Luego de aquél extraño incidente al entrar en el tren seguí caminando por el pasillo, ya que se trataba de un tren como los que utilizaba en la ciudad, había olvidado buscar información sobre el tren, si era mágico o no no lo sabía. Como no conocía a nadie y gracias a mis experiencias escolares no quise entrar a algún compartimiento que estuviera lleno de personas, una voz en mi interior me decía que iba a ser rechazada por ser una s... ya sabes.

Al parecer cada vagón estaba ocupado y ya estaba por resignarme a quedarme en el pasillo hasta llegar a la escuela cuando una puerta me golpeó, literalmente; un muchacho la había abierto con demasiada fuerza y yo tuve que agarrarme para no caer, el golpe me había desestabilizado.

—Trevor, ven aquí y no seas travieso, sino traeré a la abuela para que... —el muchacho de la sapo se detuvo al ver a Hermione y enrojeció inmediatamente, metió a la sapo en su bolsillo y se quedó mirando a Hermione enrojeciendo cada vez más mientras abría y cerraba la boca torpemente así lo descubrió ella cuando levantó la vista ya que estaba frotándose el hombro para hacer calmar el dolor, decidió tomar la palabra.

—¡Hola! soy Hermione Granger -se presentó esperando que el chico recobrara el habla o dejara de parecer un tomate.

—Errr... Hol... hola -pudo pronunciar el chico —mi nombrrrre es... —carraspeó un poco —Neville Longbottom se presentó finalmente el chico —l... lo siento mucho por éso —apuntó el chico mirando su hombro.

—¡Oh! descuida —dijo ella dejado de frotarse el hombro a pesar de que aún le dolía para evitar que el chico se sintiera más culpable. ¿Esa es tu sapo? —le preguntó mirando su bolsillo intentando cambiar el tema de conversación.

—Errrr... sí, se llama Trevor y tiene complejo de escapista, ya se ha escapado en lo que va del trayecto 2 veces —explicó Neville quien poco a poco recobraba un color normal en su rostro.

—¡Qué bueno! —Hermione pensaba que era bastante extraño estar parada en medio del pasillo del tren con un muchacho hablando de sapos, pero al menos no la habían marginado ¿acaso le harían una prueba de sangre o le preguntarían qué tipo de familia tenía? tan absorta estaba en sus pensamientos que Neville tuvo que repetir su pregunta.

—Emm... ¿te gustaría entrar al comprtimiento donde estoy? —preguntó recobrando ligeramente el sonrosado de su rostro.

—Sí, gracias. —aceptó la chica de muy buena gana.

Entraron y encontró a dos personas más.

—Enhora buena Neville, encontraste al sapo y a la princesa —exclamó uno de ellos y el otro muchacho empezó a reír.

—Disculpa a mi amigo, no sabe medir sus bromas.

—Ya me di cuenta —contestó una airada Hermione, detestaba las bromas porque siempre sentí que iban dirigidas hacia ella.

—Soy Dean Thomas y mi amigo es Seamus Finnigan —se presentó el segundo muchacho y el primer asintió como saludándola.

—Mi nombre es Hermione Granger —dijo ella mientras se sentaba al lado de Neville y se dedicaba a buscar algún libro de su mochila, le incomodaba estar ante chicos y por añadidura éstos parecían del tipo chistosos, intentó concentrarse en su lectura pero era un poco difícil con Neville hablándole a Trevor y alternativamente a los dos chicos, los cuáles no djaban de hacer bromas y contar divertidas anécdotas; parecía que se conocían años y aseguraban haberse conocido recientemente, al final Hermione recordó las palabras de su madre sobre los libros y decidió darles una oportunidad, terminó riendo con las historias de los chicos y ayudando a Neville a encontrar su varita, parecía que el chico tenía problemas con perder cosas. Cuando al fin la encontró descubrió un rostro triste en el chico.

—Aquí está Neville, ya no tienes por qué preocuparte —le dijo imaginando que el chico pensaba en su abuela regañándolo, ya les había hablado de lo aterradora que era su abuela.

—Ha desaparecido —dijo el chico pálido, los otros chicos se le quedaron mirando sin comprender.

—No Neville, te digo que ya la encontré —dijo ella enseñándole la varita.

—Me refiero a Trevor, ya lo he buscado por todo el compartimientos y el pasillo y no está -replicó el chico, Hermione abrió su boca formando una pequeña "O"

—Pues, deberíamos volver a buscarla ¿no? —preguntó mirando a Thomas y Finnigan buscando apoyo, los chicos se levantaron de inmediato y los 4 se dividieron para buscar a Trevor.

Al cabo de unos minutos se re encontraron y ninguno había podido hallarla, así que volvieron a buscar, ésta vez en parejas. Nadie había visto a un sapo, todos les hacían las bromas de las ranas de chocolates lo cual hacía que Neville se preocupara más y que Hermione lanzara miradas de reproche a todos, había adoptado su actitud de me-molesta-lo-estúpidos-que-son y así entraron a otro vagón. Sólo estaban dos chicos, un pelirojo y un moreno.

—¿Alguien ha visto un sapo? Neville perdió uno —dijo. Con toda la actitud anterior, observó a los chicos, ambos estaban enfrascados en una conversación y en medio de ellos había una rata y uno, el pelirojo tenía la varita en la mano, ella sabía que no estaba permitido usarla así que cerró la puerta detrás de ella y se quedó observando la varita ávidamente.

—Ya le hemos dicho que no —contestó el chico de la varita, Hermione apartó la mirada de ella y miró a los chicos como quien lanza un desafío.

—Oh, ¿estás haciendo magia? Entonces vamos a verlo. —dijo mientras se sentaba pues quería estar cerca de donde ocurriera la magia, ella había leído muchos libros con hechizos y había probado uno que otro, pero quería saber de qué era capaz la magia de otras personas, Neville se había quedado parada observando la escena, olvidando por un momento a Trevor.

El pelirojo pronunció unas palabras que más bien parecían una rima y como era de esperarse nada sucedió, Hermione se decepcionó quería ver magia, así que empezó a hablar, como cuando estaba muy ansiosa o nerviosa a un ritmo más rápido del que desearía.

—¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado? —preguntó—. Bueno, no

es muy efectivo, ¿no? Yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron.

Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero

también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia,

por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, espero que

eso sea suficiente... Yo soy Hermione Granger. ¿Y vosotros quiénes sois?

Se dió cuenta de que los chicos se la quedaron mirando con aire asombrado, ¡bingo! había hablado como cotorra.

—Yo soy Ron Weasley —murmuró el pelirojo.

—Harry Potter —dijo el segundo muchacho.

No prestó real atención a Ron ya que oír que tenía frente a si al famoso niño que vivió plasmó una expresión de sorpresa en su rostro ¿era EL Harry Potter? por supuesto que lo conocía ¿qué persona que haya leído un libro de magia no conocía su nombre? el famoso Harry Potter en persona.

—¿Eres tú realmente? —dijo Hermione—. Lo sé todo sobre ti, por supuesto,

conseguí unos pocos libros extra para prepararme más y tú figuras en Historia de la

magia moderna, Defensa contra las Artes Oscuras y Grandes eventos mágicos del siglo

XX.

Dijo todo ésto de nuevo muy rápido, observó la cara de ambos muchachos, el pelirojo parecía querer contener una risa dirigida hacia ella, el moreno la miraba genionamente sorprendido, ella quiso saber si en verdad tenía una cicatriz, pero le parecía de mala educación fijarse en una cicatriz, en especial ya que significaba que perdió a sus padres.

—¿Estoy yo? —dijo Harry, interrumpiendo sus pensamientos.

—Dios mío, no lo sabes. Yo en tu lugar habría buscado todo lo que pudiera —dijo

Hermione genuinamente sorprendida, le agradaba el muchacho ya que parecía bastante sencillo, no como se esperaría del chico que vivió. Decidió que parecer una fangirl era de mala educación y no sabía si al chico le gustaría recordar el motivo de su fama, así que cambió de tema a uno que le preocupaba mucho—. ¿Sabéis a qué casa vais a ir? Estuve preguntando por ahí y espero estar en

Gryffindor, parece la mejor de todas. Oí que Dumbledore estuvo allí, pero supongo que

Ravenclaw no será tan mala... —expresó sus pensamientos en voz alta, se percató de la presencia de Neville y rcordó por qué había ido ahí —De todos modos, es mejor que sigamos buscando el sapo

de Neville. —se levantó y se dirigió a la puerta seguida de un desconcertado Neville, se volteó cuando ya estaban saliendo y les dijo —Y vosotros dos deberíais cambiaros ya, vamos a llegar pronto. —quizá le salió excesivamente mandona, sobretodo porque eran personas que recién conocía, pero ahora que había visto la hora sólo faltaba media hora para llegar a la escuela, para que todo empezara.

MEDIA HORA.

Hermione y Neville habían terminado de buscar por todo el tren y no había hallado a Trevor, Hermione le dedicaba miradas de reproche a Seamus y a Dean ya que desde que supieron que Harry Potter estaba en el tren se habían encargado de divulgar el rumor, parecía que eran funcionarios de "El profeta" más que personas buscando a 1 sapo. La verdad es que faltaba poco tiempo para llegar a la escuela y todos se debían vestir, así que miró realmente apenada a Neville y lo instó a cambiarse, no como lo había hecho con Harry y Ron, sino con más delicadeza, el chico parecía en estado de negación, así que la obedeció.

-Seguro va a aparecer pronto —aseguró ella, no muy convencida de lo que decía, así como las miradas de Seamus y Dean expresaban.

Decidió dejar a los chicos solos en el vagón, con la excusa de ir a preguntarle al conductor del tren cuánto tiempo faltaba para llegar a la escuela, los otros chicos no tenían un reloj como ella y tampoco sabían que ella lo tenía. Era una buena excusa, pero decidió ir realmente para no sentirse culpable por mentir. El conductor confirmó lo que decía su reloj, 15 minutos.

Cuando regreaba hacia el compartimiento, caminando un poco más despacio de lo que debería para evitar encontrarse con una escena incómoda en su vagón, vió salir a un grupo de 3 niños del vagón de Harry y Ron, los 3 se reían como si acabaran de realizar una travesura y ella lanzó un suspiro aburrido; "los chicos son tan infantles" pensó para si misma, pero por una fracción de segundo algo le pareció conocido ¿ese era...? tenía el mismo tono de cabello que el otro muchacho que desapareció, iba a acercase para comprobar su teoría, pero una chica apareció en el pasillo, salía de un compartimiento que estaba de su camino.

-¡Hola! Soy Parvati —exclamó la chica con un tono demasiado entusiasta para el gusto de Hermione, ella intentó ver si el grupo de chicos seguía en el pasillo, cuando le pareció tener visiones y ver dos Parvatis.

-Y yo soy Padma — exclamó la visión de Hermione que terminó siendo la hermana gemela de la otra, como entendió Hermione, las chicas empezaron a hablar sobre lo horrible que era usar túnica y tan fuera de moda, Hermione las miraba pero no prestaba atención, jamás se le había ocurrido eso a ella.

—Discúlpenme, tengo que ir a hablar con unos amigos —se excusó ella, porque empezaba a hartarse un poco de la conversación, comprobó que el grupo de chicos había desaparecido ya del lugar y como las chicas se la quedaron mirando se tuvo que meter al compartimiento de Harry y Ron, quienes la miraron sorprendida al parecer estaban enfrascados en una especie de lío, con la rata como protagonista, el lugar estaba un poco más desaordenado que hacía un rato, ella también se fijó en su vestimenta y tuvo su excusa.

—¿Qué ha pasado? —preguntó, mirando al muchacho llamado Ron, el dueño de la rata.

—Creo que se ha desmayado —dijo Ron a Harry. Miró más de cerca a la rata—.

No, no puedo creerlo, ya se ha vuelto a dormir.

—¿Conocías ya a Malfoy?

Harry le explicó el encuentro en el callejón Diagon, mientras Hermione oí curiosa la historia, ¿Malfoy? ¿por qué le sonaba tanto ése apellido? la chica trataba de recordar pero lo lo lograba, sorprendentemente fue Ron quien la ayudó a recordar.

—Oí hablar sobre su familia —dijo Ron en tono lúgubre—. Son algunos de los

primeros que volvieron a nuestro lado después de que Quien-tú-sabes desapareció.

Dijeron que los habían hechizado. Mi padre no se lo cree. Dice que el padre de Malfoy

no necesita una excusa para pasarse al Lado Oscuro. —De pronto pilló a Hermione oyendo la conversación más interesada de lo que debería—.

¿Podemos ayudarte en algo?

Hermione recordó su excusa y la lanzó, mientras el apellido Malfoy aún sonaba en su cabeza ¿sería él uno de los que la despreciaría? ¿acaso el muchacho amable era amigo de ése tal Malfoy?

—Mejor que se apresuren y se cambien de ropa. Acabo de ir a la locomotora, le

pregunté al conductor y me dijo que ya casi estamos llegando. —dijo como quien suelta una excusa, ya que en este caso era cierto, decidió añadir — No estarán peleando,

¿verdad? ¡Se van a meter en líos antes de que lleguemos! —dijo ligeramente asombrada, para ser una chica que no había convivido mucho con muchachos en su vida, parecía que esta escuela estaba llena de ellos o en su defecto de chicas parlanchinas.

Scabbers se estuvo peleando, no nosotros —dijo Ron, mirándola con rostro

severo—. ¿Te importaría salir para que nos cambiemos?

—Muy bien... Vine aquí porque fuera están haciendo chiquilladas y corriendo por

los pasillos —dijo Hermione en tono despectivo, aunque no era la verdad absoluta, lo cierto es que para ella lo que las gemelas hacían era una chiquillada—. A propósito, ¿te has dado cuenta de que tienes sucia la nariz? —añadió Hermione con toda la intención de molestar a Ron, el muchacho si bien no lo conocía lo suficiente no le agradaba realmente, era demasiado tosco y se comportaba como si tuviera un cartel que dijera "club de chicos, NO se admiten chicas"

Vió a Ron sonrojarse y sintió una punzada de satisfacción, se encogió de hombros luego y salió del compartimiento dirigiéndose directamente al que compartía, cuando llegó descubrió que aún no hallaban a Trevor, así que se sentó al lado de Neville e intentó infundirle ánimos, al poco tiempo una voz en el tren le confirmó lo que decía su reloj.

5 MINUTOS y llegaría a Hogwarts.


Domingo 27/05/12

¡Hola! he decidido actualizar hoy también porque me puse a leer un poco el primer libro buscando alguna escena y decidí que tengo momentos importantes que aprovechar en el libro.

Advierto que no voy a detenerme demasiado en los primeros libros en el tema de Voldemort y la guerra, será superficialmente, al final sé que va a tener que verse todo involucrado, pero por ahora dejare que mi curiosidad de la vida de Hermione fluya y me lleve a inventar escenas, como las de este capítulo, siempre quise saber cómo conoció a Neville y a otras personas, he citado partes del libro original, porque fui incapaz de escribir la misma escena que J.K. sólo le agregué cosillas como pueden ver, siempre enfocada en Hermione.

El siguiente capítulo va a ser lo que yo imaginaría si llegara por primera vez a Hogwarts, yo en el pellejo de Hermione claro, así que si sale algo largo, lo siento mucho, éste iba a contener ésa parte pero decidí que era ya bastante largo y no quería aburrir a nadie :)

Una vez más gracias por leer y los comentarios nunca son mal recibidos y las críticas son siempre bienvenidas.