GOMEEEEEEEEEEN! (Llorando desconsoladamente) TENÍA PENSADO SUBIRLO HACE YA MUCHO PERO ES
QUE LA INSPIRACIÓN SE LARGÓ Y POR SI NO FUESE POCO A MI PC SE LE CAYÓ UNA JARRA HASTA ARIBA DE
AGUA Y QUEDÓ INUTILIZABLE DURANTE 1ª SEMANA!
-Mr. Bad: Por esta vez te libras mocosa...
-Dark Angel: ¿Qué acabas de decir? (mirada asesina) Creo que no acabo de escucharte bien... (crujiendo los nudillos)
-Mr. Bad: N-nada i-importante (completamente asustado)
-Dark Angel: Ahora te toca sufrir a ti y te prometo que no seré buena contigo maldita escoria... (risa psicópata y se lleva a
"la escoria" consigo a las tinieblas)
-Reborn: Chaosu! Mientras nuestros queridos amigos se divierten os dejo con la historia...
Capitulo 3: Preocupación
Tsuna estaba caminando tranquilamente por el pasillo, que lo llevaría a su aula de clases, con la mirada perdida en el suelo
y con la cabeza repleta de enigmas sin resolver. Este, al estar tan distraído, no se percató de que alguien estaba corriendo
en su dirección a toda pastilla chocando así con este sujeto. Ambos cayeron al suelo con la cabeza dolorida por el golpe que
se acababan de dar (estúpido Tsuna y estúpido sujeto ¬¬).
Cuando levantó la mirada se dio cuenta con la que se acababa de chocar. Era Kyoko, la joven de pelo castaño claro de
carácter dulce de la cual se había enamorado hace ya bastante tiempo.
Tsuna, al percatarse de con quien había chocado, inmediatamente se ruborizo (yo diría que se puso como un tomate ¬¬).
-K-Kyoko-chan... n-note había v-visto... Lo lamento... Deja me ayudarte a levantarte.- en es instante se levanto el joven
de ojos castaños y con una gran y muy agradable sonrisa, extendió su mano para que la joven de pelo castaño claro a
levantarse del frío suelo en el que permanecía sentada mirando algo confundida y asombrada al joven.
"Vaya, sabía que Tsuna-kun era un caballero pero... de todas formas es extraño... Es como si fuese la primera vez que
sucediera esto..."- pensó Kyoko justo en el instante antes de extenderle la mano a Tsuna para que este la levantase con un
firme pero a la vez suave tiro del suelo.
-G-Gracias Tsuna-kun...- dijo la joven de ojos marones bajando su mirada ocultando un pequeño sonrojo que había
aparecido por el simple hecho de estar a una distancia tan corta del joven de ojos chocolate.
"¿Porque los ojos de Tsuna-kun tienen que ser tan cálidos y agradables pero a la vez tan profundos y misteriosos como el
mismo abismo?"- volvió a pensar Kyoko por enésima vez desde que conoció a Tsuna hace ya tantos años los cuales, ya ni
recordaba.
-Siento haberte causado molestias al chocar me contigo... Lo lamento...
-No te preocupes. Fue mi culpa por no mirar por donde iba.
-¡No es mi culpa por haber corrido por el pasillo!- con esto, la joven alzó la vista hacia el castaño para mirarle directamente
a los ojos, lo cual, dejo de hacer al volver a tener esa extraña sensación que le causaba el simple echo de solo mirarle.
-Digamos que fue culpa de los dos y asunto resuelto. Los dos tenemos la culta. ¿Te parece bien?- Kyoko solo asintió
ligeramente como señal de su aprobación con la sugerencia de Tsuna.
-Y hablando de correr... ¿Porqué estabas corriendo? ¿Es qué ocurre algo importante?- preguntó el castaño pensativo.
-¡AAAAAAAAAAAHHHH! ¡Se me había olvidado completamente con todo el alboroto que Hana-chan me estaba esperando
en el patio trasero para decirme algo muuuuuuuuy importante! Lo siento Tsuna-kun, hablaremos más tarde en el
almuerzo. ¡Adiós!- con esto la chica de ojos marrones salió disparada como un cohete en dirección al patio trasero en el cual
le estaba esperando su mejor amiga (un poco más y sobrepasas la velocidad de la luz ¿no? ¬¬).
Tsuna, dejando a un lado el echo de haber descubierto lo rápido que puede llegar a correr Kyoko, se dirigió al aula de clases
en el cual ya se encontraban sus amigos/compañeros/guardianes charlando tranquilamente (si charlar "tranquilamente"
incluye estar a punto de matarse entre ellos... entonces si ^-^).
Estos, al percatarse de la presencia de su querido amigo/compañero/jefe/herbívoro (para Hibari que por cuestiones que no
voy a mencionar por el echo de que si lo hago este me morderá hasta la muerte estaba en esa pequeña "reunión) se
dirigieron inmediatamente a donde estaba (menos Hibari que seguía sentado en la ventana le la clase al fondo del todo.
-Judaime! ¿Porqué parece tan preocupado? ¿Sucede algo malo? ¿Puedo ayudarle en algo?- dijo Gokudera casi al borde se
estallar de isteria (estas loco ¬¬).
-No es nada de lo que debas preocuparte Gokudera-kun. -dijo el castaño mostrando claramente una sonrisa forzada al
recordar lo que le había mencionado esta mañana Reborn.
-No mientas herbívora. Todos sabemos que te molesta algo. Suéltalo o te morderé hasta la muerte.- dijo/amenazó Hibari a Tsuna.
-¡ES VERDAD AL EXTREMO SAWADA! ¡LO SABEMOS TODO!- dijo/gritó Ryohey.
-Prace que no me queda otra...- suspiró el castaña algo resentido ya que no quería preocupar al los demás con sus
asuntos (tontooooo! También son sus asuntos porque son tus guardianes. Eres estúpido ¬¬. Bueno, teóricamente te estoy
haciendo parecer estúpido yo por lo que es mi culpa... Arg! Demasiado confuso! Sigamos).
-Os lo contaré todo en el almuerzo en la azotea. ¿Trato hecho?- dijo el castaño aparentando una sonrisa la cual no sirvió
para que los demás notaran su tristeza.
-Muy bien- dijeron todos a la vez con algo de preocupación.
Las clases pasaron lentamente para todos los miembros de Vongola le la escuela. Los segundos parecían minutos y los
minutos horas.
"Mierda... ¿Y ahora qué hago? No quiero preocupar a los demás con este asunto... Aunque en realidad les incumbe...
¡Mierda! ¡¿Porqué tenía que ser tan pronto?! - pensó Tsuna una y otra vez hasta la hora del almuerzo. Cuando sonó la
campana, sus amigos/compañeros/guardianes lo arrastraron hasta la azotea donde empezaron el interrogatorio.
-¡AHORA CUÉNTANOS TODO AL EXTREMO!
-Eso herbívoro. Habla o te morderé hasta la muerte.
-Muy bien chicos... os diré todo... Todo empezó esta misma mañana cuando Reborn me despertó con su forma tan
peculiar de despertarme...- así el castaño les contó todo lo que ocurría sin dejar ni un detalle sin mencionar.
-Vaya... así que era eso...-dijo Yamamoto mirando al suelo con un aire de tristeza y seriedad- No me esperaba que faltase
tan poco para que nos convirtamos oficialmente en la décima generación de los Vongola.
-Si... tienes razón Baka del beisboll- comentó el joven peliplata con expresión seria en el rostro (wow... Gokudera y
Yamamoto están de acuerdo en algo. ¡O no! ¡El apocalipsis se está acercando! ¡Sálvese quien pueda! ºoº)
-Bueno no os preocupéis... Todos sabíamos que tarde o temprano tendría que ocurrir así que no nos queda otra que
aceptarlo y seguir adelante. ¿No os parece?- propuso Tsuna con una sonrisa que reconfortó a todos los presentes aunque
algunos de ellos no lo demostrasen (por si algún tonto/a no lo pilla... me refiero a Hibari. Siento la palabra pero es que no se
me ocurre otra más sutil que esta.)
-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-s-
En algún lugar de la azota entre las sombras:
-Bien hecho Dame-Tsuna... Eso es lo que un verdadero jefe haría...- comentó cierto bebe asesino en un rincón de la azotea
sin que nadie se percatase de su presencia.
Continuará...
-Reborn: Chaosu! Como podrán ver nuestros amigos siguen jugando "pacíficamente"y por ello hoy os despediré yo. Se
aceptan insultos, consejos, preguntas, amenazas, sugerencias, etc. Hasta otra queridos lectores porque es probable que me
vuelva a colar en las despedidas o en los saludos de esta pequeña psicópata que tenemos como escritora. ¡Adiós!
