La semana nueva llegó y fue entonces cuando llegó la hora para Charmander y Summer a la escuela, cuando llegarón se encontraron con todo tipo de Pokémon diferentes y únicos. Había un Gastly, una Cinccino, un Jangmo-o, un Natu, una Shinx, un Fletchling y una Swablu. Cada uno se encontraba haciendo una cosa, por ejemplo, el Fletchling no paraba de dar vueltas en el aire, la Cinccino leía un enorme libro, el Jangmo-o solo estaba sentado alejado de los demás, el Gastly se alejaba un poco de los demás, el Natu estaba quieto con los ojos cerrados, la Shinx y la Swablu hablaban juntas.
- ¡Han llegado más! ¡Han llegado más! – dijo el Fletchling mientras daba piruetas en el aire emocionado.
- Genial, más raritos. – dijo el Jangmo-o tratando de ignorar a los demás.
- Hola a todos, soy Charmander y esta es Summer. – dijo Charmander intentando ser cortés ignorando lo que dijo Jangmo-o.
Natu de pronto abrió los ojos y se exaltó al ver a Summer
- ¡Lo sabía! Sabía que este día sería interesante. ¡Es una Riolu! ¡Se creen hasta extintos y a hay un genuino espécimen aquí! ¡Y es hembra, es aún más extraña! Hubiera previsto esto con más concentración. – dijo el Natu haciendo que los demás también se sorprendieran y sin dudar un minuto la Shinx y la Swablu se acercaron a Summer.
- Summer, ¿verdad? – preguntó la Shinx.
- Um, sí
- Que emoción saber que hay alguien tan única como tú en esta clase, soy Glaze, una Shinx. – dijo Glaze. – Ella es Cotton, una Swablu.
- Mucho gusto Summer. – dijo Cotton con un tono dulce y amigable.
- H-hola Glaze y Cotton, también es un placer. Aunque no me siento tan única.
- Tonterías, es más, deberías sentarte junto a nosotras, estábamos hablando sobre que los chicos aquí son unos raros. – mencionó Glaze. – Ese Jangmo-o es un imbécil.
- ¡Oye! ¡Oí eso! – dijo Jangmo-o.
- Ese Gastly no quiere acercarse a nosotros, creo que tiene vergüenza. Ese Natu no dejaba de quedarse quieto con los ojos cerrados hasta que llegaste. Ese Fletchling solo está haciendo que me duela la cabeza con tanta voltereta que hace. Y después está tu acompañante, perdona por lo que voy a decir, pero elegiste a un novio busca problemas, es muy conocido por el pueblo.
- ¡¿N-n-novio?! ¡N-no! Lo están malinterpretando. – dijo Summer toda roja. – S-solo somos… como hermanos, vivimos en la misma casa.
- ¿En serio? Conozco a sus padres, pero no te conozco a ti. Es raro… - dijo Glaze.
- También es bueno saber que él no está en una relación. – dijo Cotton feliz.
- Bueno, no importa, yo creo que las chicas debemos de estar juntas para sobrevivir ante estos chicos.
- O-okay, pero si te soy sincera… me siento más a gusto si Charmander está a mi lado. Además, ¿esa no es…
- Si hablas de la Cinccino, ya intentamos hacer que se nos uniese, pero nos dijo que no la molestáramos con algo tan trivial como la amistad. – dijo Glaze enojada. – Pero lo importante es tu comodidad, pero recuerda que, aunque estés con él seguiremos siendo amigas… ¿Charmander? ¿Te refieres a…
Mientras Glaze se acercó y se llevó a Summer para platicar con ella, Charmander se acercó a Natu.
- Psst. Psssst. Psssssst. – repetía una y otra vez Charmander para llamar la atención de Natu, hasta que comenzó a enfadarlo.
- ¡¿Qué quieres?! – gritó Natu al haberse desconcentrado.
- ¿Y qué hay sobre mí?
- Eres un Charmander, una especie corriente en los tiempos modernos, te gusta meterte en problemas, molestas y tu mamá de dice Char. Lo peor de todo es que no tuve que ver el futuro para saberlo, he escuchado sobre ti, ahora déjame en paz. – dijo Natu volviendo a su posición de antes.
- No te preocupes, yo creo que eres genial. –dijo Fletchling posándose sobre la cabeza de Charmander.
- Gracias, creo que tus acrobacias son increíbles.
- Gracias, soy Red.
- Charmander.
Pasaron varios minutos de escándalo entre los alumnos hasta que se escuchó un campaneo.
- Hola chicos, perdón por la tardanza. – dijo un Pokémon acercándose cada vez más. – Soy la Srta. Chimecho, yo seré su maestra, también su enfermera, su supervisora, su prefecta, su tutora y, por último, pero no menos importante, su directora.
Todos se quedaron callados al oír la lista de la Srta. Chimecho.
- Bien, comencemos con sus lugares, como pueden ver hay tres columnas y tres filas por cada columna, se sentarán por el nombre de la especie que son; es decir, a pesar de que la alumna Glaze tiene su nombre con G, su especie es una Shinx, por eso irá alfabéticamente en la S. En la primera columna irá Charmander, Cinccino y Fletchling. En la segunda irá Gastly, Jangmo-o y Natu. En la tercera columna irán Riolu, Shinx y Swablu.
Todos tomaron sus asientos, principalmente Glaze era la más contenta de esta situación al estar en medio de sus dos amigas.
- Bien, primera actividad. Se presentarán uno a uno con su nombre y su especie, empezando por el primero de la columna. – dijo Chimecho.
- Soy un Charmander, pero en verdad me llamo Blaze.
- Fur, Cinccino.
- ¡Yo me llamo Red, pero soy un Fletchling!
- S-s-soul… soy… un Gastly.
- Yo no sé por qué tenemos que hacer esta tontería. – se quejó Jangmo-o.
- Nombre. Y especie. Ahora. – dijo Chimecho con una sonrisa falsa para ocultar sus verdaderos sentimientos.
- Bah, Jangmo-o, Yang. – dijo Yang poniéndose rojo, pero sintiéndose frustrado por el odio a su propio nombre.
- Soy Jay, un Natu.
- S-summer, soy una…
- ¡Una Riolu! … Lo siento, me dejé llevar, el último Riolu que vi fue uno famoso y no lo he visto desde hace muchos años y es más raro aún ver una Riolu. – dijo la maestra. – Perdón, la siguiente puede continuar.
- Soy Glaze y soy una de las mejores Shinx que existen.
- Cotton, Swablu.
- Bien, esos fueron todos. Empecemos la clase, el primer tema es: "Leyendas Antiguas"
Las clases pasaron para algunos muy rápido, para otros muy lento, la clase estuvo a punto de finalizar cuando la maestra comenzó a dejar la primera tarea.
- ¡¿Qué?! ¡¿Tarea?! – gritaron todos los alumnos.
- Lo sé, lo sé, pero todo sea por su buen desarrollo, y creo que deberían juntarse en tercias…
-Prefiero trabajar sola. – dijo Fur.
- B-bien, que sea en parejas o individual. – dijo la maestra
- Summer, Cotton, ¿qué vamos a hacer? Somos 3.
- No te preocupes, creo que decidiré irme con Charmander. – dijo Summer.
- ¿Estás segura? – preguntó Glaze.
- Sip.
Summer se dirigió con Charmander, al llegar con él vio que hablaba con Red.
- Lo siento, pero creo que Summer me necesita. – dijo Charmander.
- Bien, no hay problema, creo que iré con Soul, así podré conocer a un nuevo amigo. – dijo Red.
- Decidido, suerte.
- Igual. – dijo Flare. Cuando terminaron cada quien se acercó a su pareja.
- Parece que estamos conectados. – dijo Charmander.
- Eso creo.
- Muy bien, parece que ya todos se han decidido con quien irán. Ahora, quiero que investiguen una leyenda de nuestro mundo, pueden investigar en libros o preguntarle a gente mayor. Con eso es todo, se pueden ir, nos vemos mañana.
Charmander y Summer caminaban de regreso a casa mientras platicaban.
- No sabía que te llamabas Blaze. – dijo Summer.
- Bueno… la verdad es que nunca me gustó mi nombre y por alguna razón preferí ponerme un nombre genérico… además de que ya conozco a Glaze de hace tiempo, ella conoce mi verdadero nombre.
- Una: No sabía que conocías a Glaze tanto así, Dos: ¿Por qué tus padres te llaman Charmander cuando en verdad te llamas Blaze? De donde yo vengo no es normal eso. O no que yo recuerde.
- Sobre mis padres, ellos respetan mis decisiones importantes como mi nombre, pero creo que ya va siendo hora de regresar a mi antiguo nombre. Y sobre Glaze… mi padre y su padre estuvieron en el mismo equipo de exploración.
- Sobre Glaze y tú creo que es lindo.
- ¡¿Qué tiene lo nuestro algo de lindo?! – dijo Blaze mientras se ruborizaba.
- Bueno, que sus padres se conocen y que sus nombres se parecen. Solo cambias una letra y voilà.
- Coincidencia, ¿feliz?
- No, pero creo que tenemos que concentrarnos en nuestra tarea. – dijo Summer.
- Estaba a punto de decir lo mismo.
- ¿Y cuál es el plan?
- Mmmm, me gusta hablar más con la gente, ¿por qué no hablamos con…? – Blaze se quedó pensando un rato antes de contestar. - ¡Ah! Se me ha ocurrido una idea
- ¿Idea? ¿Cuál es?
- Recomiendo ir con Alakazam por nuestra tarea y de paso preguntar sobre ti, he escuchado que ya regresó de su viaje a las Termales.
- ¿Ya regresó? Genial, ¿qué estamos esperando?
- Vamos, Summer.
Mientras que en el centro de la villa se encontraba Hydreigon hablando con otros aldeanos. Fue cuando a lo lejos pudo notar a Blaze y a Summer corriendo a toda velocidad.
- ¡Chicos! – gritó Hydreigon. Cuando ambos se acercaron les preguntó. - ¿Qué tal la escuela?
- Bien, ahora tenemos tarea y tenemos pensado ir a la casa del viejo Alakazam. – dijo Blaze.
- ¡Charmander! ¡Respeta a tus mayores! – dijo Hydreigon siendo derecho. Al ver que puso una cara extraña continuó. - ¿Estás bien?
- Summer ya sabe…
- ¿Qué? ¿Qué aún mojas tu cama?
- ¡PAPÁ! ¡No! … sobre lo de… mi nombre… Hablaremos luego, nos vemos. – dijo Blaze y salió corriendo dejando a Hydreigon confuso.
Summer y Blaze llegaron a una colina con una pequeña y vieja choza. Al principio dudaron, pero al Blaze recordar lo importante que era esto para Summer, decidió dar el primer paso. Al acercarse, Blaze golpeó la fuerza no tan débil, pero tampoco tan fuerte.
- ¡YA LES DIJE QUE NO ME INTERESA PERTENECER A SU ESTÚPIDA SOCIEDAD! – dijo una anciana voz.
- N-no venimos por parte de la villa. – dijo Blaze con un poco de duda.
- ¡¿ENTONCES QUE RAYOS QUIEREN?! – dijo aquella voz, que, a pesar de sonar anciana, aún sonaba con gran fuerza.
- Queremos ayuda con una tarea de la escuela. – dijo Blaze con más seguridad.
- ¡LÁRGUENSE! ¡¿ME VIERON CARA DE NIÑERO?!
- No nos irémos.
- Entonces no saldré. – dijo la voz más calmada.
- P-por favor, también venimos por su sabiduría, también tenemos un serio problema… relacionado con el mundo humano…
Blaze en cuanto terminó de decir la última frase, la puerta se azotó y salió un Alakazam con un enorme bigote y que, a pesar de su voz, no se veía tan anciano. Aunque tenía una cara de enojo dirigida a ambos.
- ¡Ustedes no saben nada! ¡Son solo cuentos de hadas! Ahora, ¡LARGO! – gritó Alakazam con una voz diferente a la anterior, parecía como si su voz hubiera recuperado juventud. Se daba la media vuelta para entrar de nuevo cuando Blaze respondió.
-Entonces, mi amiga aquí presente, ¿es solo un cuento de hadas?
- ¿Qué dijiste? – preguntó Alakazam girando nuevamente.
- L-lo siento, me dejé llevar por la-
- Eso no importa. – dijo Alakazam mientras revisaba a Summer desde lejos. – ¿Otra humana ha venido a nuestro mundo? Esto es un caos…
- ¿Ahora nos cree? Espera… ¿otra humana? ¿Significa que hay más? – preguntó Blaze mientras que Summer se quedaba callada sin saber que decir.
- Entren. Con cuidado. – dijo Alakazam que entró a su hogar no sin antes mirar alrededor.
Ambos entraron lentamente y lo primero que vieron fueron cosas extrañas, que al parecer Alakazam guardaba como trofeos o recuerdos. Estando adentro y con la puerta ya cerrada, Alakazam les ofreció un asiento. El par se encontraba ya sentados y nerviosos por todo lo que les rodeaba.
Fue ahí cuando la vista de Summer comenzó a ponerse borrosa, miró sus manos para tranquilizarse hasta que volvió de nuevo en sí y fue cuando pudo ver algo que desapareció rápidamente. Alakazam estaba cubierto por un brillo naranja. Era tan intenso y cálido que pudo calmar los nervios de Summer. Alakazam solo se le quedaba viendo.
- Dijiste que ya ha habido humanos antes, ¿cómo? – preguntó Blaze rompiendo el hielo.
- Yo nunca dije eso, pero estás en lo correcto. Tú amiga no es la primera humana en llegar a nuestro mundo. – dijo Alakazam que por un momento fijó su mirada en Blaze y luego regresó con Summer.
- Yo nunca había oído de una humana que llegara a nuestro mundo, ¿nos estás mintiendo? – preguntó Blaze.
- ¿Qué ganaría con eso? – preguntó Alakazam.
- N-no sé… Espera, cuando te mencioné que mi amiga era humana nos miraste y después aceptaste lo que te dijimos como si no fuera nada, esperaba…
- Esperabas que no me lo creyera, lo sé. Pero vi a través de los ojos de tu amiga… ella es diferente a cualquier Riolu que yo haya conocido. Esos ojos verdes me mostraron sinceridad y algo más.
- ¿Algo más? – dijo por fin Summer. Los ojos de Alakazam se encontraron con los ojos de Summer.
- Caos, destino… muerte. – dijo Alakazam con un corte al final. – Y respondiendo a tu otra pregunta de los humanos, ha habido muchos casos de seres humanos que han viajado de su mundo al nuestro, solo que los pocos que saben de esto lo han escondido, yo, por ejemplo.
- ¿Qué tienen que ver los humanos y el caos en todo esto? – preguntó Blaze curioso.
- Los que saben de los humanos, pero que no saben lo sucedido piensan que los humanos traen destrucción a todo lugar donde vayan. Es por eso que en la sociedad actual si le preguntas a alguien de los humanos tendrán dos respuestas: Solo son un cuento de hadas. O son seres que han provocado sufrimiento y casi el fin del mundo. Y la famosa leyenda de Arceus no ayuda mucho a su reputación.
- ¿Y los que sí saben lo que sucedió? – preguntó Blaze.
- Esos casos como yo, sabemos que los humanos son la razón de que haya paz, o por lo menos la mayoría de ellos. La famosa caos y destrucción han sido detenidas múltiples veces por los humanos ya que cuando hay algún peligro, es el deber de una deidad en traer a un ser humano a detener lo que esté a punto de pasar. Así es como ha habido tranquilidad: Desastres Naturales, Parálisis del Tiempo y Daño del Espacio, El Desequilibrio por el Ente Gélido, y La Materia Oscura, todas ellas derrotadas por un humano junto algún amigo Pokémon.
- Alto, por lo que he oído los Equipos de Rescate Pokémon, Exploradores Pokémon, y los de la Sociedad de Expedición. No escuché nada de humanos. – dijo Blaze.
- Es porque los que estamos involucrados decidimos mentir para proteger a nuestros amigos humanos para que pudieran vivir una vida común, a voluntad de ellos claro.
- Summer, ¿cierto?
- S-sí.
- Si has sido requerida significa que algo grande se acerca, algo que pueda destruir nuestra sociedad entera como la conocemos. De hecho, no me sorprende, al fin y al cabo, han sucedido cosas extrañas, Pokémon pelando contra otros… ah y antes que se me olvide… ¿qué fue lo que viste? – preguntó Alakazam dejando a Blaze sin entender.
- C-comencé a sentir mareo y después pude ver un brillo rodeándolo, un brillo color naranja… cálido… tranquilizante. – dijo Summer.
- Has estado aquí una semana y un día aquí, ¿y ya te comportas como uno de nosotros? – preguntó Alakazam sorprendido.
- No entiendo. – dijo Summer.
- Yo tampoco. – agregó Blaze.
- Los Riolu son conocidos por ver el aura de los demás, aquello que viste fue mi aura, hasta a mis mejores pupilos tardaron en poder ver mi aura. Tienes algo especial pequeña. – dijo Alakazam. Suspiró y dijo. – Está bien, basta de charla. No tardará en anochecer y si no mal recuerdo, querían ayuda con su tarea, ¿qué es lo que necesitan de mí que no le pueden preguntarles a sus padres?
- Nos dijeron que investigamos una leyenda antigua, ya sea en libros o con alguien con sabiduría, así que pensamos matar dos Taillows de un tiro. – dijo Blaze. – También nos gustaría que no fuera la historia de los humanos y los Pokémon.
- Bien, me sé una leyenda interesante, se dice que hace muchos años hubo una antigua civilización. Una civilización antes que nosotros, ya que se dice que fueron el fracaso de Arceus.
Hace millones de años un huevo apareció un huevo de la nada y en la nada, su interior: El gran Arceus dador de vida. Cuando aquel huevo dio a luz a aquella deidad un aura de vida dándole forma al universo como lo conocemos. Tomó el planeta que más le agradó y comenzó a crear a diestra y siniestra.
Intentó crear seres de distintos materiales, pero todos murieron a los pocos segundos de vida. Arceus cansado de fallar varias veces fue cuando decidió crear seres incorpóreos, solo se formaban por una pequeña esfera de luz, pero al ver lo tonto que se veía, planeó destruirlo y fue cuando aquella esfera hizo algo que impactó.
- ¿Quién eres? ¿Qué eres? ¿Quién soy yo? ¿Y por qué no puedo verme? – preguntó curiosamente la esfera. Arceus tardó un poco en reaccionar.
- ¿Ha-hablaste? – preguntó la deidad. – Y no solo eso, también razonas.
- Eso creo… ¿tú quién eres?
- Soy Arceus, yo te di la vida.
- ¿Vida? ¿Qué es eso?
- Bueno… ¿cómo te lo pongo? La vida es… es cuando… un ser ¿nace? – dijo Arceus dudando al último momento.
- ¿Nacer? ¿Y tú cómo naciste? ¿Quién te dio vida?
- Y-yo… no lo sé, tampoco sé cuál es mi propósito en mi vida…
- Entonces, ¿cómo sabes qué es lo que debes de hacer?
- Eso sí te lo puedo responder. Búscalo con tu propia cuenta, cuando toqué la tierra de este lugar, un pequeño ser de tierra comenzó a tomar una forma antropomórfica, pero el viento lo terminó destruyendo, fue ahí que me di cuenta de mi habilidad de dar vida… y luego de varios fracasos, naciste tú. – dijo Arceus poniéndose orgulloso de le que dijo, aunque sabía que su creación le seguiría haciendo preguntas que probablemente no podría responder.
- Dijiste que les diste cuerpos a tus anteriores creaciones, ¿por qué yo no tengo una?
- Supuse que la razón de sus muertes era el cuerpo, así que decidí crearte sin cuerpo.
- ¿Puedo pedir un cuerpo? – dijo la bola de luz haciendo estremecer a Arceus.
- ¿Pe-pero qué pasaría si mueres? No quiero que mueras.
- ¿Puedo proponer una pequeña idea?
- Te escuchó.
- Si tú fallas en crear mi cuerpo, ¿por qué no hago yo mi propio cuerpo? Así si muero, la culpa será la mía, no la tuya.
- Creo que entiendo. – dijo Arceus al cerrar los ojos y le dio a la bola de luz la habilidad de cambiar de cuerpo las veces que él quisiera, de lo que él quisiera con solo pensarlo.
Aquella nueva criatura no paraba de tomar diferentes formas. Arceus se tranquilizó al ver que su creación no moría. Ambos platicaron un poco más hasta que decidió que Arceus decidió de que ya era casi hora de partir.
- Creo que ya es mi hora de irme. Pero antes quiero que tengas compañía, así que antes de irme te daré compañía con seres como tú. – dijo Arceus.
- ¡Espera! Dijiste que te llamas Arceus, pero, ¿quién te nombró así?
- Yo mismo, puedes hacer lo mismo si tú lo deseas.
- … Archemis…
- Me gusta.
- Espero que no te moleste que usara una parte de tu nombre.
- Para nada, Archemis. – fue lo último que dijo Arceus antes de tomar vuelo y alejarse de aquel planeta, no sin antes hacer brillar sus ojos y hacer aparecer a otros parecidos a él.
- Se dice que Archemis les enseñó a los otros, cosas que aprendió por Arceus, con Arceus, y por él mismo. – dijo Alakazam.
- Espera, dijiste que fueron un fracaso de Arceus, pero para mí sonó todo lo contrario. – dijo Summer que vio a Alakazam y a Blaze. Blaze parecía callado y sin ánimos.
- Bueno, eso es porque…
- ¿Cómo supo esa historia? – preguntó Blaze.
- ¿A qué te refieres? – preguntó Alakazam.
- Esa es solo un cuento de hadas… nada más. – dijo Blaze.
- Ustedes fueron los que me pidieron que les contaran una leyenda. – dijo Alakazam mientras Blaze se paraba y se acercaba a una de las estanterías de Alakazam.
- Tú lo dijiste, leyenda, no cuento para niños.
- Esa historia se encontraba en uno de los tesoros que reclamó un explorador, un libro demasiado viejo con parte de la historia. Aquel libro estaba dañado y no se pudo rescatar toda la historia… o es que acaso que, ¿tú conoces la historia? – preguntó Alakazam a lo que Blaze asintió de espaldas. - ¿Y qué es lo que tanto te molesta de esa historia?
- El final. – dijo Blaze mientras que Summer no entendía lo que pasaba.
- No entiendo lo que sucede.
- La historia se perdió, lo siguiente que pudieron recuperar fue como Alchemis tuvo dos hijos: Una hija dotada de un coeficiente intelectual y un hijo dotado de gran poder. Pero se dice que ellos fueron los que provocaron la ira de Arceus que terminó ejecutando a ellos y a su misma especie. ¿Verdad? – dijo Blaze dirigiéndose a Alakazam.
- Así es, pero aun no entiendo en qué te molesta.
- Mejor termina la historia.
- Hay quien dice que esos hermanos provocaron la ira de Arceus, sí. – continuó Alakazam. – Pero hay quien dice que ellos ayudaron a Arceus sacrificándose a ellos y a su especie por el bien de todo. Archemis les dio la oportunidad a sus hijos de elegir sus nombres como Arceus le dejó a él, su hija se nombró a si misma…
- Glaze… y el hijo Blaze… - dijo Blaze terminando la frase.
- ¡¿Glaze?! ¡¿Blaze?! – exclamó Summer.
- ¿Les suena de algo los nombres? – preguntó Alakazam.
- Tenemos una amiga que se llama Glaze… y a diferencia del hijo de Archemis a mí se me puso Blaze. Odié cuando mi padre me contó la historia, por esa misma historia me dejaron ponerme mi propio nombre… el nombre de un posible villano.
- ¡¿Te llamas Blaze?! Su amiga… ¿se llama Glaze? – dijo Alakazam. – Además creo que tu padre no pensó que Blaze fuera malo, tal vez, como yo, piensé que Glaze y Blaze fueron los héroes de esta historia.
- ¿Por qué estás tan seguro? – preguntó Blaze.
- Porque si tu padre te ama no te pondría el nombre de alguien conocido por hacer maldades. – dijo Alakazam.
- Tal vez sí, pero tal vez no… - dijo Blaze y después suspiró. – Ya está haciéndose tarde, nos vamos a casa. Alakazam, muchas gracias por la información.
Alakazam asintió y acompañó a ambos a la puerta y los despidió no sin antes ofrecerles su sabiduría si alguna vez lo necesitaban refiriéndose al problema de los humanos. Hubo un poco de silencio al descenso de la colina hasta que Blaze comenzó a hablar.
- No te preocupes, estaré bien y ya tenemos nuestra tarea lista.
- Gracias Blaze… Charmander.
- Dime Blaze a partir de ahora.
- Bueno, Blaze, gracias por traerme con Alakazam, ahora conozco un poco más de este mundo y del tal vez el por qué estoy aquí.
- Para eso estamos los amigos… los hermanos.
Alakazam veía por la ventana como ambos niños se alejaban mientras que una silueta se posaba detrás de Alakazam.
- ¿Quién lo diría? La humana con un Pokémon interesante. Busca a los padres de ese Blaze y esa tal Glaze. – dijo Alakazam sin voltear.
- Ya lo hice, supuse que me pedirías eso. – dijo la silueta.
- ¿Y?
- Blaze es el hijo de Cerberus, el Hydreigon conocido por ser un explorador famoso en sus tiempos y una Sylveon cualquiera, y según la biología significa...
- Significa que Blaze es adoptado.
- Así es. La tal Glaze es una Shinx, hija de un Luxray, Bolt, el explorador, y una Absol común y corriente. – dijo la silueta.
- Cerberus y Bolt… fueron un equipo de exploración muy fuerte hasta que se retiraron. – dijo Alakazam.
- Eso no es todo. Bolt fue asesinado hace unos años.
- ¡¿Qué?! – gritó Alakazam.
- ¿Los conocías? – preguntó la silueta.
- Fueron mis estudiantes, mucho antes que tú… ¿se sabe quién lo hizo?
- No, pero por el Modus Operandis puedo suponer quien lo hizo.
- Si él está metido en esto significa que esos tres niños estarán en peligro. Quiero que cuides de los tres en las sombras… y quiero que les des eso a Blaze y a Summer. – dijo Alakazam.
- P-pero señor…
- Pero nada, sé que te has encariñado con el tuyo y que aún tienes el de él, dáselos… sé que lo necesitarán.
- No dudo de eso, pero los puede poner en el punto de mira de él y estarían más en peligro.
- No si tú cuidas de ellos. – dijo Alakazam.
- Usted mejor que nadie sabe que no puedo cuidar de alguien más…
- Tonterías, eres el que está mejor preparado, así que esa será tu misión. – dijo Alakazam.
- Como desee. – dijo la silueta y desapareció.
A la mañana siguiente en la escuela, les tocó a los niños exponer sus leyendas investigadas. Pasaron uno por uno hasta que al final les tocó a Blaze y a Summer, ellos intentaron contarlo lo mejor posible haciendo que algunos alumnos se rieran de esa leyenda, otros se quedaron callados, y Glaze se quedó perdida en sus pensamientos.
- Yo creo que no investigaron nada y solo lo inventaron. – dijo Yang mientras se recargaba en su asiento.
- Aunque no me agrada Yang…
- ¡Oye!
- Creo que tiene razón. – dijo Fur ignorando completamente a Yang.
- Yo creo que es una linda historia. – dijo Cotton mientras sonreía y miraba a Blaze.
- Yo también, un poco confusa, pero me gustó. – dijo Red.
- Bueno, bueno chicos. Aún no sabemos cómo consiguieron la historia. – dijo la maestra Chimecho.
- Es real… - dijo Glaze haciendo un silencio entre todos.
- ¿No será que a ti también te gustó la historia porque aparece tu nombre y solo los quieres apoyar? – dijo Yang acabando con ese silencio.
- Yang, confía más en tus compañeros o-
- ¿Apoyarlos? Con todo respeto Yang, así como no le agradas a Fur, Blaze no me agrada. Pero esa historia es cierta… mi padre me la contaba todas las noches… hasta que… - dijo Glaze mientras intentaba continuar las palabras entrecortadas y con lágrimas en las mejillas. – ¡Hasta que lo mataron! Él creía esa historia… tanto que me nombró como a uno de los personajes…
- Y-yo… lo siento. – dijo Yang apenado, pero fue en vano porque Glaze se soltó en llanto. La maestra se llevó a Glaze lejos del grupo hasta que se calmó y cuando regresaron, todos tomaron sus asientos de nuevo.
- Lo lamentamos, no queríamos hacerte llorar. – dijeron Summer y Blaze.
- No… gracias a ustedes por hacerme recordar cuanto quería y seguiré queriendo a mi padre… en donde quiera que esté. – dijo Glaze con fuerza de voluntad.
- Y para que sepan, Alakazam, el más viejo de la aldea nos contó la leyenda. – dijo Blaze refiriéndose a Yang y a Fur.
- ¡¿A-Alakazam?! ¿Ese anciano que nadie quiere? – dijo Yang.
- Vamos chicos, respeten a sus mayores.
- Bueno, supongo que eligieron a alguien sabio. – dijo Fur. – Además hablamos de leyendas, la mayoría de ellas son falsas.
- Hasta cierto punto. – dijo la maestra. – Y con eso terminamos la sección de leyendas. Ahora viene la sección de sorpresas.
- ¿Sorpresas? ¡¿Es más tarea?! – preguntó Red.
- No. Si se portan bien haremos una excursión.
- ¡¿Excursión?! ¡Qué bien! ¡Qué bien! – gritó Red.
- ¿A dónde iremos maestra? – preguntó Cotton.
- Iremos a Ciudad Progreso, conocida y puesta así por Gallade's Corp. un laboratorio que ha logrado grandes avances científicos e históricos. El mismo laboratorio que pagará todos los gastos de este viaje. Es un viaje de varios días para que vayan avisando y pidiendo permiso a sus padres y/o tutores. – dijo la maestra dejando. – dijo la maestra dejando a todos los niños emocionados de este próximo viaje.
Mientras tanto en Ciudad Progreso, específicamente en Gallade's Corp.
- Señor. – dijo una Pachirisu.
- Dime. – dijo Gallade mientras miraba una cúpula de cristal.
- La escuela en Villa Luminosa ha aceptado el viaje. – dijo la Pachirisu.
- Bien, espero encontrar lo que busco pronto… siento que estoy tan cerca… - dijo Gallade
- Entonces me retiro… - dijo Pachirisu mientras caminaba hacia la puerta. – Descanse señor.
- Igual. – dijo Gallade mientras sus ojos volteaban a la cúpula donde se encontraba una Gardevoir dormida y en coma.
