Disclaimer: Fairy Tail, todos sus personajes y lo referente al mundo mágico es propiedad intelectual de Hiro "Troll-sama" Mashima. Naruto, todos sus personajes y lo referente al mundo shinobi es propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Inspirado en la saga de videojuegos de carreras Need for Speed, además de elementos del videojuego de carreras Test Drive Unlimited 2, todos los créditos a sus respectivos dueños. Los vehículos aquí nombrados pertenecen a sus respectivas marcas. Sólo la historia es de inspiración propia.
Advertencias: Universo Alterno. Algo de OOC en los personajes –nadie es perfecto en este tema y menos nosotros jejee-. Fic Crossover FTxNaruto. El sistema de códigos policiales usado aquí es ficticio y nada tiene que ver con los reales. En la narración encontrarán algunas frases en cursiva centrada, las cuales he puesto de esa forma para las radios de los oficiales del SCPD. Cuando aparezcan en negrita y cursiva, es la Central del SCPD la que habla, y cuando sea subrayado centrado, es los megáfonos de los agentes del SCPD desde sus coches. Cuando sea sólo cursiva, son los radios, celulares, pensamientos del personaje, etc. Esto con el fin de amenizarles la lectura.
Atención: Esta extraña historia es un regalo para Luciel-San por su cumpleaños, el cual celebramos los miembros del Foro "Grandes Juegos Mágicos"
First Offense
Capítulo 3
La noche estaba acentuada y en el paso Fox Lair el andar era casi un suplicio para los pocos autos que por allí se desplazaban. El Paso Fox Lair, un conjunto de carreteras que bordean la montaña y cruzan por sobre el nacimiento del Río Colorado, el cual parte del nacimiento en la montaña de una magnífica cascada apreciable desde un mirador, esa noche lucía solitario. No había ni un alma, y desde que Zeref entró en dicho paso, no fue sino hasta pasar el mirador de la cascada donde vio un punto de control del SCPD con un Dodge Charger SRT8 Mountain Patrol, el cual montaba guardia esa noche en el lugar.
El sonido proveniente del bloque de 6,2 litros era tranquilo y gutural, muy a pesar de ser un bloque V8 bastante poderoso y capaz de aturdir al tímpano más afinado que exista. El supercargador apenas y se escuchaba; Zeref llevaba el coche casi que al ralentí por las suaves pero reviradas curvas de Fox Lair. El coche en cuestión: un bello e imponente Chevrolet Corvette ZR1 de color negro metalizado.
Tiró el cambio de 3ra a 4ta velocidad con un leve movimiento de su mano derecha y siguió conduciendo. En la radio se dejaba oír "Ángel" de Maná mientras las luces alumbraban con soltura el asfalto frente a ellas. El pelinegro iba en dirección a su casa en Lakeside Ave. Consideró por un segundo ir a Rockingham Road, pero a esa hora de la madrugada supuso que Natsu estaría durmiendo.
Estaba llegando al cruce con Mystic Lake y Big Timber, cuando el celular sonó insistentemente. Enseguida reconoció el número entrante en la pantalla del aparato y contestó…
—Dragneel… Indica…
"Sheriff… Lamento infortunarle pero le tengo noticias… Hubo una carrera ilegal esta noche en la ruta de Mission Beach, afortunadamente logramos capturar algunos testigos y hemos averiguado lo sucedido con respecto a los sospechosos…"
—Dime las malas ahora… —amenizo el pelinegro mientras se estacionaba a un lado de la carretera para liberar el paso.
"Hubo un accidente vial… El auto al parecer perdió el control y cayó dentro de la zona residencial… Eso no es todo, el vehículo involucrado es un viejo Skyline de 1970. Cotejamos la matrícula en la base de datos del SCPD y, al parecer tiene que ver con usted… Eh, ¿Seriff?"
—… Natsu…
Sin seguir contestando, Zeref arrancó de golpe el Corvette haciendo que las ruedas patinen mientras el alarido que escupía el V8 supercargado de 640 cv era monstruosamente infernal, al tiempo que varios coches frenaban de golpe en la intersección al casi chocar con el coche del Sheriff. Enseguida Zeref estaba sobre los 220 km/h en el camino de Mystic Lake en dirección a Mission Beach.
Al día siguiente en la zona de Cascade Terrace, específicamente en el Hospital General de Seacrest Country, la rubia iba de un lado a otro preocupada. Su teléfono se había quedado sin batería, no pudo contactar con su co-editora y menos comunicarle a su tutora el donde andaba. Ahora sí que la había regado, estaba en un hospital, incomunicada, sin poder llamar a nadie, y encima como único conocido presente del chico ese de rosados cabellos.
—Aquarios va a matarme… —decía ella mientras observaba el celular apagado en sus manos y suspiraba— ¡¿Por qué tuve que caer en todo esto?! —se decía mientras hacía pucheros infantiles.
La noche anterior este chico se le había abalanzado al coche haciendo que esta frenase en seco. Bajó del auto para encararlo pero el mismo cayó semiinconsciente de golpe al asfalto, dándose de lleno contra el mismo. Al ver las heridas del mismo, la chica no tuvo de otra que subirlo a su preciado RX-8 y llevarlo hasta el hospital más cercano, allí los médicos lo trataron y ahora esperaba los resultados de la revisión diurna para ver si le daban el alta.
—¿Lucy Heartfilia? —dijo una voz en recepción, haciendo que nuestra rubia se levantase indicando con la mano que era ella mientras se dirigía a la misma desde la sala de espera— Oh, querida… Tu novio está bien, sólo tuvo quemaduras leves que pueden ser tratadas con unas pocas cremas…
—No es mi novio… —dijo con los ojos entrecerrados viendo a la doctora— Ni siquiera sé que es, apenas lo conozco…
La doctora se rió levemente y se disculpó, luego le indicó que sólo debía hacer un cargo por gastos médicos a su cuenta y en unas horas estaría libre, en lo que el chico despertase.
—¿Eh? ¿Eso es todo…?
—Si querida, ¿Acaso necesitabas algo más? —dijo dulce la doctora antes de marcharse.
—No, no… Nada… Iré a ver a… A mi amigo… —dijo al no recordar su nombre.
La doctora sólo miró a Lucy mientras caminaba hacia las habitaciones pensando en algo, al final se encogió de hombros y siguió con sus revistas diarias.
Al norte de Seacrest Country, específicamente en las gélidas montañas de Eagle Crest se llevaba a cabo una importante reunión, al menos para los allí presentes. Eagle Crest Road era un camino serpenteante entre las Montañas de Eagle Crest, valga la redundancia. Suele estar llena de nieve la mayor parte del año y oculta varias cavernas que suelen estar sin vigilancia debido a lo recóndito e inhóspito del lugar.
Dentro de esas cavernas se encontraban un grupo de coches de muy buen gusto. Cuatro eran los mismos, para ser específicos, un Nissan GT-R Spec-V Nismo rojo sangre, un BMW M3 GTS negro como la noche, un Ford Mustang Shelby GT500 Super Snake negro con rayas rojas y un Lamborghini Gallardo LP560-4 de color blanco como la nieve. Al frente de los mismos, estaba un grupo de 4 personas; un chico bajo de cabello pelirrojo y mirada ámbar, el cual estaba sentado en el capó del GT-R. Un chico de larga cabellera rubia atada en una coleta el cual estaba al lado del pelirojo. Frente a ellos un joven de cabellera negra atada en una cola baja y una chica de cabello blanco como la nieve, la cual no dejaba de mirarles con altivez y arrogancia mientras su escote se veía bastante pronunciado por sobre el abrigo que traía para protegerse del frío. De hecho todos vestían ropas abrigadoras, pues a pesar de estar en la caverna un poco retirado de la carretera, aún podía sentirse el viento helado que cala en los huesos.
—Están tardando demasiado… —decía la albina mirando por la abertura de la caverna.
—Tranquila, ángel… Pronto vendrán con el contacto… —musitó el chico de cabello rojo.
—Sabes mucho de esa persona, ¿No Hiru? Espero que por tu bien, no sea una trampa como la del Hangar… No me gustan los de azul, y espero que no seas uno de ellos… O sino…
—¿Te atreves a cuestionar a mi Sempai? Eso si que no lo permito, Hn… —dijo el de cabello rubio.
—O sino… ¿qué? —dijo sin parpadear— NO soy de los azules, si es lo que te preocupa…
—Ángel, Hiru… Es suficiente… Si nos salvamos de la redada policial en Three Points, fue gracias a nuestro contacto en el SCPD… No sabemos quien dio el chivatazo, pero sé que ninguno de nosotros fue… Ahora si pueden…
Pero un rugido cortó al chico de cabello negro, haciendo que todos volteasen a la entrada. Una camioneta Jeep Grand Cherokee SRT-8 plateada ingresó a la caverna seguida de un Mercedes Benz SLS AMG color vinotinto, ambos coches se detuvieron al lado de los primeros. Tras ellos ingresaron dos motocicletas Kawasaki Ninja de color blanco y negro, de la misma forma que sus conductores, los cuales vestían de las botas hasta los cascos integrales con ropas blancas y negras, las cuales se detuvieron frente al grupo y nada más bajarse sacaron sendas ametralladoras Uzi de sus espaldas. Tras las motos ingresaron a la caverna tres Land Rovers negras, que a todas leguas debían ser blindadas por la persona importante que en ellas viajaban.
Las camionetas se pararon frente al grupo y varios hombres con un símbolo extraño en su espalda se bajaron de las mismas, dos de ellos caminaron hasta las puertas de la camioneta del medio y abrieron la puerta, de la cual bajó un imponente hombre ataviado en traje negro reluciente y caro.
—Oho… Parecen corderitos asustados… —decía uno de los motorizados— ¿Acaso nos temen…?
—Idiota, deja de interactuar con los empelados… —le dijo el otro inmediatamente.
El hombre caminó hasta el frente mientras del otro lado de la SUV, de la misma forma que él, bajó una imponente mujer de cabello rojo fuego, vestida con un espectacular vestido negro noche, el cual a todas luces gritaba su posición social. Caminó hasta ponerse al lado del hombre y sonrió a los presentes.
—Te dije que no debíamos parar en ese McDonald's, Seg… —se escuchó venir desde atrás del primer grupo, la voz era de un chico de cabello púrpura el cual parecía tener lastimado un ojo. Este se había bajado del Mercedes alas de gaviota y caminaba seguido de un pelo platinado corpulento que hablaba mientras comía.
—Tenía hambre, Cobra… Que querías que hiciera… Además, no eres el jodido Boss para decirme que hacer y que no… —decía el hombre.
—Lo soy mientras el Boss no esté presente… —dijo y caminó hasta los invitados— Caballeros, hermosa dama… —asintió a la mujer mientras la albina en el grupo chasqueaba los dientes— Bienvenidos a nuestro punto provisional de encuentro…
—¿Qué sucedió con el hangar abandonado? Era más limpio y agradable que… —la mujer miró en todas direcciones— esto… Hasta me atrevo a decir que era más acogedor… ¿No sienten frio? —dijo mirando a los motorizados que apuntaban con los rifles a los otros.
Los mismos dijeron que si, mientras seguían viendo al grupo.
—Lamentablemente ese punto está en custodia de la Policía de Seacrest Country… Así que el Boss decidió que debíamos conseguir otro lugar…
—¿Y donde se encuentran los cargamentos…? —dijo el hombre de larga cabellera negra.
—A salvo, con unos colegas… La hemos movido a otro punto, y tranquilos, nunca estuvo en el Hangar, así que no está bajo la mira del SCPD…
—Bien… Eso me gusta… Entonces podemos comenzar las negociaciones para expandir sus negocios en nuestra ciudad…
—¿Y qué hay de las otras familias…? —dijo el chico de ojos ambarinos, el cual estaba en silencio mientras Cobra los representaba.
—No se preocupen por ellos… Tenemos bajo control a los Yardies Jamaiquinos… El Cartel Colombiano ni se imagina que operamos la red más grande justo en sus propias narices… En cuanto a los Yakuza y las tríadas… Ya veremos qué hacer con ellos…
—Entonces supongo que las negociaciones fueron rápidas… Bueno, ya teníamos adelantado todo esto con su jefe… —dijo la mujer— Entonces, ¿Nos vamos querido?
El hombre asintió y miró nuevamente a Cobra.
—Espero el siguiente cargamento pronto… Sin falta…
Así como llegaron, se marcharon dejando al grupo en la caverna. Una vez fuera, el chico de cabello platinado habló.
—Cada vez el Boss se mete en más y más trabajos sucios…
—¿Le temes a la muerte, Seg? —dijo la albina y escuchó risas de parte de Cobra— Ah no, tú no te salvas… Te ví coqueteándole a la vieja esa…
—¿Eh? No sé de qué me hablas, Angel…
—Claro que lo sabes… —le dio una bofetada leve y pasó de él— Joo… Yo me largo, esta noche iré a bailar en alguna discoteca, y como el Boss no nos necesita pues iré a arreglarme… —dijo y caminó hasta el blanco Lamborghini, abriendo la puerta de tijera y montándose en él.
—Por eso nunca se debe ligar el trabajo y el placer… —decía el pelirojo mientras el Gallardo encendía su V10 y con su zumbido de avispa, salía fuerte mientras dejaba una estela de polvo.
—Ya cállate Hiru… Por ahora lárguense, los llamaré si los necesito… —dijo Cobra mientras caminaba de vuelta a su Mercedes. Todos lo imitaban; El rubio al Mustang, el pelinegro al BMW, el pelirojo al Nismo y el platinado a la SRT8 en que llegó. Así uno a uno salió del lugar.
En la habitación del hospital, Lucy seguía sentada en la silla contigua esperando a que el pelirosa despertase. Estaba cayendo rendida del sueño cuando…
—Oii… Oe, oe… Tú, hey despierta… ¡Despierta!
La rubia cayó al suelo por la impresión de aquel grito justo a un lado de ella. El chico se había acercado de repente y le había gritado justo en el oído.
—¡No vuelvas a hacer eso! ¿Quieres matarme de un ataque al corazón? —dijo la rubia mientras aquel chico sólo reía como si todo fuera una gracia.
—Hehee… No te preocupes, no creo que mueras… por cierto, Soy Natsu… Natsu Dragneel… ¿Y tú eres…?
—Lucy… Lucy Heartfilia… —dijo mientras seguía escrutándole con la mirada.
"Genial, aparte de loco, está chiflado… Creo que el golpe le afectó el cerebro…" pensaba Lucy…
Un rato más tarde, Lucy conducía el RX-8 por el paso de Bear Hollow. Iban en dirección a Rockingham Road ya que, según el chico de nombre Natsu, allí es donde vivía.
"Y a todas estas no tengo idea del porqué lo estoy llevando a su casa… Debería llamar a sus padres o que se yo…"
—Y dime Natsu… ¿Qué fue lo que pasó anoche? ¿Cómo terminaste allí en ese accidente? —dijo ella mientras cambiaba el RX-8 de 4ta marcha a 5ta marcha.
—Oh eso… ¡Pues ese maldito me las va a pagar! ¡Me embistió! ¡Me hizo dar de vueltas y terminé contra un camión! Ahora no sé ni tengo idea que pasó con mi auto… ¡Pero lo voy a matar!
Lucy sólo veía perpleja como el chico podía ir de la ira a la tristeza y de ella a la ira nuevamente.
—De tu auto no debe quedar nada en este instante… Ya debe haber sido consumido por las llamas…
—Cierto… Rayos, tendré que conseguir un nuevo auto… ¡Y ese ni se lo había terminado de pagar al Viejo! —dijo con la frente morada.
—Oh, ¿El coche era de tu padre…? —preguntó inocentemente, más al verlo deprimirse y quedarse callado, supuso que había sido imprudente—¡Heh! N-no quise ser inoportuna, olvida, olvida lo que dije… —dijo nerviosa.
Natsu sólo miró por la ventana mientras Lucy recuperaba sus facciones corrientes. Suspiró y luego dejó escapar unas palabras.
—Mi madre murió al yo nacer… Y mi padre… Él fue asesinado en las carreras callejeras… Un idiota que se pasó de listo y no quiso entregarle el coche al viejo… Cuando papá quiso tomar lo que por derecho era suyo, ya que lo había ganado limpiamente, el muy maldito sacó un arma y lo mató… Lo hizo en frente de todos… Por eso todos saben, incuso yo, como murió…
—Siento haberte hecho recordar eso, Natsu…
—Naaah, no te preocupes… prefiero recordarlo como la leyenda que era… Igneel, el más rápido de Seacrest Country a bordo de su genial BNR34 Skyline GT-R Nür de color rojo fuego… —sonrió con vitalidad Natsu.
Lucy por un segundo le asintió sonriente, para luego exclamar con asombro.
—¿Es en serio…? ¿Eres el hijo del Legendario "Salamander" Dragón de Fuego? —Natsu asintió— ¡Oh por dios…! ¡Esto debe ser el destino! Yo admiraba a Igneel "Salamander" Dragón de Fuego… ¿Sabes lo que he rodado e investigado para hacerle un reportaje homenaje en la edición especial de aniversario de mi revista? Oh, por cierto, soy Editora de MaxiTuning… Espero contar con tu apoyo si me lo permites y hacerle un reportaje especial a Igneel…
—¡Claro, sin duda! —dijo alegre Natsu.
—¡Es genial! —dijo feliz la Heartfilia…
Lucy condujo por Big Timber Pass y Fox Lair Pass para poder llegar al inicio de Rockingham Road. En el trayecto Natsu le habló de Igneel bastante, desde sus inicios según lo que recordaba, pasando por el hecho de que como él, se crió como Guardacostas en Rockingham, hasta la actualidad. A Lucy le sorprendió el hecho de que ambos, tanto él como su padre hayan crecido en una estación de Guardacostas, y que ambos fueran también aficionados al mundo del motor.
La rubia continuó por el camino de Rockingham y en poco tiempo gracias al fluido tráfico que había, se encontraban ya cerca de la estación de Guardacostas. Cuando empezó a aminorar la marcha, a Natsu se erizaron los cabellos y empezó a sudar frío, cosa que atrajo la atención de Lucy.
—Natsu, ¿sucede algo Natsu? —indagó ella mientras terminaban de llegar a la estación y al frente de ella estaba estacionado otro coche, el cual Natsu no dejaba de ver.
—Salgamos de aquí, Lucy… Vámonos, no dejes que me atrape…
—¡¿Heh?! ¡¿Quién te va a atrapar Natsu?! —dijo atemorizada Lucy. ¿Acaso tenía problemas de pandillas?
—¡Arranca el auto, Lucy, arranca!
Lucy estaba tan asustada que no lograba arrancar, de paso el coche se le embragó y se apagó, dificultándole encenderlo enseguida. Para cuando logró encenderlo, alguien tocaba el cristal del piloto con un arma. Lucy y Natsu se congelaron en el acto y vieron como el hombre tocaba de nuevo el vidrio y ordenaba que lo bajasen.
La rubia muy temerosa hizo lo que le pidieron y miró al hombre, que se veía muy joven. El mismo sacó una carterita y la abrió, mostrándosela a Lucy y Natsu.
—Bajen del auto, ambos… Las manos en la cabeza, y sin resistencia… Policía de Seacrest Country… Estás en muchos problemas, Natsu Dragneel…
Lucy ahora más que atemorizada tiraba con nerviosismo de la manija de la puerta para abrir la misma mientras decía entre dientes.
—Natsu… ¿En qué líos estás metido? ¿Es por lo del auto, cierto? ¿Quién es este hombre…?
Natsu por su parte salió del auto con normalidad a pesar de que estaba asustado. Sabía que le armarían una buena y de las grandes.
—Shhh, Lucy… Él es el Sheriff del SCPD…
Lucy volteó a verlo con los ojos en blanco, palideció al volver a ver al joven frente a ella… "¡¿El Sheriff de la Policía de Seacrest Country?! ¡¿En qué clase de lío me metí con este idiota como para que el Sheriff en persona nos busque?! ¡Ya está, Aquarios va a asesinarme, usará algún método para resucitarme y me asesinará de nuevo!"
—Y mi hermano… Zeref Dragneel… —completó.
Lucy volvió a verlo como si estuviera viendo a un extraterrestre.
—¿Heh? ¡¿Tu hermano?!
Ahora sí que estaba confundida…
Fin del capítulo:
Espero hayan disfrutado de la lectura que con mucho gusto y dedicación he traído para ustedes y para honrar a mi querida amiga Luciel-san, mi besha friend, moderadora, colega y todo lo que se les ocurra, del foro "Grandes Juegos Mágicos", del cual soy Moderador, y os invito a que se pasen por el mismo si son megafanáticos de Fairy Tail. Si quieren compartir con gente amena y divertida sobre nuestra serie favorita, jugar divertidos juegos, participar en nuestro juego de Rol y en los retos como este, sólo deben pasarse por allí y encantados los recibiremos…
Este escrito es el tercero de cinco o seis capis –si, dije que eran tres pero creo que me equivoque (?)- que tendrá este Spin Off que servirá de Prólogo para el Long Fic en el que estoy trabajando. Es lo único que estoy haciendo horita y lo que le estoy dedicando mi poco tiempo como tal.
Si el Fic te gustó, dale pulgar arriba -fav- y compártelo con tus amigos, deja un preciado review que eso me ayuda a crecer como escritor y saber cual fue tu reacción al leer esta historia. Suscríbete a mi perfil para recibir más fics así, pásate por el Foro "Grandes Juegos Mágicos" y comparte conmigo y con nuestros compañeros foreros. Te ha hablado Nikko y te deseo, Buenas Noches… XD
Nos vemos pronto en el siguiente capítulo…
De Pie, Reverencia, ¡Aye Sir!
