Mermelada.

Habían pasado por lo menos dos horas desde que me encontré con A en el local. Ahora me encontraba caminando en busca de una víctima, la cual no encontraba desde la tarde. Llevaba mucho tiempo caminando y, lo que es peor, ya se había acabado mi mermelada de viaje. Genial, hoy no era mi día.
No me había dado cuenta, pero camimé tanto que ahora me volvía a encontrar frente a su casa. «¿Será bueno visitarla? No, mejor no. No, tal vez ella tenga un poco de mermelada» Pensaba. Era un poco más de media noche y las luces de su casa seguían encendidas, por lo que seguramente seguiría despierta. Me decidí y caminé hasta su puerta. Por un momento pensé que podría abrirla yo mismo como la última vez, pero esta vez no entraba a la casa como un asesino; ahora yo era un simple visitante inesperado. Toqué el timbre una sola vez y esperé un momento hasta que se abrió la puerta.
-Beyond!-Dijo al verme.
-Hola, A.
-¿Qué haces aquí?
-Estoy bien, gracias. ¿Y cómo te va a ti?-Contesté con sarcasmo-. Cielos, pensé que serías más educada.
-Vamos, Beyond, no estoy para juegos. Sabes que no es bueno que te aparezcas por aquí.
-Estoy aquí sólo para saludarte.
-¿Sólo para eso?-Inquirió dudosa-. No te creo.
-Bien-Bufé-, no me ha ido bien esta noche. Ya es muy tarde y estoy aburrido. Oh, y me he terminado mi mermelada.
A sonrió y me invitó a pasar, lo cual yo acepté con gusto. Mientras yo me quitaba los zapatos, ella iba al refrigerador en busca de mi preciado alimento. Luego de unos minutos lo encontró y me lo entregó junto con una cuchara y un pan tostado.
-Gracias, pero esto no será necesario-Dije mientras hacía a un lado el cubierto y el pan.
-Oh, bueno.
Ambos nos sentamos en silencio frente al televisor; en ese momento se transmitía una vieja película con muchos autos de carrera. Aunque ninguno de los dos prestaba mucha atención, ya que A se aburría cada vez más y yo me concentraba en mi tarro.
-Y bien-Rompió el silencio-, ¿qué te trae por aquí?
-Creí habértelo dicho antes.
-Sí, lo hiciste. ¿Pero por qué yo? Quiero decir, supongo que tienes más amigos o conocidos.
-Eres la primera persona con la que hablo tranquilamente-Mencioné mirándola a los ojos-. Y la única persona que conozco.
-¿Y no crees que eso es sospechoso?
-Soy conocido como un hermitaño que sólo se ocupa de sus asuntos. No soy muy tomado en cuenta.
-Oh, ya veo.
-Pero si te incomoda mi repentina aparición... no me importa.
-De todas formas no tenía nada interesante que hacer esta noche.
-Entonces me quedaré aquí para dormir.
-¡¿Qué?!-Exclamó.
-Sólo bromeaba. Además, no me gusta estar en compañía de otras personas.
Terminé con todos los tarros de mermelada y finalmente salí de la casa.
-Buenas noches, A.
-Buenas noches-Contestó adormilada.
No sabía el porqué, pero me pareció adorable verla así, adormilada y tambaleante, como una víctima más a punto de morir.
Caminé por todos lados hasta encontrar a un hombre perfecto para matar. Cansado de trabajar y al parecer con mucho dinero en bolsa.
-Buenas noches.
-¿Te conozco?
-Se contesta un "buenas noches" también-Sonreí.
Le enterré una pequeña daga en el cuello. Hoy no tenía muchas ganas de trabajar y estaba cansado. Al final tomé su dinero, dejé tirado el cadaver y caminé hasta mi departamento. No sin antes llevarme otro desagrado.
-Genial-Murmuré.
Comenzó a llover de una manera salvaje y yo estaba en medio de la noche, oh, pero eso estaba por ponerse peor. Claro, algo peor que una lluvia era el granizo. Estúpida Inglaterra, ¿siempre tenía que llover? Cómo detestaba mojarme y, más aun, sentir el granizo golpear mi espalda apenas cubierta por la delgada tela de mi playera.
Al final pude llegar a casa y tomar un baño de agua caliente esperando no haber tomado un resfriado o algo parecido.

Luego de unas cuantas horas de dormir, al fin pude despertar. Seguía con la sensación de cansancio, pero el sueño había desaparecido por completo. Sonreí al recordar a A la noche anterior y luego me alegré por algo más: hoy era domingo y podría visitarla un poco más temprano para comer más mermelada. Odiaba admitirlo, pero me era agradable degustar con ella. ¡Ambos comíamos mermelada!
Me paré de mi viejo colchón y tomé otro baño. Tomé mis tarros de mermelada para almorzar toda la mañana y tarde hasta las 5:15 pm. Ahora tenía que ir con A.
Caminé con calma hacia su casa, aunque quedara a 20 minutos a paso normal.
Finalmente llegué, pero algo me desconcertó ya que escuché risas a través de la puerta. Aun así, no me importó y toqué el timbre.
-Hey, ve a ver quién es-Escuché la voz de A.
Oí pasos pesados hasta que abrieron la puerta y me encontré con un hombre de al menos 20 años de nombre Albert West.
-¿Se te ofrece algo?-Preguntó en tono pedante.
-Busco a A-Dije como si fuese obvio.
-Lo siento, A está ocupada ahora mismo.
Albert trató de cerrar la puerta pero yo interpuse mi pie.
-Quiero verla-Protesté.
-Ella está ocupada-Recalcó.
-¿Qué está pasando?-Intervino A-. Hey, hola, Beyond.
-Hola, A.
Ambos terminamos de forcejear y yo entré a la casa sin pedir permiso para luego ir a la cocina y tomar un tarro de mermelada descaradamente. Albert seguía en la puerta con una mirada claramente molesta por mi acción. Sin embargo, A me miraba divertida. «Estoy segura de que ella haría lo mismo» Pensé.
Miré la sala de estar, estaba hecha un desastre. Luego encontré ropa interior debajo del sofá. Volteé a ver a A, no lo había notado antes,pero tenía una playera demasiado grande para ella, una playera de hombre. Ella se sonrojó al saber cuáles eran mis ideas acerca de lo que había ocurrido ahí justo antes de que yo llegará.
-A, creo que es un poco tarde. Me tengo que ir-Anunció.
-Oh, está bien. Nos vemos mañana en clases.
-Claro. Adiós-Dijo y la besó.
-Adiós-Respondió ella.
-Adiós, Albert-Tercié.
Él me miró extrañado un momento. No sabría decir si fue por mencionar su nombre o por despedirlo como si nos conociéramos.
Salió de la casa y yo me aproximé a un sillón para comer cómodamente mientras miraba la TV.
-Disculpa el desorden. No te esperaba.
-Descuida, yo tampoco esperaba interrumpirlos.
-Oh, no. No interrumpiste nada-Se defendió.
-A, no tienes por qué avergonzarte de tu vida sexual-Dije mirándola a los ojos-. El sexo es saludable.
-Oh... Por cierto, ¿cómo supiste su nombre?
-Simplemente lo supuse-Respondí encogiéndome de hombros.

Oh, Beyond... Siempre tan directo y descarado. Hey, espero que lo disfruten ;D La verdad es que se me complica llevar la relación de A y B. ¡Es el asesino del hermano de A! ¿Cómo se supone que te vuelves amigo de quien asesina a tu familia? En fin, A tiene serios problemas de depresión y esas cosas (_ _')
Acaban de empezar mis clases (¿ya lo había mencionado?) y se me van todas las ideas para el fic D: Oh, pero esto lo seguiré hasta el final OuO ¡Nos vemos pronto!