El lugar reverbaba en gemidos y la mujer fría se quemaba entre el cuerpo de su joven amante.
«No puedo creer, lo que, esta, pasando»
Rechel, no se podía creer lo que estaba pasando, estaba allí, tirada en el piso de su habitación, completamente siendo penetrada, por Garfield. Sus piernas estaban completamente abiertas, y lo tenía a él encima de ella, tallándose apretadamente a su cuerpo, temblando sobre ella, con su infinito calor, Rachel sentía, cada vez, que su pene entraba, y la sola idea, de que estuviera a dentro de ella, le extasiaba, tanto, que no podía evitar mirar como su vientre se conmocionaba deseoso de mas, deseoso de no dejarlo ir, deseoso de tenerlo con ella.
«ah~ si!, ah ~ Si...»
Las mentes de ambos revoloteaban con pensamientos del decadente éxtasis, mientras tanto BB, temblaba y se regodeaba de placer, de tan solo tenerla abajo de él, de tan sólo poderla poseer, de tan solo sentir su virilidad abrazada por las paredes de su sexo, que le apretaban deseoso de no dejarlo ir jamás, le fascinaban y extasiaban.
Sin embargo, ambos tenían la parte superior de sus trajes, y solo sus partes inferiores se sentían libres de tocarse.
—ah~ BB, /gemido/ BB! Ah~...
Que Rae hiciera esto, que lo llamara por su nombre, mientras lo hacían, solo lo motivaba más, haciendo que sus esfuerzos, por verla regodearse en orgasmos, bajo su piel verde, era lo que más le fascinaba en este mundo, así que no paraba, lo hacía más y con más ímpetu, deseoso, deseoso, de verla extasiada con ayuda de él.
—ah~ BB ah~ BB... Para ya, ah~, por favor, para, ah~...
Rae rogaba, ya que ChicoBestia parecía no saber cómo hacerlo, lo cual la hundía en un decadente ciclo de orgasmos, que la hacían casi sentirse morir, de la manera más deliciosa posible, el sentirlo a él, dentro de ella, le causaba tal placer, que sentía que perdería la cabeza.
Chico bestia no le contestaba, chico bestia parecía tan perdido, o más, por el arte que se perpetuaba en esos momentos.
—BB /gemido/ para ya, Ah~, que nos van, ah~, descubrir...
Rae de nuevo imploraba, porqué se daba cuenta de que sus ruidos coitales, se hacía más y cada vez, menos controlables, pero por más que Rae llamaba a Gar, Gar parecía fuera de sí, incontrolable, solo parecía oír su nombre que salían de los labios de ella, y nada más.
Como si todos esos ruegos que ella le hacía, para que parase, significarán para el justamente lo contrario.
—BB , por dios!... Ah~ por favor, para ya...
Sin embargo, BB se reservaba el derecho a hablar, y solo le importaba, seguir estrujándola, mordiéndola, apretándola, fuerte mente en contra suya, solo le importaba tenerla, lamerla, volverla loca de placer, mientras sus sexos se acariciaban estrechamente.
Y esto no era raro, pues pocas veces, Rae daba su brazo a torcer, pocas veces él tenía, estas oportunidades, ya que Rae era el hueso más duro de roer, y para chico bestia, estas oportunidades valían oro, y más que el oro, su vida misma. Porque no encontraba otra forma de demostrarle cuanto la amaba, cuanto la deseaba, cuanto lo hacía enloquecer, esta era su única forma, de arrastrarla a su nivel, a su nivel y que ella sintiera también lo mismo que él, lo mismo de volverse loco, con él, lo mismo de volverse uno, con él.
BB esa noche había como siempre interrumpido en su habitación, mientras que ella estaba meditando; habían tenido un mal día, y Rae estaba algo conflictuada por lo cual el ambiente de la torre se encontraba denso, se notaba lastimada, pero no corporalmente, si no emocional.
Llovía a fuera y ya era tarde, casi las seis o siete de la tarde, BB solo la observaba mientras estaba convertido en mosquito, desde una esquina oscura, se dio cuenta que Rachel ni siquiera prendió las luces de su habitación, solo, se sentó en posición de loto, sin siquiera sacarse el traje "de trabajo", y comenzó a tratar de meditar, tratando de calmar sus emociones, que parecían tomar control de ella.
—BB YA SE QUE ESTAS ALLÍ, LÁRGATE DE MI CUARTO, hoy no tengo ganas de lidiar!, con tigo.
Ah BB como siempre estas palabras, le hicieron actuar completamente al contrario, de las indicaciones que escucho, y se trasformó para ir como hombre hacia ella, ya que por alguna extraña razón, las palabras de Rachel le provocaban. Pero antes de que pudiera acercarse lo suficiente, ella lo fulmino con la mirada, y le advirtió con la misma, que si daba un paso más, no respondería de sus actos.
Pero esta advertencia, a un que sí, la sintió sobre de él, eh hizo, que se detuviera por unos instantes, no porque le diera miedo, sino porque, no quería ganarse su odio, o ser presa de sus condensados sentimientos.
Sin embargo, este pesar no lo detuvieron mucho tiempo.
Rae se enojó, pero más bien estaba asustada, porque en parte entendía que nada lo podía detener, que su voluntad y esperanza eran tan fuertes, que rompían con su escudo de negatividad. Entonces Rachel se levantó, y aunque muy, en lo profundo no quería hacerlo, iba a sacarlo de su habitación, violentamente, de manera que él, no tratara de molestarla, por lo menos por esa noche.
Sin embargo, no pudo hacerlo.
Porque en el momento en el que ella alzo sus brazos, para atacarle, él... ya estaba incado, rodándole la cintura con sus brazos, con su rostro pegado a su vientre, fuertemente.
En el momento de que ella sintió esto, cuando sintió su cuerpo pagado al suyo, con esta clara sumisión, ella no pudo más. Se calló sobre sus rodillas, para estar así mismo nivel, abrazándolo estrechamente, fue cuando sintió, como todo su poco temple que tenía ante él, su poca convicción de alejarlo, costara lo que costará, se desvaneció.
Y fue entonces cuando se sintió vulnerable, pero también, completamente tranquila, ella estaba en sus manos, pero no temía estarlo, era extraño, como podían él o ella, podían mostrar su parte más débil, y no sentirse inseguros al mostrar su alma desnuda, uno enfrente del otro.
BB sintió, como Rae se desvaneció en su brazos, con gran amor y pasión, él sintió, como ella le decía con su mirar y su cuerpo, que estaba entregada él, que se entregaba a él, con el mismo fervor, con el cual él se le había entregado ya a ella. BB sabía que esto pasaría, porque Rae funcionaba como un espejo, a un que lo negara, a un que lo reprimiera, su alta sensibilidad sensitiva con los demás, la hacían, ser quien era, una mujer compasiva y de alguna manera compresiva, al final.
Y al final, él podía aprovecharse de eso, a un que se decía que ella, de cierta manera manipulaba las emociones de los demás, él sabía muy bien, que ella era buena manipulando, porque ella también era susceptible, a ser manipulada.
Pero más que nada por él.
Entonces Gar, le tomo de la nuca, y la recostó suavemente en el piso de la habitación, Rae no puso ninguna restricción, y solo se dejó llevar por su amado hombre bestia.
Quería hacerle el amor, no porque fuera en lo único pensara, si no que era lo único que podía hacer por ella, para tranquilizarla, además, al contrario de otros chicos él no tenía la habilidad verbal y cognitiva, para darle una charla motivadora, y menos a Raven, quien era una de las mujeres más inteligentes que había conocido, que no se dejaba impresionar por nada, y menos con palabras.
Así, que BB utilizaba lo único que siempre le salía bien, y eso era hacerle el amor y estar junto a ella.
Ya teniéndola bajo de él, le beso suavemente el centro de su pecho, para después subir para verle cara a cara, allí, se detuvo por unos momento para ver sus increíbles ojos violetas, y su hermoso rostro, que parecía casi el de una diosa bajada de algún pedestal, lo cual era irónico, pues en el fondo sabía que tenía un demonio encarnado.
Gar, entonces, no pudo evitar, acariciarle el pelo, suavemente, lenta, y cariñosamente, y mientras lo hacía, Rae le tomo la mano para bajarla a su mejilla, y después podérsela besar, a esto Garfield, reaccionó con tanto amor, que casi lloro de la emoción, porque simplemente no se lo podía creer.
—BB , yo , te amo.
—...y yo ti, te amo más Rae.
Y finalizó, con un beso en la frente, para después dar lugar a su amor corporal.
