Holas, gente bella! Bueno, pues después de mucha espera, al fin les traigo el capítulo 3 de este, mi fic de Hamtaro. ¡Ojalá les guste!
Capítulo 3:
Cuando Bianca se fue llevándose la charola con ella, los cuatro se pusieron alrededor de la mesilla que había frente a la televisión, para hacer "Team back"
-Bueno, ¿Cuál era el tema, para empezar?
-Teníamos varios de donde escoger
-¿Cuáles eran?
-Hum…- Travis revisó su cuaderno- la Restauración Meiji, la I o la II Guerra Mundial y sus repercusiones… y…- trató de descifrar los garabatos- er… ¿le entiendes algo?- preguntó con una gotita en la cabeza, pasándole el cuaderno a Laura.
-Ah…- entrecerró los ojos para distinguir los trazos- dice… dice… ¿qué dice?... dice… "Güera cochina", creo…
-¿¡Güera cochina!
-A ver…- Karla le quitó el cuaderno con suavidad y se puso igual a desentrañar la apretada letra. Robertinho se inclinó ligeramente a su derecha para ver también- Güera cochina… güera cochina… ¡Ah! ¡No!- soltó una carcajada tan fuerte que sobresaltó a los demás- ¡No es "Güera cochina"! ¡Es "Guerra con China"!
-¡Ah!- Travis se puso muy rojo y los otros tres se rieron tanto que hasta lagrimearon- Bueno, eso lo resuelve- dijo Robertinho- Así que ¿qué deberíamos escoger?
-Bueno, cualquiera es buena posibilidad- dijo Laura, aún sonriente- todos tienen su encanto…
-Si… vaya, pues está difícil- comentó el brasileño, poniendo una cara de tremenda reflexión.
-¿De que será?- Karla hizo unos ademanes muy dramáticos- ¿De las últimas épocas de los samuráis? ¿De los desastres de las guerras modernas? ¿O de los hábitos de limpieza de alguna rubia?
Todos se volvieron a reír, y estuvieron tanto tiempo así que al final decidieron que el proyecto sería de la Güera Cochina… digo, de la Guerra con China nnU
Toda esa tarde se la pasaron en la computadora de Robertinho y frente a su librero, sacando el diccionario y las enciclopedias. Al final reunieron la información suficiente como para un trabajo decente. Era su derecho para examen final, así que pensaron en hacer dibujos, un rota folio o alguna cosa muy impresionante. Pero ya la luz cobriza que entraba por la gran ventana del cuarto de Robertinho les indicaba que se estaba haciendo tarde, así que convinieron en ir al día siguiente.
-¿No es mucho encaje?
-Al contrario- respondió el anfitrión- será un placer.
Bianca, su madre, les repitió lo mismo. Travis fue el primero en irse, pues tenía club de repostería y no quería llegar tarde. Todos salieron para despedirlo al jardín. Ya había agradecido muy cortésmente a la señora y a Robertinho y ya se iba a dar la vuelta cuando movió su mano, como extrañando peso en ella, y dio un brinco.
-¡Olvidé la bolsa con los materiales en tu cuarto, Robertinho! Es que para tomar las plumas y el libro de historia, la saqué de mi mochila… ¿Me permites ir por ella?
-Yo voy, no te preocupes. No me tardo- y mientras el muchacho se perdía escaleras arriba, Bianca le comentó que era muy curioso que, siendo un chico, le gustara cocinar. Él le contestó que lo había aprendido de su padre.
-Es que él dice- comentó con una sonrisa- que no sólo los hombres nos enamoramos por el estómago…- eso provocó risas a las muchachas. Y mientras Karla y Bianca comentaban entre ellas lo cierto que era eso, Laura le preguntó:
-¿Hoy que van a preparar?
-Pues pienso traerlo mañana, como agradecimiento… así que es sorpresa- le dijo, muy sonriente. Vio a Robertinho acercarse a la puerta de su casa, corriendo, con la bolsa en sus manos- Y por cierto, Laura- le susurró- te ves muy linda el día de hoy.
Laura no supo que decir. Un atarantado "Gracias" logró salir de su garganta, que también logró la proeza de gorgotear un "Adiós" cuando Robertinho le entregó su bolsa a Travis y este se alejó, despidiéndose con una mano de ellos. Después sintió que toda la sangre se le agolpaba en la cara con una fuerza abrumadora, y deseó con todas sus fuerzas que no se le fuera a notar.
-¿Te pasa algo?
Ay, obviamente no deseó con suficiente fuerza.
-No, je, estoy bien. Nosotros también ya deberíamos irnos, Karla.
-Es verdad, dije que regresaría temprano. Sólo…- vio con tentación hacia el fondo del jardín y luego vio a Laura, y luego volteó hacia Robertinho, suplicante- ¿Puedo ver a Pico primero?
-Claro- concedió él, con una sonrisa. Bianca se rió también cuando Karla (dando unos brinquitos muy curiosos) corrió hacia la casita de Pico y fue recibida con unos ladridos muy suaves. Un timbre vino desde la enorme casa. Era el teléfono, al parecer.
-Vaya… bueno, ¡nos veremos mañana, Laurita! ¡Despídeme de "Karlinha" igual, por favor!
-¡Si, por supuesto! – Le sonrió Laura, mientras la madre de Robertinho corría hacia la casa para atender el aparato- Bueno, entonces nos veremos mañana en la escuela- le hizo una ligera reverencia a Robertinho, que sonrió al verla y sintió como un condenado impulso le jalaba.
-Sí… nos vemos mañana- y así, sin previo aviso y sin pensárselo, le dio un beso en la mejilla a Laura- Cuídate.- luego, se dio la vuelta y caminó hacia la casa, dejando a la anonadada y sonrojada chica detrás de él y despidiéndose de la otra, que le devolvió la despedida dándole el última abrazo a Pico (que encantado se dejaba apapachar) y ni sospechaba lo que acaba de ocurrir. Ambas muchachas comenzaron a caminar hacia su casa.
-Ajum… vaya que trabajamos hoy… ¡vamos por un café antes de llegar a casa! ¿Te parece, Laura…? ¿Laura? Laura, ¿segura que estás bien?
-Sí, sí… no te preocupes- se tocó inconscientemente la mejilla, y trató de olvidarse del asunto con desesperación. Era un saludo para ellos, después de todo… sólo un saludo… quizá solo un saludo… Caminaba tan absorta que casi no escuchaba a Karla… ni vio los pares de ojitos que, curiosos, observaban todo desde los arbustos de la gran mansión.
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¡Je, je! Pues corto, pero espero que les haya gustado Mil gracias a Guaduchi-chan y a Atenea-chan por sus comentarios! Espero que este chap les haya agradado, después de haberme tardado tanto tiempo en actualizar… ¡espero con ansia sus reviews! Matta ne!
