Sonrió y le extendió su mano.
"Mucho gusto Orihime, otra vez."
Su cara se tornó rosa en tiempo récord. Cada vez lo hacía más rápido. Ojos curiosos la miraban. Tomó su mano.
"Ho-hola Ichigo."
"Un momento. ¿De dónde se conocen?"
"Me encontró una noche en la terraza de mi edificio."
"Orihime, ¿éste es el sujeto del que me has estado hablando? ¿este idiota, testarudo e irritante ser con la expresión aterradora en su cara? Podías haber encontrado algo mejor."
Se echó de para atrás lentamente, queriendo que el suelo se abriera repentinamente y la tragara.
"Gracias, Tatsuki."
"No hay de qué, Ichigo."
"Orihime, regresa aquí."
Salió de la habitación detrás de ella. Ichigo se quedó ahí, estupefacto, con una sonrisa en su cara. Ishida, Chad, Rukia y Renji no podían contener la risa.
"Así que es ella, ¿no?"
Volvió el característico ceño fruncido.
"¿De qué hablas, Chad?"
"Kurosaki, todos vimos la estúpida expresión en tu rostro. Es ella."
"..."
an. hola, he estado super ocupada con exámenes, trabajos, informes, tengo pesadillas con números de colores que me atacan y cosas así, heh. me dio por escribir hoy, siento la demora :c
gracias por su apoyo n-n
si encuentran algún error en alguna parte, o quieren opinar algo acerca de mi forma de escribir, quejarse, matarme, inventar formas de dominar el mundo en tres días, por favor, déjenlo en un review :3
