Bien, aquí la continuación, también aprovecho para decirle que me tardare en actualizar mi otro Fanfiction debido a que tiene algo que no me gusta y no se que es, pero cuando lo sepa y lo arregle lo subiré lo más pronto posible, hay personas que me preguntan si terminara en un Tom/Harry y eso... se contestara en el siguiente capitulo junto con el enamoramiento y efectos secundarios de la poción que tomo Harry.
ahora... por favor disfruten el capitulo
¡Esto no podía ser justo! Él era el descendiente directo de Salazar Slytherin y sin embargo era siempre su primo el que tenía la mejor parte de ello. Oh pero esto no se quedaría así, de eso estaba seguro, no le permitiría a Cepheus que le robara lo que por derecho era suyo, no señor, no lo permitiría.
De eso él se encomendaría.
O dejaba de llamarse Morfin Gaunt!.
Tom sabía como lo consideraba la gente.
La gente consideraba a Thomas Cepheus Peverell o Tom (como solo y únicamente SU madre lo llamaba) como un niño muy feliz.
Un niño muy feliz y con suerte.
Su padre era el hombre más rico, más poderoso y más respetado de toda la comunidad mágica. No importaba adonde fueran todo el mundo parecía conocer a su padre o su apellido, lo admiraban y temían, un poco más y parecían idolatrarlo, la gente también podría decir que Thomas le gustaba sentir ese poder que su padre desprendía. Mientras que su madre era la mujer más hermosa de toda la comunidad mágica, benevolente, amable, inteligente, astuta, poderosa, elegante, refinada, con un gran sentido de la moda (como Harri viene del futuro sabe de ante mano lo que se pondrá de moda), un modelo a seguir para todas la brujas de Inglaterra, entre otras cosas, pero lo que más le gustaba a Thomas era que su madre siempre era cálida y suave, con un embriagador olor a lirios que desprendía su cuerpo de forma natural.
¿Qué si Tom consideraba que su madre era hermosa? Él sabía que fue su madre la que creo esa palabra juntos todos sus sinónimos. De eso estaba más que seguro.
Las personas podían ver la forma diferente de como actuaba delante de sus padres.
Cuando estaba con su padre Thomas siempre fue frió y distante, y hasta un poco cruel, como todo un Slytherin, para orgullo de su padre. Él cual esperaba que fuera a esa casa cuando fuera a Hogwarts. Ya que Tom era toda una serpiente.
Con su madre Tom era (como todas la personas) muy diferente, siempre tratando de que ella se sintiera orgullosa y complacida con él, siempre era más amable y educado cuando ella estaba ahí, también era mucho más posesivo de lo normal, no permitía que la atención de su madre se fuera con otra persona por más de dos segundos y con suerte minutos.
Thomas Peverell había demostrado ser completamente un niño de mamá a su corta edad.
Pero ahora, a sus tres años de edad, Thomas Cepheus Peverell también había demostrado ser un niño muy inteligente, dio sus primeras palabras al año de vida y casi al mismo tiempo dio sus primeros pasos, sus padres no podían estar más orgullos de él. Sobre todo su amada madre.
Ya que, desde que nació, Tom siempre había sido (y SERÁ) la luz de los ojos de su madre.
Todo lo que hacía, lo hacía por ella.
Sus primeras palabras fueron por ella, para poderle decir lo mucho que la amaba.
Sus primeros pasos fueron para poder llegar a ella, para poder estar a su lado.
Sus primeros dibujos fueron para ella, como promesas de futuros regalos que le daría.
Sus primeros garabatos fueron por ella, como pruebas de que sus primeras palabras escritas y cartas serian únicamente para ella.
TODO lo que Tom hiciera o dijera seria para su madre, y para nadie más, así como Tom era único y exclusivamente para su madre, su madre era única y permanentemente suya y de nadie más, aunque estuviera casada con su padre, Tom ya tenía un plan para sacarlo del medio, cuando fuera mayor y saliera de Hogwarts, retaría a su padre a un duelo por la mano de su madre, y una vez que lo venciera, se la llevaría lejos y vivirían juntos y felices hasta la muerte. Era un plan que (Según el pequeño Tom) no tenía fallas.
Su madre es, era y será la mujer perfecta para cualquier mago. Eso era más que un hecho. Su madre era una diosa que caminaba entre los mortales (a su opinión) majestuosa y poderosa como amable y dulce, no sabía que había hecho su padre para conquistarla pero lo admiraba por ello, no podía, ni quería, imaginarse a su madre con otro tipo que no era digno de ella para ser sus esposo, y por ende su padre.
Aunque odiara admitirlo, su padre era el único hombre en la tierra (aparte de él) apto para estar con su madre, Tom sabía que si hubiera nacido antes o si su madre hubiera nacido después, ella se hubiera enamorado de él y se habrían casado, sin tan sol_
-Tom?, ¿Dónde estás?- la dulce y hermosa voz de su madre lo regreso a la realidad, deteniendo sus pensamientos-Tom, necesito hablar contigo, ¿ya estás listo?
Su madre, que no aparentaba más de diecinueve o menos de veinte años, se encontraba vestida con un elegante vestido de seda verde oscura, que enmarcaba su cuerpo de una forma magnifica y resaltaba su hermoso ojos verdes, con zapatos de tacón negros y su rostro tenía la menor cantidad de maquillaje posible, sus rizos con caireles estaban elegantemente arreglados alrededor de su rostro de una forma perfecta.
Como siempre perfecta. Hermosamente perfecta.
-Aquí estoy mamá- dijo lo más respetuosamente que pudo, acercándose a la mujer que lo esperaba en el umbral de la puerta de la biblioteca.
-Tom querido, Te dije que nos han invitado a una reunión en la mansión Malfoy y no te has arreglado- le informo con una bella sonrisa y volteaba a ver el reloj cu-cu que está en la habitación- bueno... la reunión será a las seis, por lo que tenemos tres horas para poder arreglarte, necesitas mi ayuda o prefieres que llame a Kerry- ella pregunto dulcemente, mientras que posaba su mano en su mejilla, acto seguido provoco que el joven pelinegro levantara sus manos para que su madre supiera que quería ser llevado en brazos.
Harri sonrió con cariño y cargo al joven, quien en seguida se acurruco en sus brazos y envolvió los suyos propios alrededor de su cuello en un gesto posesivo y un tanto infantil.
-Vamos mi amor, vamos a arreglarte- dijo suavemente mientras hacía pequeños círculos detrás de su espalda y el asentía dócilmente.
Aunque Tom tenía tres años, casi cuatro en un mes y medio, y era muy inteligente, como se había dicho antes, un genio, y podía actuar como un adulto cuando quería, pero ni siquiera él podía negar que (más precisamente cuando estaba con su madre) actuaba como un pequeño gatito mimado que quería ser consentido hasta morir. Y eso le gustaba.
Él la ama más que nada en el mundo, no podía imaginarse su mundo sin ella, ella era un ángel, ella era SU ángel, ella era suya y siempre seria suya, no dejaría que su padre se la quitara, claro que lo apreciaba, él quería a su padre, pero ese "afecto" no se comparaba en nada con su amor por su madre, y ahora más que tenía cierto desprecio hacia su padre, que había crecido en él desde cierta noche, que él personalmente no olvidara...
~*Flash Back de hace dos semanas*~
Era una tormentosa noche de a mediados de noviembre, el pequeño Tom de tres años, se despertó sobresalto cuando un rayo cayó con toda su fuerza cerca de su ventana, cuando logro calmarse intento conciliar el sueño de nuevo pero cuando otro rayo, que cayó un poco más lejos que el otro, abatió con igual fuerza no pudo evitar sobresaltarse otra vez.
Cansado y con sueño (y con un poco de miedo, que eso jamás admitiría) Tom decidido ir a dormir con sus padres (más específicamente con su madre), así pues, tomando la manta que su padre le había regalado, emprendió su camino hasta la habitación de su padres.
El pequeño Tom no había llegado ni a la perilla de la puerta del cuarto de sus padres cuando un extraño sonido le llamo la atención.
-Ooh... Harri... Haa...
-Aaah... Cepheus...
Reconoció la voz de sus padres de inmediato, la de su madre parecía llorosa (como si le doliera algo) y la de su padre se oía extrañamente ronca... y por alguna razón no le gusto ni un poco. Haciendo uso de su curiosidad, Tom entreabrió la puerta de la recamara y sintió como su ojos de agrandaban viendo la escena delante de él.
Su bella madre se hallaba desnuda debajo de su padre, quien se encontraba en las mismas condiciones, mientras que él estaba posicionado entre sus piernas, vio como su padre llevaba tres de sus dedos hasta la boca de su madre y, ante sus ojos, la obligaba a lamerlos para que después de unos minutos (que para él fueron siglos) saco los tres dedos de la boca de su madre y llevarlos hasta en medio de sus piernas, notó cómo su madre se retorcía dolorosamente, era obvio que sufría, y como su padre tenía una extraña mirada ante el dolor de su madre, eso lo molesto aún más.
¿Cómo era posible que su padre disfrutara del dolor de su madre?
Él podía observar como los hermosos ojos de Harri se llenaban de lágrimas y como se mordía su labio inferior tratando de contener un sollozo, y gemía de dolor, con disgusto también empezó a notar como cada caricia y/o besos que su padre le daba a su madre le empezaban a dar náuseas y asco, sentía que con cada toque que Cepheus la daba a Harri, ella se contaminaba y le deba una gran necesidad de entrar corriendo y obligarlo a salir de arriba de su madre para después limpiarla con esmero. Cosa que sabía no podía hacer, ya que supuestamente debía de estar dormido y madre se pone triste cuando él rompe las reglas.
-Ceep... n-no puedo... –la voz de su madre se oía llorosa y al mismo tiempo suplicante, y eso le dolió. ¡Su madre no tendría que oírse así jamás!
-Si puedes... ¡Ooh! por la maldita barba de Merlín Harri!- murmuro su padre, antes de cambiar de posición- no me puedo contener más... Harri...
Tom pensó que la voz ronca de Cepheus era asquerosa y desagradable, al igual que sus gestos y acciones, tratando de ignorar la repugnante vista delante de él, volvió a concentrarse en su madre que tenía una mirada llena de cierto horror y miedo en ella.
Tuvo la sensación de que era su responsabilidad salvar a su madre, Tom cerró la puerta lo más rápido que pudo, tratando de no hacer ruido, y se alejó unos pasos de ella, cuando considero que estaba lo suficientemente lejos, tomo todo el aire que pudo almacenar en sus pulmones y gritando con todas fuerzas dijo:
-¡MAMÁ!
Luego fingió correr y llego rápidamente hasta la alcoba principal y, abriendo la puerta sin tocar, trato lo mejor que pudo en esconder su sonrisa mientras que veía como su madre se ponía su bata rápidamente y su padre yacía en el piso, con una marca roja de una mano grabada en su rostro. Cuando su madre se volteó a verlo tenía las mejillas sonrojadas y estaba sin aliento, una sonrisa tímida se había formado en sus labios hinchados, ante esto los ojos de Tom se abrieron con horror pensando que su padre había golpeado a su madre, corrió hacia ella que lo esperaba con los brazos abiertos.
-¿Qué ocurre Tom?- le pregunto suavemente Harriet.
-Ha-había mu-muchos wayos... y... me dio miedo- le contesto susurrante y enterró su rostro en hueco del cuello y hombro, aunque interiormente estaba haciendo una mueca debido a que parecía que nunca podría pronunciar correctamente la "r", lo cual presentaba un problema muy grande debido a que el nombre de su madre- alias- futura- esposa no solo tenía una "r" sino que tiene dos!.
-Todo está bien Tom,- decía cálidamente la pelinegra mientras hacia movimientos circulares en la espalda- ¿Quieres dormir con nosotros?
Asintiendo tímidamente vio cómo su madre le lanzaba una mirada penetrante a su padre que trataba de protestar pero, como siempre, su madre gano la pelea sin decir una palabra (otra cosa que admiraba de su madre era su capacidad para silenciar a las personas) Tom hizo una sonrisa triunfe en su mente cuando su padre soltó un suspiro y se encaminaba al cuarto de baño, que se hallaba habitación, con su bata en mano, y después se comenzaba a oír el ruido del agua de la regadera caer.
Harri llevo a Tom a la cama y lo metió entre las sabanas dándole un dulce beso en la frente para luego dar vuelta sobre sus talones e ir en busca de un pijama a su armario y vestirse ahí.
Una vez lista, cuando tenía el pijama puesto, se metió en la cama y envolvió a su hijo en sus brazos, el niño respondió con el mismo gesto y abrazo posesivamente a su madre hundiendo su rostro en el pecho de la mujer.
Tom está actuando muy posesivo y celoso conmigo... ¿es eso bueno? O malo y debería considerar llevarlo a un psicólogo?... Pesaba Harriet mientras peinaba el grueso cabello de Tom con su mano. Cosa que provoco que Tom se acurrucara más contra Harri, la cual meditaba en silencio.
-Mami- murmuro Tom lo más bajo que pudo. Sacando a su madre de su reflexión.
-¿Si cariño? ¿Qué pasa?- le pregunto en un tono un poco más alto y algo nerviosa, ya que no sabía si había oído bien a Tom y se hallaba despierto o si estaba dormido y la habría llamado en sueños.
-Te amo mami- siguió hablando en voz baja sin sacar su rostro del pecho de Harri- y cuando sea gwande me voy a casaw contigo.
Ante lo último, Harri sintió que sus ojos como sus ojos se ampliaban de la sorpresa para después se suavizaran y su corazón se calentara por el cariño. No recordaba que ninguno de sus amigos le dijera algo parecido a sus madres ò que se lo contaran pero no podía significar nada malo... ¿o si?... ¡Nah! Es imposible que significara algo malo, solo era una muestra que estaba criando bien a Tom y que este lo quería muchísimo.
-po eso mami espéwame, aun soy pequeño y tengo que iw a la escuela pewo te pwometo que cuando tewmine nos casawemos- prometió el pequeño, haciendo que Harri sintiera que su corazón se derretía por la ternura- ¿Qué opinas mami?... ¿Te quiewes casaw conmigo?- le pregunto, sacando su rostro del pecho de su madre y verla directamente a los ojos.
Hubo una gran pausa, provocando que el pequeño Tom se sintiera nervioso, ¿Y si su madre no lo amaba como él a ella? ¿y si va a rechazarlo? ¿Era por eso que no le contestaba? ¿Qué iban hacer entonces?, estas solo fueron algunas de las preguntas que Tom tenía en la cabeza, sentía la tentación de esconder de nuevo su rostro en el pecho de su madre pero su curiosidad de saber la respuesta se lo impidió.
Harri solo vio a Tom un poco sorprendido, no sabía que decir, no sabía si era normal que un niño le dijera tales cosas a su madre o como tenía que actuar una madre en ese momento y que decir, pero cuando vio esos enormes ojos grises (que habían alterado con magia para que se parecieran a los de Cepheus) nublándose por las lágrimas solo hizo caso a lo que su instinto maternal le dijo.
-Por supuesto que si Tom- le contesto con cariño- con mucho gusto me casaré contigo cuando seas más grande.
Esas solas palabras bastaron para que los ojos del pequeño empezaran a brillar de la felicidad y emoción, que provocaron que volviera a abrazar a su madre con más fuerza y le diera a su madre un casto beso en labios. Ya que sus padres le dijeron que los besos solo se los daban a las personas que se amaban, por lo tanto, si su madre lo amaba a él y el a ella de la misma manera entonces eso estaba bien. Dedicándole una última sonrisa a Harri, Tom se volvió acurrucar junto a ella buscando una mejor posición para después dedicarse a dormir con una gran sonrisa adornando su rostro.
Su madre lo vía en shock por el beso, una parte de ella se sentía alagada por ser el primer amor de Tom pero la otra parte se sentía mal por haber tomado el primer beso de su hijo, pero cuando se recuperó le quito importancia ¿Qué daño podía hacer un inocente beso que con el tiempo se olvidaría?. Estaba segura que solo era cuestión de tiempo para que Tom encontrara a otra persona para dedicarle sus afectos.
Lástima que no sabía lo equivocada que estaba.
~*Fin del Flash Back*~
-¡Harri vamos tarde!-llamo Cepheus desde la sala principal donde está la chimenea con los polvos flu.
-¡Ya bajamos Cep!- anuncio Harri, asegurándose que la ropa de Tom fuera la más cara que tenía.
Ya que si no mal se acordaba, los Malfoy era una familia de serpientes, es decir, era una familia ambiciosa y con ciertos caracteres. De los cuales eran: Dinero, posición social y, la más importante, el tipo de sangre que corría por tus venas. Harri sabía que si los Malfoy supieran el verdadero origen de Tom lo despreciarían y tratarían de humillar por "la sangre sucia" que tenía en sus venas, como lo hicieron al principio en su otra vida antes de enterarse que era desencinte de Salazar Slytherin y que Tom aterrorizara a medio Hogwarts (más específicamente a Slytherin), por eso era importante recordarles cuál era su lugar.
Los Malfoy creían que Tom ahora era un sangre pura en todo su esplendor, un príncipe, por así decirlo, y su deber (como el de muchas otras familias mágicas) era conseguir su lado bueno, ¿y cuál era la mejor forma de hacerlo?, pues... ¡adulando! Claro, a ella personalmente no había mucho que pudieran hacer para impresionarla o halagar, ya que cuando ella voltea a verlos, estos siempre se ponían rojos y empezaba a tartamudear o empezar a decir cosas incoherentes, ya fueran hombres o mujeres, lo que lo hacía más extraño a su opinión. Ella creía que los ponía nerviosos ¿Por qué? ¿Por qué era supuestamente una Golw? ¿Era por su apariencia? ... ¿O seria por se estaban enamorando de ella? (ante eso hizo una mueca que decía: "si como no, un Malfoy enamorado de mi") la verdad no lo sabía y no le importaba mucho, como tampoco quería averígualo.
-Ya estás listo Tommy- dijo la pelinegra sonriente mientras que Kerry asentía vertiginosamente detrás de ella y Tom hacia un puchero porque de todos los nombres por como lo llamaba su madre ese era el que más odiaba-ahora ve con tu padre, y dile que ahorita bajo solo voy por el bolero negro que tengo en él armario, no me tardare nada- le seguro mientras lo bajaba de la cama donde lo tenía sentado cuando lo peinaba y le ponía los zapatos.
El pequeño solo asintió y cuando sus pies tocaron el piso salió despedido como una bala hasta la planta baja, haciendo que Harri negara con la cabeza de forma divertida.
-Esto es todo Kerry querido,- dijo amablemente logrando que elfo se sonrojara- puedes retirarte por hoy, junto con los otros elfos y tomarse la noche libre, ya que llegaremos tarde- le informo mientras se acercaba y le daba un beso en la frente al elfo, haciendo que el rubor del elfo se intensificara y empezara a murar cosas como:
-¡oh! ¡La Ama están buena con Kerry!, ¡Kerry no se merece tales elegíos de tan bella señora! ¡Lady Harriet es un ángel dotado de belleza y bondad!- y un sinfín de elogios más empezaron a salir de los labios de Kerry al momento que Harri salía de la habitación para ir a la suya y agarraba un bolero negro de fiesta de su armario y caminaba a la sala.
Cuando llego Harriet fue recibida por la encantadora imagen de Cepheus y Tom esperándola frente a la chimenea con grandes sonrisas se posadas en sus bocas al verla entrar. Si todo era perfecto... entonces, ¿Por qué sentía que algo muy mala iba a pasar dentro de poco?
Afueran de la mansión Peverell Dufftown
Una figura misteriosa veía desde una de las ventanas a la familia de "Lord" Peverell reunirse en la sala.
Los vio hablando un poco, dando cumplidos unos a otros por su apariencia (sobre todo a la mujer, que estaba magnifica), como el niño le pidió a su madre que lo cargara y llevara en brazos con el fin de separarla de su padre y como Lord Peverell soltaba un suspiro de molestia y veía como su mujer abrazaba al niño con cariño y el niño volteaba a ver a su padre con superioridad y una sonrisa maliciosas y así comenzaba una lucha de miradas entre ellos mientras que la mujer parecía ser ajena a ella al momento que desaparecían en una bola de llamas verdes.
¿Así que pensaba que podía huir así de fácil?
¿Así de sencillo, eh?
¿Es que no entienda que no podía escapar una vez que estaba en la mira?
Bueno, tal vez había que acordarle un par de cosas. Y esa otra sombra que trataba de entrar en casa podría serle de ayuda al fin y al cabo.
tan~ tAN~ ¡TAN!
¿Quienes son la personas misteriosas?
¿Qué le harán a la familia Peverell?
Eso y más en el próximo capitulo.
Nota del autor:
si queridos lectores el pequeño Tom vio a sus padres teniendo sexo, pero él lo confundió y creyó que Cepheus estaba abusando de su madre (cosa que no esta tan alejada de la realidad) y también si, Harry no quería tener sexo con Cepheus (respuesta más adelante), A Tom le fallan las "r" debido a su edad, puede decir cualquier palabras menos las que tienen "R" en ellas (misma que según mis padres a mi me fallaba a su edad), lo puse inocente debido a que es un niño y como creció sanamente no vi motivos para que desarrollara su personalidad psicotica (al menos por ahora). bueno, espero que les haya gustado... ¡DEJEN REVIEWS!
