Una leve melodía proveniente de alguna especie de instrumento la hizo abrir los ojos, los rayos de la luz del sol le dieron de lleno en la cara haciendo que tuviera que taparlos con sus manos, era tan molesta que intento pararse para ir a cerrar esas cortinas que dejaban pasar la luz, pero el peso de un brazo manteniéndola en su lugar evito que lo hiciera, hasta ese instante desconoció aquel sitio, recordó lo que había pasado el día anterior haciéndola presa de un miedo no experimentado, se alejó rápidamente de aquel cuerpo, sintiendo asco que luego fue sustituido con dolor, su cuerpo se dobló en la cama sujetando su costado que ahora se encontraba vendado, sus piernas y brazo estaban igual, no sabía que debía atender primero

- Al fin despiertas cariño – una voz preocupada es lo que pudo escuchar justo a su lado, pero no pudo prestarle demasiada atención – Déjame ayudarte con eso – al instante le dio un golpe a la mano del pavorreal que intentaba tocarla nuevamente, escucho un suspiro antes de sentir como se sentaba en la cama, ella se limitó a seguir apretando sus dientes fuertemente para no gritar – Xayah, puedo calmar ese dolor, confía en mi de una vez – pero la vastaya seguía gruñendo bajito sin atreverse a verlo a la cara, Rakan bufo molesto por aquella actitud, la tomo de la cara y antes de que pudiera decirle algo volvió a usar su magia, esta vez solo sintió como perdía sus fuerzas, ningún efecto secundario, aun quería matarlo, pero sus brazos ahora estaban caídos a ambos lados de su cuerpo y aquel molesto dolor no había aminorado

- Estuve recuperando energía, te cuide toda la noche, así que no pediré disculpas por hacer esto, ni siquiera te he tocado a pesar de tener tu ropa en ese estado, no obtengo ni un simple gracias por eso, pero no me importa – aquellos ojos azules llenos de determinación la observaban – Ahora se una buena asesina y quédate quieta mientras hago mi magia – puso sus manos sobre la herida de su costado, sintió un calor tranquilizante en toda esa zona, su respiración que se encontraba agitada por el dolor fue disminuyendo conforme pasaban los segundos, dos minutos después Rakan había cambiado de posición, duro un minuto mas en su hombro y pierna, después cayo a la cama, agotado por completo, Xayah recupero su movilidad en cuanto hizo eso, pero lejos de alejarse se sentó en la cama observando a aquel pavorreal

- Se que soy hermoso cariño, no tienes que verme tan acosadoramente – hablo rápidamente, volviendo a tomar aire al final, su respiración era entrecortada, realmente había gastado mucha de su energía en aquel momento, quito la venda de su pierna descubriendo que ya no existía marca alguna, en la de su hombro solo quedaba un ligero entumecimiento y unas marcas donde habían entrado aquellos dientes, y en su costado a pesar del dolor la herida había cerrado completamente, solo había una molesta cicatriz en su lugar

- ¿Por qué? ¿Cómo…? – intento formular alguna pregunta sin mucho éxito, no sabía que lo había impulsado a ayudarle de esa forma

- Ya te lo he dicho, tu seguridad es mi única paga – ahora que lo observaba bien su ala parecía lastimada, tenía plumas alborotadas – Oh, no te preocupes por esto, una simple secuela de salvarte, pero bien ha valido la pena – los ojos de Xayah solo reflejaron decepción - ¿Sucede algo? – la vastaya se levantó acomodándose la capa, cubriendo su cuerpo con ella

- Debo irme – dijo con un tono de voz muy oscuro

- No planeas dejarme aquí ¿verdad? –

- Mírate, estabas completamente seguro en Vlonqo, es una tontería que persigas a alguien con tantos enemigos –

- Es mi vida, no puedes interferir en mis decisiones –

- Agradezco tu ayuda –

- Eso es un avance –

- No lo arruines Rakan - el vastaya sonrió

- Lo sabía – Xayah lo observo dudosa – Sabia que me encantaría escuchar mi nombre de esos labios – ella sonrió con algo de nostalgia, borrando aquella mueca segundos después de que se había formado

- Agradece que no te he matado –

- Ni arrancando mi ala, no fue mi intención tocarte – se disculpó de manera sincera, la vastaya bufo divertida

- Comparado con esto – señalo su cuerpo – Creo que te debo una, así que aléjate de mí, en unos meses deberían de dejar de mencionarte como un aliado mío –

- No planeo hacer eso – se levantó con dificultad sentándose en la orilla de la cama

- No me volverás a ver –

- Cariño, ¿en verdad piensas salir así? – eso hizo que un leve sonrojo apareciera en las mejillas de la vastaya

- Yo hago lo que se me da la gana, y te he dicho que no me llames así –

- Cierto, Xayah, déjame acompañarte por lo menos, también debo regresar a Jonia ¿sabes? – se levantó con calma – Al menos permíteme ese honor -

- De acuerdo – de nuevo respondió sin ánimos, pero él no se daría por vencido fácilmente, se colocó una nueva capa que cubría todo su cuerpo, pero de color rojo con detalles dorados, esos colores eran más su estilo

- Vamos a comprarte ropa – dijo más animado el vastaya antes de abrirle la puerta permitiéndole el paso, sin decir nada ambos caminaron por aquel nuevo sitio, las casas aún se notaban como las que rodeaban aquella fortaleza, el pavorreal la seguía unos pasos detrás atento a su alrededor

- ¿Dónde estamos? –

- Cerca – puso una mano en su hombro llamando su atención, giro a ver a su derecha haciendo que la vastaya hiciera lo mismo, a lo lejos aquella edificación podía verse, solo un tramo de bosque los separaban – Mantén un perfil bajo hasta que salgamos de aquí – ella asintió, al menos hasta regresar a Jonia no le parecía mala idea el hacer equipo con aquel otro vastaya, había demostrado de todas formas que era alguien levemente confiable, no admitiría que ese pavorreal le había salvado la vida, entraron a lo que parecía una sastrería, donde una humana ya mayor atendía, le hizo una señal de que lo dejara hablar

- Buen día, necesitamos esta tela, si fueras tan amable de ver si cuentas con ella – le tendió un pequeño retazo que Xayah reconoció al instante, haciendo que sintiera ganas de vomitar

- Oh vaya, una tela con propiedades mágicas, no te saldrá nada barata –

- No se preocupe por el precio, es para una compostura importante –

- Ya veo, veré si se parece a alguno de los de nuestra bodega – se retiro un momento, vio como le entregaba ese pedazo a un joven vastaya con cuernos de toro, este asintió perdiéndose detrás de una puerta, seguramente le habían encargado esa tarea – Mi ayudante parece haberlo reconocido, si gustan hay un sofá en esa esquina, no tardara mas de unos minutos –

- Gracias – puso su mano nuevamente sobre el hombro de la vastaya guiándola hasta aquel sofá, donde tomaron asiento, entraron dos clientes más que iban a recoger sus mercancías ya terminadas, un sombrero y un vestido, ellos se mantuvieron al margen, completamente en silencio, no querían levantar ninguna sospecha hasta no encontrarse en un sitio seguro

- Debe ser aburrido para ti – ese susurro le hizo sonreir

- No tienes idea, llegando a nuestro destino lo primero que hare es una fiesta –

- Suerte, yo me encaminare a Vlonqo –

- Podemos ir después de celebrar – le propuso esperanzado, ella se encogió de hombros, dejando salir un quejido pequeño – No hagas eso –

- Listo chicos – la mujer tenia un pedazo bien conservado de aquella tela, se acercaron nuevamente a confirmar que fuera lo que buscaban

- ¿Cuánta necesitas? – le pregunto a Xayah, esta no supo responder

- Pueden ir a los probadores, así podrán tomar las medidas – sugirió el vastaya quien parecía comprender un poco más a ese par, señalo una habitación destinada a ese fin, ambos pasaron, Rakan le ayudo a quitarse esa capucha pero antes de desatar su cuello esta lo detuvo

- Voltéate –

- Cariño, no hay nada que no haya visto, además tengo que comprobar tus heridas –

- Voltéate– repitió con un tono entre orden y suplica que conmovió al vastaya, se giro sin insistir, ella le paso la capa primero, después recibió el pedazo de tela que aun la cubria, tardo solo unos segundos en decirle que estaba lista, al girarse pudo ver el mismo vestido que anteriormente llevaba

- Realmente magnifico – una sonrisa se dibujó en el rostro de Xayah, la cual nuevamente borro al instante de darse cuenta – Oye, te ves mas linda con esa mueca de felicidad – se acercó a ella y le ayudo a volver a colocarse la capa, el resto de la tela la entregaron y después de pagar salieron a toda prisa por algo de comer, no tardaron en encontrar un lugar donde saciar sus estómagos, se encontraban sentados esperando su alimento

- ¿Te sigue doliendo? – señalo su costado, ella negó con la cabeza – Se sincera –

- Solo cuando tengo mucho contacto con mi piel, la herida se cerro por completo, pero deja de preocuparte por eso –

- Como si pudiera hacerlo –

- Eres un bufón de los humanos, no puedo verte de otra forma, así que deja de coquetear –

- Aun me falto un sitio que sanar – se acercó peligrosamente a ella tocando su labio delicadamente – Tu lengua también tiene una pequeña herida – ella quito su mano con cuidado, al menos esta vez no le había pegado, noto como se quedó viendo hacia el piso

- Oye, está bien que lo dejes salir, después de todo no volverás a topártelo, y no permitiré que ningún otro vastaya ni humano te haga eso, me tomo demasiado tiempo deshacerme de esos molestos guardias – su mirada siguió viendo hacia algún punto imaginario, no noto cuando aquel pavorreal le había tomado una de sus manos que mantenía en la mesa

- Prometo protegerte Xayah, nadie te lastimara de esa manera – aquel escalofrió que sintió no fue producto de nada más que su cuerpo siendo sincero ante aquellas tan honestas palabras, no dejo lugar a ninguna duda, sus ojos azules ardían en determinación, se quedó presa de ellos por algunos segundos, antes de ver la comida que traían en su dirección, la conversación se pauso hasta nuevo aviso, terminaron de comer en silencio y Rakan pago antes de salir directamente al puerto

- ¿Cuánto dinero te queda? – de nuevo hablaron en susurros

- Lo suficiente para comprar nuestros pasajes – un montón de pequeñas y algunas grandes embarcaciones estaban llegando y saliendo, aquel lugar lleno de hombres que parecían del mismo tipo de aquel otro sitio no les dieron buena espina, Rakan tomo el brazo de Xayah sujetándola firmemente, ella prefirió no quitarlo, aunque no entendía porque lo había dejado hacer eso, probablemente porque llamarían demasiado la atención al matarlo por tocarla

- ¡Oye! – una voz los alerto a ambos, siguieron caminando con paso tranquilo

- ¡Te estoy hablando! – de nuevo escucharon esa voz grave, al girar a verlo supieron que se trataba de un vastaya con rasgos de pantera, se acercaba a ellos a paso firme, detuvieron su marcha mientras Xayah invocaba varias plumas daga dejándolas escondidas debajo de su capa

- ¿Cuánto por un rato con esa belleza? –

- No esta disponible –

- ¿La compraste? –

- Si, y no pienso dejarle ese gusto a ningún otro vastaya – aquella pantera saco sus garras, parecía querer problemas, los demás marineros que estaban alrededor se quedaron viendo aquella escena

- ¿Y porque están buscando zarpar? Aquí podemos tener un rato divertido todos – se acercó a Xayah, pero antes de poder siquiera verla a los ojos Rakan sujeto a aquel molesto felino de su camisa

- ¡Te dije que te largues! –

- Corre avecilla, o el gato te matara – intento conectarle un golpe en la cara, pero Rakan fue más rápido, le propino una patada que lo mando a estrellarse con un montón de barriles que contenían alcohol, un par de cuerdas que usaban para amarrar las embarcaciones aligeraron su caída

- Veo que lo quieres por las malas – se levantó sacudiendo sus brazos que habían quedado con rastros de aquella bebida – Entonces tendré que matarte y reclamar el botín –

- ¿Por qué todos los vastayas de aquí buscan apropiarse de otras mujeres? –

- Porque son idiotas – respondió la única voz femenina del lugar provocando algunas risas

- Veo que tu compañera es igual de agresiva, me encantan las chicas así – se colocó en posición de ataque, pero pronto 3 plumas cruzaron la distancia que los separaba a una velocidad asombrosa, la pantera quedo paralizada, una pluma se había encajado cerca de su corazón, otra le había cortado un costado y la tercera la mejilla, la capa de Xayah se había levantado solo un poco debido a la rapidez con la que hizo el movimiento

- Si das un paso mas no fallare a propósito como ahora – el felino se quedó estático, los marineros volvieron a lo que sea que estuvieron haciendo, evitando mirarlos

- Adelante – el pavorreal ahora estaba cediéndole el paso extendiendo su brazo hacia donde se dirigían, esta no dijo palabra alguna, lo adelanto siendo seguida inmediatamente por él, tenía una sonrisa divertida – Me encanta tu manera de llamar la atención –

- Deja de fantasear y vámonos de aquí – hablo con molestia, mientras debajo de su capa se masajeaba las muñecas

- Como gustes – no tardaron demasiado en dar con un barco hacia Jonia, pagaron su cuota y subieron sin mas problemas, las personas y vastayas dentro de aquel bote no intentaron iniciar conversación con ellos, producto de aquella demostración dada anteriormente, las dos aves se limitaron a seguir en su habitación, al menos hasta volver a las tierras reconocibles de Jonia

- Asi que… - el pavorreal intento iniciar alguna platica, estaba sentado sobre la pequeña cama que tenían mientras Xayah estaba descansando sobre un grupo de barriles en una esquina, viendo el océano por la ventana que estaba a su derecha, parecia perdida en sus pensamientos, al escuchar su voz giro a verle, esperando que concluyera la frase

- ¿De donde eres exactamente? –

- Las tierras antiguas de los Lhotlan, al norte – fue la simple respuesta de la vastaya, no hubo reclamos, solo se limito a responderle, eso le dio animos a Rakan

- Yo vivi en un pequeño poblado al oeste – su comentario parecio no importarle mucho a la arpía, ya que su mirada volvió al océano, esos temas no eran los que le gustara platicar aparentemente, tuvo que pensar en algo mas

- ¿Puedo… revisar tu herida? – los ojos de la vastaya de nuevo volvieron a verlo, con una expresión dudosa

- Estoy bien, puedo cuidar mi herida a partir de ahora –

- Déjame terminar el trabajo Xayah, lo más difícil fue cerrarla por completo, las demás son sanaciones leves –

- Gastas demasiada magia deliberadamente – era un modo de decirle que no se esforzara tanto, eso hizo sonreír al pájaro dorado

- Muy pocas chicas merecen mi magia, además también me falta tratar una herida – se tocó el labio haciendo referencia al de ella, estaba levemente hinchado, y no se notaba el color solo por los restos de labial que aun prevalecían

- Sanara solo –

- Te duele hablar, y también comer, puedo notarlo, así que déjame ayudarte – insistía el pavorreal

- ¿Siempre eres tan molesto? –

- Solo cuando encuentro aves tercas – Xayah se quedó callada, le había respondido sin mas con un tono burlón que la hizo enfurecer unos segundos, pero logro controlarse, ella había empezado esa discusión y era el primero con las agallas para hablarle así después de saber quien era

- Déjame tranquila –

- Nunca – se levantó de la cama acercándose a ella – Tienes lastimado tanto tu lengua como tu labio, si no los curo ahora puede agravarse esa herida – aquellos repugnantes recuerdos la invadieron de nuevo, Rakan paso su mano por la mejilla de la vastaya delicadamente al sentirla tensarse por esos pensamientos – Tranquila, ya te he prometido que nadie te hará daño, así que deja de pensar en ese lobo idiota – sus palabras no ayudaban demasiado, pero en cierto modo le tranquilizaba tener a alguien en ese instante con ella

- Hazlo – el pavorreal sonrió, acercando su cara peligrosamente a la de ella - ¿Qué… -

- Shhh – la detuvo de quejarse nuevamente – No puedo curar tu lengua sin contacto – noto como se puso completamente tensa ante esa sensación, le hablaba casi rozando sus labios

- Aunque primero debo hacer algo – volvió a tomar distancia de pronto, sujetando sus dos manos delicadamente – También te duelen ¿cierto? – no dijo nada, ni siquiera esperaba que se diera cuenta

- Tus ojos reflejan dolor cuando lanzas tus plumas – explico rápidamente el pavorreal, sintió aquella cálida sensación en sus manos – Es imposible que me ocultes cosas Xayah – sonrió con arrogancia, pero algo le decía que esas palabras eran ciertas, y no sabia si considerarlo un enemigo por esa habilidad, una asesina no debía dejarse leer bajo ninguna circunstancia, y aquella ave molesta era observadora, no muy listo pero observador, se distrajo con sus pensamientos solo un segundo y ya lo tenia nuevamente muy cercano a sus labios

- Detente –

- ¿Quieres que use mi hechizo de nuevo? – había un toque amenazante en sus palabras que la hizo estremecer, en cuanto el pavorreal se dio cuenta de esto aprovecho de juntar sus labios, de nuevo su magia la inundo, aquella sensación cálida en su lengua cuando se atrevía a rozarla, ese molesto hechizo que la mantenía en su lugar a pesar de querer separarse… no… ese hechizo no estaba, entonces ¿Qué era lo que evitaba empujarlo y volverlo un alfiletero de sus plumas? Sintió sus dedos pasar por su nuca, afirmando de manera gentil su cabeza, no había sentido tal sensación con nadie, ese perfume y esos labios tan suaves le arrebataron poco a poco el aliento, cuando se separo la dejo con los labios entre abiertos y la respiración agitada

- Espero que puedas sustituir ese recuerdo – aquella tonta sonrisa que puso el pavorreal la devolvió a la realidad

- No vuelvas a hacerlo –

- ¿Hubieras preferido que te tapara la boca? Creo que eso solo te hubiera traído malas sensaciones, preferí darte una mejor experiencia – ella se levantó de su lugar, claramente molesta por aquella confesión, se encamino a la puerta con pasos firmes – Cariño, no era mi inten… - la puerta cerrándose de golpe dejo su frase inconclusa, cerro los ojos producto del molesto ruido, "al menos le gustó" sonrió divertido, no por nada lo llamaban encantador, se levantó de su lugar dispuesta a seguirla y pedirle disculpas, aunque no entendía porque debía disculparse por un beso, que a ella le había gustado para variar… era una chica realmente difícil, y eso le encantaba


Me he tardado de mas en animarme a pulir este capitulo, problemas en el trabajo, han sido semanas estresantes y apenas se esta empezando a calmar, espero que durante las vacaciones pueda entregarles por lo menos dos capitulos mas a los que aun quieran leer de esta pareja

Saludos y mil gracias por los reviews anteriores, siento pena por dejarles esperando tanto