Capitulo 2: El calor de un Whiskey es mejor en buena compañía.

La lluvia aun humedecía la región de Kanto, bendiciendo a los granjeros de la zona y empapando a los citadinos como lo soy yo desde que naci. Los climas lluviosos nunca fueron lo mío. Una de las razones por las cuales acepte mi actual puesto fue por el hecho de que Kanto era una región cálida la mayoría del año, pero ahora que lo pienso bien, si es mentira o no lo que leí agradecía que me hallan dicho la verdad o que me hubiesen mentido. Aquí lo conocí a él, en un día igual de gris como el de hoy. Otra semana había pasado desde que tuve mi otro encuentro preparado o por mi mala suerte o siendo más positiva por el destino con ese joven…..con Ash. Pensar en su nombre e imaginarme su sonrisa era ahora mi pasatiempo favorito al no tener mucho que hacer en la oficina. Soy una chica responsable por lo tanto mi tiempo libre a veces era mucho al cumplir todo incluso antes de tiempo, agradecía también ese detalle ya que podía darle rienda suelta a mi imaginación que últimamente ha estado demasiado activa para lo que yo recuerde. Al sentir el rubor en mis mejillas no podía más que presionar mi pecho el cual parecía no ser suficiente para contener mi corazón que saltaba con cada memoria remembrada.

No solamente eran esas dos veces que el me salvo, me prometí a mi misma ser su mejor clienta y de hecho al siguiente día fui a la estación de servicio, a verlo a el primeramente y a salvarlo de cualquier sanción de la cual pudo haber padecido por mi culpa. Cuando llegue en mi auto vi como el terminaba de atender a otros clientes con la gasolina. Me cole exitosamente en la fila que el atendía, abrí el vidrio y pude verle al fin sin ser la damisela en peligro. El me sonrió y me saludo de la manera que a mi me encantaba, no se si era porque era su deber o por que genuinamente lo sentía, podía apostar que eran ambas pero me incline al final mas por la segunda.

Empecé a reírme en mi oficina al recordar lo que sucedió luego, le pedí que llenara completamente mi tanque de gasolina. VI su expresión de sorpresa y creo que hasta de nervios, se veía demasiado tierno. Al parecer no era algo usual en la estación y vi como los otros dos empleados lo quedaron viendo boquiabierto, nunca pensé que causaría tanto revuelo por lo que me prometí pero note que era algo positivo y me felicite a mi misma.

Cuando término de llenar mi tanque quise conversar con el pero note que había muchos clientes detrás de mí. No quería interrumpir su trabajo pero aun así no quería tampoco irme sin hacer nada. Me despedí de el con un hasta luego el cual me correspondió lo cual hizo que un pequeño gemido de felicidad saliera de mi boca cuando cerré el vidrio. Ese día trabaje más animada que nunca y por eso el hoy de mi predicamento, adelanté tanto el trabajo que quede en la situación actual. Al terminar mis pensamientos en ese joven note como mi secretaria personal entro a sacarme de mi pequeño mundo.

-Señorita Yvonne. Le recuerdo que hoy tiene una reunión de negocios con el gerente de exportaciones de Ciudad Carmín.

-Muchas gracias, pero te he dicho mas de una vez que me llames Serena.- Era una chica mas joven la que tenia en frente. Recién había aplicado para el puesto ya que mis jefes insistieron en que ocupaba una asistente personal aunque no fuese el caso pero decidí ceder para quitármelos de encima.

-Pero señorita Yvonne…no es correcto….- Me disgustaba muchas veces que la gente fuera tan formal conmigo, era de las cosas que más odiaba.

-Se siente incomodo, imagino que no te gusta que te anden diciendo señorita Berlitz en cada momento.- Podía ser una mujer intimidante muchas veces pero hice nota mental que debía de cambiar un poco ese aspecto en mi persona. Quería ser una mejor persona así como el me había inspirado a serlo.

-De acuerdo….Seño…es decir…Serena.- Así estaba mejor. La joven salió de mi oficina luego de recordarme de mi odioso compromiso. ¿Por qué era así se preguntaran? Había escuchado rumores de que el hijo del gerente de exportaciones recién iniciaba aunque lo peor eran los rumores que lo hacían famoso de ser un mujeriego y un acosador de primera. Siempre fui de las personas en no tomar nunca los rumores en serio. Ese día no pude estar más equivocada.

Empecé a preparar mi exposición ya que los invitados llegarían en unos minutos. Cuando me dispuse a salir pude escuchar como mi nueva secretaria hablaba con lo que parecía era una amiga suya.

-¡Conocí a alguien encantador May! Te puedo decir que es amor a primera vista. El es muy dulce y muy caballeroso.- No pude evitar seguir escuchando lo que mi secretaria rumoreaba por teléfono. Cuando escuche esas características solo pude recordar a Ash y no pude evitar sonreír para mi misma.

-¡Como crees! ¡Me moriría de vergüenza! Pero se que encontrare el valor suficiente de invitarlo lo veras.- ¿Quién diría que yo estaba en la misma situación que mi secretaria? Termine de fantasear una vez mas y decidí ir a mi cita de negocios. Cuando salí vi como la chica de cabello azul aun se sentía intimidada por mi presencia pero le resté importancia, pronto el hielo se rompería.

Mi exposición de negocios fue un éxito, convencí sin mucho esfuerzo al gerente y a su hijo, aunque al segundo fue no precisamente por las estrategias de mercado que plantee.

-¡Estoy totalmente satisfecho con lo que has propuesto! ¿Qué te parece si cerramos este negocio como lo hacemos los buenos hombres de Kanto?- Quede confundida con su propuesta.

-Lo que mi padre quiere decir bella damisela es que el nos quiere invitar a un bar para relajarnos. Nuestros antepasados siempre han cerrado los negocios de esa manera ya que siempre brindaba un augurio de buena suerte.- ¿Por qué todo tenia que tornarse tan difícil? No quería arriesgar mi trabajo de toda la semana en una negativa y no tuve más remedio que aceptar.

Los tres bajamos al estacionamiento pero mi incomodidad era enorme al sentir las miradas penetrantes que ese chico de cabello azul. A lo mejor lo rumores eran ciertos así que decidí tomar ciertas precauciones. Hice que uno de los choferes de la empresa nos llevara a nosotros tres al bar que habían propuesto. No tuve problemas de nuevo en convencerlos y usando mi auto fuimos al dichoso lugar.

Unos minutos fueron más que suficiente para arribar a nuestro destino. La lluvia aun caía con mucha fuerza y así que cumpliendo con su deber nuestro chofer nos escolto a los tres hacia dentro del establecimiento. Note que era un lugar bastante acogedor y nada elegante como pensé que seria. No debía de juzgar a un libro por su portada.

-Es aquí donde firme mi primer negocio Serena. Luego toda mi riqueza y posición social fue gracias a ese humilde trato aquí. Es un lugar que siempre me trae buena suerte y por eso acostumbro a traer a mis compañeros de negocios aquí.- Al escucharlo no pude mas que pensar que era un hombre muy trabajador. Los años habían pasado factura a su cuerpo pero no a su espíritu. ¿Acaso eso pasaría en mi algún día?

-Es interesante. Me siento honrada de ser invitada por usted.- Mi educación siempre era mi prioridad. Así fui criada por mi familia y así debía de comportarme ante la sociedad.

-¡No seas tan formal conmigo, llámame Bill!- El karma volvía a mi. No pude más que sonreír ante ese gracioso giro de eventos.

-De acuerdo Bill.- Nos sentamos los tres en una de las mesas que por lo que note era la que el usaba para cerrar todos sus negocios según su historia. El silencio del joven me resultaba incomodo al compararlo con lo jovial que era su padre. En ese momento el celular de Bill empezó a sonar. El se disculpo por unos momentos y se dirigió a tomar la llamada dejándome con el chico a solas.

-¿Y dime, que te habías hecho toda mi vida?- Me sorprendí ante tal cambio de personalidad de 360 grados que tomo de repente.

-¿Discúlpeme?-

-No me puedes engañar. Se que soy irresistible y que has caído bajo mis encantos. Solo déjate llevar por el gran Damian.- Su arrogancia me repugnaba. Lo quede viendo con total asco. Me fui de Kalos para evitar este tipo de hombres. ¿Es que acaso nadie podía ser como el? En ese momento su padre llego algo apresurado y con cara de vergüenza ante lo que temí que podía suceder.

-Me tengo que disculpar contigo Serena. Surgió una emergencia en el puerto por la tormenta y se requiere mi asistencia. ¿Nos vamos Damian?- ¡Por favor, aleje a ese engendro de mi!

-Padre, no quiero que tu tradición de la que tanto me has contado se manche. Permíteme yo acompaño a la señorita en su lugar.- ¡Maldito! Tu lo que quieres es otra cosa. Quería oponerme pero al ver la cara de Bill de total alivio algo hizo que me frenara.

-Bien pensado Damian. Estas en buenas manos Serena.- Con eso se despidió de nosotros dos, estaba atrapada. Note como al salir del establecimiento choco con dos personas que entraban completamente empapadas. Se disculpo con ellos dos y salió como un rayo. Esas dos personas se sentaron en otra mesa alejada de nosotros, mi esperanza se había disipado velozmente. Su mirada grotesca era un disgusto enorme para mí el cual aumento cuando se acerco a mí y se sentó a mi lado.

-¿Ya que el viejo no nos molestara mas, podemos entrar en calor no lo crees?-

-¿Deberías de tratar con más respeto a tu padre no crees?-

-¿Ese viejo? ¡Es un ridículo! Estoy aquí nada más por ti dulzura.- ¿Era posible sentirme mas indignada? Lo peor sucedió cuando sentí su mano en mi pierna. No pude evitar reacción y ponerme de pie de golpe.

-Te lo diré de la manera mas educada, no me interesa nada de ti ni de lo que eres. Con tu permiso, pienso marcharme.- No quería estar ni un minuto mas con ese cerdo. Me apresure a salir del lugar pero luego el me tomo del brazo con mucha fuerza.

-¿A dónde crees que vas? ¿Crees que por tener pedigrí te hace diferente a todas las zorras de este mundo?- No aguante mas. Con toda mi fuerza solté una enorme cachetada en la mejilla de ese tipo asqueroso. Me sentí tan bien al sentir el calor en mi mano luego de haberlo golpeado. No espere luego que el me tomara del brazo y que me forzara a besarlo. Esquive sus horrendos labios antes que hicieran contacto en mí. Voltee a ver al dueño del establecimiento el cual me dio una cara de lastima y de impotencia. El hecho de que era el hijo de un cliente de antaño y una gran autoridad en Kanto creo que lo imposibilitaron. Este tipo iba a abusar de mí, sentí como sus manos empezaron a querer tocarme, su fuerza era demasiada. Me sentí humillada e impotente. En ese momento vi como alguien se puso detrás de el y puso su mano en el hombro de el.

-¿Disculpa, quisiera saber si hay alguna bebida fuerte que te pueda dejar mareado de un solo trago?- Vi como el extraño cubierto por aun por la capucha de su impermeable le lanzaba tal extraña pregunta.

-¿No vez idiota que estoy ocupado? ¿Por qué molestas escoria?- Este tipo no podía ser peor. Cuando voltee a ver al extraño note algo familiar. Una sonrisa que conocía muy bien.

-¡Mala respuesta, este es el tipo de trago del que te preguntaba!- Todo fue un caos luego de esa pequeña frase que el soltó. Vi como de un solo tirón me libero del agarre de ese sujeto horrible y lanzo un puñetazo en la mejilla sana y lo lanzo hacia una de las mesas del lugar. Sentí como el me tomo en sus brazos protegiéndome nuevamente al sentir demasiada familiaridad en el.

-¿Te encuentras bien Serena?- Esa voz….dijo mi nombre…..yo conozco esa voz…

-¿Ash?-

-El mismo que viste y calza.- Lo vi sonreír de nuevo. Otra vez me sentí protegida en sus brazos. Su calidez y gentileza eran todo lo opuesto que había sentido hace unos momentos con Damian. En ese momento voltee a ver al cerdo que se reincorporaba.

-¿!Es que acaso no sabes quien soy!? ¡Vas a morir en este momento!- Con horror vi como tomo una silla dispuesto a golpearnos a ambos. Ash me abrazo mas fuerte, sentí como el me dio a entender que todo estaría bien con esa pequeña acción. Un vaso fue lanzado e impacto en la cara del sujeto noqueándolo nuevamente.

-¡A donde crees que vas!- Vi como el otro chico que acompañaba a Ash saltaba a escena. Era más alto y su piel era de tez morena.

-Siempre puedo contar contigo Brock.- Vi como mi amado le sonreía a su amigo y no pude evitar también confiar en el.

-¡Los voy a demandar a ambos!- Me sentí nerviosa, le cause problemas de nuevo a Ash. No quería que saliera perjudicado y mucho menos que lo arrestaran.

-De acuerdo, hazlo y veremos quién sale perjudicado.- Vi como el amigo de Ash saco su celular y le empezó a mostrar imágenes y videos los cuales hicieron que Damian se palideciera y saliera corriendo del lugar.

-Es un cobarde.-

-Lo mismo digo. ¿Que fue lo que le enseñaste Brock?-

-Se como eres Ash, después de tantos años se que primero eres de los que golpean primero y preguntan después. Note lo que este tipo estaba haciendo y actué antes que tu.

-¡Yo se que siempre puedo contar contigo Brock!- Ambos empezaron a reír a carcajadas ante mi demostrándome que ya estaba a salvo. Me aferre mas al pecho de Ash ya que aun temblaba de lo que pudo haber pasado, el noto mi reacción.

-Ya todo pasó Serena, tranquila.- Claro que me sentí mejor, su calor hacia que todo mal pensamiento y sentimiento se derritieran y al estar a su lado me hacia de lo mas feliz. Me llevo nuevamente de la mano a la mesa donde el y su amigo se habían sentado. Vi como el joven llamado Brock se disculpaba de una manera cómica con el dueño el cual de mala gana aceptaba las disculpas creo que aliviado de que alguien pudo hacer algo para detener a Damian. Luego en unos momentos el se nos unió.

-Ash, creo que nos tocara ahorrar un par de meses.- Entendí lo que el chico quiso dar a entender y me volví a sentir mal por ambos.

-¡No de nuevo! Acabo de terminar con el pago del televisor nuevo.- Vi el rostro de Ash algo preocupado. Tenia que hacer algo.

-Yo voy a pagar los daños ocasionados.- Ambos me quedaron viendo algo sorprendidos y ambos se pusieron de pie al mismo tiempo.

-¡NI DE BROMA!- Ambos en perfecta sincronía negaron mi propuesta cosa que me atolondro un poco.

-Tú eres la afectada en todo esto. Seria el colmo obligarte a pagar por algo que no rompiste.- Ash fue el primero en refutar, sus ojos me miraban intensamente y no podía negarme ante ellos.

-En representación de los hombres de Kanto, te pedimos una disculpa por el peor espécimen que te pudo tocar.- Empecé a reírme ante la ocurrencia del amigo de Ash y todo aquel nerviosismo que pude haber sentido desapareció.

-Por cierto, no te he presentado al fallido intento de comediante que tengo como amigo. Serena Yvonne, el es Brock Harrison, mi mejor amigo.- Vi los dos chicos me sonreían mientras ambos colocaban sus brazos alrededor de sus cuellos.

-Un placer conocerte Brock.-

-El placer es mío luego de escuchar varias veces a Ash hablar de ti.- ¿Eh? ¿El había hablado de mí? Mi corazón estaba que estallaba de felicidad por la frase soltada por Brock.

-¿En serio?- Tímidamente pregunte al ver como el moreno se cruzaba de brazos asintiendo.

-¡Claro! Luego de la tremenda regañada de una hora que mi jefazo le dio me conto sobre….- En ese momento vi como Ash le tapo la boca regañándolo para que se callara.

-¿Ash? ¿Por qué te regaño tu jefe?- Me temía lo peor, solo una idea o mejor dicho un recuerdo se vino a mi mente del porque la llamada de atención de Ash.

-Es que se me cayo un bote de combustible y pues se enfado mucho conmigo.- Vi como rasco su mejilla lleno de nervios por lo que comento Brock. ¿Le estaba causando problemas a ese chico al que le debía tanto? Era la primera vez que me sentía así y no era nada agradable.

-¡Debiste de haberme dicho! ¡Yo no quería que tuvieras problemas por mi culpa!- Ambos se sorprendieron al ver mi reacción.

-¡Lo sabia! ¡Sabia que no se te había caído y era por Serena!-

-Me atrapaste Brock. Serena lo siento, pero es que al verte toda empapada y preocupada me iba a tomar mucho tiempo abrir todo de nuevo y no quería que perdiéramos el tiempo…..- Me sonroje al verlo a el apenado frente a mi cuando era yo quien debía de sentirme así.

-Ash yo…..- Culpable. ¿Por qué debía de ser yo causante de desgracias a la persona a quien menos se las quería causar? De seguro esa vez llego tarde al trabajo también y hoy estuvo a punto de ser demandado y de seguro apresado si Brock no estaba con el.

-Descuida Serena. Hace unos días vino un amable cliente y pidió un tanque de gasolina lleno. Mi jefazo tiene una política que tanque lleno significa cliente satisfecho y siempre otorga una buena bonificación. Desde ese día nuestro jefe esta muy feliz con el.- ¡Había sido yo quien salvo a Ash! Me sentí tan feliz que quería saltar de que por fin hice algo positivo por el. Note que se avergonzó mucho y deduje que se sintió así al saber que había sido yo la causante de esa bonificación ese día.

-Tienes que sentirte afortunado Ash, ese buen servicio siempre tiene su recompensa y estoy segura que el cliente volverá muchas veces.- Le guiñe el ojo indicándole que era nuestro secreto. ¡Por fin cause algo en el! Vi el rubor en sus mejillas que eran camufladas por sus adorables marcas en ellas.

-Gracias. ¿Serena, tienes algo que hacer en estos momentos?-

-No. De hecho luego de mi cita de negocios fallida pensaba ir a casa.- Me sorprendí mucho ante su pregunta. Intente lo mejor posible ocultar mi emoción tratando de predecir que era lo que el quería proponerme.

-Quédate con nosotros a tomar un par de copas. Aun llueve fuerte y pues ayudara a relajarte.- ¿Es que acaso mi pecho era de metal solido? Mi corazón no paraba de brincar ante su anhelada propuesta y mi cuerpo aun lo soportaba.

-¡Encantada! ¿Al menos déjenme invitar la primera ronda?- Los dos asintieron alegremente y empecé a vivir una noche que nunca jamás pensé experimentar en mi vida. La primera ronda de bebidas eran tres vasos de whiskey el cual nunca había probado. Me explicaron que era bueno para ahuyentar el frio, ante tal hecho di el primer trago y sentí como mi garganta quemaba pero en verdad el efecto era rápido ya que sentí como mi cuerpo se calentó. Empezaron a reír y a chocar sus vasos con lo cual me vi contagiada y seguí con su juego.

¿Han sentido como el tiempo pasa volando cuando te diviertes? Las horas que compartí con ellos dos habían sido las más divertidas. Hablamos de todo un poco en ese pequeño lapso de tiempo. Me entere que Brock estudiaba medicina veterinaria y su sueño era abrir su propio consultorio. Me pareció bastante loable lo que el quería hacer y me dio hasta envidia el ver como el se proponía a cumplir sus sueños. Me entro la curiosidad saber de Ash ya que no habíamos tocado temas acerca de su vida pero por desgracia ya era algo tarde y vi que los chicos tenían ánimos ya de irse. Salimos los tres luego de pagar la cuenta la cual incluso ante sus negativas decidí pagarla yo. Soy una mujer Kalosiana y es mi deber representar bien a mi región. Me percate de que la lluvia ceso y una enorme luna ahora era la reina y señora de los cielos de Kanto pero también note que mi chofer se había ido. Lo primero que pensé fue en el desgraciado de Damian que me jugo una mala broma, Ash al verme preocupada se acerco hacia mí.

-¿Pasa algo Serena?-

-Es que vine con uno de los choferes de la empresa donde trabajo y se fue.- Claro que me sentí preocupada, mi apartamento quedaba alejado del bar y pues nunca había utilizado transporte publico de noche.

-Ash te puede llevar.- Brock era mi ángel en ese momento. No tuve que pedírselo a el ya que me moriría de vergüenza.

-¡Claro! Además ella ya esta acostumbrada a mi motocicleta.- Ni en mi adolescencia me había sonrojado tanto como lo hago con el. Nos despedimos de Brock el cual manejaba también una motocicleta y se alejo de nuestra vista. Ash me brindo un casco de copiloto y se puso el suyo. Se monto y tomo mi mano ayudándome a subir. No se si será por el alcohol que hacia efecto en mi ya esa noche pero me sentí necesitada de abrazarlo y lo hice con la excusa de que necesitaba sujetarme para que el arrancara lo cual hizo.

Me aferre a el como nunca lo había hecho con nadie en mi vida. Su calor me embriagaba y solo podía disimular indicándole como llegar a mi hogar. Me has hecho sentir tantas cosas en tan poco tiempo que ya no se que sentir, ya no se que pensar ni en que creer mas que solo en ti, esos eran los pensamientos que llenaban mi cabeza al abrazarme mas fuerte para que me puedas sentir. Tenía la esperanza de que mi corazón cerca de tu espalda fuera capaz de trasmitirte lo que sentía en esos momentos.

La travesía termino y con gentileza sentí como te detuviste frente al edificio donde residía. Tu mano volvió a invadir la privacidad que era tuya ya y lentamente me removí el casco al mismo tiempo que hiciste con el tuyo.

-Bueno Serena hemos llegado. Espero no te hayas mareado con el viaje.-

-¡Para nada! Fue muy cómodo viajar contigo.- ¿Que estoy diciendo? Debo de parecer una tonta frente a el.

-¿De veras? Me hace muy feliz escucha eso.- Su sonrisa volvía a desnudarme el alma. Su voz derretía el tempano que era mi corazón eso acompañado con el alcohol en mi organismo que me daba mas valor.

-Yo quiero agradecerte Ash por todo lo que has hecho por mí. No se como lo haces pero siempre estas cuando yo te necesito.- Me sinceré lo mejor que pude con el mientras mis manos jugaba atrás de mi espalda evitando que el viera que estaba sumamente nerviosa.

-Lo hago con gusto Serena. No puedo evitar verte en peligro y querer ayudarte en lo mejor que yo pueda. Desde que te vi tirada en la calle y vi como nadie te auxiliaba o aquella vez en la lluvia, me hubiese dolido no hacer algo por ti.- No aguante, torpemente fui hacia el y lo rodee con mis brazos con todas mis fuerzas. Sentí como el peso de varios sentimientos negativos cultivado por los años se esfumaba y me hacían renacer de nuevo como persona. Mi felicidad aumento cuando sentí como sus brazos también me rodearon. ¿Acaso el estaba sintiendo lo mismo que yo? Al recobrar un poco mi cordura me separe nerviosamente de el, ambos nos quedamos viendo a los ojos a la vez.

-¿Nos veremos luego?- Me daba miedo saber que no lo vería nunca más pero lo que hizo luego me convenció de lo contrario. Se inclino hacia mi rostro y poso sus dulces labios en mi mejilla izquierda y me quedo viendo tiernamente.

-Dalo por hecho.- Quede paralizada al verlo y al sentir su calor en mi cuerpo a través de ese beso. No pude reaccionar al ver como se fue de nuevo dejándome sola en la fría calle frente a mi apartamento. Subí a mi apartamento, me senté en uno de mis muebles y empecé a lagrimear de felicidad como jamás lo había hecho. Era oficial, me enamore de Ash Ketchum.

"Una noche con buenos amigos y un buen trago puede hacer maravillas en el alma. El corazón de Serena estaba satisfecho y el calor del amor y del buen whiskey de aquel bar la hizo soñar con el futuro. Esta historia continuara."

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Hola Hola! Aqui su amigo Taikobou con otro capitulo ~~ Se que ma tarde un poco mas de lo usual pero es que me encontraba enfermo del estomago y como que no te da la suficiente inspiracion para ser romantico sintiendote asi XD. No se preocupen, empezare con el climax de El reto maximo de inmediato pero queria escribir este episodio ! Me gusto como me quedo por cierto espero ustedes piensen igual :D.

Ahora a contestar Reviews!

Whalter: Gracias por el apoyo! Espero que te guste el capitulo tambien!

Virginia Vir: Gracias :D! Me alegro que te guste esta historia. Hare mi mejor esfuerzo en hacer algo bueno y tu apoyo siempre es mas que bienvenido! Espero disfrutes el capitulo :D.

Haruzafiro: Jajajaja muy gracioso! XD. Pues el azabache le tiene que devolver los colores a la chica asi que tiene que ser lindo pero no se me olvida lo macho XD. Nah ! No odio a los Christophers ni sus derivados, es solo un nombre random que encontre en una lista de los nombres mas usados en Francia. Me sorprendio ver que Alain tambien estaba en la lista XD. Serena se lo confirmo en este episodio XD. Espero te guste el capitulo ~~

brandonG95: Gracias por el apoyo :D! Claro que me gusta llevarle un buen ritmo. Cuando encuentro un fic que me gusta y se actualiza rapido mi corazon se regocija ~~ XD. Ademas tengo muchas ideas asi que se da facil la escritura. Me dio ganas de meter a Khristophe, digamos que es mi primer OC relevante y pues quiero usarlo aqui tambien con papel antagonico. Creo que este capitulo te respondio acerca de Brock ~~ XD. Espero te guste el capitulo!

Bueno y con esto se despide su buen amigo Taikobou ~~