Capítulo III

La había mirado tan sólo por unos segundos, como si en realidad ni se hubiera fijado en ella... como si él no hubiera sentido nada al verla. Hermione agachó la mirada, restregando el sentimiento estúpido que le había venido al verlo de nuevo. Todo ha terminado, se recordó, esparcidos por el universo en extremos completamente opuestos.

Escuchó como el maître le preguntaba a Luna si ella y su esposo tenían reservación y como Luna se echaba a reir y le decia al extrañado joven que Harry no era su esposo; que tenian una invitación de los señores Bennet. El maître se disculpó inmediatamente por su error con un tanto de vergüenza. Hermione volteó y vio una comica vista de unos de los meseros. El mesero, quien estaba a poca distancia de la puerta principal, le hacia señas al maître que le pedia disculpas a Luna, para que viera a Harry. 'Harry Potter' articulaba silenciosamente con los labios.

— Señor Potter, que gusto tenerlo como invitado- dijo el maître, comprendiendo finalmente lo que el chistoso mesero le señalaba. — deje que lo escorte hasta su mesa.

Y dirigió a Luna y a Harry hasta donde estaban los demás con una pose orgullosa mientras toda la gente (era un restaurante mágico) miraba discretamente a Harry, queriendo disimular sus miradas; después de todo, eran de la alta sociedad y tenian su orgullo, pero sobe todo ego y no se podian permitir muestras "vulgares" de curiosidad.

Harry parecia no poder quitarle la mirada de encima a Hermione al ir caminándo hacia la mesa, ella platicaba con su prima Zoe. Era preciosa, tenia que admitirlo, siempre lo había sido. Lucía tan joven, tan radiante, tan mujer, que se preguntó porque la había dejado ir tan facilmente. Por que ella no quiso escuchar razones, se dijo mentalmente, y por que eres un estúpido. Pero ahora su vida le prestaba un nuevo sueño y estaba decidido a luchar por alcansarlo. Ahora sus errores pasados se convertian en insectos que podria aullentar facilmente, solo esperaba que los dichosos insectos no fueran muy persistentes y terminara siendo él el aullentado.

.o.

— Ya lo viste, sigue igual de guapo.- le susurró Zoe a Hermione.

— ¡Zoe! — dijo Hermone, también en un susurro— No comienzes.

— Además sigue soltego— dijo Zoe quien nunca había ocultado lo mucho que le agradaba Harry, talvez no tanto desde lo que él le había hecho a Hermione, pero aun así le agradaba. El encanto Potter, según decían sus fans. — Admitelo Hermione, pudiste habeglo pegdonado. Nisiquiega le pediste explicasiones, que tal si sólo fue un mal entendido.

— Zoe, lo vi con mis propios ojos. Además Neville dice que va a casarce de nuevo, así que no está soltero. — dijo Hermione aún susurrando.— Mira Zoe, cuando Richard te haga algo así, en verdad espero que no, espero que también le busques razones para justificarlo.

— Bueno, bueno, entiendo que sí se pasó— dijo Zoe y luego añadio, ante la mirada enfurecida de su prima— ¡Se pasó a la mala y hasta el fondo¡lo admito! — Dijo en un susurro— pero... mejor me callo— acabó mientras Hermione la miraba, un brillo psycopata en sus ojos, retándola a continuar.

— Mira Zoe, yo ya lo superé, las cosas pasaron por algo, y si el no es el hombre para mi, me temo que yo tampoco soy la mujer para el. Yo no soy quien lleva cargo de conciencia y ahora creo que el tampoco, también lo ha superado, así que no comienzes con eso de que somos la pareja perfecta por que los pasados hechos dicen lo contrario— dijo Hermione, aún susurrando. Había esperado esta reaccion de Zoe, algunas veces era muy predecible, y estaba confirmando que no se había equivocado.

— Si claro, ya lo ha superado. Dime ¿cuándo se supera un matrimonio sigues mirando a tu ex esposa de la misma manera que él te mira? — dijo sonriendo con un deje de desdén en su voz.

— Me mira como me debe de mirar: como una mujer con la que compartió años de matrimonio. Zoe, por favor, mi vida junto a Harry acabo hace dos años. Acabó y punto, no quieras resusitar lo que se niega a vivir— dijo Hermione negando con al cabeza, incapaz de mirar a zoe directamente a los ojos.

En ese momento Harry y Luna llegaron a la mesa con su acopañante. El joven jaló una silla vacía para que Luna se sentara y Harry tomó la última silla que quedaba desocupada en la mesa.

— Si les apetece algo o si quieren alguna mesa en un cuarto privado, tan sólo tienen que pedirlo. Señor Potter, cualquier cosa que necesite tan sólo llameme— dijo pomposamente el maître y luego se marcho.

— Hola— dijo Luna con alegria y todos le respondieron con una saludo, en el caso de su esposo con un beso en la mejilla.

— Buenas noches— dijo Harry.

— Bienvenidos— dijo la tía de Hermione— Hola, Harry¿cómo has estado? — Y sin esperar respuesta añadio— Usted debe ser Luna, su marido nos ha hablado tanto de usted.

— Si, señora Bennet, que lindo de su parte— dijo arrugandole la nariz a Neville. — Vaya, Hermione, hace tanto tiempo que no te veia. — Luna le sonreia a Hermione desde su lugar, eran muchos los cambios que la joven había tenido. El cabello rubio, que le caia hasta los hombros, había perdido el matiz cafe que había tenido en tiempos de colegio. Parpadeaba más seguido o al menos con más normalidad; los ojos algo saltones que alguna vez la hicieron parecer un bicho raro ahora eran con seguridad su virtud fisica más notada. Su mirada tenía un brillo parecido a los de Neville que delataba que, aunque no lo mostrara, seguia teniendo las ideas locas y divertidas de siempreque seguramente dejaba mostrar en sus obras de arte. Aunque Hermione aún no lo sabia, no falataba poco para descubrir que Luna seguia teniendo la misma risa que había tenido a sus catorce años.

— Pero aquí me tienes— dijo Hermione con una sonrisa, para su mala suerte Harry se había sentado enfrente de ella.

— Nos estabamos preguntando por que no habias llegado aún.

— Lo que pasa es que me encontré a Harry en la galeria, me dijo que Richard lo había invitado pero que no iba a tener tiempo de venir, pero logre convenserlo en el ultimo segundo. Es maravilloso como se convence a una persona con solo tres palabras— dijo con una sonrisa picara y Harry tan solo la miro sonriendo, negando la cabeza.

— Si, perdon que haya llegado sin avisar, en verdad no quiero ser inoportuno— dijo Harry.

— No te preocupes, muchacho, que no te hemos pedido que te marches o si— dijo Frédérique, el tío de Hermione, cordialmente con su acento frances. — Sinceramente me agrada que hayas venido.

— Gracias señor Bennet. Supongo que el motivo de la cena es la boda— dijo Harry.

— Así es amigo— dijo Richard. — La boda. ¿ Como es posible que no hayas querido venir cuando yo te invite¿Y como te convencio Luna?

— Me dijo 'será bueno recordar los viejos tiempos'— dijo Harry, imitando la voz de luna en broma, y ahora fue Luna quien sonrio negando la cabeza.

— Esas son seis palabras y yo he dicho que solo te dije tres— dijo la joven rubia. Harry inclino la cabeza un poco y se volteo a ver a Luna desde ese angulo, sus labios formando una sonrisa indesifrable para quien lo viera.

— Bueno, me lo dijiste en otras palabras, pero eso que importa— dijo Harry. Y miro a Hermione quien a su vez lo miro por unos momento antes de entablar conversacion general.

La cena transcurrio agradablemente, todos platicando y escuchando las ocurrencias de Luna y Neville principalmente. A los poco minutos, pidieron que comenzaran a traer los platillos principales y bebidas. A Hermione cada vez le costaba más no quedarsele mirando a Harry, menos cuando éste sí lo hacia, disimulándolo excelentemente ante todos menos ante su ex esposa. Sentia que la miraba, pero no como la había mirado hacia años, si no distinto. Parecia como si no sintiera nada por ella, pero aun así quisiera mirarla; como aquel conosedor de obras de arte que ha perdido el interes por su obra favorita, pero aun así la observa por que sabe lo valiosa que es. Y fue por eso que Hermione se sintió algo estupida ahí sentada, con un vestido claro que se amoldaba a su figura, con el pelo suelto y lacio, con maquillaje en su cara, con un estúpido sentimiento que conocia muy bien y que ya no veia en Harry. Hacia unas horas él era su inexistente preocupación y ahora... ahora desgraciadamente ya no lo era.

¿ Porque se sentia así¡Y lo más extraordinario era que lograba disimularlo! Eso era lo único que le quedaba, disimular con la esparanza de que nadie lo notara, esperando que todo aquello acabara pronto. Pronto, para volver a agrupar sus pensamientos y principalmente sus sentimientios. Eso no seria necesario si estuviera en Londres penso con obviedad sarcastica. Pero he tenido que venir, por que Zoe me lo ha pedido fue la justificacion que se dio a si misma. Intento no darle atención a la pequeñisima voz en un rincón inospito de su cabeza que peculiarmente se parecia a la de Zoe. Y como es total secreto para ti que Harry es un buen amigo de Richard.

Repentinamente su tío se levanto de su asitno y pidio un brindis por el futuro matrimonio. Todos los demas le imitaron y chocaron sus copas. Ese sonido de cristal le hizo recordar algo, pero que era...?

°°°°FLASHBACK°°°°

El abrumador bullicio de la fiesta de graduacion que se había celebrado ese año, el último para ambos, había terminado por fastidiarlos y decidieron tomar un poco de aire fresco mientras caminaban por los terrenos que abandonarian en pocas horas. No eran los unicos, claro, pero eran minimas las parejas que rondaban por ahí o al menos las que no estaban ocultas en algún lugar oscuro. La gran mayoría estaban muy ocupados dentro del gran comedor, bailando y riendo a más no poder, segun ellos depidiendose a mejor manera del castillo en el que habían vivido por siete largos y agotadores años. (Lo que no querian admitir pero que hasta un ciego podria ver, era que la celebracion se dirijia más bien en honor al heroe anonimo que había, por fin, dejado fuera de trabajo a Filch durante los utlimos cuatro maravillosos meses gracias a un misterioso hechizo traslador que había mandado al conserje a algún lugar entre el everest y la India borrandole convenientemente la memoria.)

Harry la miro a los ojos con un brillo traviezo, lleno de misterio y nerviosismo. Tan solo unas pocas veces lo había visto acutar de esa manera, seguro y a la vez con unas ansias inmensas de salir corriendo, claro que nunca lo había hecho. Sabia que nunca lo haria. Hermione le regreso la mirada, muy calmada y llena de confianza que por alguna razón parecio alegrar y tranquilisar a Harry. Ambos se encontraban parados cerca del lago negro, en Hogwarts.

Hermione vio como Harry se llevaba la mano al bolsillo y se ponia nervioso de nuevo al sacar algo de éste. Ahora o nunca, se dijo Harry mentalmente. Había planeado eso como una sorpresa, después de todo lo que les había pasado a ambos y entre ambos no le veia impedimento a lo que iba hacer. Sonrio y sin más dudas, confuciones o estupidas preguntas con respecto a la reaccion de su amada, se lo dijo.

— ... Hermione, bueno...a...nunca he hecho esto... — Obvio, se dijo a si mismo. En que mal momento le diste vacasiones a la "valentia Gryffindor" tarado, dijo una vocesita burlona en su cabeza.Ok, cerró los ojos y recordo todos los momentos que había pasado con ella. Aún con los ojos cerrado comenzo a hablar. — Me encanta la persona que soy desde que estoy junto a ti, y la persona que tu eres. Tu forma de ocultar el nerviosismo, el silencio que compartimos cuando estamos rodeados de todos los demás. Y yo solo me preguntaba si tu...

Harry abrio la palma de su mano derecha y de ella salieron volando un par de luciernagas dos veces más grande de lo normal. Los animales comenzaron a volar, iluminando con su pequeña brillantes a la pareja y dibujando circulos de polvo dorado por donde pasaban. Por ultimo se dirgieron a Hermione y antes de aterrisar en su mano izquierda pusieron en su dedo anular un anillo, luego pararon en la palma abierta de Hermione y fueron cubiertos por una capa delgada de fino cristal, inmortalizando la luz vital de sus cuerpos.

— Tan solo me preguntaba si tu querias seguir compartiendo ese silencio conmigo...

Hermione tan solo miraba a las dos luciernagas que ahora tenía en la mano, su cara libre de toda exprecion o sentimeinto de emocion o sorpresa. El pobre Harry no sabia si Hermione estaba asustada, sorprendida, temerosa, alegre, en completo shock o simplemente fingiendo para hacerlo sufrir un rato. Pero de repente una caida hacia el piso le dio la respesta pues Hermione, en un arrebato de alegria, le había abrazado con tanta fuerza que ambos habían perdido el equilibrio.

— ¡SI!— dijo la chica entre risas al ver como se encontraban ahora. Harry también rio, tenia a Hermione encima y podia ver lo ojos claros de la chica, llenos de ese brillo que hacia que su corazon dejara de funcionar de un palpitar al otro para luego volver con más intensidad. Hermione paro de reir después de uno segundos, al notar que Harry ya no reia y se dedicaba única y exclusivamente a mirarla.

El chico extendio una mano hacia la mano izquierda de Hermione y la beso, luego tomo una de las ahora figuras brillantes de cristal. No había dejado de mirar a Hermione a los ojos mientras hacia esto. Le mostró la figurilla a Hermione y luego sonrió.

— Tu te quedas con una y yo con otra— dijo— digamos que si no puedo tener un anillo para mostrar que tengo dueña, hay que tener otro tipo de comprobante hasta que nos casemos— explico con fingido fastidio y arrugando la nariz con fingido fastidio.

— Digamos que yo no quiero tener dueño— dijo Hermione implementando un tono completamente serio. Sintio como Harry se tensaba pues aún seguia sobre el— quiero un esposo— finalizo con una sonrisa. Harry se relajo.

— Dueño y esposo, son sinonimos ¿no? —dijo Harry bromeando. — Doble o nada.

— Doble— dijo Hermione. Miro a Harry por unos segundos, cafe y verde conectados, en balance completo como un arbol en plena primavera. Hermione sentia que ya no cabia en si de felicidad; estaba a punto de explotar de alegria. A la vez parecia que todo a su alrededor compartia su sentimiento: el lago negro, la noche, el jugueton brillo de la luna y las estrellas, incluso el leve silvido del viento contra los arboles del bosque prohibido parecia tener melodia propia.

Pero ante todo aquello sentia la seguridad que aquellos ojos verdes le brindaban, que le gritaban, a pesar de estar tan cerca, todo lo que sentian por ella . . . todo lo que hacia unas horas habían jurado no sentirian por alguien mas. Y se sintio nuevamente segura, protegida, sabiendo que tal vez algunas cosas de su futuro no eran muy concretas, pero que podia sostenerse de aquel hombre que ahora tenia bajo su peso. Que podia confiar en el sin temores ni reserva alguna, sin importar las enormes diferencias que existian entre ellos. Comprendio que él le estaba entregando una vida no solo su exitir y que ella le hacia el mismo regalo a el.

Había crusado las puertas de aquel sentimiento que un día siendo niña le parecio chistoso ver en sus padres, aquel sentimiento tan maravilloso al no queria ponerle nombre y que se puede expresar con un beso que en ese momento le daba a su futuro esposo. La castaña comprendio en ese presiso momento y con una satisfaccion irremediable que, por muy complicado que fuera, la entrega completa de si mismo hacia otro ser solo ocurre una vez en la vida.

°°°°°°FIN DE FLASHBACK°°°°°°

Hermione miró a Harry por un segundo y bajó la vista a la mesa mientras todos volvían a sentarse. Había recordado tan vividamente el día que se había comprometido que aún sentia el palpitar en su pecho tan rápido como lo había sido aquella noche. Sonrió melancolícamente.

Estaba tan acostumbrada a no pensar mucho en todo aquello y ahora que todo volvía tan fuertemente se sentia abrumada. Se preguntó si a Harry le pasaría lo mismo o, pensó timidamente, si alguna vez habría llorado cuando se separaron o cuando... ¡ya basta Hermione! se dijo. Sabia que ella era capaz de parar todo eso, pero de alguna forma sentía que si no lo afrontaba en ese momento tal vez nunca lo haría y al mismo tiempo terminaria con la poca paz que algunas veces tenía que infundirse a si misma. Después de su separación, enterrar todo su pasado sin siquiera darse tiempo a reflexionar había sido un movimiento muy estúpido de su parte pues, estando los recuerdos vivos, harían lo que fuera con tal de salir del encierro. Tomó un poco del vino que tenía en su copa y regresó de nuevo a la alegre conversación.

Se había dado cuenta de que no valia la pena pensar en algo de lo que ella no tenía ni una centesima de culpa.

— La verdad es que todo eso de la unión mágica me parece algo muy complicado— decia su tía Ellen.— Pero aún así me agrada que al menos vaya han hacer algo de acuerdo a nuestras tradiciones. Por suerte no tendré que invitar a la prima Sophie, es todo un escándalo. No sabe que ustedes son brujas aunque... si no lo sabe¿qué pretexto le voy a poner cuando me llame para reclamarme? — Todos rieron ante la consternada cara de la señora.

— No te preocupes, yo la invité— dijo Zoe. — Declinó la invitación diciendo que viajaría a América para una convención de yogurt.

— ¡Cómo se atreve a declinar la invitación! — dijo la madre de Zoe ofendida y Zoe tan sólo sonrió. Su madre sí era todo un espectáculo.

— Entonces piensas quedarte para la boda¿verdad, Harry? — preguntó Richard desde el otro lado de Zoe y momentániamente todas las miradas estaban sobre Harry.

— Tengo algunos compromisos en Londres, el jefe de Aurores esta planeando retirarse y en verdad no lo culpo: cuando no eres capaz de soportar una maldición Imperio ya no hay otra opción más que volverse pencionado.

— ¿Rechasas la invitacion nuevamente, Harry? — dijo Luna, lo miraba de un forma extraña, parecia saber algo que ningún otro aparte de Harry y ella sabian.

— Claro que no Luna, de eso te encargaste tu al recordarme que no tengo que pagar un hotel— dijo Harry sonriendo. — Lo único que digo es que trataré de posponer todos esos asuntos para poder ayudarlos y asistir a la boda.

— Esas son buenas noticias¿no lo crees Hermione? — dijo Zoe con una sonrisa que decia mucho más que mil palabras. Hermione la miró por unos momentos.

— Claro, con más ayuda tendremos menos trabajo. Aún quedan muchas cosas por hacer— dijo y se dejo mirar a Harry.

— Claro— dijo Harry, quien también le respondia la mirada con una sonrisa un tanto sensual. — Aún queda mucho por hacer, demaciado diría yo. — Tomó la copa de vino y la levantó hacia Hermione para luego tomar un trago, un trago en honor a ella, según había dado a entender con el gesto.

— Pero por el amor de Dios, estan a punto de cerrar el restaurante y nosotro seguimos charlando—dijo la sra. Bennet. El reloj marcaba ya la media noche.

— Madre tiene razón, no puedo creer que no nos hayan corrido— dijo Zoe.

— Ja, con Harry aquí, estoy seguro de que hasta nos animan a seguir y armar una fiesta— dijo Richard señalando hacia el maître, quien parecia estar esperando a alguna señal para salir disparado e invitarlos a quedarse y seguir con la velada.

— Será mejor irnos Luna.

— Y yo con ustedes, Neville— dijo Hermione, al fin y al cabo iban a la misma casa.

— De mi no se olvidan— dijo Harry, después de todo Neville, Luna y Hermione se quedarían en su casa.

— Bien, yo y Richard tendremos que llevar a mis padres y llegaremos más tarde, Harry. Hermione creo que dormiremos juntas— dijo Zoe guiñandole un ojo a su prima cuando sus padres no miraban. Hermione tan sólo asintió con la cabeza. Sabia que eso sólo era palabreria de Zoe para fingir delante de sus padres, seguramente cuando se diijieran a la mansion de Harry, ella y Richard no encontrarian el camino correcto "accidentalmente" y, dandose por vencidos, acabarian llendo al departamento de Richard. —Tengo que ir al tocador.

— Voy contigo. — dijeron Hermione, Luna y Ellen en unisono.

— En verdad no entiendo a las mujeres. — comento Neville, viendo como se alejaban las cuatro feminas hacias los sanitarios del resturante.- Van al tocador antes de comer y después de comer. Se polvean demacido la nariz, si me preguntan.

- Mi querido Neville- dijo Richard dandole golpecitos a Neville en el hombro, negando la cabeza con una sonrisa picara y hablando con un tono dramaticamente serio.- Es necesario estar en toque con tu lado femenino para saber que no es solo polvo lo que hay en esa hermosas bolsas que nuestras mujeres cargan. —Harry, a quien Neville le daba la espalda al ver a Richard, tan sólo reia por lo bajo. Richard le recordaba tanto a Sirius, el tenía todo aquello que se había opacado en el animago estando en Azkaban pero que siempre había sido parte de el, tal como era parte de Richard.

- Esos son misterios de la ciencia, Richard.- comento Harry al notar que Neville seguia pensando en lo dicho por Trudeau, imaginadose que más podrian cargar la muejer en las bolsas aparte del maquillaje.

- Cuando la bolsa esta abierta no hay ningún misterio.- Todos rieron al ver la impersionada cara de Richard al ver que era su futuro suegro quien había hablado.

.o.

El trayecto de vuelta a la mansión fue muy callado, después de que Neville y Luna la hubieran intencionalmente dejado con Harry en el asiento posterior del automóbil, Hermione sólo se dedicó a disfrutar del paisaje de la ciudad parisina y después del campo que se abría por el camino que daba a la mansión Black. Se sorprendía de que en su última visita no hubiera notado los defectos de Paris, las sombras que se ocultan detrás de la fama de la Torre Eiffiel. En muchos lugares la fantasia romántica parisina había desaparecido por completo, dejando a la vista los defectos de la corrupción y el vandalismo de sus habitantes fraceses y uno que otro vago turista. Tal vez para no ver todo esto se necesitaba estar enamorado o simplemente, la mejor estrategia y la más sencilla, visitar sólo los lugares turisticos que se mantienen agradables a la vista; lamentablemente tenía que admitir que ninguna de estas dos evitaban el deterioro que una de las más hermosas ciudades del mundo sufría. (N/A: nunca he estado en Paris así que eso puede ser totalmente falso, aunque yo me inclino a lo que he escrito pero en un punto de vista global.)

Pero la vista del campo bajo la luna llena le saco una sonrisa en el rostro. La vista, tenía que admitirlo, era algo escalofríante. Un prado verde bajo la luz de la luna parecia tener un tinte azul platino que a pesar de asustar a algunos cuantos, mantenia una belleza singular que tan sólo un lugar casi inmaculado podria tener. Fue en ese tramo del trayecto que repentinamente Hermione recordo al lado de quién estaba sentada y comenzó a fallarle la concentración hacia el campo y su belleza. Comenzó de nuevo a sentir las miradas furtivas que le lanzaba su acompañante, pero no le gustaban esas miradas, no le gustaba lo que sentia al saberse observada de esa manera. Parecia que la estuviera evaluando, calculando que tanto tardaria en entablar conversacion con el. Nada de afecto, nada de cariño, nada de amistad, nada de nada había en esa mirada que no fuera indiferencia y un analisis calculado y entablado.

— Es bonito el paisaje¿no crees? — Oyo que preguntaba educadamente el joven a su lado.

— Si— respondió Hermione sin siquiera voltear a verlo, notando que Neville y Luna había dejado de hablar deaciado abruptamente como para no ser intencional.

— Según me han dicho la tierra es muy fertíl por estos rumbos.

— Lo noté ésta tarde, es buena para biñedos— dijo secamente.

— Si, también lo pensé yo— contestó Harry y de nuevo se undió en el silencio.

Después de unos ocho minutos llegaron a la casa, un elfo doméstico los esperaba en la puerta e inmediantamente después de haber tomado los abrigos de los cuatro desapareció bajo ordenes de Harry.

— ¿Porque no un poco de wisky en el despacho? — propuso Harry animadamente.

— Te acepto el wisky— le contestó Neville— pero estuve explorando la casa y hay una habitación que me agradó.

— ¿Ustedes que dicen chicas?

— Prefiero un brandy— Hermione miró a Luna.

— ¿Que? — dijo Luna al notar que su esposo y sus dos amigos la observaban. — Hay que celebrar nuestra primera noche aquí¿no creen? — Les sonrió con picardia.

— Llamaré a Meddy para que vaya preparando las bebidas.

— No, Harry. Primero espera a que lleguemos y después le llamas— lo paró Neville. — Quiero que veas algo.

El hijo de Frank Lonbottom los dirijió por las escaleras hasta el tercer y último piso de la casa. Estando ahí, dobló a la derecha por el pasillo que extrañamente no tenía puertas, aunque si había varios espacios donde éstas deberían de estar. Al llegar al fin del pasillo vieron lo que parecia la única puerta en ese piso y frente a ésta fue que Neville se detubo. Se volvió hacia ellos como esperando que Harry, Hermione o Luna le comuncara qué estaban haciendo ahí.

Hermione miró de Neville a Harry y después a Luna dudando entre soltarse riendo o mantener la compostura seria. Al ver que nadie decia o hacia nada, Neville se impacientó.

— Te cedo el privilegio a ti, Harry— dijo haciendose a un lado para que Harry pudiera abrir la puerta. Harry lo miró extrañado, pero extendió la mano para tomar el pica porte.

— ¡Ouch! — gritó, alejandose tres pasos de la puerta y sacudiendo el brazo en gesto de dolor. — ¡Me mordió!

— Es agradable¿verdad? — dijo Neville mostrandole un dedo donde había marcas de mordedura mientras Hermione y Luna se reian. — Espera a que veas lo que hace cuando intentas habrirla con un hechizo. — Sacó su varita de su traje y apuntó a la puerta. — Alohomora.

Instantaneamente tres trozos de pergamino salieron de la nada y cayeron en el centro de el grupo de cuatro. Harry y Luna se inclinaron para tomarlos pero la voz de Neville los detuvo.

— Eso no seria lo más sensato. — dijo mientras daba unos pasos hacia tras.

— ¿Y por qué no sería lo más sensato? — preguntó Hermione. Humo verde hizo que la castaña se alejara cubriendose la nariz mientras escuchaba como Harry y Luna tocian entre el humo de bombas fetidas.

— Por que después de leerlos se convierten en humo fetido. — dijo Neville mientras se tapaba la nariz con la mano.

Después de unos minutos lograron librarse del humo con algunos hechizos y vieron que Luna y Harry no sólo apestaban sino que también tenian lo ojos rojisimos.

— Vaya Harry¿pero que te has fumado? Deberias de dejarlo lo antes posible— dijo Neville, seguidamente sintió el golpe en la cabeza que Luna le había dado. — Lo siento cariño, pero se los adverti.

— No importa. — dijo Harry. — siendo socio de los Weasley, sabes como desacerte del ... buff.- olfateó sus ropas arrugando las nariz.- horrendo olor de esas cosas.

— ¿que decian los pergaminos? — dijo Hermione cuando Luna y Harry volvian a tener un aroma natural.

— Si te contara— dijo Harry. — Otra obra de los merodiadores, o al menos de tres de ellos.

— A que te refieres— dijo Hermione inecesariamente.

— El señor Lunatico le acoseja al "extraño" que aleje su mano huesuda de donde no le llaman— dijo Luna.

— El señor Cornamenta le recomienda que aleje su cabezota si su cerebro aún no se a derretido por falta de uso— dijo Harry.— El señor Canuto, prefiriendo saltear la cordialidades, le amenza que salga corriendo si no quiere quedarse sin culo con que sentarse.

— ¿Quienes son canuto, cornamena, y Lunatico? — preguntó Neville. Harry le explicó quienes eran.— Vaya, debieron de ser unos genios para poder hechizar una puerta así. — Harry lo miró con cara de 'si supieras.'

— Por lo visto no podremos entrar, así que mejor a la cama— dijo Hermione.

— Auh, Hermione, no seas aguafiestas— dijo Luna. — Hay que desifrar un misterio. — añadio la rubia susurrando, pretendiendo simular misterio.

— Bueno, todo es simple, digan abrete sesamo y se acobó el problema— contesto la castaña.

— ¿No crees que seria mejor abracadabra? — dijo con sarcasmo Harry.

— Intentalo.

— Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas. — dijo Harry, apuntando a la puerta con sus varita. — ¿Lo ves? Hasta los genios tienen su desliz— dijo Harry sonriendo satisfecho cuando la puerta se abrio, pero pronto notó el peso de la última frase.

— Si, debe ser hederitario— murmuró Hermione para que nadie la escuchara, aunque con lo callado que estaba el pasillo el resultado fue algo contraproducente.

— Bien, creo que la bebidas estaran en camino— dijo Neville entrando a la habitacion que se iluminó en cuando pusieron un pie en ella. — ¿Tanto mal olor para esto?

El cuarto, aparte de algunos cojines, la chimenea y una cuantas telarañanas en la esquinas, estaba completamente vacio. En las dos ventanas no había cortinas y algo de tierra se veia en el afeisar y dado a la grandeza de la habitacion se podia escuchar un leve eco cuando hablaban. Hermione se dirijió a una de las ventanas, y después de limpiar un poco el sucio cristal, vio con claridad la parte izquierda del laberinto y a su derecha veia claramente los prados bajo la luna llena. Se volvio hacia el interior de la habitacion y vio que Neville y Luna estaban acomodando los cojines para formar unos improvisados sofas y a Harry conjurando algo de fuego en la chimenea. Sonrio debilmente. Todo aquello le recordaba a las citas dobles que solian tener en sus años de Hogwarts cuando daban los recorridos más extraños por que Luna tenía que comprobar con sus propios ojos que no existia una de las misticas creaturas en las que creia rondando por el bosque prohibido, el lago, pasillos, etc. Siempre acababan exaustos en el cuarto de Requerimientos, platicando animadamente, Hermione en el regaso de Harry y Luna en el de Neville; planeando un futuro sostenido con palillos de cristal.

Quien diria que el chico tan timido e inseguro que era Neville en aquel entonces se convertiria en un apuesto y valiente Auror como alguna vez lo fuese su padre. Quien llegaria imaginarse a Luna Lovegood convertida en Luna Longbottom y siendo una de las más prometedoras pintoras del mundo Muggle y mágico, contradiciendo todas las predicciones de que seria tan solo una excentrica cazadora de creaturas que para gente sensata y con sentido de común confiable no eran más que mitos de las antigüas razas. Hermione se hubiera reido si en ese entonces le hubieran dicho que la primera carrera profesional que estudiaria seria la de Auror o que después de su graduacion se casaria con su novio, quien solia ser un poco paranoico para protegerla; se hubiera carcajeado si le hubieran dicho que por decision propia había dejado ir al hombre que amaba sin siquiera luchar por salvar la relacion. Sin reserva alguna, por más que lo impidiera, el deceo de que aquellos momentos en Hogwarts hubiesen durado un poco más cruzo por la mente de la castaña.

—Neville¿por que escojieron Alemania? — preguntó Hermione, el animado ambiente le impedia notar a la castaña que ya llevaba su octaba copa de Wisky de Fuego; los otros tres no estaban más bien. Desde que se habían sentado comodamente entre los cojines y frente al fuego, bebiendo, habían charlado de las vidas que llevaban desde la última vez que se había visto; los cuatro tenian tanto que contar que como siempre se les olvidaba lo más importante y terminan haciendo preguntas que eran algo obvias o repetitivas.

— Jeje— dijo Neville, delatando el estado de confidencias en el que se encontraba después apurar su decima copa de wisky.-En realidad fue porque es el único país que acepataba mis calificaciones de los Extacis en el departamento de Aurores. — Después de unos segundos solto la carcajada. — ¿Lo pueden creer? El único... Jajaja— luego fue Luna quien solto la carcajada, la misma carcajada aguda de siempre.

— Ahora les toca a ustedes dos— dijo Neville, recuperando un poco de compostura, aun así sin poder mantener la vista fija en un mismo lugar por más de treinta segundos— Son los unicos que no han hablado de sus vidas. —Intento acomodarse sobre lo cojines estando sentado, pero solo logro golperse el hombre al caer acostado contra el piso, riendose.

— Pues... Estoy viviendo en York desde hace unos meses— dijo Harry, después de ayudar a Neville a sentarse, el, Harry, era el que menos había bebido hasta ese entonces. Nunca había sido bueno para beber y menos con un wisky que tenía más de ochenta años y que ya le empesaba a hacer efecto inclusive con una pequeña docis.

— ¿Y que más? — dijo Luna.

— Soy Auror, eso lo saben. Vivo solo.

— Te lo dije¿a que no Luna? Siempre es igual de aguafiestas. Vamos Harry, bajo amenaza de Veritaserum Aleman, suelta el pico. — Neville meneaba el dedo indice de arriba a abajo como señal de infantil y ebria amenaza, semejando vagamente a la sra. Weasley cuando amonestaba a alguno de sus hijos por sus interminables travesuras.

— ¿Que quieren saber? — dijo Harry, conocia lo persistente que podia llegar a ser ese par cuando estaban juntos, sin mencionar que esa amenaza tenía un 98 de llevarse acabo si el no cooperaba.

— ¿Quien es tu novia o prometida?

— Sin cometario— dijo Harry. — Aunque la conocen.

— ¿Si? — dijo Luna y Harry asintio con la cabeza. — ¡Ya sé! Es, es, es¡La Profesora Trelawney!

— Exactamente— dijo Harry entre carcajadas. — Adoro el amor masoquista.

— Bueno, ahora que lo sabemos¿que hay de ti Hermione? — dijo Neville quien no le había encontrado gracia al chiste de su ex Profesora de Adivinacion ya fuera por que no lo habia entendido o por otra razón desconocida.

— Vivo con Cho en Londres, estudio Leyes mágicas.

— ¿Novio?

— Posiblemente. — El silencio se estaciono incomodamente en la habitacion, Harry miraba su copa meneandola en circulos sin notar las gotas que derramaba y Neville le susurraba algo a Luna en el oido. Para ese entonces ya deberian de ser las dos de la madrugada.

— ¿Por que ya no estan juntos?— dijo Luna de repente, momentaneamente parecia estar completamente sobria.

Hermione miró a Harry y vio que éste tan solo seguia observando su copa con total serenidad. Casi nadie sabia la verdadera razón de su separacion, ni siquiera habían inventado una excusa para encubrir la verdad. Lo único que aquellos aparte de su familia sabian eran que un día Harry había dejado la casa y una semana después también Hermione, de ahí el divorcio fue confirmado por los dos.

— Se acabo— dijo Harry con pesadez y haciendo a un lado su copa le dio un gran trago a la botella de wisky que tenía a un lado. — Se acabo. —repitio al bajar la botella después de eso le siguieron las carcajadas de Luna y Neville.

— ¡Se acabo la botella! — dijo Neville riendose, una mano sobre su estomago y la otra apuntando a Harry con los ojos llenos de lagrimas a causa de la risa. — ¡Se la acabo todita!

— Ya parece alcoholico, no aprende a ti Neville— dijo Luna riendose aún más fuerte que su esposo y llenando el piso a su alrededor con el brandy que sostenia en su mano.

Después de unos minutos Neville y Luna estaban dormidos, las ronquidos de Neville hacian de cancion de cuna para Luna quien tenía el cabello todo revuelto al acurrucarse junto a su esposo. El fuego en la chimenea se extinguia poco a poco, mesclado las sombras de los cuatro con la opacada oscuridad de la habitacion. Harry recargó la cara hacia atrás y cerro los ojos, la botella vacia aún en su mano. Sentada sobre los cojines, Hermione tan sólo podia ver los puntos blanquesinos que eran las estrellas en el manto de la noche por la ventana, desde antes de que sus tres acompañantes se durmieran ella había permanecido callada, pensando en la respuesta que había dado Harry.

Volvio la cabeza a ver a Harry y vio que el oji-verde comenzaba a respirar con calma, dormido bajo la influencia de tanto alcohol. Se le acerco en cunclillas al no poder levantarse por que el mero intento le provocaba mareo. Al llegar a él movio la cabeza, observando a Harry en diferentes angulos. Después de un minutos, acerco sus labios al oido del chico. Se sentia algo mareada, hacia mucho que no bebia y menos con tanta competencia a su alrededor que tan solo la animaban a seguir bebiendo, su cabeza comensaba a sentirse algo ligera y sus parpados pesaban más que un elefante.

— No se acabo, tu lo destruiste. — Por un minuto se imagino que diria Harry al escuchar lo que acababa de decirle, un instante después supo que en realidad no queria saberlo.

— Lo destruimos, Hermione, ambos lo destruimos— dijo Harry adormecido y antes recargar completamente la cabeza hacia atras se prometio a si mismo no volver a beber en grandes cantidades, comenzaba a escuchar alucinaciones. Cuando estaba a punto de cerrar lo ojos por completo vio la sorprendida cara de Hermione enfrente de la suya, lo cual lo inclino a la conclusion de que nada era una alucinacion. — ¿Her...

Harry se sento con anticipacion, golpenado un brazo de Hermione, haciendo que esta perdiera al balance y cayera sobre su pecho, sujetandose con su otra mano del hombro de él. Un acto de reflejo hizo que la sostuvera, una mano bajo su hombro y la otra cerca de su cintura.

— Lo siento— murmuro.

Hermione sintio el aliento de Harry cerca de su oido cuando hablo, incrementando el nerviosismo que vagamente sentia la chica. Intento levantarse pero Harry no la dejo y al levantar la vista para decirle que queria levantarse, Hermione se quedo sin aliento.

Harry la observaba, a no menos de diez centimetos de su cara, con una dulsura interminable e inexpliable para Hermione. Tan sólo la había mirado de aquella manera después de haber hecho el...bueno en realidad no queria pensar en eso, y menos persisamente cuando Harry se acercaba cada vez más a su boca y cuando ella al parecer no hacia nada para evitarlo. Sentia la pesades de sus parpados, reclamandole dormir, pero no queria, no ahora. Decaba todo aquello, lo admitia y lo decaba más que nada. Pero no podia, pero no deberia dejar que eso pasara, pero tenia que evitarlo... pero en verdad no hacia nada para que su mente aceptara todos los anteriores "peros."

La pasion con la que Harry reclamo sus labios fue mucha más de la que Hermione esperaba y se aferro a el con más fuersa, acercando sus cuerpos intoxicados de alcohol y deceo. Harry se fue agachando lentamente hasta que Hermione quedo acostada sobre sus rodillas. Hermione sintio las manos de su ex pareja recorrer y deliniar su cuerpo por encima del vestido. Llevo sus manos a la nuca de Harry y lo empujo para profundisar aún más el beso.

Momentos después se separaban al notar la necesidad de oxygeno. Harry cerro los ojos por unos instantes, respirando aceleradamente. Se inclino nuevamente para besar a Hermione, pero encontro que los brazos de ella no se lo permitian. La observo interrogante.

— Se acabo— dijo la castaña, haciendo eco de la respuesta que Harry había dado tan sólo unos minutos atrás. Hermione alejo la vista y cerro los ojos, cayendo dormida casi al instante. Harry levanto la copa que Hermione había dejado a medias no muy lejos de ahí y la termino de un trago. Si, le hubiera gustado seguir pensando que todo era una mera alucinacion. Se recosto hacia atrás con cansancio y llevo sus manos a su cara para luego imitar a Hermione al quedarse dormido.

A la mañana siguiente ninguno de los dos recordaria que había pasado esa noche, lo único que les quedaria seria la identica sensacion no haber terminado con algo extremadamente importante.

-TBC...-

N/A: Hola¿que tal su verano? Yo he tenido mejores. Bueno este capi me gusta más que los otros dos, pero aún así no me satisface, tratare de mejorar para que disfruten la lectura. Todo ha tenido muchos cambios debido a que, aunque se que es lo que va a pasar, aún tengo problemas determinando la sucecion de eventos. A pesar de existir muchas posibilidades con respecto a eso, espero que la que estoy considerando sea la mejor. Gracias por el apoyo, quien sea un fic-autor sabra que no son solo palabras. Laters! PD.Sorry por lo errores de ortografia 