POV ACE
—Esto... dice ser su novia señor...
Mi cabeza empezó a dar vueltas como una peonza, mi novia, una novia que no tenía estaba ahí. ¿Sabo habría encontrado a alguien?
—Déjala pasar—dije después de un rato en silencio.
La recepcionista paró de hablar y estuve dándole vueltas un rato a la posibilidad de que la hubiera mandado Sabo y qué querría a cambio de hacerse pasar por mi novia.
Cuando la puerta del despacho se abrió, mi mandíbula estuvo a punto de caerse al suelo. Ahí, delante de mí, estaba la loca que el día anterior me había echado de su casa.
Llevaba un pantalón vaquero y una camisa blanca y sus brazos estaban en sus caderas, junto a un ceño fruncido.
—¿No vas a decir nada?—me preguntó.
—Esto... ¿qué significa?
—Significa que tienes novia falsa.
—¿Por qué?—no podía estar más sorprendido.
—Eso no importa. Aunque tengo condiciones.
Me arrepentí.
—¿Qué clase de condiciones?
—La beca whitebeard.
—Eso no es problema con las calificaciones que tienes.
—¿Investigaste mis calificaciones?
—Puede...
—Bueno, no importa, otro punto importante que deberías saber es que como me toques un solo pelo... te dejo sin descendencia ¿entiendes?
Me entró un tic extraño en el ojo, ¿como se podía pensar esa chica que yo me aprovecharía de ella?
—No hay problema, no eres mi tipo...
Fue lo único que se me ocurrió decir, había sonado mal. Era guapa y eso, pero tenía un carácter que no me gustaba lo más mínimo.
—Bien, ¿qué necesitas que haga?
—Por ahora, mejor que vengas a mi casa por la tarde para ultimar detalles de nuestra "relación", mi padre es listo, si sospecha algo nos descubrirá y adiós beca y hola matrimonio.
—Entendido.
La acompañé al ascensor. No sabía por qué había aceptado mi plan, pero mientras que diera resultado me daba igual.
Cuando me giré vi como Marco me miraba extrañado, seguramente había visto como ella entraba a mi despacho y como después la había sacado acompañándola hasta el ascensor.
—¿Quién es la muñeca de porcelana?—me preguntó.
Me reí ante el parecido, comparada conmigo sí que podía parecer una pequeña muñeca. Era más bajita que yo por lo menos veinte centímetros y aunque tenía algo de curvas todavía tenía una cara de niña buena que no pasaba desapercibida por la gente que la observaba. Incluso a mí me había parecido linda la primera vez que la vi, pero todo ese encanto de muñeca de porcelana, como decía Marco, se le iba en el carácter. Demasiado explosivo para mi gusto, chocábamos demasiado.
—Sara—al ver la cara de desconcierto de Marco intenté aclararlo—Es... mi novia...—me había sonado raro hasta a mí.
La cara de Marco lo decía todo, estaba confundido y durante toda la mañana estuvo metido en mi despacho preguntándome el motivo por el que no se la había presentado a él y a Thatch.
POV SARA
Llegué a casa de Ace 20 minutos antes de lo que me había dicho y esperaba que se encontrara allí y que acabáramos con eso lo antes posible. Aun me parecía una mala idea engañar a un pobre anciano y más por una dichosa beca, pero tenía que hacerlo por Cristian, haría cualquier cosa por mi hermano y si para que tuviera una vida normal tenía que meterme en ese embrollo... me metería hasta el fondo.
La puerta del portal estaba abierta. Entré en el ascensor pensando de nuevo en mis padres. Hacía un año que no me permitía el lujo de recordar ese día. Yo me había quedado con Cristian en casa mientras ellos iban a cenar como hacían todos los sábados, según ellos para mantener viva la llama de su amor.
Tengo que admitir que esa mujer a la que llamaba madre no lo era. Mi madre murió al darme a mí la vida, pero para mí, la madre de Cristian se convirtió en mi madre a muy temprana edad. Nunca pensé en el hecho de que no teníamos la misma sangre, por tanto aquella noche no solo me dolió como una puñalada la muerte de mi padre, sino la que desde hacía años llamaba madre.
Los dos habían tenido un accidente de coche al volver a casa, una mujer borracha se había cruzado en su camino a una velocidad superior a la permitida, y los tres habían muerto al instante.
Cuando cogí el teléfono aquella noche pensando que eran ellos... mi mundo se destruyó en mil pedazos, aún siento el dolor cuando no sé que hacer, cuando estoy perdida. Sin mis padres.
Ahora mismo no estoy segura de lo que estoy haciendo, de si está bien. Pero ellos no están aquí para preguntarles si estoy obrando con coherencia o solo por un impulso del que luego me arrepentiré.
El ascensor paró, y salí encontrando rápidamente la puerta. Toqué sin muchas ganas, se oyó una voz detrás, y cuando se abrió, un moreno en boxers me miraba con los ojos a punto de salirse de sus órbitas. Con una tira de abdominales a la vista que no estoy segura que pueda conseguir un humano normal, no sin hacer un jodido pacto con el diablo.
POV ACE
Abrí la puerta pensando que Luffy se había vuelto a dejar las llaves, cuando me encontré cara a cara con mi "novia" mirándome como si me hubieran salido tres cabezas. Aun era pronto, por lo que me sorprendió, no sabía que se lo hubiera tomado tan en serio.
—Es pronto—dije.
—Sí, me he dado cuenta. Si no estás preparado vuelvo más tarde...
La miré extrañado, no sabía por qué quería volver más tarde, así que le insistí en que entrara. No parecía muy convencida, pero al final me hizo caso.
—¿Quieres un café?—le pregunté.
—No gracias—contestó.
Se le notaba incomoda, tal vez Koala había sido la que la había convencido de hacer eso y por eso estaba tan poco convencida de estar ahí conmigo a solas.
—¿Puedo hacerte una pregunta?
Me extrañó que hablara, me miraba de arriba a abajo, extrañada. Y asentí pidiendo que continuara con su pregunta.
—¿Siempre le abres la puerta a la gente en calzoncillos?
Miré por primera vez la ropa que llevaba, y ahora yo también empecé a ponerme incómodo, ¡Estaba en calzoncillos! Cogí un cojín del sofá y me tapé como pude.
Ella notó mi cara de horror y empezó a reír por lo bajo, hasta que no pudo aguantar más y soltó una carcajada que seguro que se oyó hasta abajo, porque Sabo y Luffy entraron corriendo al comedor con las bolsas de la compra aún en la mano para ver a que venía ese escándalo.
Así que huí hacia mi cuarto, y me hice un ovillo en suelo, seguro que había parecido un pervertido.
—¿Presumiendo de encantos en la primera cita hermano?—dijo Sabo entrando en la habitación.
—Cállate—contesté desde el suelo.
—Luffy y ella están a punto de morir de risa... ¡No te pongas así! Es importante hacerla reír y tú lo has conseguido en... ¿Cuánto tiempo has tardado en darte cuenta de que estabas en boxers?
—Te recuerdo que esto no es una cita. No me di cuenta y... lo dijo ella.
Comencé a vestirme con la risa de Sabo de murmullo. Y una vena empezó a latirme en la sien. Lo mejor era acabar cuanto antes con eso así que me dirigí al comedor para descubrir a mi hermanito pequeño traicionándome.
—A veces le pasa, el otro día le abrió sin camiseta la puerta a una anciana, ella solo quería sal y casi de desmaya.
—No te burles, yo lo he vivido en mis propias carnes y me ha costado entrar sin un ataque de risa.
—Al día siguiente la señora volvió.
—Vaya... Ace... eres el terror de la abuelitas.
Me miro con rostro divertido, una expresión que no había visto nunca dirigida a mí. Yo pensaba que esa muchacha era una mujer seria y seca, cuando iba a su casa no cruzábamos más de dos palabras, tampoco es que estuviera mucho allí, por lo que había dicho su hermano trabajaba mucho.
Su hermano era simpático y más de una vez había jugado a la consola en su casa con él y Luffy mientras Sabo evitaba que Koala quemara la casa con su comida del demonio.
No nos costó mucho ponernos a crear una tórrida historia de amor algo convincente, al final nos decantamos por cosas sencillas, sin mucho lío.
—A ver si lo entiendo, tenemos una "relación" desde hace dos años—dijo
—Sí—contesté.
—Y no se lo dijimos a nadie porque a mí no me gusta el mundo empresarial.
—Exacto.
—¿Y cómo nos conocimos?
—Koala vive contigo y al ser la novia de mi hermano empezamos a pasar tiempo juntos y...—empezó a reír—¿Qué?
—Es que me parece un chiste, espera—se tomó su tiempo para parar de reír—Sigue
—Me enamoré de ti.
Me sonaba raro y a la vez... no me molestaba ni una pizca, me pregunté por qué..
—¿De qué parte exactamente?—preguntó
—De... tu... ¿arrolladora personalidad?
—¿Eso es ironía?
—No... que va...
Obviamente era ironía.
—Si dices que tenemos una relación de 2 años no creo que solo con eso tu "padre" se vaya a quedar tranquilo.
—¿Y que propones?
—Tenemos que saber más cosas sobre el otro, ¿qué te parece un cuaderno?
—¿Un cuaderno?
—Apuntamos todas las partes importantes de nuestra vida y lo estudiamos antes del fin de semana.
Era buena idea así que acepté. Padre tenía que creer nuestra "historia de amor" durante el fin de semana que pasaríamos en su casa. Lo que teniendo en cuenta como era él... era difícil...
Aunque lo que no sabíamos en ese momento era que todo se complicaría hasta el punto en el que está ahora.
...
Gracias a todos por la oportunidad que le estais dando a este proyecto.
Respuestas:
Aruma Shimo: gracias por los ánimos.
Mindy Romanov: Lo puse ya en el anterior capítulo y en este, pero no importa, no me expliqué bien. Ella lo hace por su hermano, Sara haría cualquier cosa por cristian, y al ver que ella no es la única que se sacrifica por su orgullo, decide implicarse con Ace para que su hermano no tenga que hacer sacrificios y viva lo más normal que pueda siendo huerfanos.
LADI JUPITER: gracias y ya le pedí disculpas a HelenMartinelli por el tema OC, ella no volvió a decirme que se sintiera mal así que simplemente seguí la historia. Siento si eso es un problema.
