Capítulo 2: Revenge Cycle
Un fuerte viento agitaba las ramas de los árboles a nuestro alrededor, al mismo tiempo que movía el fino césped del bosque donde nos encontrábamos.
No sabía cuánto tiempo había pasado desde que nuestra disputa se había detenido. ¿Unos minutos? ¿O quizás tal vez unas horas? No lo tenía claro.
Lo que importaba es que nosotros estábamos ahí, ahora mismo, sentados en la hierba.
Nosotros dos, Gorgon y yo.
Habíamos intentado matarnos hace apenas unos segundos, y ahora simplemente estábamos ahí, bajo el cielo anaranjado de la Babilonia.
Una especie de tranquilidad reinaba el lugar, ni siquiera podían oírse los gemidos de los jabalís demoniacos que suelen caminar por estas praderas.
Quizás era lo que llamaban, la calma antes de la tormenta.
Mientras pensaba esto, mis ojos volvieron a encontrar a la que seguía siendo mi Servant.
Como yo, ella se encontraba sentada sobre el pasto, las serpientes de su cabello habían desaparecido completamente, y ahora sus largos mechones violetas caían por su espalda llegando hasta el suelo ocupando la misma área que ocuparía una gran capa.
Ella no me estaba mirando, en cambio, su rosto apuntaba hacia el cielo. La venda que antes cubría y sellaba sus ojos había ya desaparecido, dejando ver claramente violáceos color de estos.
Al terminar de observarla, yo también alce mi vista hacia arriba.
No importaba que la humanidad estuviera a punto de extinguirse, el cielo sobre nuestras cabezas nunca cambiaba.
-¿No lo recuerdas, Gorgon? Ya habíamos estado aquí.-dije, aun sabiendo que estaba equivocado.
Ella no contesto, y se limitó a seguir observando las nubes.
-Fue en la séptima orden, acabamos de terminar la sexta, Camelot, y creímos estar preparados para todo-proseguí, aun cuando ella no daba señales de estar escuchando.
-Pero no lo estábamos, no estábamos preparados para los horrores que íbamos a encontrarnos, no estábamos preparados para ver morir a tantos de nuestros compañeros….no estábamos preparados para enfrentarte, ni a ti….ni a Tiamat.
Rápidas imágenes de personas siendo atrapadas por aquel mar de muerte….personas que perdían el control de sus cuerpos….cuerpos ocupados por monstruos, que los violaban y los deformaban y hacían de su existencia un infierno en vida, hasta el punto en que la muerte era su única salvación.
Y en medio de todo eso, una bestia, con forma de mujer, les daba vida a los monstruos, con solo objetivo de acabar con su propia creación, Tiamat, la madre de la humanidad ahora se proponía destruirla.
-¿Por qué…por qué la ayudaste, Gorgon? ¿Por qué tenias que despertar a Tiamat?
El tono de mi voz comenzó a alterarse, hasta que no pude aguantar más.
-¿¡Tanto nos odias?! ¿¡Tanto odias a la humanidad?!-grite, con toda la fuerza que me lo permitieron mis pulmones.
Pero ella no respondió.
Agache la cabeza, y respire hondo, cansado.
-¿Ya te sientes mejor?-pregunto Gorgon, ignorando completamente lo que había dicho.
-¿Eh?
-Te estoy preguntando si ya vas a parar de auto compadecerte.
-¿Qué? No tienes derecho a…
-Para de una vez Master, no te hagas el tonto. Sabes bien que los que murieron no eran tus Servants-hizo una pausa, como para hacer énfasis en lo que decía-y quien los mato no fui yo.
-Incluso si ellos no lo era…yo..
-Ya te lo he dicho, no eres una víctima, Master.-dijo Gorgon, con firmeza-incluso si esa Gorgon te hizo tanto daño, ya has conseguido tu venganza ¿No es así?
Gorgon abandono su postura y se acercó a mí, hasta ponerse justo frente a mí.
-Estas aquí, sobreviviste y ella no. ¿No es eso suficiente?-dijo ella, mirándome a los ojos. Desde donde estaba, su altura era tal, que parecía un enano en comparación.
Instintivamente agache la mirada, pero sabía que tenía razón.
-Así que para de llorar de una vez, deja de vivir en el pasado, y enfócate en el presente.-termino de decir ella, con un tono de….. ¿aliento ?
¿Estaba Gorgon aconsejándome?
-Das pena, Master, pero en este estado es peor.-dijo molesta, y agrego- ¿Así es como ibas a matarme, Master, de vergüenza ajena?-dijo ella, en tono burlón.
Pude sentir como la ira volvía a mí, ella me estaba provocando.
Levante la cabeza para verla.
Y ahí estaba, desafiándome con su mirada, con la misma expresión que tenía en Babilonia. Esa expresión de superioridad, como el de una gran serpiente ante su indefensa presa.
La odiaba.
Desde la primera vez que esos malditos ojos se posaron en mí, sabía que lo que estaba frente a mí no tenía salvación, sabía que ese ser solo podía conocer la maldad. Fueran o no la misma persona, esa maldad aún existía en ella, esas ansias de venganza que vi en sus últimos momentos, no han desaparecido.
Odiaba esa expresión, odiaba a ese ser; y ese odio fue lo que me llevo a hacer esto, fue lo que me llevo a querer matarla con mis propias manos.
No lo estaba haciendo por mi Servants, lo estaba haciendo por mí.
Quería vengarme, esa era la verdad, incluso si eso no está bien…incluso si lo que estoy haciendo no es digno de "el salvador de la humanidad"…
Necesitaba calmar este sentimiento que me carcome por dentro.
Rápidamente me levante e intente ponerme a su nivel. Éramos casi de la misma altura, quizás yo era un poco más alto, pero su enorme cola me impedía afirmarlo.
-Podría preguntarte lo mismo.-respondí, viéndola directamente a los ojos, esos que no se habían activado en ningún momento durante la conversación.
-Así es, Master, nada ha cambiado, todavía quiero asesinarte, sucio humano.-dijo ella, su voz por alguna razón sonaba complacida.
-Ya veo….entonces, tenemos algo en común, monstruo.-dije, también sonriendo.
Habíamos tomado una decisión, aun cuando nuestros motivos podían diferir, los dos estábamos en este bosque por el mismo objetivo: terminar con la vida del otro. Eso era lo único en lo que podíamos estar de acuerdo.
Casi al mismo tiempo ambos saltamos hacia atrás, poniendo distancia entre nosotros.
Durante unos segundos, nos conformamos con mirarnos, buscando una oportunidad para atacar.
-Podrías haber terminado esto hace mucho, monstruo ¿O es que tienes miedo de desaparecer?-pregunte, imitando la provocación de Gorgon.
-Ahaha, no me hagas reír, Master, si no estás muerto todavía, es porque aún no he escuchado tu respuesta.
Confusión debe haber aparecido en mi rostro, porque enseguida ella agrego:
-¿Vas a aceptar lo que eres realmente?-pregunto ella.
-¿Qué estás diciendo? ¿Qué es lo que soy para ti, Gorgon?
-Un asesino, como todos los "héroes" de la historia-dijo ella, casi con asco.
¿Un…asesino?
-Si eso es lo que quieres oír, entonces, lo soy.-afirme, sin miedo.
Mentiría si dijera que mis manos nos estaban manchadas de sangre, aun cuando mis Servants eran los que peleaban, yo no era inocente bajo ninguna circunstancia.
-Tienes razón Gorgon, no soy un héroe, solo soy una persona normal, un simple asesino si así quieres llamarme.
No tengo el poder para salvar a nadie por mi cuenta, dudo siquiera que pueda ser el héroe que salve a la humanidad.
-Pero...debido a eso…no, gracias a eso, no tengo miedo de decirte esto, Gorgon: te odio y voy a conseguir mi venganza, esta vez,con mis propias manos.
-¡HAHAHAHAHAHA, que así sea Master! ¡Al final, tenemos más en común de lo que había pensado!-dijo ella, riéndose malignamente.
-¡GORGON!-grite, mientras comenzaba a correr hacia ella.
-¡Ven a mí, humano! ¡Tú ira será lo que te lleve a tu perdición!-respondió ella, mientras una cantidad innumerable de serpientes nacía de su cabello y sus ojos violetas comenzaban a brillar con un color rojizo.
Corrí rápidamente hacia ella, mientras los hechizos de comando en mi pecho comenzaban a brillar. Esta vez iba a…
Pero entonces, sucedió.
De la nada, una filosa daga atravesó el hombro de Gorgon.
La conocía, no podría olvidar un arma tan extraña. Una daga cónica, casi como una uña, de la que nacía una larga cadena de metal.
-¿Qué..?-Gorgon se preguntó, sorprendida.
Mientras llevaba su mano hacia la daga, otra igual, se incrusto en su hombro derecho.
Ante la sorpresa de ambos, las cadenas comenzaron a enredarse en los brazo de Gorgon, como si estas tuvieran vida propia, restringiendo sus movimiento.
Tu…¿¡Que estás haciendo aquí?!-grito ella, impotente.
Una figura apareció desde las sombras, sosteniendo las cadenas en sus manos. Era una mujer, su familiar atuendo violeta la escondía hasta en las más pequeñas sombras.
Camino hacia adelante, dejando ver sus facciones: su rostro, su cabello, su voz, incluso su cuerpo, eran prácticamente idénticos a los de Gorgon.
-¡Tu!-dijo Gorgon, reconociéndola al instante.
-¿Me-medusa? ¿Qué estás haciendo aquí…?-pregunte, desconcertado.
Pero antes de que pudiera entender la situación, logre escuchar una voz.
-¡SENPAI!
Una joven que conocía muy bien, apareció frente a mí.
Por primera vez, la vi detrás del escudo, aquel enorme escudo, que siempre había estado ahí, delante de mí, protegiéndome, ahora era apuntando hacia mí.
-Mashu…-fueron las únicas palabras que lograron salir de mi boca.
-¿¡Por qué, Senpai!? ¿Por qué has venido aquí?-grito ella, el tono de su voz estaba quebrado.
Veía decepción en su rostro, era la primera vez, que veía esa emoción en ella.
-No…Mashu, esto no es lo que crees…tu no lo entiendes…
-¡¿Qué es lo que no entiendo, Senpai?! Lo escuche, lo escuche todo...ibas a matar…ibas a matar a Gorgon-san.
Lo sabía, ella había estado escuchando todo…ella debe haber avisado a Medusa.
-No, no lo entiendes Mashu, ¡tenemos que matarla! Ella es una amenaza andante para nosotros. ¿Acaso has olvidado? ¿Acaso has olvidado todo lo que perdimos por ella? ¿Acaso no merecemos una retribución?
Los ojos de Mashu comenzaron a humedecerse.
-¿Qué estás diciendo…Senpai ?Tú no eres así. Sabes que no fue ella, nuestra Gorgon-san, no es la misma que…
-¡No me importa!Yo conseguiré mi venganza!-grite, tan fuerte que sentí como si mi voz saliera de lo más profundo de mi alma.
Se produjo un silencio en el lugar, por unos segundos, le fue imposible a Mashu ocultar la sorpresa en su rostro, al final, bajo la cabeza. Los mechones de su cabello ahora cubrían su rostro por completo.
Respire hondo,varias veces, y antes de volver a hablar, intente sonar lo más calmado posible.
-Muévete Mashu, déjame terminar con esto de una vez.
Ella no contesto.
-Cuando todo esto termine, podes tener una cena todos juntos, Roman, Da Vinci, el resto de los Servants….hace mucho que no lo hacemos ¿Que dices, Mashu?
Ella no contesto.
-Puedo pedirle a Boudica que haga los preparativos….pero estoy seguro de que Emiya también querrá participar, no podemos alejar a esos dos de la cocina…
Sonreí, recordando los rostros de mis Servants.
-También podemos pedirle a alguno de los Cus, que cace algo para comer. ¿Qué te parece un jabalí? Ya que estamos aquí podemos….
-¿Es verdad? –pregunto, ella, interrumpiéndome
-¿Eh? ¿Qué dices?
-¿De verdad tiene una opinión tan baja de ti mismo, Senpai? ¿De verdad te consideras un asesino? ¡Tú eres la esperanza de la humanidad, el último Master existente! ¡Solo tú puedes derrotar a Solo..!
-¡No!-la interrumpí-no soy nada de eso, Mashu, solo soy un tipo que se vio envuelto en todo esto por accidente. No tengo ideales, no tengo esperanzas, ni siquiera me importaba el mundo antes de esto. Solo soy un tipo normal...que quiere vengarse del monstruo que mato a sus amigos.
Lagrimas corrían por el rostro de Mashu, estaba temblando, y su postura era inestable.
-Por favor, Mashu, muévete de una vez.
-….No puedo, juré que te protegería de todo, Master, incluso de ti mismo.-dijo, su voz temblaba.
-Muévete, Mashu, es una orden.-repetí, con más énfasis.
-Lo siento, Senpai, no voy a dejarte hacer esto.
-¡No me dejas otra opción!-dije, mientras volvía a abrir ligeramente mi uniforme-Shielder, yo te ordeno….
-¡Cu-San!
-¿Eh?
Durante un instante, pude sentir un fuerte dolor detrás de mi cabeza, y cuando me di cuenta perdí el equilibrio, y el mundo fue cubierto lentamente por oscuridad, mientras caía al suelo.
Lo último que vi, antes de desmayarme, fue a Gorgon, aun siendo capturada por Medusa. La sonrisa en su rostro no había desaparecido.
FIN DEL CAPITULO 2
Notas del Autor: ¿Pensaron que este iba a ser un fic sobre aprender a perdonar? Pues no, este fic va a tratar sobre tormentosa relación de nuestro protagonista Gudao y el monstruo Gorgon.
Gorgon no es como Medusa, ella de verdad odia a la humanidad, por eso siempre me pareció raro que coopere tan fácilmente con el protagonista en F/GO, este fic intenta mostrar que pasaría si ella intentara revelarse contra su master.
El Gudao (o Gudako) del canon es un Master amable, que puede conectar con todos los Servants que invoca. Quise cambiar esto, y darle a Gudao un aspecto mas humano, menos perfecto y mas egoísta.
¿Que pasara entre ellos, teniendo personalidades tan chocantes? ¿Como reaccionaran los otro Servants ante esto? Bueno, me gustaría poder contestar eso en los siguientes capítulos.
Voy a a ser honesto, hace mucho tengo ganas de escribir a un protagonista malvado, de hecho fue una de las razones por las que empece a escribir, y por fin lo estoy haciendo, asi que estoy muy emocionado con seguir este fic.
Y nada, este capitulo es un poco mas corto de lo normal, pero creo que es un buen punto para cortar y empezar el siguiente.
Nos vemos en el próximo capitulo.
TNG-san
