Buscando un poco de amor

Me quieres explicar ¿qué significa esto Kyoya? Confrontas al pelinegro, sin embargo sus orbes metálicos te miran sin inmutarse al tiempo que bebe despacio su té, lo que te desespera de sobre manera... por eso decían que antes de firmar cualquier documento tenías que leerlo, pero tú no tenías la culpa de no poder leer japonés.


Tercer capi del fic de Hibari Kyoya x OC o Lectora, el nombre es solo para distinguir ;D

pasen por mi perfil para leer un poco de info sobre este tipo de fics ;P

Advertencias: posible OOC, cursilerías, incoherencias y ammm una línea del tiempo muy inexacta ;D

5 capítulos se actualizará después de que se junten 5 comentarios, no es por molestar, pero ando ganándome la chuleta (literal) y ya no m da tanto tiempo de subir todo.


Quisiera ser la sal…

III

Saliste como siempre del Colegio, tus amigos se despidieron de ti apresurados, pues parece que tenían asuntos importantes que atender en su famiglia, así que te encaminaste a la mansión, porque justo ese día Kuzakabe te había dicho que no podría pasar por ti, no importaba demasiado pues ya conocías el camino a la perfección.

-¡alto ahí! –te gritó una vocecilla desagradable

Alzaste tu mirada y descubriste que se trataba de Lorraine y sus compinches, te rodearon de inmediato, sobraba decir cuáles eran sus intenciones, frunciste el ceño, sabías que el momento tenía que llegar tarde o temprano.

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-¡Auch! –te quejaste al sentarte en el columpio en el hermoso parque de las jacarandas

Estabas ligeramente adolorida después de pelearte con el grupito de rubias de la famiglia Burby, por obvias razones te habías llevado la mayor parte pero eso no significaba que la peor, reíste un poco al contemplar el tremendo mechón de cabello que te habías llevado de Lorraine. Esperabas que con eso te dejara en paz.

-Hibari, Hibari –reconociste al pajarillo amarillo que aterrizó en tu cabeza

-Hibird –le saludaste -¿Qué haces aquí? -

-Izumi, Izumi –

-¡hai, hai! –

-deberías de estar en la mansión –te sorprendió la voz de Kyoya a tus espaldas

Diste un pequeño brinco que te hizo caer al suelo

-¡ay! Por si no me dolía, ya me va a doler –te quejaste

No pasó mucho cuando sentiste como tu cuerpo era elevado en el aire, Kyoya te estaba cargando.

-no es necesario –trataste de protestar sin embargo el moreno te ignoró por completo

Caminaba a prisa, sabías que Kyoya no te dejaría caer pero como reflejo te aferraste a su cuello, era una pena que no pudieras notar la sonrisa ligera que se había dibujado en el rostro blanquecino del pelinegro.

Te apresuraste a cambiarte, te pusiste el Juban blanco que Kyoya te había regalado, saliste de tu habitación a la sala de estar donde te verías con él, cuando viste en el suelo al adorable erizo Roll, no pudiste resistirte a jugar un rato con el adorable animalito.

-Roll, eres tan encantador –le dijiste al erizo rascando su pancita

De repente Hibird se posó en tu cabeza como si estuviera ligeramente celoso de tus mimos hacia Roll

-Izumi, Izumi –canturreó el avecilla

-Ya, ya Hibird, tú también eres adorable –comentaste y extendiste tu mano izquierda donde el pajarillo se posó –¡mua! –Le diste un beso en la cabeza a Hibird

Fue entonces que Hibird y Roll se pusieron a jugar por la sala y tu corrías tras de ellos, hasta que sin darte cuenta tropezaste con Kyoya.

sumimasen! –exclamaste asustada

-aún no sabes cómo abrocharlo –te respondió dedicándote una mirada que te hizo temblar de pies a cabeza

Sus manos se posaron en tu cintura y las observaste, solo para descubrir que tu juban estaba a casi nada de desatarse y que ya mismo estabas mostrando tu ropa interior.

-¡ah! –exclamaste sorprendida mientras tu rostro se coloreaba por completo de rojo

Las manos de Kyoya cerraron la prenda, no pudiste notarlo pero en sus ojos metálicos había un brillo pasional y su respiración se había vuelto pesada por unos instantes.

-siéntate –te ordenó el pelinegro

De inmediato obedeciste, él hizo lo mismo y se quedó frente a ti, tomó tu mano derecha y descubrió tu brazo, observó con detenimiento los rasguños que tenías y lentamente los iba curando con una pomada que llevaba consigo. Tu respiración se agitaba al sentir sus yemas, desviaste tu mirada y observaste parte del torso expuesto a causa del kinagashi negro que acostumbraba usar siempre Kyoya, te sonrojaste su piel se veía tan blanquecina y sus músculos tan marcados.

-da la vuelta –te dijo el ojigris cuando terminó con tus brazos

Acataste sin dudar, solo para sentir tus manos sobre tus hombros, primero apartó tu cabello y luego con lentitud te quitó parte del juban de los hombros, empezó a untar la pomada en tu piel, su toque te producían descargas eléctricas por todo el cuerpo, sin quererlo dejaste escapar un suspiro.

-hmm –susurró con cierta maldad el ojigris antes de empezar a recorrer tu cuello y tu espalda con sus manos

Mordiste tus labios al sentirlo, su mano derecha subía por tu cuello hasta tu rostro, mientras la izquierda descendía por tu espalda, luego iba por tu costado hasta llegar a tu abdomen, entonces sentiste como te atraía hacia él.

-¿Kyoya? –susurraste casi sin aliento

Pero el muchacho no se molestó en responder, solo trazó círculos en tu piel y dibujo tus labios, antes de probarlos de una forma tan apasionada y poderosa que te dejó sin aliento al instante, gemiste débilmente. Te dio la vuelta y luego te recostó en el suelo, con suavidad se colocó encima de ti y continuó con sus besos. Pronto en la habitación solo podían escucharse sus voces, hasta que Kyoya se detuvo y te dedicó una mirada antes de recostarse a tu lado, te aprisionó en sus brazos, tú recostaste tu cabeza sobre su pecho y lo abrazaste.

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Una vez más Yuni y los demás tuvieron que apresurar su partida, parecía que su asunto familiar aún no terminaba, tú planeabas regresar temprano a la mansión, pero cuál fue tu sorpresa cuando un grupo de muchachos en trajes sastre te rodearon.

-¿es ella mademoiselle? -interrogó uno de los sujetos a cierta rubia con el cabello corto que venía detrás de ellos

-¿es que no te cansas Lorraine? –le dijiste ligeramente exasperada -¿Qué es lo que te hice?- trataste de hacerla entrar en razón

Porque sabías que no podrías contra el grupo, tal vez Kyoya te había enseñado un par de cosas el día anterior pero eso no significaba que pudieras contra unos hombres armados con navajas.

-nada en especial morveux, pero tu cara, tu forma de ser y el hecho de que no pertenezcas a ninguna familia me molesta, ¿cómo puede asistir alguien como tú a un Colegio tan exclusivo? –bramó la Burby

La miraste incrédula, esa era una razón estúpida, muy estúpida, la viste tronar los dedos y fue cuando los sujetos empezaron a atacarte, esquivaste a un par y te dispusiste a escapar del lugar, de ninguna forma ibas a quedarte a pelear, sin embargo no fuiste lo suficiente ágil cuando uno de ellos te jaló del brazo y te estrelló contra una pared.

-¡bastardo! –te quejaste y de inmediato le lanzaste un derechazo

Alejaste al sujeto un par de metros, sin embargo el resto se lanzó en tu contra, esquivar y golpear te repetías en la mente, pero cuando uno de ellos logró apresar tus brazos temblaste por completo.

-Kamikorosu –reconociste esa frase de inmediato

Un par de quejidos de dolor se hicieron presentes, seguido del seco sonido del metal, luego una figura que tanto conocías se dibujo entre tus atacantes, ahí frente a todos el pelinegro usando su traje sastre negro y su camisa violeta, armado con sus tonfas y coronando su cabeza se encontraba Hibird.

-pero ¿qué es lo que hacen bola de incompetentes?, desháganse de él –ordenó Lorraine

-entendido señorita –acataron los pobres diablos a tu admirable Kyoya

Cerraste los ojos para no contemplar la tremenda paliza que el ojiazul les iba a proporcionar.

-¿Quién demonios es ese? –

-un hombre asiático cuya arma es un par de tonfas, no cabe duda que debe de tratarse de él –dijo uno de los Burby

-¿de quién hablas? –interrogó la rubia

-un miembro de Vongola y el más poderoso de la décima generación, el guardián de la nube Kyoya Hibari –respondió con cierto temor el sujeto

-¿Vongola? ¿Hibari? –tembló Lorraine y luego te contempló con aprensión

-Un grupo de herbívoros débiles –se quejó Kyoya acercándose a la chica

-discúlpenos guardián Vongola, este fue solo un capricho de una niña, no tiene por qué molestarse –rogó al parecer el guardaespaldas de los Burby –no volverá a suceder –

Kyoya permaneció estoico, de inmediato los Burby se apresuraron a desaparecer del lugar, no sin que antes tu enemiga declarada te dedicara una mirada cargada de odio.

-¿estás bien Kyoya? –le interrogaste al pelinegro

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Después de aquel incidente empezaste a portar un emblema en tu uniforme, se trataba de un escudo con el nombre de Vongola, en el centro una bala y sobre de ella una almeja con unos rifles cruzados. No sabías exactamente el por qué pero al contemplarte con esa insignia todos te abrían el paso y cuchicheaban cuando cruzabas su camino.

Preparabas con esmero las bolas de arroz, mejor conocidas como onigiri, celebrarías el primer año en el que Kyoya y tú habían empezado a "vivir juntos", aunque no sabías si esa era la forma correcta de llamarlo, pero lo cierto era que durante 365 días habían convivido bajo el mismo techo, por eso querías recibirlo esa noche con una comida deliciosa. Aunque no sabías si el onigiri sabría bien o si sería del agrado de tu adorado Kyoya, lo que sí es que te habías asegurado de seguir las instrucciones de tus amigas Haru y Kyoko, a quienes habías conocido durante una pijamada en casa de Yuni, el par de jovencitas eran muy amables, sin quererlo se habían vuelto tus hermanas mayores, te enseñaban ya fuera a cocinar comida japonesa o alguna que otra tarea doméstica, así como tu práctica con la lectura y escritura en ese idioma.

Escuchaste el motor de la motocicleta de Kyoya y te apresuraste a recibirlo.

-Okaeri Kyo-kun –le sonreíste al pelinegro quien solo alzó una ceja

-tadaima –te respondió mientras una sonrisa ligera se dibujaba en su rostro

De inmediato tomaste de la mano al chico y lo hiciste seguirte hasta el comedor, donde ya tenías todo servido, pronto Kyoya se sentó y comenzó a degustar lo que habías preparado, tú entre tanto le observabas atenta, esperando ver alguna emoción en su blanquecino y siempre estoico rostro.

-¿y bien? –le interrogaste al terminar de comer

Si hubieras visto la expresión de tu rostro, por todos los cielos, estabas robándole por completo el aliento al guardián de la nube Vongola, y estaba haciendo uso de todas sus fuerzas para no lanzarse encima de ti y hacerte suya ahí mismo.

-mmm –musitó Kyoya antes de atrapar tu rostro y besarte invasivamente –delicioso –te respondió con una sonrisa superior

Tú podías sentir como tu cara se coloreaba por completo de rojo, es que aunque ya no era raro que Kyoya te besara de esa manera, tú no lograbas terminar de asimilar sus caricias sin convertirte en un lindo tomate.

-ven –te susurró tomándote de la mano

Te llevó hasta el garaje donde encontraste una motoneta Vespa de color verde agua, sonreíste de inmediato, sabías que no se comparaba con la Kawasaki de Kyoya, pero era perfecta para ti.

Arigato Kyo-kun! –le dijiste dándole un abrazo

El pelinegro por su parte solo palmeó tu cabeza

-¿puedes enseñarme a conducirla? –le rogaste con esa sonrisa aniñada que era el punto débil del guardián más poderoso de los Vongola

y yo cuando tú te me acercas no respondo de mis actos

para escocerte en tus heridas


Antes de que me digan que Kyoya parece ser medio perver, déjenme decirles que como buen carnívoro como él se considera, no creo xD que desaproveche, eso y abiertamente él ha dicho que no le molestan las criaturas pequeñas, en este caso Izumi o la lectora es considerada por Kyoya como una criatura pequeña ;P

Yuni es amiga de Haru y Kyoko, por lo tanto no duden que la chica invite a sus amigas a una pijamada.

Ah xD independientemente de lo que gane Kyoya en Vongola el chico parece tener buenos recursos por su propia cuenta, así que por eso puede tener esa mansión en Nápoles, pagar el colegio y comprarle una motoneta. Ah Izumi también recibe su mesada ;P

Como notita, encontré q el Juban es como la ropa interior del kimono, no estoy muy segura pero parece indicar q si, el kinagashi es el q usa Kyoya en la saga de TYL

Ya saben negritas para los pensamientos de Kyoya e itálicas para la lectora

Saluditos, besitos y nos leemos

PD. XD el título si viene de la cancion de Shakira de un poco de amor jajajaj...

PD2 *con fuego en sus espaldas* alguien dijo q era una egoista y cruel... definitivamente quiere conocer mi lado tipo Xanxus...