Tainted Love
Kisshu&Ichigo
UA


Las sombras acariciaron fielmente la blanquecina piel del joven. Aquellas sabían que éste fue su patrono. Apreció la frescura de la noche y dejó que la brisa de muy baja temperatura, despeinara cada cabello de su cabeza. Se encontraba solo y le gustaba.

Dedicó cada segundo de la noche, en imaginarse aquella figura tan escultural y perfecta que había encontrado.

Su mente enferma de lujuria, en las noches sólo piensa en ella.

Se sonrió a sí mismo. Le resultó exquisito el sentimiento de tal atracción hacia alguien tan casta. Se sintió encargado de que el goce misántropo la deshonrara. Se sintió obligado a poseerla. Se encaprichó de ser él quien se ocupara de su inocencia. Él, específicamente él, tenía que arrebatar tal ingenuidad. Sería un magnífico trofeo más en su estante de victorias.

Sus piernas largas de aspecto suave, sus mejillas ligeramente ruborizadas, sus pestañas tan largas y curvadas, sus ojos grandes de color chocolate que expresaban honestidad, las puntas de sus cabellos deslizando gentilmente por su piel. Recorrió cada centímetro de la imagen que tenía plasmada en su cabeza, provocándose más. Apretó sus dientes al sentir el fuerte deseo de querer catar aquellos labios sonrosados tan incitantes para él. Cada impuro pensamiento que atravesaba por su cabeza lo enardecía más.

Deseó, anheló y suplicó que esta chica se presentara una vez más. Habían sido dos días desde que la había visto, y su intensa necesidad de verla una vez más incrementaba al paso de los segundos. Sólo una más sería suficiente para él. Se culpó infinitas veces de no haberla seguido después de la función. Maldijo una y otra vez consecutivamente a Pie, convencido de que éste era el culpable principal.

—Si tan sólo… —murmuró entre dientes, apretando sus puños con extrema fuerza a la vez que enterraba sus uñas a sus propias palmas.

Tensó su cuerpo entero en la ira. Según éste, Pie había obstruido la fina línea que había entre la dulce chica y él. Abrió completamente sus ojos y el color ámbar de sus orbes tornaron rojos de la rabia y apretó sus dientes, rechinándolos.

Kisshu difícilmente se enojaba a tal potencia, pues nunca nada lo perturbaba de una manera tan profunda. Ésta había sido la excepción; fue el primer indicio que indicaba que su obsesión comenzaba a desordenarlo. Pero cuando éste llegaba a tal grado, resultaba complicado regresarlo a la normalidad sin haberse descargado antes.

Estrechó sus ojos, culminándose de ira. El sólo recordar cómo fue obstaculizado por Pai y su jefe hacía que su sangre hirviera. Visualizar cómo su chica se desvanecía entre la multitud, siendo abrazada por un charlatán, lograba difuminar los silenciosos sonidos de la noche hasta poder escuchar los acelerados ritmos de su corazón; alterándose en la cólera.

Inconscientemente, había contenido un gran punchado de aire, y lo dejó expulsar al darse cuenta de ello. Recargó la parte trasera de su cabeza contra el grueso y oscuro tronco del árbol de gran tamaño que se encontraba justo detrás de él, contra su cuerpo, y cerró sus ojos. Dejó que la brisa rozara por sus calientes mejillas, relajándolo junto con sus músculos del cuerpo entero. Era hora de descargarse.

Hacía mucho tiempo que no tenía la imagen perfecta para su descarga emocional, y le fascinó el reencontrado sentir.

Dejó resbalar su mano derecha por encima de sus bombachos shorts que iniciaban desde su cadera, deslizándose por debajo de éstos. Al instante en que sus largos y fuertes dedos rozaron la piel de su virilidad, y con la imagen de aquella chica, se estremeció y un travieso gemido ahogado se escapó de sus labios. Se imaginó perfectamente, sin ni una sola dificultad, cómo la chica era la poseedora de los dedos que se escurrían de una manera pícara y tímida. Aquellos orbes… que insistían por su aprobación y muestra de que claramente lo que hacía se sentía bien. Entonces, abrió sus ojos por completo; dándose cuenta de la extensa capa de sudor y pegajoso líquido que se encontraba dentro de sus shorts. Maldijo entre dientes.

Nunca antes había acabado de manera tan precipitada. Fueron tan sólo cuestiones de minutos, y aquel hecho humilló su masculinidad. Pero había sido por ella, por supuesto que sí, y lo sabía… lo sabía muy bien. Fue ella, junto con su sonrisa sencilla que expresaba euforia y cierta coquetería, y su mirada tan inhibidora para su general gusto, la culpable de ello. Pero le encantó. Las chicas con quienes solía fantasear fueron principalmente pruebas de que el mal mezclado con la lujuria, existía en la gente. Pero ella… ella lo hacía estremecerse cada vez más, con tan sólo imaginarse su mirada siendo lealmente dirigida a él.

Su ira había desvanecido junto con el aire, y una combinación de cansancio y satisfacción lo hundió.

Y esto tan sólo había sido el principio.


Bueno, este capitulo está todo adsads xD principalmente dedicado para mostrar las emociones de Kish hacia Ichigo (pues es UA y por más obvio que sea u_u necesito explicar~) Perdona por la tardanza D;! Gracias por los reviews :3! Y ya saben~ ideas para one-shot lemmon con Kisshu&Ichigo son bienvenidas xD al igual que criticas constructivas!