Condición
Ayy, no puede ser, todos menos él. Pensaba Severus mientras hacía una rápida mueca de desagrado. Afortunadamente estaba prestando toda su atención a Harry, al parecer hablaban de un incidente que ocurrió en la enfermería y Black reconocía que había actuado como él mismo, es decir, como un idiota.
Black estaba por girarse a ver a los Weasley y por ende a él, pero por suerte el hombre lobo y la transformer de su esposa llegaron gritando el nombre del animago y éste, cual perro que era, acudió al llamado lo más rápido posible.
Dio un suspiro de alivio y giró su vista a los Weasley de nuevo, sentía mucho la pérdida de Arthur y Molly, no importa que con la mujer no hubiera tenido una relación cordial como con su esposo, pero un hijo debe ser lo más importante de una madre.
Pasado algún tiempo, llegó la hora de la ceremonia, y todos guardaron silencio en respeto a los caídos, toda la Orden y algo que llamaban "E.D." estaban juntos y en ningún momento se separaron, ahí sí quiso alejarse un poco y por fin Granger (quien por alguna razón no le había soltado la mano) lo entendió y lo dejó alejarse, pero no por ello lo perdió de vista y eso lo incomodaba, aunque claro, no tanto como con la zorr... chica Brown.
Al terminar la ceremonia Ginny tomó la mano de Hermione y se la llevó a rastras a un lugar alejado.
-¿Y, quién es él?- es lo primero que dice al llegar a... bueno ya no estaba segura dónde estaban, creía que era un salón.
-¿De qué hablas?- trató de hacerse la desentendida.
-Herms, puedes engañar a todos, bueno tratar, porque la verdad mentir sin presión no te sale, pero a mí no, te le quedaste viendo a ese bombón, que la verdad para mí está...-
-No tengo que recordarte tu relación con Harry ¿o sí?- pregunta de forma molesta.
-Jaja, oye tranquila Herms, solo decía que está muy guapo el chico, no es como si te lo quisiera quitar.-
-¡¿Quéé?!-
-Herms solo trata de no asesinar a las chicas que se pongan delante de él, está muy guapo como para pasarlo desapercibido.- terminó la pelirroja riéndose.
-¡No sé de qué hablas!-
-¿Sabes que sentía tu mirada queriendo asesinarme cuando lo miré? Pero es que no sé, sentía que ya lo conozco, es raro, sobre todo con sus ojos, son negros como los del traidor de Snape, lo bueno es que ya está muerto.-
Hermione sentía que la sangre se le iba de la cara.
-Aunque...- continúo la pelirroja -te juro que por un momento llegué a pensar que era hijo de murciélago al ver sus ojos, y luego cuando se fue, era como ver a Snape irse por los pasillos, en serio eso me dio miedo, se parece mucho, al menos y gracias al cielo, solo en esos aspectos.-
Hermione no estaba segura si decirle la verdad o no, bien podría mentirle (o tratar) y decirle que era cierto, que Snape había muerto y él era... alguien más, así de simple, pero no era su decisión hacer eso.
-¿Herms?-
-Emm... sí Ginny, yo... creo que debemos regresar.-
-De acuerdo, oye pero primero preséntamelo.-
Creo que estoy en un problema.
-o-
En la enfermería ya algunos habían salido, y los pocos que quedaban estaban aún durmiendo, por lo que le fue fácil al animago colarse y caminar hacia la última camilla que había, al llegar corrió la cortina que cubría la cama y su sorpresa fue verla vacía. Tenía dos opciones o por fin había dejado este mundo o le habían salido cosas tan horribles en el cuerpo que lo llevaron a San Mungo, donde seguro no lo atendieron y lo llevaron al circo, ésta opción le parecía la mejor.
Bueno, sea lo que sea espero y lo traten como el desgraciado que es.
Fue de regreso al Comedor y se encontró con Hermione y Ginny en la entrada, les sonrió y después vio que Harry hablaba con un joven que según él nunca había visto antes, eso le llamó la atención, así que se acercó a ambos.
-Hola Harry y dime... ¿quién es tu amigo?- le pregunta mirando al joven. Al verlo a los ojos se tensó, era como ver a Snape de nuevo, pero era imposible, es decir, Quejicus siempre había sido el ser más feo que hubiera conocido y este joven era todo lo contrario al imbécil narizón, además seguro que con la poción que le dio está en San Mungo, pero el odio que mostraba en los ojos era como el de...
-¿¡Quejicus!?- grito llamando la atención de algunos en el Comedor. ¡No, eso no podía ser! Se supone que debía estar con algo... deforme en el cuerpo, con otra cabeza o cuerpo de... otra cosa, pero no podía estar más guapo que él, eso jamás lo permitiría.
Hijo de... pensó Severus mirándolo de forma penetrante e irritada.
-¡Maldito bastardo! Ahora yo te cambiaré la cara.-
Bueno siendo honesto, con Black podría hasta con los ojos cerrados, pero ahora los otros miembros de la Orden se acercaban con varitas en mano y no creía poder con todos a la vez, estaba sacando su varita (que le dio Potter al llegar al Comedor) para al menos poder defenderse, pero de nuevo Potter y Granger lo trataban de defender de todos poniéndose delante de él.
-¡No! Él siempre nos ayudó, siempre estuvo con Dumbledore todo el tiempo.-
-Es cierto, lo quiso tanto que lo mató.- contestó Alastor quien ya tenía muchas ganas de mostrarle a Snape lo que se debe de hacer con los mortífagos.
-Es cierto.- escuchan la voz de Albus.
Todos se sorprendieron de verlo, ahí en un retrato que no era el suyo, como si nada, hablando tan calmadamente y claro, abriendo uno de sus dulces de limón, ¿Cómo lo había obtenido?
No, lo que se preguntaban en realidad era la forma en que llegó un cuadro hasta ese lugar sin que nadie lo notara. Eso ya era demasiado.
-Severus me mató, pero fue porque se lo ordené.- Bueno ahora sí todos estaban confundidos.
-¿Albus, cómo pudiste pedir algo así?-
-Minerva era necesario.- Minerva lo conocía bastante bien, aunque Dumbledore luchó contra el mal y las cosas que había descubierto para ayudar a los demás lo hacían buena persona, la forma en que había tratado a Severus a veces, era inhumana y cruel.
-Bueno, pero eso no le quita ser mortífago, debe ser castigado por ello.- comenta Alastor.
-Personalmente prefiero tratar esto en privado, solo a aquellos que sí les concierne saber qué pasa.-
Así los miembros de la Orden fueron a la oficina de la dirección junto al trío dorado y también, por qué no, la joven Weasley. Para mostrarle su "apoyo", de nuevo, Hermione tomó su mano, le dio una leve sonrisa y lo llevó a donde iban los demás, aprovechando que había dejado pasmado a Snape cuando le sonrío.
Mientras Ron veía todo eso con enojo, se supone que Hermione y él eran pareja, bueno, no se lo había pedido pero era obvio después del beso que compartieron en la cámara.
Al igual que Ron, Sirius también estaba bastante molesto, debería de verse como una deformidad, no como él cuando era joven. O no, esto no se iba a quedar así, iba a hacer otra poción y... aunque pensándolo por un segundo ¿y si esa segunda poción lo hacía aún más atractivo? Ya era mucho que las féminas ya no suspiren por él cuando pasaba como para soportar que suspiraran por ese imbécil. Mientras iba a la dirección junto a sus amigos trataba de pensar en la forma de arruinarle la vida a Quejicus.
¿Pero qué diablos le pasaba a Granger? Nunca la había visto actuar así y comenzaba a molestarle que quisiera siempre jalarlo del brazo o de la mano cuando "debía" ir hacia algún lugar. Además su maldita sonrisa lo había descolocado, hacía años que nadie le sonreía de esa forma tan sincera y fue... raro. Ahora ya habían llegado a la que fue su ex-oficina y Albus de alguna manera ya había llegado hasta ahí. Entonces quiso soltarse de Granger pero no podía, y la chica le había mandado una mirada de que dejara de intentar soltarse, claro que la ignoró, pero cuando empezó a llamar la atención de los demás por los movimientos que hacía, dejó de hacerlo y se resignó.
-o-
2 horas, habían pasado 2 horas peleando de su futuro, si debía o no ir a Azkaban, ahora simplemente estaba sentado en una silla, con cara de aburrimiento total, se habían dividido en dos grupos (bueno algo así), Moody el loco, la zanahoria con retraso de Ronald Weasley y el perro mugriento de Black contra todos los demás de la Orden, los primeros querían llevarlo a prisión y los demás lo estaban defendiendo, incluyendo a Albus.
-Bueno creo que es suficiente. Severus no irá a Azkaban y queda absuelto de todo, con que cumpla con la condición que se le dará ¿Alguien tiene alguna objeción?- pregunta Kingsley de forma brusca. Por su tono nadie quería decir algo. Simplemente agradeció a todos, le mencionó a Harry que debía ir después al ministerio para entregarle algunas cosas junto con sus amigos y se retiró.
Sirius miraba molesto la puerta y luego a Snape, que lo veía con una sonrisa burlona en su cara. También salió molesto del lugar, dos minutos después le siguió Moody.
-Bueno Severus, será mejor que te vayas preparando para el siguiente curso.-
Eso trajo su atención de nuevo al antiguo director.
-¿Qué?- preguntó confundido y es que ya no quería regresar a dar clases, de hecho quería regresar a su "hogar".
-No estabas escuchando ¿verdad?- fue más un reclamo que una pregunta -Tendrás que estar aquí este año.-
-¿Qué, volver a dar clases?-
-Jaja, muchacho no creo que tus alumnas te pongan atención ahora que ya decidiste por fin cambiar un poco tu imagen.-
Severus lo miraba queriendo asesinarlo otra vez, pero ahora lo haría con gusto.
-Entonces sino volveré a dar clases ¿qué haré?- preguntó levantando su ceja.
-Pues… regresarás como estudiante.-
Eso lo dejó helado, un momento, se supone que el idiota de Black iba a enseñar junto al otro perro de Lupin, oh no, no podían hacerle esto, tenerlos a ellos de maestros será... ahhh y lo olvidaba, tener de compañeros a Potter y compañía...
-Bien, si me disculpan iré a arrojarme de del primer puente que encuentre.- dice tratando de retirarse.
-Ayy, por favor, no será tan malo señor.-
-¿En serio Granger, ha escuchado las conversaciones de los alumnos? O es más ¿ha dado ayuda o tutorías a niñatos que no saben siquiera preparar la más simple de las pociones?-
En ese punto tiene razón, la mayoría no eran buenos estudiantes y tenerlos de compañeros ha de ser pesado. Pensaba Minerva.
-Pero también deberían considerar el hecho de que al menos en su mente, sigue siendo un adulto, y él ya sabrá todo lo que se verá en clase.-
Por fin una Weasley con sentido.
-Por ello se enseñarán cosas diferentes a los que se tenían ya planeadas, ahora que el ministerio ya no molestará tenemos la oportunidad de enseñar lo que queramos.- contestó Albus alegre.
-¿Habías pensando en algo como esto antes?-
-Puede ser.-
-Te lo juro, investigaré cómo revivirte y te mataré de nuevo.- al terminar simplemente se fue. Mientras Hermione estaba muy feliz para notar la sonrisa que estaba dando a los presentes, y por ello Ron también salió molesto.
Unos minutos después, Ginny se acercó a Hermione y de nuevo, salieron juntas a caminar y conversar de lo que había pasado en la "reunión."
-No lo puedo creer, en serio, no puedo creer que le haya dicho "bombón" a Snape.- Menciona bastante sorprendida.
-Bueno, tal vez ahora que ya sabes la verdad le mostrarás más respeto.-
-¿Hablas en serio? Ahora tiene nuestra edad, eso significa que podemos tratarlo diferente, podemos incluso hacerle bromas.-
-Ginny, no te quiero desanimar pero él ahora tal vez es la persona más inteligente de la escuela viva, no creo que caiga en alguna de tus bromas, y es más, si llega a descubrir lo que quisiste hacerle seguro te hace una poción para cambiar tu aspecto con efecto permanente.-
-Eso confirma mis sospechas, te gusta y ya no trates de negarlo.- lo dice con una sonrisa superior, poniéndose frente a su amiga para evitar que siga caminando. -Pues yo que tú me apuraba, porque tal vez no quisiste verlo, pero hay muchas chicas que están a su alrededor ahora mismo.- termina señalando con sus ojos al círculo de féminas que rodeaban al joven mientras éste no sabía cómo salir de ahí. Granger quiso comprobar que su amiga decía la verdad, y sí, desafortunadamente así era. Pero después les llamó la atención la figura conocida que se acercaba a dicho grupo.
-Bueno chicas, sé que debe ser difícil controlarse al ver pasar a alguien como yo, pero no se preocupen, puedo darles a todas una cita en mi agenda para poder disfrutar una velada agradable.- Sirius Black aún no veía al joven en medio.
No sé qué tienes más perro, arrogancia o estupidez.
Pero cuando lo vio, su sonrisa se esfumó así como su humor y se detuvo en seco, sin saber qué hacer. Severus por el contrario aprovechó que Black tenía la atención y se fue en dirección a donde había visto a Minerva ir, quería ayudar a la reconstrucción de Hogwarts.
Muchas gracias por seguir la historia, espero y les siga gustando.
Por ahora tengo muuuucho tiempo libre en mi servicio social, entonces aprovecho pero en unas semanas posiblemente me tarde más, estoy avisando. ^_^
