si, si tarde lo se. pero estaba en un debate mental por que no queria matar a mana tan pronto al final decidi que eso pasaria al siguiente. y si se preguntan ¿Que coño? Niko puso uno de cascabel a horas del fin del mundo y nada de los otros ¡No tengo cuatro manos y ni cinco computadoras! si mañana no amaneze oscuro tendran mas

gracias por sus rewierts

ahora el capi!

D G M no es mio, nisisquiera este dia

Tercer Tintineo

-Suena muy bonito

El pequeño movió el minúsculo cascabel del tamaño de uno de sus dedos de un lado al otro. A pesar de que el sonido fuera muy bajo y pobre, después de todo el pedazo de metal estaba de principio sin forma y no tenía nada dentro que le hiciera sonar. El payaso se había hecho cargo de abrirle y darle forma reduciendo su tamaño anterior de nuez a semilla de calabaza, solo una piedrita en el interior la hacía sonar, era un alivio que fuera tan simple y bajo; de lo contrario una runfla de soldados estarían en la puerta intentando derribarla.

Mana suspiro como ya hacía desde que estaba ahí, el pequeño Allen por su parte se desvivía de lo lindo brincando de acá para allá en toda la habitación, el estaba agotado y no tenía ni ganas de pedirle que se calmara. El castillo cumplía su misión de destrozarle los nervios. Los que se acrecentaron al oír tocar la puerta, prácticamente salto atrapando al pequeño en el aire tapándole la boca.

-¿Quién?

-Soy yo

-Oh señor Julius que se le ofrece tan temprano

-Es el rey-suspiro-Dijo que quería verte

-Oh pero la función es a las tres

-No dije que quisiera verte actuar, el quiera hablar contigo

Se le fue el alma a los pies.

-eh, ¿para qué?-se hizo el tonto

-No lo sé, pero por lo que sea me alegra no estar en tu lugar

Más desalentador no podía ser. O al menos…

-Sir Julius-llamo-¿Solo quiere hablar conmigo?

-Um, eso parece, no oí nada de "bufones"

-Estaré en un segundo-clamo algo más tranquilo, bajo al niño le dio indicaciones y abrió

-Te tardaste ¿uh?

-¿Pasa algo?

-Ahora que lo pienso-Mana cerraba con candado ¿Por qué tu hermano traer siempre una máscara?-se le cayó la llave de la mano-Es extraño

-Jajajaja-rio exageradamente-Es su maña ¡Es tan tímido!

-¿En verdad es por eso?-le miro apenas-Por un minuto creí que tenía una deformidad en la cara o algo así

-Eh bueno si…tiene un barro ¡Así de grande en la nariz!-hizo un gesto exagerado

-E-enserio-sudor del hombre-Pero si ni se le nota abultado…

-Oh señor Julius las mascaras son engañosas-negó moviendo un dedo

-Lo que tu digas-clamo sudando frio-Sea como sea apresúrate, no quiero que el Rey espere de mas

Marcharon por el pasillo, no había ningún guardia ese día por ahí; cosa extraña, pues, a pesar de todo siempre debía haber uno, esa era la regla de "protección" para con ellos, los artistas del lugar. Ahora que Mana se ponía a pensar no quedaban muchos en el lugar, más que ellos, un hombre y un par de hermanos extraños que no salían más que para actuar. Se quedo pensativo en el tema…tanto que ni noto que ya estaban ahí.

El hombre era muy fornido, podía levantar a toda la corte si se lo proponía, y las dimensiones de sus músculos eran algo inusual. Ya Mana se había preguntado cómo le hacía en los pasillos estrechos, quizás eso fuese también parte de su acto; pero prefería no preguntar, el tipo tenía una mirada asesina, no le sorprendería ver un día partir una vaca por la mitad. Pese a eso el hombre lucia ansioso y asustado, para un tipo como el seguro que lo que fueron a hacer ahí no era grato.

Resoplo mirando al otro lado. Dos chicos que parecían adolecentes con atuendos sencillos al estilo chino en tono oscuro. Podía recordarlos, esos dos eran de los que llevaban más tiempo ahí, no hablaban mucho y eran muy serios; al menos con la mayoría, es cuanto lo veían a Allen o a él hacían platica de lo que sea, si no era el clima eran los horarios de trabajo o lo idiotas que se ponían los cortesanos todos los días; según recordaba se llamaban Christopher y Mireya. Ambos gemelos de pelo oscuro y ojos azules, lo curioso de ambos era el mechón color rojo fuego al frente de sus cabezas, aunque en ambos era de lado distinto, el chico a la izquierda la chica a la derecha. Su acto consistía en trepar, escalar, colgarse de casi cualquier cosa y dar saltos imposibles, incluso uno escupía fuego y la otra agua. Eran magos o trapecistas…o más bien ambos.

Tal cual lo espero de solo verlo uno le saludo amigablemente y la otra le bajo la mano recordándole donde estaban.

-Al fin llegas bufón

-Sí señor, ¿para que requirió mi presencia?

-Ya verás-musito mas para sí y dejo que el consejero tomara la palabra

-Ivan Grosinski-dijo al hombre grande del lugar-Continúe

El hombre fuerte llamado Iván (siempre se le iba su nombre) lucia un poco incomodo, hablo con voz menos potente a la que utilizaba, parecía que quería salir del salón corriendo.

-Yo-yo Nací en Valedka- soltó al fin

-¿Y desde cuando esta en este reino?

-Hace un año-sudo-Vine al palacio porque oí que querían entretención

Se le crisparon lo pelos de todo el cuerpo. Entonces por eso era la reunión.

-¿Eso es todo?-el consejero se veía inquieto, golpeaba la pluma de búho sobre el largo pergamino con impaciencia; el tipo, Iván se tenso

-Sí, señor. Yo solo busque la manera de sustentarme, como cualquiera

-Bien-mordió las palabras-Mañana en la mañana unos soldados le acompañaran a donde paso la noche en su primer día, necesitara que al menos una persona defina su paradero como extranjero de lo contrario ira a las mazmorras por mentir en presencia del rey.

El bonachón tembló, dio un paso atrás y asintió. Mana se puso tenso "ojala no sea el que sigue" pensó.

-Los que siguen-doblo un poco el pergamino-Ustedes dos…eh… ¿Por qué en su contrato de trabajo en lugar de nombres pusieron X y Y?

-Por que la Z estaba ocupada…

Musito el chico en voz baja, no obstante todos oyeron. Sin querer golpeo su puño pensando "oh, eso es muy lógico" para luego abofetearse mentalmente, no era hora de sus payasadas. El consejero endureció la mirada y repitió.

-¿Cuáles son sus nombres?

-Este…Trililin y tralalan

Una gota de sudor frio rodo por la hermana la cual se palmeo el rostro, Mana pensó que le había robado su excusa, se quejo cómicamente en silencio.

-Esos no pueden ser nombres

-Son artísticos-la hermana salto a explicarse-Una vez en este mundo en común cambiarse el nombre

-Cierto-coincidió Mana sin planearlo

-Bufón tu vas después-clamo el rey

Ofreció disculpas con reverencias. No podía distraerse con esa facilidad, no en ese momento.

-No hemos pedido sus nombres artísticos, lo que importa aquí es ¿quiénes son y de donde vienen?

Los dos se miraron fugazmente.

-Nos dicen Milla y Chris-musito el chico-Somos huérfanos por lo que desconocemos nuestro lugar de origen, viajábamos con una caravana, la cual ya partió, pero nos hospedamos en una posada afuera de la cuidad antes de venir aquí a probar suerte

-Espero que sea verdad-el consejero apunto-Mañana dos guardias los acompañaran a dicha posada. Si mienten les sacaremos la verdad a las malas

Ambos hermanos asintieron y dieron un paso por detrás, a diferencia del hombretón cobarde a su izquierda no parecían angustiados o preocupados, quiso empaparse un poco de la confianza del par, mas, porque… el que seguía…

-Bufón

…era el precisamente.

-¡Si, si, si! su excelencia ¿en qué le sirvo?

Dio una reverencia e espero que solo estuviera en el momento equivocado.

-Mismas preguntas bufón-dijo el consejero dando un paso adelante-¿De dónde vienes y que haces aquí?

-Técnicamente esa son dos preguntas al mismo tiempo ¿Debería contestarlas al tiempo, o una y después otra? También puedo responderlas al revés o si su majestad gusta le hago una rutina y posteriormente…

-¡No te hagas el tonto y responde bufón con complejo de payaso!

El grito irritado del consejero le hizo ponerse en la misma posición que una mujer cuando ve a un rato de su tamaño, ese susto no fue nada bueno para su salud, y menos la situación. Pidió tiempo fuera con una mano, recargado en sus rodillas para recuperar el aliento; el hombre espero pero no por eso dejo de golpear la pluma de búho contra el pedazo de pergamino.

-A-agua…

-Oh estas pidiendo ¿Qué te tiremos al foso?

-¡No! ¡Estoy perfecto!

Suspiro hondamente, sus siguientes palabras decidirían todo.

-Mi nombre es Mana y soy bufón de profesión, vivía en una choza de una parte marginada en los alrededores y antes de eso…

-¿Antes de eso?

-…antes…-se llevo una mano a la nuca-¡No tengo la menor idea!

Estuvo seguro de que los presentes se fueron de espaldas, pero el consejero casi gritándole le quito lo cómico al momento.

-¡No mientas tan vil mente! ¿Quieres estar con los guardias en una celda privada acaso?

-No. No. No. Ni lo sugiera

-Entonces contesta, donde estuviste antes y desde cuando

El aire le empezó a faltar en los pulmones, eso era muy malo.

-Vera yo….-se quito la peluca develando una fea cicatriz bajo su cuero cabelludo-…Hace años que me rompieron la cabeza, si viví aquí o allá ya no lo recuerdo; con mi hermano es igual, seguro solo somos un par de vagabundos que van de acá para allá ganando unas pocas monedas

El consejero tenía cara de no haberle creído nada, el rey analizaba sus palabras, o eso creyó hasta verle suspirar hondamente.

-Mañana que vaya también con unos guardias-dijo

Hizo varias reverencias yendo hacia atrás esperando que eso fuera todo.

-Aun no acabamos-inquirió el consejero quitándole el gusto de la partida-¿Dónde está tu hermano? Deben ser cuestionados ambos

Intento inventarse algo, cualquier cosa, ¡Vaya! Hasta era capaz de decir que tenía la peste negra con tal de que no le pidieran traerlo pero no se le ocurrió nada creíble en tan poco tiempo.

-Vera señor…digo Majestad

-No sería tonto algo así…

Uno de los gemelos se adelanto un paso, tenía una cara francamente escéptica.

-Acaba de decir que la memoria no le sirve y por cómo va el hermano no me extrañaría que estuviera loco-movió la mano-No se usted rey pero es mala idea.

-¡Tú no tienes derecho a hablarle a…

-¿Tienes experiencia con locos niño?

Al reclamo del consejero el rey se adelanto adusto y ansioso de respuestas más claras que solo las obtenidas por amenazas. El chico hizo un ruido, algo parecido a un suspiro, su hermana le halo del brazo y le regaño con la mirada.

-Conviví con varios, se cómo se ponen, a veces hablan a veces no, pero si intentan interrogar a un loco solo harán que se prenda fuego

El rey le oyó con atención y asintió de acuerdo con sus palabras, musitando algo de fuego no en mi castillo, luego hizo un ademan para que volviese a su lugar, y entre susurros hablo con el consejero.

-Retírense todos, deben actuar en dos horas

Cuatro reverencias se sincronizaron sin intención, primero salieron los hermanos luego el bonachón, Mana tardo un poco más, aun agitado por lo reciente, tuvo que recargarse en un pasillo a recuperar el aliento, y por un rato ahí se quedo pensando. Otro riesgo y tan cercano, irse ya no era opción, el rey no los soltaría con facilidad y menos tan paranoico como estaba el consejero, escapar era un estupidez ¿Cómo? con tanta seguridad. Volvió al camino sujetándose el estomago sintiendo algo amargo y doloroso en este, muy cansado y no actuaba aun.

-Sí, aquí hay cuatro

-Eso no significa que debamos intervenir

-No se ustedes dos pero mantener esta forma es agotador, los guardias son todos unos lerdos, bebedores, idiotas y malvados ¡Es como estar en casa! Rayos quiero irme, hasta creo que papa va a pasar por aquí

-Si lo hace sabe que le corto otro brazo

-No digas tonterías, antes te mata envenenado

-Na, si los genes están bien ya no le afectara

-¡No lo alientes! Saben lo estresante que es ser la responsable aquí…

No tuvo intención de ocultarse, en verdad que no, fue casi instintivo pegarse como cucaracha la pared en cuanto los vio ¿y quién no lo haría? Los dos chicos gemelos hablaban con un guardia ¡un guardia! Solo un loco o un masoquista lo harían. Se asomo un poco desde la esquina, el guardia hacia ademanes y el chico reía, la chica lo golpeo; de pronto el guardia detuvo su risa, se subió la parte baja del casco y olfateo el aire. Susurro algo imperceptible, lo que sea que fuera puso tenso al par, al siguiente instante los gemelos desaparecieron de vista.

-Falsa alarma

Cada vello del cuerpo se le erizo, prácticamente estuvo a nada de un paro cardiaco. No tuvo que girar sabia quienes estaban tras él.

-La curiosidad mato al Goblin-susurro el guardia de brazos cruzados-Me voy a la ronda

-Que te vaya bien-clamo la chica despidiéndole, el chico de brazos cruzados no le quito la vista de encima

-Señor Mana, ya ha oído al guardia, la curiosidad mato al… ¿al que?-se giro a su hermana

-Al Goblin-clamo con los ojos cerrados

-¿Enserio? Vaya consejo más raro ¿donde quedo el gato de nuestros tiempos?

-Deja el tema-se palmeo la cara-Nadie te entenderá

-Bien-resoplo y le miro-Señor Mana yo que usted salía de aquí cuanto antes

-No fue intencional ¡Lo juro!-clamo apabullado-No oí nada, nada de nada

Movió la cabeza con frenetismo, no los conocía mucho pero no quería enterarse de lo que hacían con los espías. Aun entre los circos las pláticas clandestinas eran peligrosas. Mas los gemelos se miraron entre si y se pusieron a reír.

-No decía eso jajajajajaja

-Pero si es una grosería espiar-coincidió la hermana-Pero a eso no nos referimos

Volvió a ponerse seria en un instante y golpeo al otro para que dejara de reírse, el joven carraspeo con exageración retomando el tema seriamente.

-Me refiero al castillo, ustedes no deberían estar aquí

-…de que hablan…-espeto con nerviosismo

-Sabe de qué hablamos. Si no quiere que le pase nada malo al pequeño deben salir cuanto antes de aquí-termino de decir la hermana-Lo van a encontrar…

Casi sintió que le iba a dar un ataque. No podía ser que estuvieran hablando de lo que él creía ¿Cómo era que podían saber? ¿Había sido tan obvio? ¿Tan torpe? ¿Habría cometido un descuido acaso?

Se alejo por otro pasillo perturbado. Debía salir de ese sito, sin importar que; no obstante en dos horas más debían actuar no podía hacer nada en un tiempo tan corto. Debía valerse de la oscuridad de la noche. Y solo rezar que aquello saliera bien.

La corte veía con interés el espectáculo, a pesar de que solo hubiesen unos cinco cortesanos en total, el rey y el consejero en el lugar; por supuesto las personas con los cascabeles también estaba ahí mirado apenas a los jóvenes gemelos que hacían dos dragones gemelos con agua y fuego sobre unos postes casi tan altos como el techo en sí. Mana se encontraba en la oscuridad del pasillo con Allen detrás suyo guardando en sus mangas las pelotas y tiras de papel de los correspondientes actos.

Con un salto triple y los dragones hechos vapor el truco acabo, se oyeron unos cortos aplausos y solo quince monedas al piso; era mucho si se consideraba el número de espectadores actuales. Los gemelos agradecieron recogieron y en un parpadeo salían, se detuvieron un instante cerca suyo y susurraron.

-Debiste marcharte

-Lo hare-aseguro

Ojala lo hubiese hecho cuando se lo dijeron…

El acto empezó, primero unos chistes luego malabares; el público veía entretenido mientras el consejero susurraba a oídos del rey, alguna cosa que no podía saber. Luego llego el momento de los trucos, y algo salió mal.

Quizás fue su pie, el que se quedo en la posición incorrecta, quizás lanzo al pequeño con demasiada fuerza, quizás era la vejez que le ganaba la pelea. Fuera cual fuera la razón no pudo evitar caer al piso cuando le atrapaba, y eso llevo indudablemente al caos. Los objetos del truco regados en el piso hicieron la caída consecutiva, no pudo sostenerlo mucho tiempo y el pequeño termino despedido en los aires cayendo, a su pesar, en el lugar menos deseado, a pies del trono. La máscara se hubo caído parcialmente dejando la mitad de la cabeza descubierta, el cabello y ojos platinados del niño descubierto; solo pudo girar y mirar con horror los rostros asustados de los cortesanos y el asombro de rey y consejero. P0or si fuera poco los sujetos quienes portaban cascabeles tenía una expresión similar a la tristeza o la desilusión. Solo ellos sabían lo que sería de Allen de ahí en más.

-¡Bufón!-grito el rey poniéndose en pie-¡Necesito una explicación a semejante ofensa en mi presencia!

Como reflejo los cortesanos salieron corriendo asustados, los guardias llegaron y el fortachón de Iván se evaporo en un instante de escena, solo los gemelos se quedaron en el pasillo observando. El no pudo más que intentar incorporarse, hacerse chiquito ante la presencia del señor, podía sentir el filo de una espada en su columna presionando para que fuera al frente. Ya todo se había acabado.

El pequeño Allen no entendía que sucedía, intentaba colocarse en vano la máscara caída, en el medio de todo eso, mirando de su padre adoptivo a el gobernador de esas tierras. No importara lo que le pudiese decir, el seria decapitado incluso en presencia del albino.

Abrió la boca, para pedir clemencia, y entonces mismo algo extraño paso. Su lengua se enredo consigo misma, perdió el equilibrio y toda capacidad para controlar su cuerpo, cada que intentaba decir algo solo salían palabras inentendibles; los guardias retrocedieron asustados, el rey miraba confundido, podía saberlo por el silencio que comenzó a reinar. Y después oyó a alguien musitar "Esta loco"

¿Qué le estaba pasando?

-¡Sáquenlo de aquí!-casi grito el consejero

-Le advertí que esto podría pasar

Dio vuelta en si mismo, apenas vislumbrando a uno de los gemelos acercarse a si tomando una manta para cubrirlo y clamando claramente decidido.

-Ya he visto pasar esto antes. Es un ataque. A las personas como el no hay que sobresaltarlas o se ahogan, necesita un descanso de dos días y entonces si ya estará lo suficientemente cuerdo para hablar de lo que sea

-¡Que conveniente!-clamo el consejero con sarcasmo-¡¿Cómo sabemos que todo esto ha sido planeado?!

-¿Planeado?-la gemela se acerco-Usted cree que esta-destapo a Mana el cual comenzaba a convulsionarse-…¿Es una actuación?

El hombre iba a vociferar algo pero el adolecente se adelanto.

-Tienen que llevarlo a un lugar fresco o algo nada agradable sucederá

-Rey los de limpieza se marcharon en la mañana-Clamo un guardia en el montón

El rey hizo un montón de ademanes mirando a consejero y joven al final exclamo.

-¡Llévenlo a un calabozo, en dos días se decidirá su sentencia!

Los hombres le sujetaron, pero al final un guardia y el joven lo llevaron, la hermana se quedo cerca del trono, se agacho sin que nadie lo notara y le dijo al niño preocupado "Nada malo le va a pasar, lo veras luego" y antes de darse vuelta le guiño un ojo a la chica de purpura que devolvió el gesto asintiendo.

Mana no supo eso, con preocupación sentía su cuerpo sacudirse violentamente, cada vez más lento, más calmado pero sin deshacerse de la sensación del todo; para empeorar su situación el guardia que siempre le hacia la vida de cuadritos se unió a la procesión riendo feliz y clamando "Al fin te deschavetaste viejo loco, espero tu ejecución con ansias"

El camino fue largo y doloroso, se sentía más horrible al solo imaginar al pequeño Allen completamente solo en ese lugar, con su secreto revelado, sin nadie a su lado que le protegiera o cuidara de lo que fuera a pasar. Y esa cara de angustia hizo al guardia reírse más, apenas noto cuando lo arrojaron al fondo de una sucia y fría celda sin más que un montón de paja vieja que no aseguraba estar limpia. No pudo incorporarse ni lo intento, solo oía las voces de los tres ahí presentes.

-¿Para cuándo le cortan la cabeza?

-Dos días

-Eso no lo garantizo

-Y este criajo que hace acá

-Lo mismo que yo-salió en defensa la gemela corriendo.-El rey ha ordenado que le mantengamos con vida hasta que le interrogue

-ja. Y quien me lo asegura-calmo con sospecha

-Yo. Soldado

Como tabla el guardia arrogante se entieso, el hombre tras la chica era muy alto, tenía todas las señas de ser un superior, si no se equivocaba era el segundo al mando después de Larz, se llamaba Rafael, un tipo con menos cerebro y mas músculos que otra cosa; podía identificarlo por la gran cicatriz en su rostro, la cual se presumía gana en una batalla con un dragón, no se trataba de la persona más paciente ni la más amable en el mundo. El guardia término por arrodillarse agachando la cabeza, estaba extremadamente pálido.

-Se-señor

-Largo de mi vista ahora, más tarde discutiré tu reprimenda por desafiarme

Ni tres y el otro corrió despavorido, ahora solo estaban los gemelos y ese sujeto aterrador, el mismo resoplo aparatosamente.

-Ustedes dos-clamo refiriéndose al par-Se las verán conmigo más tarde por esto

-Correcto señor-solo eso oyó se dirigió a la salida-Amm Este…¿Señor?

-¿Qué?

El mayor de los dos señalo a la celda, el hombre bufo e hizo una seña rara.

-Ya. Ahora no fastidien. Si las cosas se nos salen de las manos los cuelgo

-Comprendido-bufo.-Amargado…

-¡¿Qué?!-asomo la cabeza como monstruo

-¡Dije que estaba amargo!-movió la cabeza frenético la otra negó-Jejeje

El gran hombre los vio por última vez y desapareció, Mana giro en si mismo, desde que el hombre hizo aquella seña su cuerpo volvió a reaccionar; se revisaba con frenetismo buscando el bicho que le pico pero no había nada, ni bicho ni plaga que justificara su raro comportamiento.

-Por eso debía de irse-el gemelo se agacho a su altura parecía fastidiado-Sabe el problema que tuvimos para sacarlo de ahí y encima darle tiempo. Ese viejo dragón me decapitara si algo sale mal por este incidente, y a tan poco de "Eso"

En su última palabra la chica le golpeo y callo diciendo que el que se pusiera histérico no mejoraría su situación. Mana se sentía ausente, no sabía que figuraba el en todo el caos, además del asunto del pobre albino. Era como haber entrado en un hoyo en la mitad de la calle que hasta ese momento había sido invisible a sus ojos, los cuales siempre mantenía enfrente para vigilar al rey y sus movimientos, sin saber que detrás de él alguien vigilaba los propios; por lo que había oído seguro algo sabían o más de lo que creía.

-¿Q-quienes son ustedes?

A respuesta luego de un intercambio de miradas ambos descubrieron el hombro derecho donde había un tatuaje negro con rojo de un dragón persiguiendo su cola.

-I-imposible. Ustedes…ustedes son…son de la rebelión, pero, creí que se extinguió

-Al igual que los dragones solo nos escondimos-bajo su manga-Acaba de saludar a uno hace rato-señalo la escaleras-A que es muy paciente-rio

-Mientras los Yokais vivan la rebelión se mantendrá en pie-la chica cerró los ojos-Se que somos muy jóvenes, pero en estos tiempos o peleas o te esclavizan

-ustedes…ustedes que son ¿Yokais o…?

-No. Solo algo incidental-resoplo-Somos medios de todo, incluso medios humanos; pero eso es lo de menos señor Mana, sabemos que el pequeño Allen es un Yokai y uno muy importante, ustedes dos huirán de aquí de eso nos encargaremos

-Sera difícil, no previmos esto en los planes-la mujer se masajeaba las sienes-Ese tipo nos volara la cabeza si se entera, por suerte el tarado de mi hermanos dijo dos días por reflejo, así que aun podremos llevar a cabo el plan

-¿Qué plan?

-Liberar a los Yokais de este lugar y derrocar a ese falso Rey-dijo con orgullo el instante su hermana lo apaleo

-¡Shh! ¿Quieres que nos oigan Christopher? Ya ni Joshua es tan escandaloso

-¡¿Co-como?!-Mana sentía que si antes se le iba la voz ahora le costaba respirar-Ha-hacer eso es…es…pero como...y aquí…

-Es una larga y compleja historia, pero en este lugar se cometió una atrocidad hace cinco años; para que el futuro vaya a bien debemos deshacernos de ese rey o al menos liberar a los nuestro. Le contare el plan, así que ponga atención

-Pero y que hay de Allen

-Descuide-Milla sonrió-Está en buenas manos

El pequeño Allen se había asustado al ver a Mana ponerse como el señor de días atrás, estaba asustado pero una parte suya permaneció en calma, algo le dijo que Mana no tenía nada y estaba bien; así que aunque quiso no corrió y le agito asustado; pero le angustiaba pensar que sería de él, el otro sujeto no volvió ¿Mana volvería?

La chica que a menudo le regalaba dulces le aseguro que sí. O eso entendió el. Mana no moriría, se lo había prometido de manera silenciosa.

Para Allen el tema de la muerte no era algo nuevo, sabía lo que era y lo que significaba, aun si Mana nunca hubiera sido especifico en el tema; Allen, quien permaneció mucho tiempo mirando por una ventana de una choza, sin más compañía que la paja y el ruido de los vecinos lo había visto, vio como un hombre era asesinado, primero sangre y gritos, después mucho dolor y al final nada. Había visto a un hombre tirado en el piso, sin moverse, días y días, verlo ser comido por pájaros negros hasta desaparecer, así que llego a la conclusión de que morir era igual a irse y no volver.

Días atrás en mitad del acto un guardia entro, estaba muy mal y olía parecido al tipo que se quedo quieto en la calle por lo que no se sorprendió ni asusto al verlo, sabía que pronto desaparecería; pero Mana a diferencia de aquel hombre no olía como el primero, no parecía estar sufriendo, así que Mana no moriría Mana volvería, y esperaba que fuese pronto.

-Hey ni…Tu

El hombre que siempre estaba al lado de aquel otro llamado rey le miraba como si fuera un bicho, quería saber porque, ¿Era porque se había quitado la máscara y peluca? ¿Por qué ya no lo consideraba un bufón? Se asusto al pensarlo ¿Por eso castigaban a Mana en su lugar?

Se aproximo al señor para pedir perdón, pero el hombre se aparto de él, en su lugar una chica de ropas purpuras, esa que siempre lo miraba con ternura cada que nadie se daba cuenta lo acercó a si y lo abrazo, susurró "Todo estará bien" quedito y giro de cara al rey. Esperando.

-Llévenlo-ordeno el de ropas doradas sonriendo-Con este llevamos cuatro

Esa sonrisa le dio mucho miedo y no fue el único, los otros dos chicos que se parecían a la primera se estremecieron. Rogaron en voz baja al soberano que esperara solo un poco, un par de días quizás.

-¡Silencio! Ustedes no hablan si yo no lo requiero. Lila-señalo a la mujer que le sostenía-Llévalo…-se puso en pie

Ella tembló, se negó con fuerza y la apretó en un abrazo, el hambre se enfado saco una campañilla de su ropa y la sonó, al acto los tres chicos se tiraron al suelo gritando, sufriendo, el pequeño Allen se estremeció, no sabía la razón de eso, pero se sentía mal.

-Dije-repitió.-Que lo lleves

Aun en negativa la campañilla replico, dos veces más y al final, la chica de purpura con lagrimas en los ojos, susurro un pequeño perdón; y el resto le pidió que soportara.

No supo el por qué, hasta que dentro de una oscura y tétrica habitación conoció el dolor.

Sus gritos y llanto se oyeron por todo el palacio. Llagaron a oídos incluso de los tres que hablaban en la mazmorra.

-Ya lo han encadenado

Le confirmación de Mirella hizo sentir a Mana peor que muerto.

.-

Niko:Allencito!

X: y no mato a Mana… Pero hizo sufrir a Allen

Niko: calla . de todos modos iba a pasar.

Adelanto:

-Ya no llores, pasara

-Los refuerzos llegaran muy tarde

-Maldición, solo tenemos esta oportunidad

-Por favor solo salven a Allen, por favor

-¿Quién está ahí? ¿Porque no prendes la luz?

-¡Aléjate de mí!

-¡Rey los rebeldes atacan!

-¡Mana!