LECHO DE ROSAS
Capítulo 2. La historia de mi vida
Dumbledore hizo una ligera mueca de dolor como un cisne de cristal, regalo de un alumno nacido de muggles, de mil novecientos ochenta, se estrellaba contra la pared de su oficina. Volteó hacia el furioso niño-que-vivió frente a él y aguardó.
Harry estaba que estallaba. —¿En dónde está? —preguntó, respirando profundamente, lágrimas de desesperación caían por su rostro. —Dígamelo ya. No puedo... —él hizo una pausa como su voz se quebraba. —No los puedo perder a ambos.
—Sé en donde se encuentra la señorita Granger —contestó el Director, señalando que Harry debería tomar asiento.
Harry permaneció de pie.
—¿Dónde? —preguntó él, sacando su varita y dirigiéndose a la puerta. —Dígame dónde se encuentra, señor.
—Te sugiero que tomes asiento y esperes a que lleguen Sirius y Remus.
Harry le lanzó una mirada inquisitiva al Director.
—No deben tardar —continúo Dumbledore, sabiendo que Sirius por lo menos estaría revisando a los estudiantes de Gryffindor.
Esto pareció tener el efecto tranquilizante que Harry necesitaba.
—Ginny —jadeó él. —Tengo que verla, está completamente sola.
—Tengo entendido que los gemelos Weasley ya han llegado y se encuentran con ella en estos momentos.
Al decir esto, la puerta de la oficina se abrió, revelando a un hombre lobo de aspecto sombrío seguido de un enfadado Animago.
—¿Cuántos? —preguntó el Director.
—Diez —dijo Remus, con voz apenas audible. —Todos de sexto o séptimo año, cuatro de Gryffindor, dos de cada una de las otras casas y Madame Rosmerta.
—¿Dónde está Hermione? —preguntó Sirius, mirando alrededor de la habitación. —Ella no se encontraba en la enfermería, justo vengo de allí.
—¿Cuatro? —preguntó Harry. —Sé de Dean… y... y Ron, pero... —él titubeó y volteó hacia Sirius. —No sé en dónde está Hermione.
Sirius volteó hacia Dumbledore. —¿No creerás que..? —preguntó él, parándose detrás de Harry y reposando sus manos en los hombros de él.
Dumbledore asintió, con sus ojos azules destellando.
Harry miró a Sirius por encima de su hombro. —Tú sabes dónde está.
Sirius asintió y le echó un vistazo a Remus. —Tal vez debas sentarte —le dijo a Harry.
—Llamaré a Tonks vía polvos flu —dijo Remus. —Ella será de ayuda.
—Gracias, Remus —contestó Sirius, mientras que el hombre lobo salía silenciosamente de la habitación.
Harry tomó asiento como Sirius sugirió, observando a Dumbledore y esperando respuestas.
—No sabemos en dónde se encuentra actualmente la señorita Granger, Harry. Sabemos lo que sucedió y a dónde fue, pero desafortunadamente no conocemos su locación exacta.
Harry frunció el entrecejo. —No comprendo —dijo él, volteando hacia Sirius. —¿Sabes a dónde fue, pero no sabes dónde está?
—Fue enviada al pasado —contestó Sirius, observando cuidadosamente la reacción de su ahijado.
—¿Qué? —susurró Harry. —¿Qué tanto?
—Hace veinte años, una chica con cabello rizado cayó del cielo a mis brazos. Pensamos que sufría de amnesia, cuando ella apareció estaba herida, todos asumimos que había estado en una guerra y que tenía la memoria reprimida —Sirius se giró en su asiento y miró de frente a Harry. —Ésta chica con cabello rizado tenía un impresionante parecido a tu Hermione.
—¿Mi Hermione? —preguntó Harry.
—El nombre de ésta chica también era Hermione. Era nuestra Hermione, Hermione Thomas.
Harry frunció el entrecejo. —¿Usó el apellido de Dean?
Sirius asintió. —Era de nacido de muggles, esa brillante mente suya comenzó a trabajar tan pronto como despertó en la enfermería —terminó él de decir, sonriendo con añoranza.
La mirada de Harry se endureció ligeramente y Sirius retrocedió ante el enfado dirigiéndose a él.
—¿Por qué no lo evitaste? ¡Debías de haber sabido que sucedería! —él acusó a su padrino.
—No había forma de estar seguros, Harry —dijo Dumbledore, participando por primera vez. —La mayoría pensó que sólo era una coincidencia. Todos a excepción de Sirius, es todo —añadió él, asintiéndole al Animago.
—Entonces sí saben dónde está, se encuentra veinte años en el pasado —dijo Harry, sintiéndose un poco confundido.
—Ella desapareció en junio de mil novecientos setenta y ocho, la hemos estado buscando desde entonces —respondió Sirius, con su voz apenas y más audible que un susurro, quebrándose conforme las palabras salían de su boca.
Harry podía sentir los clongs marcando el paso en su cabeza, procesando la información. —Entonces, ¿ella se encuentra en algún lugar en el presente pero veinte años mayor?
Sirius suspiró. —Esa es una posibilidad, la cual esperamos sea cierta de entre las otras, incluyendo el estar atrapada de nuevo en otra época.
—Y sí la señorita Granger continúa con vida —dijo Dumbledore.
El rostro de Harry palideció y Sirius giró su mirada acero hacia el Director. —Se encuentra viva, Director. Lo sé. Lo siento.
Harry le lanzó una mirada inquisitiva a su padrino.
—Tal vez... —dijo Dumbledore tranquilamente, ignorando la mirada fulminante de Sirius. —Debas comenzar desde el principio.
—Pero necesitamos encontrarla —la desesperación era evidente en el tono de Harry.
—Tranquilo, Harry, tenemos a miembros de la Orden buscándola ahora mismo, ahí es a donde Remus ha ido. Quizás quieras escuchar la historia que tu padrino y Remus tienen para contarte —dijo Dumbledore, con un destello en su mirada.
Harry le envío una mirada inquisitiva a Sirius. —¿La conocías mucho?
Sirius asintió. —Todos éramos amigos —él se puso de pie y le hizo un gesto a Harry de que lo siguiera. —Vamos, amigo, Molly y Arthur ya deben haber llegado, iremos a verlos primero, después encontraremos a Remus y podremos comenzar a aclarar dudas.
Disclaimer: Ésta es un traducción al español, oficial y autorizada
por MoonyNZ de su fanfiction "Bed of Roses", mayor información en perfil.
