Yo ho~ gente! Debo advertirles que en este capítulo empiezan cosas de fantasía. Hace mucho tiempo que quería escribir esto... so, here it is.
I hope you like it~
III-.
Ya estábamos en la fiesta. Pasó un rato de conversa, aunque con la música a penas se escuchaba, dieron las una de la mañana en eso.
Me quedé conversando con Bélgica, mientras Nor e Is iban a buscar a Tino para que les hiciera café. ¿Café en una fiesta? Qué raros son los tipos que tengo por amigos…
-Bueno, y como te decía, Den, sólo alcancé a ver una cosa viscosa…
-Hahahaha, qué raro. Pobre de tu hermano...
En eso, e interrumpiendo nuestra charla, la música se paró y alguien gritó:
-¡Terminó la fiesta! -¿¡Qué! ¿¡Quién mierda era ese aguafiestas!
-Así como que aguafiestas… -susurró Feliks. Otros gritaban enojados. Mi primo Ale se acercó a los policías esos.
-¿Qué sucede?
-Tenemos reclamos por perturbación pública. Así que deben parar la fiesta y marcharse. Cualquiera que se oponga quedará bajo arresto.
-¿¡EH! –un grito general.
-Eso es injusto, nosotros habíamos arrendando la casa y todo… -reclamaban.
Al final, nada sirvió contra el oficial. Así que, resignados, tuvimos que irnos. Me sorprende que Vash no se haya puesto a dispararles.
-¡Diablos! ¡Esto es tan injusto! –grité, cuando íbamos camino a los hoteles donde nos quedábamos- ¡Era una fiesta, joder! Malditos policías rusos…
-Ya cálmate. De todos modos tenía que terminar –me dijo Nor.
-Pues tu respuesta te hace ser uno de ellos. Y aún más aguafiestas de lo que eras –reclamé- No es justo, nunca supe que le terminó pasando a Holanda…
-Bien, desde aquí nosotros nos vamos solos –dijo Nor deteniéndose junto con Ice, para irse a su hotel. Si, de verdad me habían dejado en otro; son tan jodidamente crueles…
-Okay~ -no sin antes ser golpeado por Noruega, sin razón-: ¿Por qué hiciste eso?
-Es la costumbre. Ya, adiós –me despedí de ellos y se fueron.
Comencé a caminar hacia mi hotel. Y se preguntarán "¿Dónde dejó su auto o su moto roja, esa genial?" Pues, están en mi país, dúh. No puedo traerme esas cosas en avión. Y me dio flojera esperar un taxi. A demás, no tenía una bici y ¡caminar hace bien!
Me fui tarareando la cancioncita que había cantado Nor. Demonios, que era pegajosa.
No conocía demasiado Rusia, así que era fácil perderme. Pero al menos me sabía el camino al hotel y confiaba en que no m iba a pasar nada.
Caminando por una calle algo desolada, iluminada tenuemente por los faroles de las cuadras y algunas casas; a lo lejos divisé una luz media verde saliendo de un pasaje. Era una luz suave. Me dio curiosidad; me imaginé que podrían ser desechos tóxicos y convertirme en un mutante. ¡Sería emocionante! Aunque tal vez doloroso…
La cosa es, que cuando llegué al pasaje de dónde venía la luz, entré. Reconocí una figura extraña grabada en el suelo, era un círculo con unos triángulos en medio; de donde provenía la luz.
Noruega hacía ese tipo de cosas. ¿Era eso magia?
Me acerqué más para ver, cuando sentí que esa típica fuerza invisible de las películas, me arrastró dentro del círculo. Pensé que iba a chocar contra el suelo; pero en cambio, atravesé todo.
Y ya no recuerdo que pasó después. Sólo sé que sentí una angustia inmensa y pensé todo el rato que iba a morir.
Cuando desperté, de algo que pensé que fue un desmayo, estaba claro. Ya no era de noche. Sobre mí había una cantidad de árboles incontables. Yo estaba en el suelo acostado… no era la calle. Era… pasto. Y hojas.
Era un bosque. Un bosque hermoso… parecía sacado de una película. Con el típico resplandor amarillo y que veías de repente que aparecían maripositas ayudando a Cenicienta a peinarse… Creo que estoy confundiendo los cuentos…
Me empecé a asustar. ¿Acaso caí en Wonderland? ¿¡Y dónde diablos está el conejo blanco ese! O el sombrerero loco. Da igual; con tal de que alguien me diga dónde estoy. ¡Ah, ya sé! El círculo con la luz verde ese, de seguro es una broma de Noru.
-¡Noru, ya sal! ¡Esto es injusto! Aunque el bosque es bastante lindo… ¡pero no es una linda broma! –gritaba al aire- Bien, ya me convencí: no hay nadie aquí. ¿¡DÓNDE MIERDA ESTOY!
Comencé a caminar sin saber realmente dónde ir. Había pinos por todos lados, me sentía pequeño con los árboles tan grandes. Luego de caminar como un minuto, me pregunté si no me perdería.
-¿Ahora qué hago? No conozco este lugar…
Estaba angustiado, pero seguí caminando en busca de alguien quién pudiera decirme cómo salir de ahí. O al menos alguien que tuviera comida, ya moría de hambre. E incluso si veía una casita hecha de dulce, iría a comérmela, esperando que no me pasara lo mismo que a Hansel y Gretel. En vez de una bruja malvada, prefiero una hermosa chica.
-¿De verdad no hay conejo blanco, ni sombrerero, ni una bruja? –dije, perdiendo la paciencia- Ahora entiendo por qué los cuentos de hadas son de hadas…
Seguí caminando, cuando de pronto escuché el ruido de algo como un río. No tengo idea por qué, pero comencé a correr esperanzado. Tal vez porque pensé que habría alguien en el río. Vamos, siempre hay alguien cerca de un río, pero… ¿habría alguien cerca del río?
Justo antes de llegar al río, que estaba medio escondido por los árboles, me tropecé con una roca de por ahí y me caí. Dios, qué dolor… Me golpeé la cabeza y todo me daba vueltas; era como el dolor de cabeza que provocaba el alcohol… sólo que sin la parte del vómito.
Cerré los ojos estando en el suelo. Ni siquiera tenía ganas de pararme.
-Oye tipo raro, ¿estás bien? –me preguntó una voz monótona. Abrí los ojos de golpe.
Tenía los ojos azules e inexpresivos y el cabello rubio. Se parecía a Nor… de hecho, era igual a Nor… pero…
-¿Noru, desde cuando eres una chica? –reí- Bien, tu bromita llegó muy lejos, ¿no crees?
-¿Noru? ¿Conoces a mi hermano? –preguntó la chica algo extrañada.
Esperen… ¿¡hermano!
-¿¡Quién diablos eres, por qué eres igual a Nor y por qué mierda él nunca me dijo que tenía una hermana! ¿¡Qué hiciste con Noruega, clon de Noruega!
-Eres un imbécil… debes ser Dinamarca, el tipo raro del que me habló Nor.
-¿Raro? Pues si, soy Dinamarca… ¿Y tú quién eres? –hice caso omiso a lo de "Imbécil".
-Me llamo Bianca.
-¿Y por qué eres tan parecida a Nor? ¿De verdad eres su hermana?
-Pues él me dijo que era su hermana, pero no lo soy en realidad…
-¿Qué eres entonces? –pregunté dudoso de sus palabras.
-Un experimento de él. Soy un hada.
-¿Un…hada?
"She's a fairytale, yeah…"
Ok, eso fue... fue raro.
Me dio pena hacer que pararan la fiesta Dx Merezco morir -w-
Acepto de todo, menos papas porque duelen -w-!
