Luego de ya mucho tiempo vengo con el tercer capitulo, disculpándome por la terrible tardanza, pero ya lo tengo aquí, recién salido del horno.
Gracias a todos los que me dejaron reviews, espero que este también les guste.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Riot Games.
Sombras del pasado.
Un año, hacía un año que comenzaron a suceder cosas en la ciudad llamada Piltóver, pero había una cosa que si podía mencionarse con suma seguridad, no todo paso de un solo, sino que se fueron suscitando diversas cosas conforme pasaban los días, pero justamente hace un año paso algo importante en la vida de todos, por ello mismo viajaremos al pasado que Caitlyn contará a Ezreal y Jayce, así tendremos una idea de lo que pasó aquí.
Justo, un año atrás, pueden verse las calles polvosas de una Piltóver reluciente, llenas las calles de personas caminando, todos con una sola idea en mente, el progreso de la ciudad, aunque algunos ya se habían adelantado e inventaban cosas, como lo era Jayce. Pero en ese día, a las 3:00 de la tarde, mientras todos hacían su trabajo, incluyendo a la comisaria de la ciudad, una leve brisa fría comenzó a sentirse en la ciudad, no eran épocas de frío, así que aquello causó curiosidad en la dama del sombrero enorme, pero no podía hacer nada al respecto, algo como el clima no se podía combatir, pero no acabo todo ahí, de pronto, el cielo comenzó a oscurecerse, las nubes parecían que cubrían el sol, es más, eso hacían precisamente y todo empezó a ennegrecerse poco a poco hasta que la oscuridad se volvió tan densa que la comisaria no podía ver su propia mano, y luego de un ruido extraño y desgarrador que sonó en sus oídos, obligándola a cubrirse con sus manos, un destello fugaz paso por sobre la ciudad, con un tono rojo, pero fue apenas perceptible por unos cuantos, luego de aquello la luz del sol volvió a alumbrar la ciudad, un suceso raro que jamás había pasado en la vida de los pobladores de Piltóver.
Un mes paso desde aquel extraño suceso, poco a poco se iba olvidando entre las personas del lugar, ya no era tema en muchas conversaciones lo cual relajaba a la comisaria quien continuaba haciendo su buen trabajo controlando los criminales, y justo eso mismo hacía en ese momento en que iba a la comisaría, limpiaba sus manos después que te había capturado a un asalta bancos y lo había metido tras las rejas, no había sido muy difícil encontrar su paradero, ya que Caitlyn poseía un enorme sentido de búsqueda de criminales, en algo que sólo ella misma sabía cómo funcionaba. Sus pasos la guiaban al ayuntamiento, había algo que deseaba hablar con el alcalde de la ciudad, y justo cuando llegó a la puerta de aquel edificio y saludaba a un par de compañeros que montaban guardia cuando un ruido muy fuerte y molesto les hizo mirar de donde Caitlyn venía caminando, una nube de polvo comenzó a hacerse presente hasta que aquel ruido se detuvo justo frente a ellos y les mandó polvo, bastante polvo al rostro, obligándoles a toser.
Una vez la nube se hubo disipado, delante de ellos podían ver un extraño vehículo, largo, hecho de acero y se encontraba en el suelo, pegado a este, nunca se había visto un invento como ese en la ciudad, pero era algo que realmente llamaba la atención, entonces una puerta se abrió hacía arriba y de esta salieron tres sujetos: El primero que salió era un hombre alto y fornido, un sombrero gris en su cabeza y una gabardina cubría su cuerpo la cual era bastante larga, debajo de esta un chaleco rojo y debajo una camisa blanca con una corbata negra, unos pantalones del mismo tono que la gabardina completaban al sujeto, además una mirada fría barba amplia y bigote marrón oscuro, unos guantes negros y para acabar, una metralleta en sus manos, sus ojos miraban a la comisaria mientras sostenía el arma apuntando al cielo. La segunda persona que había bajado era una mujer, con un sombrero negro en su cabeza y una cinta gruesa purpura suave, una camisa de botones ceñida al cuerpo y una minifalda, ambas negras y de rayas verticales, medias oscuras altas, muy arriba de sus rodillas y una botas cercanas a estas, las cuales eran negras y de tacón, un collar pegado al cuello como un cinturón que sostenía algún tipo de piedra y una cabellera carmesí adornaba su cabeza, de bella figura y fino rostro, acompañada por un par de metralletas, una en cada mano, moviendo su cabeza para alejar de su ojo derecho un mechón rebelde. Y finalmente, el último sujeto que bajó el vehículo, este sin duda alguna no era humano, para nada, sino que era una rata quizá con una altura de un metro cuarenta, con un sombrero similar al de la dama pero la cinta era blanca, gabardina larga color negra con rayas verticales, con una camisa roja de botones y una corbata negra, el pantalón era negro igual y los zapatos de vestir negros con algunos detalles blancos, y su rostro era peludo, color gris, unas enormes orejas que salían a los costados de su cabeza, nariz alargada y rosa oscuro, con un par de dientes al frente que mostraban su inconfundible raza, claro, junto a la cola larga que poseía, en sus manos enguantadas estaba una metralleta al igual que los otros dos, añadiendo claro, su pútrido aroma a cloaca, muy característico de él.
-Parece ser que todo está en orden, sin contar el hedor de Twitch, todo está bien para que baje el don- Mencionó aquel hombre barbudo, mientras los otros dos se hacían a un lado y a la vez que la rata le veía con molestia -¡Oye! ¿Qué quieres?- Le preguntó dando a entender que no le había hecho gracia su chiste, al barbudo le importó poco aquello y simplemente cayó, pues iba a salir el jefe de ellos tres, los tres miembros de la policía de Piltóver se habían quedado confundidos, quietos y claro, asqueados por la peste que la rata desprendía de su cuerpo, pero sería mayor la sorpresa al ver la persona que saldría del vehículo. Un hombre con exceso de peso comenzó a bajar, además de eso, era notoriamente alto, quizá una cabeza por sobre el hombre que había salido primero del vehículo, llevaba un saco púrpura y una camisa blanca debajo, una chaqueta gris cubría la camisa, sus pantalones eran rayados con diversos tonos de púrpura, unos zapatos negros y una corbata amarilla, poseía una cabellera rojiza bien peinada y una abundante barba y bigote, era tanto que tenía dos trenzas bien hechas en la parte baja de cada punta del bigote, un par de gafas cuadradas se posaban en sus ojos y un cigarro por el cual expulsaba humo de su boca, entonces caminó al frente y se detuvo delante de los guardias de seguridad.
-Disculpen si desconfiaron de mis guardaespaldas, pero no venimos a darles problemas, tengo una cita con el alcalde- Mencionó y ambos, con un poco de duda dejaron pasar al hombre, abriéndole ambas compuertas del ayuntamiento, así este pudo pasar, claro, luego de agacharse un poco para no dar con la cabeza en el umbral de la puerta. –Twitch, trae el vino- Mencionó de nueva cuenta aquel hombre, entonces la rata entró al auto y salió con una enorme botella de vino la cual cargaba con notoria dificultad e ingresó detrás del hombre de huesos grandes. Mientras él estaba adentro del ayuntamiento, el sujeto que quedaba afuera sacó un cigarro de su gabardina y lo encendió de un disparo de su arma al aire, aquello causó que la pelirroja le viera con cierta molestia -¿Es necesario que acabes tus municiones?- le preguntó mientras se relajaba un poco estando ahí, a lo que él contesto con una sonrisa –No creo que necesitemos las balas ahora, parece que no habrán problemas aquí… es una pena- finalizó por decir, aquellas palabras sin duda le molestaron a Caitlyn, pero prefirió entrar al ayuntamiento.
Una vez adentro fue a la oficina del alcalde, al parecer si le estaba atendiendo pero algo no le gustaba, por lo que se acercó y comenzó a escuchar tal conversación, que dictaba de la siguiente forma:
-Don Gragas ¿Qué lo trae por aquí?- Mencionó el alcalde sentado en su silla, observando al sujeto de traje púrpura con una copa de vino ya llena, la cual justo llevaba a sus labios en el momento que la pregunta llegaba a sus oídos.
-Sr. Alcalde, hablemos claro y conciso, han llegado a mis oídos sobre la Universidad de tecnología y el Laboratorio de ciencias que están construyendo, además de sus continuos proyectos con la tecnología Hextech- Mencionó de forma muy tranquila aquel enorme sujeto, para acabar dando otro trago a la copa.
-No es un secreto ni nada por el estilo, tanto Noxus, Demacia y Zaun saben de nuestro trabajo con la tecnología Hextech, además de las instalaciones que vamos formando para poder convertirnos en una ciudad del progreso, pero no creo que venga simplemente a elogiarnos ¿o me equivoco?- Preguntó de nueva cuenta al hombre que ahora llenaba una segunda copa de vino.
-Muy observador Sr. Alcalde, pues como sabrá, soy un hombre de negocios y me he interesado en sus armas de Hextech, las cuales me gustaría ir obteniendo una cierta cantidad de estas- Mencionó aquel sujeto mientras bebía otro poco de vino, aparentemente el cigarro no le interesaba mucho fumarlo, a diferencia de la bebida.
-Las guerras ya han terminado, y lo sabe perfectamente, y para llevar de mejor forma el progreso se decidió no continuar haciendo armas de Hextech, al menos no para la venta externa, así que supongo que no tendrá más interés en nosotros- Respondió ante las palabras que le estaba dando aquel hombre de negocios, suponiendo que le haría molestar, este no se inmutó en lo absoluto.
-Oh, comprendo, por eso mismo he dicho que soy un hombre de negocios. La noticia que me da es mejor para mí de lo que cree, usted manda a hacer armas para mí, y yo no solo les ofrezco un pago por estas, sino a la vez, a mis hombres como protección de su ciudad, no es que diga que la comisaria Caitlyn hace un mal trabajo, de por si es muy famosa por ello, pero ahora que las guerras acabaron y las puertas de Demacia están cerradas, no sería de extrañarse que la delincuencia aumente, piénselo- Hablaba con categoría aquel hombre, y finalizó con una voz un tanto amenazadora.
Lo demás no pudo escucharlo, pues la rata había llegado a donde la comisaria se encontraba y se le acercó -¿Qué quieres?- Le preguntó a la oficial, de la misma forma que le había hablado al hombre que sería su compañero antes, la comisaria se alejó entonces un poco de ahí y la rata iba a entrar, pero la puerta se abrió de golpe y contraminó a la rata contra el muro, era el hombre de traje púrpura saliendo de la oficina del alcalde, mientras este llegaba a la puerta –Twitch, nos vamos- Mencionó Don Gragas sin siquiera mirar a nadie, a lo que la rata se repuso velozmente y siguió a aquel hombre hasta afuera del ayuntamiento, mientras la comisaria observó al alcalde -¿Le dijo algo?- Preguntó. El alcalde le miró fijamente y respondió su pregunta –No sé qué está planea, pero no me gusta nada, Don Gragas me parece un hombre muy sospechoso y peligroso… no llegamos a ningún acuerdo, pero tampoco me exigió una respuesta pronta, simplemente me pidió que lo pensara…- Fueron las palabras del alcalde y ante ello, la comisario bajó las escaleras, pues la oficina se encontraba en el segundo piso, y alcanzó a llegar a la puerta mientras el último sujeto ingresaba al vehículo.
Adentro de este paso una pequeña conversación -¿Cómo te fue?- Mencionó una voz mecanizada, mientras aquel hombre, bebiendo otra copa de vino respondió –No será fácil, tendremos que usar la fuerza- Ante la negativa, aquel sujeto oculto por la oscuridad se quedó pensativo, al parecer deseaba esas armas, entonces preguntó una cosa más -¿Qué es lo que harás al respecto, Gragas?- Fue la nueva pregunta, entonces aquel hombre barbudo y de gabardina añadió a la conversación -¿Quiere que Miss Fortune y yo nos encarguemos de ellos jefe?- Ante la interrogante nueva, Don Gragas respondió –No Graves, a ustedes ya los vieron… Jinx, Vi… tienen un trabajo que hacer- Mencionó, entonces unas sonrisas deslumbraron en la oscuridad, mientras el auto comenzaba a flotar y se marchaba de aquel lugar, dejando una nube de polvo y a una Caitlyn muy preocupada.
En las semanas siguientes, una red de delincuencia comenzó a azotar la ciudad de Piltóver, bandidos por doquier, por esa razón a Caitlyn le tocó por pedirle ayuda a dos amigos suyos, Ezreal y Jayce, para unirse a ella en el combate contra la ola de delincuencia que se había levantado. Entre los sucesos hubo uno de gran importancia, lo cual sucedió tres meses luego de la junta con Don Gragas y sus hombres en el ayuntamiento de Piltóver.
Se le pidió a Caitlyn, Ezreal y Jayce junto a otros hombres escoltar la caravana que llegaba desde Bandle City, subiendo por Icathia, pasando sobre la frontera de Noxus, venían ya a medio día de llegar a donde se encontrarían con Caitlyn y los demás, justo en la cordillera de las montañas Ironspikes. Justo como se había trazado, se encontraron ahí, iba el científico Heimerdinger junto a otros dos reconocidos yordles, Tristana, la capitana de la guardia de Bandle City, y Rumble, otro de los guardias pero de menor categoría. Junto a ellos más soldados, resguardando la seguridad del científico de cabellos despeinados y una bata de laboratorio, un bigote amarillento al igual que su cabello y par de anteojos de laboratorio. Se encontraron con la seguridad de Piltóver, el viaje no pareció muy complicado para los pequeños y avanzaron hasta llegar a las fronteras con la ciudad de Piltóver, ahí fue donde comenzó todo el caos.
Apenas se veían a lo lejos las primeras construcciones, cuando de la nada, les comenzaron a disparar a quemarropa, sin previo aviso de nada, unos hombres tanto de Piltóver como de Bandle City cayeron ante el atentado, entonces todos se formaron alrededor del reconocido científico, de entonces se dejaron ver, Jinx y Vi estaban delante de ellos, el primer encuentro de aquel dúo psicópata había llegado, Jinx apuntó con su extraña arma con orejas de conejo a los ahí presentes, entonces comenzó a gritar -¡Taca taca taca taca!- mientras hacía como si disparara, aquello hizo retroceder a más de uno, pero no salió ningún disparo del arma, entonces esta comenzó a reírse a carcajadas -¡Debieron ver sus caras!- gritó en medio de su loca carcajada, ya una vez se detuvo un momento dijo –Las armas no matan, claro, a menos que las dispares ¡porque entonces matan todo!- y comenzó a dispararles de nuevo, ahí si estaban en desventaja, no había donde cubrirse, así que comenzaron a correr, algunos más cayeron en el trayecto, hasta que lograron esconderse detrás de unas rocas, entonces comenzó la ofensiva, tanto Caitlyn como Tristana comenzaron a dispararles a ambas, pero no se inmutaron, Vi se colocó delante de Jinx y usando sus enormes guanteletes comenzó a desviar las balas como si de piedras se trataran, no parecían hacerle daño, así que mientras disparaban, se iban alejando, claro, a excepción de dos personas.
Jayce y Ezreal habían usado a los demás como distracción, ambos avanzaban por otro lado para poder tomarlas por sorpresa, y justo en eso estaban, un disparo de energía golpeó a Vi en uno de sus guanteletes y lo desvió, rompiendo su equilibrio, entonces otro disparo más le dio en su pierna para que trastabillara y quedara en una posición incómoda, Ezreal se fue al frente pero fue alejado por un disparo de corcho por parte de Jinx, el cual le dio en el pecho y lo derribó, aquello no le hizo mucho daño realmente, lo que sucedió después si sería para que alguien dijera un sonoro "ouch", pues en ese momento Jayce se había levantado junto con su martillo, sosteniéndolo con ambas manos, cayendo con suma violencia sobre la espalda de Vi, contraminándola contra el suelo, para luego golpear con suma violencia a Jinx, arrojándola lejos de Vi. La peli naranja cayó fuertemente sobre la arena, y fue cuando apareció delante de ella Ezreal, y le disparó en el estómago, arrojándola aún más atrás, pero causando que se arrastrara por el suelo.
Jayce levantó de un golpe ascendente con su martillo a Vi, y estando en el aire, lo convirtió a modo cañón y le dio tres disparos, acabando con uno extra de mayor tamaño para mandarla a volar lejos. –Nadie se mete con Piltóver- mencionó el inventor, mientras que el arqueólogo se acercaba a él una vez parecía que había acabado su trabajo, no tenían ni idea. Del suelo y con un poco de dificultad las dos mujeres se levantaron mientras comenzaban a reírse, Vi colocó las gafas sobre sus ojos y activó algo en sus puños, entonces este se encendió y le llevó directamente, con un propulsor en ambos guanteletes fue llevada a donde Jayce, al cual nomás llegar, haciéndolo con una gran velocidad, lo levantó de un uppercut y luego, con el mismo impulso, lo contraminó con gran violencia al suelo, el impacto empujó a Ezreal, quien se había concentrado en lo que había sucedido, aunque no le derribo si lo alejó de su compañero, cuando fijó firme su pie derecho al suelo, algo le mordió, eran unas trampas, habían dos más que bailaban en el suelo y luego explotó, lanzando al rubio un poco alto, para luego ser golpeado por un misil que salía de la extraña bazuca que Jinx llevaba en su espalda y que ahora estaba sobre su hombro. Vi comenzó a dar golpes muy fuertes a Jayce, uno, dos, tres fueron impactados en él sin que pudiera reaccionar, entonces salió volando hacia atrás y chocó con Ezreal al encontrarse ambos en el aire, cayendo al suelo con mucha fuerza.
Mientras aquello sucedía, Tristana cargaba su arma, Caitlyn le ayudaba mientras Rumble les daba avisos de cómo iba la situación, según la yordle, eso les ayudaría a acabar con ese par de lunáticas, entonces se escuchó una fuerte explosión que impulsó una enorme onda con polvo a donde ellos se encontraban, deteniéndose para cubrirse detrás de las rocas, incluso la comisaria tuvo que sostener a Rumble quien casi sale volando por la onda expansiva. Al asomarse vieron dos cuerpos en el suelo, muy heridos, sangrando y aparentemente, vivos aún, pero eso podría cambiar pronto, Jinx sostenía sus armas apuntando a las cabezas de ambos, Caitlyn iba a salir de la protección para tratar de salvarlos, pero no fue necesario -¡A un lado!- le gritó una vocecita femenina detrás de ella, era Tristana que ahora se encontraba en el aire, cayó fuertemente en el suelo delante de ambos hombres y de un disparo envió a las dos a volar lejos de ahí.
Ya con todo arreglado, corrieron pronto a auxiliar a ambos que estaban al borde de la muerte, la fortuna les sonrió esta vez porque se encontraban cerca de la ciudad, así que les llevaron pronto al hospital y pasaron a estar en cuidados intensivos. El trabajo de Heimerdinger fue realizado, Ezreal y Jayce se recuperaron poco a poco, Jinx y Vi amenazaban la seguridad de la ciudad a menudo, haciendo apariciones en diversos lados, entonces el genio de Bandle City, antes de irse, dejo un regalo para ambos luchadores de la justicia, un par de armaduras, "Pulso de Fuego" y "Metalizado", ambas para Ezreal y Jayce respectivamente, y con ese regalo se fue de la ciudad. Don Gragas no había regresado aun a ver si el alcalde completaba el trato con él, mientras que Jinx y Vi continuaban con sus apariciones y combates, lo que fue deteriorando poco a poco la ciudad.
-Y así ha sido, día a día hasta ahora- Mencionó Caitlyn a ambos viajeros interdimensionales, quienes a su vez entendieron lo que había estado sucediendo ahí, o al menos, en la ciudad.
-Entonces este tal Don Gragas ha sido el que les ha causado estos problemas ¿cierto?- Mencionó con curiosidad el arqueólogo, pensando en la descripción no había duda que hablaba del mismo Gragas de su dimensión, pero eran totalmente diferentes, demasiado diferentes. –Entonces ya sé que es lo que debemos hacer- mencionó como teniendo una idea.
-¿A si? ¿Qué haremos?- Le cuestionó su compañero con mucha duda en su rostro, igual la comisaria se encontraba igual.
-Tenemos que llegar al fondo de todo esto, quizá así podamos encontrar una forma de volver a nuestro mundo- Respondió a la interrogante con mucha confianza.
-Entonces tenemos que ir a buscar a ese tal Don Gragas ¿Eso sugieres?- Preguntó el inventor al arqueólogo.
-Precisamente-
-Me gusta el plan ¡Hay que hacerlo!-
-Entonces iré con ustedes- Mencionó Caitlyn a los ahí presentes, cosa que sorprendió a los cuatro –Tengo que saber qué es lo que está pasando, no me quedaré aquí con los brazos cruzados-
-Bien, está decidido entonces- Respondió Ezreal con mucha tranquilidad.
-Partiremos mañana a primera hora, por hoy descansen aquí- Les dijo la comisaria.
Y así fue como pasaron la noche en ese lugar y a la mañana siguiente ya se encontraban a punto de salir, simplemente esperaban a la sheriff, quien a los pocos minutos fue llegando con su atuendo, un sombrero de copa marrón oscuro con varias figuras en este, además que los costados del sombrero eran bastante amplios, un par de guantes hasta los codos y luego una sección más en los brazos del mismo color del sombrero, así mismo un top pegado al cuerpo con ese tono de marrón, encima llevaba una chaqueta con figuras de estrellas y otras más, en un tono de color cobre, además del pantaloncillo como si fuera de gimnasia y un cinturón con las balas en este, unas botas muy largas con confección para la rodilla y no perder flexibilidad en esa parte, la verdad es que era un atuendo atrevido, algo que realmente no imaginaron en ninguna ocasión tanto Ezreal como Jayce en ver vestida a la comisaria.
Y una vez listos -¿Qué esperan? ¿Una invitación? Ya, muévanse- Tras la orden de la sheriff de Piltóver, los tres emprendieron un viaje en busca de respuestas a muchas interrogantes, pero la más importante de todas ¿Cómo volverían a su dimensión?
Y aquí estuvo el capitulo 3, espero los reviews de todos :D o al menos de los que puedan jeje
Aspectos Nuevos:
Mafia Graves
Mafia Miss Fortune
Mafia Twitch
Don Gragas
Sheriff Caitlyn
Blast Zone Heimerdinger
Así pueden revisar cuales son los atuendos que tienen los personajes.
Y si no mencioné los anteriores, pues aquí los dejo:
Neo Strike Vi
Mafia Jinx
Full Metal Jayce
Pulsefire Ezreal
Bueno, hasta el próximo capitulo.
