No sabía como narices había acabado en esa situación, y más aún en esa posición. Bueno, sí que lo sabía, pero no entendía como había sido tan estúpido de caer en la sucia treta de Scorpius.
La mañana se había desarrollado con toda la normalidad posible contando con el estado en el que se encontraba su amigo. Los efectos de la poción seguían teniendo efectos sobre él, por lo que debía extremar las precauciones si no quería que nadie le viese con Scorpius intentando deshacerse de su ropa a bocados.
No es que no lo desease, al contrario, pero es que las acciones del rubio ya eran pasarse. Además, él era un chico con principios, y no podía aprovecharse de esa manera de su amigo Scorp, por mucho que quisiese...
Pero las insinuaciones de Scorpius...Más de una vez había acabado con una terrible y dolorosa erección en medio de alguna clase, solo porque el capullo de su amigo le metía mano descaradamente bajo la mesa. ¡¿Es que nadie se daba cuenta?! ¿Tenía que violarlo allí mismo para que les parasen los pies? Parecía ser que sí...
Y a más aumentaba su frustración, más relajada parecía estar su prima Rose.
"Déjate llevar Albus, será lo mejor." Le había dicho en una de las innumerables ocasiones en las que la había acosado, asegurándose de que la muchacha ponía todo su empeño en la poción que estaba preparando.
"Dejarme llevar por Scorpius sería como dejarme llevar a lomos de un Colacuerno Húngaro, Rosie."
"Nuestros padres hicieron algo parecido.."
"A nuestros padres no los intentaba violar día sí , día también su salido amigo"
"Touché"
Y a lo relativo a como había acabado así...Solo podía decir que odiaba lo silencioso que podía llegar a ser Scorpius a veces.
Todo empezó cuando salía de la biblioteca, justo después de terminar su ensayo de transformaciones. Nada más salir por la puerta, un pequeño alumno de primero de su misma casa, Jack Reachs, le avisó que Scorpius no se encontraba bien, que necesitaba su ayuda. En ese momento se extrañó. Quizá la poción había tenido efectos nefastos en Scorpius al cabo de ciertas horas, por lo que sin dudarlo se dirigió a toda prisa hasta la sala común de Slytherin. Buscó por toda ésta sin encontrar a su amigo, por lo que preguntó a uno de sus compañeros de clase, uno moreno que iba a su misma clase de...A alguna clase con él.
"La última vez que lo ví subía a los dormitorios" Murmuró un rápido gracias y no perdió el tiempo. ¿Porqué las escaleras siempre se hacen infinitamente largas cuando uno tiene prisa? Eso se preguntaba cuando jadeante, irrumpió en la habitación que compartía con Scorpius. Habitación doble únicamente, al contrario que el resto de habitaciones las cuales eran compartidas por cuatro alumnos cada una. "Privilegios de ser un Malfoy" le había comentado su amigo alguna vez.
Miró alrededor, en busca de su compañero, para cerciorarse de que estaba bien. Lástima que no escuchase al rubio de su amigo acercándosele por detrás sin realizar el más mínimo ruido. Pero nadie es perfecto. Scorpius creía que sí, pero ni siquiera él lo era. Por error, el rubio pisó donde no debía, haciendo crujir la madera del suelo, sobresaltando a Albus, el cual tuvo el tiempo suficiente para girarse antes de acabar tirado entre el cuerpo de Scorpius y el colchón.
-¿PERO TU ESTÁS BIEN DE LA CABEZA? -chilló aterrorizado. El imbécil de su amigo le había dado un susto de muerte. El rubio no pudo hacer más que reir, robándole un suave y cálido beso de sus labios.
-No, estoy loco Albus. Loco por tí.- el más cuerdo se removió bajo su compañero, incómodo.
-No entiendo como no te han encerrado en San Mungo entonces...-enrojeció al sentir la lasciva mirada de Scorpius recorriéndole con deseo.
-Hm,será cosa de magia...-el rubio mordió la mandíbula del moreno, haciéndole estremecer.
-Tío, me aplastas...-jadeó Albus, en un intento de que se apartase de su cuerpo y dejase de alterarle de aquella manera. Se enfadó consigo mismo al sentir como su corazón se aceleraba. Como su temperatura y lo que no era su temperatura subían.
-Mentira, no peso tanto. - el de arriba hizo caso omiso a los quejidos del otro.
-Eso lo dices por que no estás debajo, cabrón...-Albus cerró los ojos, ahogando un gemido al sentir la erección de Scorpius rozando su muslo.
-En otra ocasión Al, hoy no.- el moreno atinó a ver como el otro le guiñaba un ojo travieso antes de volver a ser atacado por sus dulces y suaves labios.
Joder, ¿pero qué narices comía ese chico? ¿Chocolate...gominolas? Su boca sabía deliciosa...Intentó no responderle al beso, de veras que lo intentó, pero el ser humano se corrompe fácilmente, y él no era una escepción. Agarró la corbata del otro, pegando más su rostro al suyo propio, uniendo más si era posible su boca. Albus abrió la boca, en busca de algo de aire, pero como no, Scorpius aceptó gustoso la provocación que aquello conllevaba e introdujo su lengua en la boca del otro. Albus se sobresaltó. Nunca antes lo habían besado así. Bueno, para ser mas exactos, nunca antes nadie lo había besado, por lo que todo era nuevo para él. Sintió como se derretía cuando las manos del otro se introdujeron bajo su camisa, rozando su pecho con aquellos largos dedos... Por Merlín, que bien se sentía eso...
-Albus...-murmuró Scorpius con el deseo sobresaliendo en su ahora ronca voz.
-Di..Dime...-la voz se le entrecortaba al sentir la húmeda y caliente lengua de su amigo rozando su cuello sin pudor.
-¿Me deseas?- Albus miró a Scorpius, no sabiendo que responderle. Solo al sentir la rodilla de Scorpius rozando su erección, presionando lo justo pudo gemir su respuesta.
-Joder...Sí.
Scorpius sonrió a más no poder. Le dió un casto pero largo beso y se levantó de la cama, liberando su cuerpo.
-¿Qué...Qué haces Scorp? -Albus le miró extrañado, no sabiendo porqué su amigo había parado tan derepente.
-Tengo entrenamiento de Quiddich. Además, con saber que me deseas tengo suficiente...Por el momento. -recogió su equipamento y salió por la puerta.- Hasta esta noche Al.
Y se fué, dejándolo allí tirado, anonadado, con la boca abierta y una erección del veinte entre las piernas.
-¡Será imbécil!
Siento haber tardado tanto en subir el cap, pero ando escasa de tiempo. Intentaré actualizar mis historias con mucha más frecuencia. Un beso, y gracias a todos los que leen, comenta y añaden a favoritos y demás cosas mi historia, hacen que escribir sea un placer. :3
Att: Avengirl
